Epístola de Pedro Sánchez a sus creyentes

Pedro Sánchez retoma el género epistolar (aquí), pero ya no escribe enamorado a la ciudadanía sino que se dirige en exclusiva a los militantes y creyentes del PSOE, sus queridos compañeros y compañeras progresistas y feministas, que están decepcionados, dolidos, indignados, desconcertados, tristes. Pobres: ellos y ellas son gente buena a quienes les repugna la falta de ejemplaridad y el machismo; son víctimas dolientes en estos difíciles momentos y no son responsables de nada. “Contad conmigo. Yo cuento con vosotros.” Y les cuenta un cuento para que se duerman y sueñen tranquilos y felices.

Asegura que el PSOE es un partido decente, comprometido con el interés general y moralmente superior, porque no están a salvo de la infamia de la corrupción pero reaccionan contundentemente ante ella. O al menos reaccionan cuando la corrupción es pública e innegable, después de haberla negado consistentemente, después de haber puesto la mano en el fuego por los corruptos, después de haber denunciado que eran víctimas de campañas de acoso y linchamiento, después de haber insultado y despreciado a los periodistas que informaron sobre ella, la fábrica de bulos y fango de la fachosfera.

Insiste en que su gobierno es legítimo y critica a la oposición por intentar derribarlo al precio que sea, una derecha malvada que al parecer no tiene proyecto político de país y solo quiere destruir y no construir. Denuncia que se enfrentan a una operación de demolición moral, por procedimientos que conllevan más peligro para la democracia que aquello que pretenden combatir.

No menciona cómo compró votos para gobernar al precio que sea, a cambio de amnistías y pactos con independentistas y herederos de terroristas que antes aseguró que nunca haría. Él no miente, ni falta a su palabra, ni incumple compromisos, solo cambia de opinión.

Tras sus constantes ataques a los jueces y a la prensa tiene la desvergüenza, natural en él, de afirmar que con su gobierno las instituciones funcionan, el poder ejecutivo no interfiere en investigaciones que dependen del poder judicial, y la transparencia ha aumentado.

Alaba a los militantes del PSOE, quienes trabajan y colaboran día tras día para construir un país mejor y un mundo más justo, no como los militantes de otros partidos, que o no trabajan o lo hacen para conseguir un país peor y un mundo más injusto.

Dice que la ciudadanía del país es exigente, pero no les permite manifestar sus exigencias mediante la convocatoria de elecciones, no sea que se equivoquen y voten mal. Apela a la templanza y al debate sereno con quienes quieran sumarse a él para aportar y mejorar. Es tan razonable, tan sensato, tan abierto al diálogo y la reflexión: a todo, menos a permitir que los ciudadanos se expresen mediante el voto, que ahora no toca, las elecciones son cada cuatro años y nunca se adelantan.

Asegura que no hay un sistema podrido cuya reforma haya que abordar políticamente: o no hay podredumbre, o la que hay no es un asunto político aunque implique a ministros, secretarios de organización del PSOE y familiares del presidente del gobierno.

Defiende que la corrupción se combate con mejores medios y las herramientas adecuadas, mientras se niega a dar más medios a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil e insiste en el control político de una fiscalía a la que quiere dar más poder porque… ¿la fiscalía, de quién depende?

Recuerda que la oposición tiene a su disposición una herramienta prevista en nuestro ordenamiento, la moción de censura. Por algún motivo no menciona que él tiene otra, la moción de confianza, quizás adecuada para estos momentos de agitación e incertidumbre.

No deja pasar la ocasión de mencionar a la ultraderecha que presuntamente odia, legitima la violencia y es incompatible con los valores fundamentales de la democracia, el progreso, los derechos y las libertades. No tiene ningún problema con la ultraizquierda en su gobierno, aunque en el pasado asegurara que le quitarían el sueño si gobernaran, porque ellos son todo amor, paz, sabiduría, progreso, derechos y libertades.

Recuerda lo mucho que han conseguido y lo que queda por conseguir con trabajo y políticas públicas justas, modernas y eficaces, de las cuales al parecer solo ellos son capaces. Véase por ejemplo lo que han conseguido con la vivienda, y lo que les queda por conseguir. Tiene claro que merece la pena seguir luchando con la misma ilusión y ganas que el primer día: esta vez no necesita tomarse unos días de reflexión. Él no ha venido a ocupar un sillón, pero lo ocupa y se aferra a él para mejorar la vida de la gente, esa gente cuyo voto actual le conviene no conocer.

No perdamos la perspectiva: no prestemos tanta atención a la corrupción, distraigamos al público con otras cosas. Es momento de coherencia, de claridad y de orgullo. Y de ilusión, de mucha ilusión: del concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Pedro Sánchez es un maestro de la ilusión.

Pide perdón y no dimite, en contra del Pedro Sánchez de hace años cuando estaba en la oposición, esa persona diferente que aseguraba que en política no se pide perdón sino que se dimite.

Carta a Pedro Sánchez

Se ha dirigido usted a la ciudadanía mediante una carta bastante inusual. Como ciudadano le contesto con unos comentarios y preguntas, aunque no espero que tome usted un poco de su tiempo para leer estas líneas, y mucho menos contestarlas.

¿La gravedad de los ataques que están recibiendo usted y su esposa podría deberse a la gravedad de sus conductas, como sus constantes mentiras o “cambios de opinión”, sus alianzas con radicales de extrema izquierda, independentistas y herederos de terroristas, su sistemático desprecio y constantes ataques a quienes no sean de izquierda o extrema izquierda, y posibles actos delictivos de corrupción y tráfico de influencias investigados por la justicia?

¿Dirigirse directamente por carta a la ciudadanía a través de redes sociales, sin establecer ningún tipo de diálogo, sin contestar a preguntas o críticas, es más democrático que dialogar en el Parlamento ante los representantes electos de los ciudadanos? ¿No parece más bien una conducta poco institucional, típicamente populista y propia de autócratas y demagogos?

Asegura usted que Manos Limpias es una organización ultraderechista. ¿Eso es algo malo, ilegal, inmoral? ¿No tiene usted múltiples alianzas con grupos ultraizquierdistas? ¿Si su carta es para toda la ciudadanía, los ciudadanos de ultraderecha no son parte de la ciudadanía, o son una parte malvada a extirpar? ¿La derecha es el mal y la izquierda es el bien, y por eso usted es de izquierdas?

¿Por qué no menciona por su nombre a esas “dos cabeceras digitales que han venido publicando sobre este asunto”? ¿Que sean “medios de marcada orientación derechista y ultraderechista” los hace poco fiables, no veraces? ¿Solo podemos confiar en medios de marcada orientación izquierdista y ultraizquierdista?

Afirma usted que “Begoña defenderá su honorabilidad”. ¿Y qué pasaría si no la tuviera o esta no fuera intachable? ¿Es imposible que haya cometido ningún delito? ¿Usted es alguien especialmente honorable, y debemos creerlo y confiar en su palabra? ¿No nos ha mentido o faltado a sus compromisos nunca antes? ¿No tiene usted cierta reputación de mentiroso sin escrúpulos?

Dice que han desmentido las falsedades vertidas y que son “hechos tan escandalosos en apariencia, como inexistentes” y habla de “supuestas informaciones”, “falsedades”, “informaciones espurias”. ¿Si las apariencias engañan, por qué no esperar a que la justicia haga su trabajo y demostrar su inocencia? ¿No acaba de decir usted que confía en la justicia? ¿Los supuestos delitos de tráfico de influencias y de corrupción en los negocios de su mujer, seguro que solo son supuestos? ¿Seguro que son todo calumnias, difamaciones, injurias? ¿Nos lo asegura usted, y eso debería bastar?

Pasa usted en su carta de hablar de dos cabeceras digitales “de marcada orientación derechista y ultraderechista” a mencionar a una “constelación de cabeceras ultraconservadoras” y “una galaxia digital ultraderechista”. ¿Dos elementos son una constelación o una galaxia, o es que hay muchos más medios malvados que tampoco serán identificados? ¿Se trata de la fachosfera de la que usted se ríe y burla? ¿No merecen ser nombrados para que todos sepamos quiénes son?

Menciona usted una presunta estrategia y operación de acoso y derribo que está perpetrándose por la derecha y la ultraderecha, con dos nombres propios como los señores Feijóo y Abascal, “colaboradores necesarios”. Según la RAE perpetrar es “cometer, consumar un delito o culpa grave”. ¿Está usted acusando a Feijóo y Abascal de delincuentes como colaboradores necesarios de la comisión o consumación de un delito?

Critica usted a Feijóo y a Abascal por sobreactuar. ¿Esta carta suya no podría ser también una sobreactuación? ¿Tal vez está usted sobreactuando para hacerse la víctima y presentarse como el heroico salvador del pueblo perseguido por los malvados poderosos de la derecha y la ultraderecha?

Resume usted: “se trata de una operación de acoso y derribo por tierra, mar y aire, para intentar hacerme desfallecer en lo político y en lo personal atacando a mi esposa”. ¿En su “Manual de resistencia” no dejó usted claro que usted sabe cómo resistir y no desfallecer en lo político?

¿Como Begoña Gómez es su esposa, cualquier ataque contra ella debe ser algo personal contra usted, porque ella no puede hacer y no ha hecho nada ilegal, y los denunciantes lo saben, que usted puede leer sus mentes y nos informa de ello?

Después de hacerse la víctima en lo personal afirma usted que en realidad los ataques no son personales contra usted, sino contra lo que usted representa, “una opción política progresista, respaldada elección tras elección por millones de españoles, basada en el avance económico, la justicia social y la regeneración democrática”. ¿Las opciones políticas de la oposición se basan en el retroceso económico, la injusticia social (o la justicia antisocial, a saber), y la degeneración democrática? ¿Usted representa el bien, la verdad, la justicia, y la oposición es el mal, la mentira, la injusticia?

¿Ya que menciona los millones de votos de su opción política progresista, no hubo otra opción política conservadora que obtuvo también millones de votos en las últimas elecciones generales, y más que la suya? ¿Para permanecer en el poder no ha tenido que aliarse con algunas fuerzas políticas independentistas que no son precisamente progresistas sino más bien conservadores nacionalistas catalanes y vascos?

Dice usted que hace años defendieron “la autonomía política de la organización que mejor representa a la España progresista, el Partido Socialista”. ¿Quiénes amenazaban esa autonomía política? ¿Otros socialistas? ¿Oscuros poderes fácticos no identificados?

Menciona usted “el ignominioso grito de ‘que te vote Txapote’.” ¿Por qué sería ignominioso? ¿En la campaña electoral de las recientes elecciones autonómicas en el País Vasco, qué decían algunos socialistas sobre Bildu y su pasado etarra? ¿No acaban ustedes de decir que los votos de Bildu son de los suyos?

Dice usted que “en las elecciones generales del 23 de julio de 2023… el pueblo español votó mayoritariamente por el avance”. ¿Izquierda, ultraizquierda e independentistas son avance, algo bueno, y todos los demás son retroceso, algo malo?

Afirma usted que “La democracia habló, pero la derecha y la ultraderecha, nuevamente, no aceptaron el resultado electoral”. Luego insiste con que “no aceptan el veredicto de las urnas”. ¿La democracia habló tras ser informada en los debates electorales y en múltiples declaraciones de que no se cruzarían ciertas líneas rojas, que no habría alianza con partidos herederos del terrorismo ni con independentistas, y que no habría amnistía, algo que consideraban indeseable e inconstitucional? ¿Qué hizo usted tras las elecciones para mantenerse en el poder?

¿En qué sentido la derecha y la ultraderecha no aceptaron el resultado electoral? ¿Lo impugnaron ante los tribunales? ¿Dieron un golpe de estado? ¿Impidieron de algún modo la formación de su gobierno?

¿Cuando menciona usted que la derecha y la ultraderecha han “traspasado la línea del respeto a la vida familiar de un presidente del Gobierno y el ataque a su vida personal”, recuerda lo que han hecho usted mismo y muchos otros socialistas contra Isabel Díaz Ayuso y su vida personal y familiar? ¿Recuerda cuando amenazaba a Feijóo diciéndole que “hay más cosas de tu mujer”, cómo se reía y cómo aplaudían sus compañeros?

¿No es usted especialista en poner en marcha la máquina del fango sin ningún rubor, algo de lo que acusa a la oposición? ¿Sus acusaciones de corrupción en sede parlamentaria contra la presidenta de la Comunidad de Madrid y su hermano no consistían en “tratar de deshumanizar y deslegitimar al adversario político a través de denuncias tan escandalosas como falsas”?

Menciona usted “nuestro querido país”. ¿Usted lo quiere mucho, y por eso pacta con quienes quieren destruirlo, los indulta e intenta amnistiarlos?

En su peculiar, subjetiva y muy sesgada lectura de la situación aparece “una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que no toleran la realidad de España”. ¿No existe ninguna coalición de intereses izquierdistas y ultraizquierdistas actualmente en el gobierno? ¿Estos son muy tolerantes con todos los españoles?

¿Cuando menciona usted los “palmarios escándalos de corrupción” de derecha y ultraderecha, recuerda usted a Ábalos y Koldo, del PSOE, nombres muy de actualidad por alguna razón?

Asegura usted que derecha y ultraderecha quieren “esconder su total ausencia de proyecto político más allá del insulto y la desinformación”. ¿De verdad que no tienen proyecto político? ¿Sus votantes son tontos que no saben qué votan? ¿La izquierda y la ultraizquierda no insultan ni desinforman, no practican la destrucción personal y política del adversario valiéndose de todos los medios a su alcance?

Según usted la “coalición de intereses derechistas y ultraderechistas … se extiende a lo largo y ancho de las principales democracias occidentales”. ¿Esta conspiración mundial debería dar mucho miedo? ¿No hay ninguna coalición de intereses izquierdistas y ultraizquierdistas que se extiende a lo largo y ancho de las principales democracias occidentales, y quizás también por otros países no occidentales y no ejemplarmente democráticos?

Usted nos garantiza que responderá “siempre desde la razón, la verdad y la educación”: ¿es lo que ha hecho usted siempre hasta ahora, razonar, no mentir y ser exquisitamente educado?

Se pregunta usted “legítimamente” (¿podría preguntárselo ilegítimamente?) si merece la pena todo esto. Usted sabrá, aunque parece que de momento no lo sabe.

Asegura que este ataque sin precedentes es grave y burdo. ¿No estará usted exagerando la gravedad del asunto para hacerse mejor la víctima? ¿Podría ser todo esto un órdago para mantenerse en el poder? ¿Una pataleta infantil? ¿Una artimaña? ¿Una llamada a los suyos a manifestar lealtad y cerrar filas en torno al líder supremo?

Tal vez lo grave es lo que ha hecho usted como político y como presidente del gobierno. Algunos rumorean que lo más grave podría estar por darse a conocer a la opinión pública, y que lo que está usted haciendo en realidad con estos extraños días de “reflexión” es ganar tiempo para negociar acuerdos para conseguir inmunidad o impunidad y que ciertas cosas no se sepan. ¿Quiere comentar algo al respecto? ¿Se trataría de bulos sin fundamento?

Dice usted que además de político es una persona y que está profundamente enamorado de su esposa. ¿Tal vez quiere presentarse como alguien amable, sensible y vulnerable, en lugar del psicópata, narcisista y maquiavélico que sistemáticamente demuestra ser? ¿Acaso los políticos de la oposición a los que usted ataca en lo personal no son personas ni tienen sentimientos por sus seres queridos?

Continúa repitiendo múltiples veces el mantra de la “derecha y ultraderecha” y su fango y su maldad política. ¿Seguro que escribe usted para toda la ciudadanía, como servidor y representante de todos, o tal vez está intentando activar miedos y odios motivadores entre sus apoyos en la izquierda y la ultraizquierda?

Dice usted que necesita parar y reflexionar si debe continuar al frente del Gobierno o renunciar a este alto honor. Asegura que nunca ha tenido apego al cargo, “a pesar de la caricatura que la derecha y la ultraderecha política y mediática han tratado de hacer” de su persona. ¿Por qué debemos creerlo, cuando toda la evidencia apunta en la dirección contraria? ¿Si tuviera una enorme ansia por el poder, lo reconocería?

Dice usted de sí mismo que tiene apego “al deber, al compromiso político y al servicio público. Yo no paso por los cargos, hago valer la legitimidad de esas altas responsabilidades para transformar y hacer avanzar al país que quiero.” Qué buena persona es usted, según nos informa usted mismo acerca de sí mismo. Qué malvados e ignorantes tienen que ser los ciudadanos que no lo aprecian o votan.

Libros de ciencia para la economía y el liberalismo

(Actualización de enero de 2024)

Nota: este artículo complementa la charla “Ciencia y libertad: fundamentos científicos de los principios liberales” que di en el Instituto Juan de Mariana el sábado 20 de octubre de 2018.

En el ámbito del liberalismo y de la economía de la escuela austriaca abundan las fundamentaciones filosóficas y los estudios de historia del pensamiento: son escasos los intentos de apoyo y crecimiento en las ciencias naturales, tal vez por falta de interés y/o capacidad, por ser muchos investigadores gente de letras o humanidades. Esta desconexión es empobrecedora, frecuentemente sectaria, y facilita la infiltración por ideas falaces o absurdas (pseudociencias, supersticiones, conspiranoias). En lugar de enfatizar las diferencias para separar y trabajar de forma aislada, una actitud intelectual más fructífera y realista busca la consiliencia, la integración con otros ámbitos del conocimiento que sirvan para generar, apoyar o criticar ideas de forma interdependiente.

La praxeología separada de la psicología (apriorismo, dualismo metodológico) dice cosas ciertas e importantes, pero también vagas, genéricas, sin concretar, y ofrece descripciones y explicaciones muy incompletas de la realidad. Estudiar solamente la acción intencional implica obviar otros tipos de acción que pueden ser muy relevantes. Tomar la intencionalidad de la acción humana como un axioma irrefutable cuya fundamentación no es necesario investigar puede llevar a ignorar que muchos otros seres vivos también actúan intencionalmente, y a no sentir la necesidad de explicar la existencia de lo teleológico en un mundo físico causal, como si fuera un hecho bruto o un misterio imposible de resolver.

En mi formación académica tienen un fuerte peso las ciencias naturales. Mi trabajo de estudio e investigación me ha permitido ver que es posible integrar de forma consistente todos los ámbitos científicos, y que esto permite comprender mejor la realidad humana y las fortalezas y los problemas del liberalismo.

A continuación presento los autores y libros que me han servido para aprender en muy diversos ámbitos, para que sirvan como referencia y por si pueden ser de utilidad para otras personas interesadas en aprender sobre estos temas. Es una lista cuya organización es problemática por cómo escoger los tópicos y por cómo clasificar cada libro solo en uno cuando en realidad casi todos tratan de varios temas. Incluyo libros que aún no he leído o que o no he leído en su totalidad (marcados con un asterisco *), pero que considero importantes y tengo en cuenta para mis lecturas futuras. Algunas obras (por ejemplo, sobre filosofía o física) pueden ser menos relevantes para la economía y el liberalismo. No menciono de momento (en general) libros típicamente liberales austriacos (economía y ética), de teoría monetaria, banca y finanzas.

Se trata de una lista provisional e imperfecta que espero completar con más libros leídos o proyectos de lectura, recomendaciones de los más interesantes en cada ámbito, ideas clave, referencias a reseñas, resúmenes o debates, y materiales adicionales como sitios de Internet, contenidos audiovisuales, cursos o artículos sobre los diversos temas (algunos aparecen con frecuencia en las recomendaciones de intelib.wordpress.com). No todos los libros son recomendables en el sentido de acertados: por ejemplo la literatura creacionista es una sucesión de errores, falacias y disparates, pero es conveniente leerla para conocerla. Algunos libros tienen menos conexión con las ciencias naturales (historia, política). Algunos libros tienen dos títulos por la diferencia entre la edición inglesa y la norteamericana.

Para empezar recomiendo dos autores que piensan y escriben muy bien y además son liberales: Matt Ridley y Michael Shermer. Con gusto recibiré preguntas, comentarios, sugerencias o críticas de lectores interesados.

Filosofía / Philosophy

Julian Baggini, The Pig That Wants to Be Eaten: 100 Experiments for the Armchair Philosopher (The Pig That Wants to Be Eaten: And Ninety-Nine Other Thought Experiments)

Thomas Cathcart & Daniel Klein, Plato and a Platypus Walk into a Bar: Understanding Philosophy Through Jokes

Jostein Gaarder, El mundo de Sofía

Arthur M. Melzer, Philosophy Between the Lines: The Lost History of Esoteric Writing

Rebecca Newberger Goldstein, Plato at the Googleplex: Why Philosophy Won’t Go Away

Jim Holt, Why Does the World Exist? An Existential Detective Story (Why Does the World Exist? One Man’s Quest for the Big Answer)

James Ladyman & Don Ross, with David Spurrett & John Collier, Every Thing Must Go: Metaphysics Naturalized

Lou Marinoff, Plato, Not Prozac! Applying Eternal Wisdom to Everyday Problems

Robert Nozick, Philosophical Explanations (*)

Matthew Stewart, The Truth About Everything: An Irreverent History of Philosophy

Jesús Zamora Bonilla, A bordo del “Otto Neurath”: 120 nanoensayos sobre filosofía

Física, Cosmología, Matemáticas / Physics, Cosmology, Mathematics

Edwin A. Abbott, Flatland: A Romance of Many Dimensions

Amir D.Aczel, Entanglement: The Greatest Mystery in Physics

Peter Atkins, The Creation

Peter Atkins, Four Laws That Drive the Universe (*)

John D. Barrow, Impossibility: The Limits of Science and the Science of Limits

John D. Barrow, The Book of Nothing: Vacuums, Voids, and the Latest Ideas about the Origins of the Universe

John D. Barrow, The Infinite Book: A Short Guide to the Boundless, Timeless and Endless

David Bohm, Wholeness and the Implicate Order

Bill Bryson, A Short History of Nearly Everything

William H. Calvin, How the Shaman Stole the Moon: The Search of Ancient Prophet-Scientists: From Stonehenge to the Grand Canyon (*)

Sean Carroll, From Eternity to Here: The Quest for the Ultimate Theory of Time

Sean Carroll, The Big Picture: On the Origins of Life, Meaning, and the Universe Itself

Peter Coveney & Roger Highfield, The Arrow of Time: A Voyage Through Science to Solve Time’s Greatest Mystery

Paul Davies, The Mind of God: The Scientific Basis for a Rational World

David Deutsch, The Fabric of Reality: The Science of Parallel Universes—and Its Implications

David Deutsch, The Beginning of Infinity: Explanations That Transform the World

Keith Devlin, Mathematics: The Science of Patterns: The Search for Order in Life, Mind and the Universe

Jordan Ellenberg, Shape: The Hidden Geometry of Information, Biology, Strategy, Democracy, and Everything Else (Shape: The Hidden Geometry of Absolutely Everything)

Richard P. Feynman, “Surely You’re Joking, Mr. Feynman!” Adventures of a Curious Character

Richard P. Feynman, “What Do You Care What Other People Think?” Further Adventures of a Curious Character

Martin Gardner, Mathematical Magic Show: More Puzzles, Games, Diversions, Illusions and Other Mathematical Sleight-Of-Mind from Scientific American

Brian Greene, The Elegant Universe: Superstrings, Hidden Dimensions, and the Quest for the Ultimate Theory

Brian Greene, The Fabric of the Cosmos: Space, Time, and the Texture of Reality

Brian Greene, The Hidden Reality: Parallel Universes and the Deep Laws of the Cosmos (*)

Stephen Hawking, A Brief History of Time: From the Big Bang to Black Holes

Stephen Hawking & Leonard Mlodinow, The Grand Design

Jim Holt, Why Does the World Exist? An Existential Detective Story

Robert Kaplan, The Nothing That Is: A Natural History of Zero

Robert Kaplan & Ellen Kaplan, The Art of the Infinite: The Pleasures of Mathematics

Lawrence M. Krauss, A Universe From Nothing: Why There Is Something Rather Than Nothing

Lawrence M. Krauss, The Greatest Story Ever Told—So Far: Why Are We Here?

Lillian R. Lieber, Infinity: Beyond the Beyond the Beyond

Alan Lightman, The Accidental Universe: The World You Thought You Knew

Benoît B. Mandelbrot, The Fractal Geometry of Nature

Eli Maor, To Infinity and Beyond: A Cultural History of the Infinite

Chiara Marletto, The Science of Can and Can’t: A Physicist’s Journey Through the Land of Counterfactuals

Martin Rees, Just Six Numbers: The Deep Forces That Shape the Universe

Carl Sagan, Cosmos

Charles Seife, Zero: The Biography of a Dangerous Idea

Lee Smolin, Three Roads To Quantum Gravity

Ian Stewart, The Problems of Mathematics

Ian Stewart, From Here to Infinity: A Guide to Today’s Mathematics

Steven Weinberg, The First Three Minutes: A Modern View Of The Origin Of The Universe

Steven Weinberg, Dreams of a Final Theory: The Scientist’s Search for the Ultimate Laws of Nature

Ciencia, Epistemología, Filosofía de la ciencia, Sociología de la ciencia / Science, Epistemology, Philosophy of Science, Sociology of Science

John Brockman, The Third Culture: Beyond the Scientific Revolution

John Brockman (ed.), What We Believe but Cannot Prove: Today’s Leading Thinkers on Science in the Age of Certainty

John Brockman (ed.), What Is Your Dangerous Idea? Today’s Leading Thinkers on the Unthinkable

John Brockman (ed.), This Will Change Everything: Ideas That Will Shape the Future

John Brockman (ed.), What Have You Changed Your Mind About?: Today’s Leading Minds Rethink Everything

John Brockman (ed.), This Will Make You Smarter: New Scientific Concepts to Improve Your Thinking

John Brockman (ed.), This Explains Everything: Deep, Beautiful, and Elegant Theories of How the World Works

John Brockman (ed.), This Idea Must Die: Scientific Theories That Are Blocking Progress

John Brockman (ed.), Know This: Today’s Most Interesting and Important Scientific Ideas, Discoveries, and Developments

Michael Brooks, At the Edge of Uncertainty: 11 Discoveries Taking Science by Surprise

Richard Dawkins, The Magic of Reality: How We Know What’s Really True

Richard Dawkins, Unweaving the Rainbow: Science, Delusion and the Appetite for Wonder

Richard Dawkins, Science in the Soul: Selected Writings of a Passionate Rationalist

Peter Godfrey-Smith, Theory and Reality: An Introduction to the Philosophy of Science

Stephen Jay Gould, The Hedgehog, the Fox & the Magister’s Pox: Mending the Gap Between Science & the Humanities (*)

Friedrich A. Hayek, The Counter-Revolution of Science: Studies on the Abuse of Reason

Terence Kealey, Sex, Science and Profits: How People Evolved to Make Money

Thomas S. Kuhn, The Structure of Scientific Revolutions

Jean-Marc Lévy-Leblond, Conceptos contrarios o El oficio de científico

Mario Livio, Brilliant Blunders: From Darwin to Einstein – Colossal Mistakes by Great Scientists That Changed Our Understanding of Life and the Universe

Mario Livio, Why? What Makes Us Curious

Samir Okasha, Philosophy of Science: A Very Short Introduction

Judea Pearl & Dana Mackenzie, The Book of Why: The New Science of Cause and Effect

Robert M. Pirsig, Zen and the Art of Motorcycle Maintenance: An Inquiry into Values

Karl R. Popper, The Logic of Scientific Discovery

Karl R. Popper, The Poverty of Historicism

Miguel Ángel Quintanilla, Fundamentos de lógica y teoría de la ciencia

Carl Sagan, The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark

Michael Shermer, Heavens on Earth: The Scientific Search for the Afterlife, Immortality, and Utopia

Andrew Shtulman, Scienceblind: Why Our Intuitive Theories About the World Are So Often Wrong

Edward O. Wilson, Consilience: The Unity of Knowledge

Sistemas / Systems

Adrian Bejan & J. Peder Zane, Design in Nature: How the Constructal Law Governs Evolution in Biology, Physics, Technology, and Social Organization

Lucca Dellanna, Ergodicity: Definition, Examples, and Implications, as Simple as Possible (Ergodicity: How irreversible outcomes affect long-term performance in work, investing, relationships, sport, and beyond)

Ludwig von Bertalanffy, General System Theory: Foundations, Development, Applications

Redes / Networks

Albert-László Barabási, Linked: The New Science of Networks (How Everything Is Connected to Everything Else and What It Means for Business, Science, and Everyday Life)

Mark Buchanan, Nexus: Small Worlds and the Groundbreaking Theory of Networks

Nicholas A. Christakis & James H. Fowler, Connected: The Surprising Power of Our Social Networks and How They Shape Our Lives (Connected: How Your Friends’ Friends’ Friends Affect Everything You Feel, Think, and Do)

Niall Ferguson, The Square and the Tower: Networks, Hierarchies and the Struggle for Global Power (The Square and the Tower: Networks and Power, from the Freemasons to Facebook)

Alex Pentland, Social Physics: How Good Ideas Spread—The Lessons from a New Science (Social Physics: How Social Networks Can Make Us Smarter)

Duncan J. Watts, Six Degrees: The Science of a Connected Age

Complejidad / Complexity

Sunny Y. Auyang, Foundations of Complex-System Theories (in Economics, Evolutionary Biology, and Statistical Physics) (*)

Yaneer Bar-Yam, Making Things Work: Solving Complex Problems in a Complex World (*)

Eric D. Beinhocker, The Origin of Wealth: Evolution, Complexity, and the Radical Remaking of Economics

John L. Casti, Complexification: Explaining a Paradoxical World Through the Science of Surprise

Jack Cohen & Ian Stewart, The Collapse of Chaos: Discovering Simplicity in a Complex World

David Colander & Roland Kupers, Complexity and the Art of Public Policy: Solving Society’s Problems from the Bottom Up

Murray Gell-Mann, The Quark and the Jaguar: Adventures in the Simple and the Complex

Brian Goodwin, How the Leopard Changed Its Spots: The Evolution of Complexity

David G. Green, Of Ants and Men: The Unexpected Side Effects of Complexity in Society

John H. Holland, Hidden Order: How Adaptation Builds Complexity (*)

Jeffrey Kluger, Simplexity: Why Simple Things Become Complex (and How Complex Things Can Be Made Simple) (Simplexity: The Simple Rules Of A Complex World)

James Ladyman & Karoline Wiesner, What Is a Complex System?

Roger Lewin, Complexity: Life at the Edge of Chaos

Daniel W. McShea & Robert N. Brandon, Biology’s First Law: The Tendency for Diversity and Complexity to Increase in Evolutionary Systems

Melanie Mitchell, Complexity: A Guided Tour

John H. Miller, A Crude Look at the Whole: The Science of Complex Systems in Business, Life, and Society (*)

Vicente Moreno Casas, Economía de la Complejidad: Breve introducción a un nuevo paradigma

M. Mitchell Waldrop, Complexity: The Emerging Science at the Edge of Order and Chaos

Stephen Wolfram, A New Kind of Science (*)

Caos / Chaos

Albert-László Barabási, Bursts: The Hidden Pattern Behind Everything We Do

Antonio Escohotado, Caos y orden

Malcolm Gladwell, The Tipping Point: How Little Things Can Make a Big Difference

James Gleick, Chaos: Making a New Science

Edward Lorenz, The Essence of Chaos

Leonard Smith, Chaos: A Very Short Introduction

Ian Stewart, Does God Play Dice? The Mathematics of Chaos

Orden espontáneo, Autoorganización, Emergencia / Spontaneous Order, Self-organization, Emergence

Philip Ball, The Self-Made Tapestry: Pattern Formation in Nature

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Branches)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Flows)

Philip Ball, Nature’s Patterns: A Tapestry in Three Parts (Shapes)

Ori Brafman & Rod A. Beckstrom, The Starfish and the Spider: The Unstoppable Power of Leaderless Organizations

Paul Davies, The Cosmic Blueprint: New Discoveries in Nature’s Creative Ability to Order the Universe

John H. Holland, Emergence: From Chaos To Order (*)

Steven Johnson, Emergence: The Connected Lives of Ants, Brains, Cities, and Software

Stuart Kauffman, The Origins of Order: Self-Organization and Selection in Evolution (*)

Stuart Kauffman, At Home in the Universe: The Search for the Laws of Self-Organization and Complexity

Stuart Kauffman, Investigations

Stuart Kauffman, Humanity in a Creative Universe (*)

Stuart Kauffman, Reinventing the Sacred: A New View of Science, Reason, and Religion

Harold J. Morowitz, The Emergence of Everything: How the World Became Complex

Rafael Rubio de Urquía, Francisco José Vázquez, Félix Fernando Muñoz Pérez (eds.), Procesos de autoorganización (*)

Steven Strogatz, Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order

Simetría / Symmetry

Ian Stewart, Why Beauty Is Truth: A History of Symmetry

Hermann Weyl, Symmetry

Escala / Scale

Geoffrey West, Scale: The Search for Simplicity and Unity in the Complexity of Life, from Cells to Cities, Companies to Ecosystems, Milliseconds to Millennia (Scale: The Universal Laws of Growth, Innovation, Sustainability, and the Pace of Life in Organisms, Cities, Economies, and Companies)

Aleatoriedad / Randomness

Robert H. Frank, Success and Luck: Good Fortune and the Myth of Meritocracy

Leonard Mlodinow, The Drunkard’s Walk: How Randomness Rules Our Lives

David Ruelle, Chance and Chaos

Nassim Nicholas Taleb, Fooled by Randomness: The Hidden Role of Chance in Life and in the Markets

Nassim Nicholas Taleb, The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable

Biología / Biology

John Archibald, One Plus One Equals One: Symbiosis and the Evolution of Complex Life

Adrian Bejan, The Physics of Life: The Evolution of Everything

Michael J. Benton, The History of Life: A Very Short Introduction

John Brockman (ed.), Life: The Leading Edge of Evolutionary Biology, Genetics, Anthropology, and Environmental Science

Charles S. Cockell, Astrobiology: Understanding Life in the Universe (*)

Charles S. Cockell, The Equations of Life: How Physics Shapes Evolution (*)

Alexander Graham Cairns-Smith, Seven Clues to the Origin of Life: A Scientific Detective Story

Nicholas A. Christakis, Apollo’s Arrow: The Profound and Enduring Impact of Coronavirus on the Way We Live

Paul Davies, The Fifth Miracle: The Search for the Origin and Meaning of Life

Christian de Duve, Vital Dust: The Origin and Evolution of Life on Earth (Vital Dust: Life as a Cosmic Imperative)

David Deamer, First Life: Discovering the Connections between Stars, Cells, and How Life Began

Philipp Dettmer, Immune: A Journey into the Mysterious System that Keeps You Alive

Jeremy England, Every Life Is on Fire: How Thermodynamics Explains the Origins of Living Things

Paul G. Falkowski, Life’s Engines: How Microbes Made Earth Habitable

Richard Fortey, Life: An Unauthorised Biography (A Natural History of the First Four Thousand Million Years of Life on Earth)

Peter Godfrey-Smith, Philosophy of Biology

Peter M. Hoffmann, Life’s Ratchet: How Molecular Machines Extract Order from Chaos

Andrew H. Knoll, Life on a Young Planet: The First Three Billion Years of Evolution on Earth

Adam Kucharski, The Rules of Contagion: Why Things Spread – and Why They Stop

Nick Lane, Power, Sex, Suicide: Mitochondria and the Meaning of Life

Nick Lane, The Vital Question: Why Is Life the Way It Is?

James E. Lovelock, Gaia: A New Look at Life on Earth

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living

Humberto Maturana R. & Francisco J. Varela G., The Tree of Knowledge: The Biological Roots of Human Understanding

Ernst Mayr, The Growth of Biological Thought: Diversity, Evolution, and Inheritance (*)

Johnjoe McFadden & Jim Al-Khalili, Life on the Edge: The Coming of Age of Quantum Biology

David McFarland, The Biological Bases of Economic Behaviour: A Concise Introduction

Jacques Monod, Chance and Necessity: An Essay on the Natural Philosophy of Modern Biology (*)

Michel Morange, Life Explained

Addy Pross, What is Life? How Chemistry Becomes Biology

David Quammen, The Tangled Tree: A Radical New History of Life

Alex Rosenberg & Daniel W. McShea, Philosophy of Biology: A Contemporary Introduction

Michael L. Rothschild, Bionomics: Economy As Ecosystem

Adam Rutherford, Creation: The Origin of Life / The Future of Life (Creation: How Science Is Reinventing Life Itself)

Bill Schutt, Cannibalism: A Perfectly Natural History

Ian Stewart, Life’s Other Secret: The New Mathematics Of The Living World

Lewis Thomas, The Lives of a Cell: Notes of a Biology Watcher

Lewis Thomas, The Medusa and the Snail: More Notes of a Biology Watcher

David Toomey, Weird Life: The Search for Life That Is Very, Very Different from Our Own

Jonathan Weiner, Long for This World: The Strange Science of Immortality

Edward O. Wilson, The Future of Life

Exobiología (Vida extraterrestre) / Exobiology (Alien Life)

Jim Al-Khalili, Aliens: The World’s Leading Scientists on the Search for Extraterrestrial Life (Aliens: Science Asks Is Anyone Out There?)

Lewis Dartnell, Life in the Universe: A Beginner’s Guide

Paul Davies, The Eerie Silence: Renewing Our Search for Alien Intelligence (The Eerie Silence: Are We Alone in the Universe?)

Ben Miller, The Aliens Are Coming!: The Extraordinary Science Behind Our Search for Life in the Universe

Seth Shostak, Confessions of an Alien Hunter: A Scientist’s Search for Extraterrestrial Intelligence

Genética / Genetics

Kat Arney, Herding Hemingway’s Cats: Understanding how our Genes Work

David P. Barash, Revolutionary Biology: The New, Gene-Centered View of Life

Nessa Carey, The Epigenetics Revolution: How Modern Biology Is Rewriting Our Understanding of Genetics, Disease, and Inheritance

Sam Kean, The Violinist’s Thumb: And Other Lost Tales of Love, War, and Genius, as Written by Our Genetic Code

Richard C. Lewontin, Biology as Ideology: The Doctrine of DNA

Siddhartha Mukherjee, The Gene: An Intimate History

John Parrington, The Deeper Genome: Why There Is More to the Human Genome Than Meets the Eye

Robert Plomin, Blueprint: How DNA Makes Us Who We Are

Matt Ridley, Genome: The Autobiography of a Species in 23 Chapters

Matt Ridley, Nature Via Nurture: Genes, Experience and What Makes Us Human (The Agile Gene: How Nature Turns on Nurture)

Evolución / Evolution

David P. Barash & Judith Eve Lipton, How Women Got Their Curves and Other Just-So Stories: Evolutionary Enigmas

Chris Bateman, The Mythology of Evolution

John Taylor Bonner, Randomness in Evolution

Sean B. Carroll, Endless Forms Most Beautiful: The New Science of Evo Devo and the Making of the Animal Kingdom

Sean B. Carroll, The Making of the Fittest: DNA and the Ultimate Forensic Record of Evolution

Enrico Coen, Cells to Civilizations: The Principles of Change That Shape Life

Jerry A. Coyne, Why Evolution Is True

Helena Cronin, The Ant and the Peacock: Altruism and Sexual Selection from Darwin to Today

Charles Darwin, On the Origin of Species

Richard Dawkins, The Selfish Gene

Richard Dawkins, The Extended Phenotype

Richard Dawkins, The Blind Watchmaker: Why the Evidence of Evolution Reveals a Universe without Design

Richard Dawkins, River out of Eden: A Darwinian View of Life

Richard Dawkins, Climbing Mount Improbable

Richard Dawkins, A Devil’s Chaplain: Reflections on Hope, Lies, Science, and Love (*)

Richard Dawkins, The Ancestor’s Tale: A Pilgrimage to the Dawn of Evolution

Richard Dawkins, The Greatest Show on Earth: The Evidence for Evolution

Daniel C. Dennett, Darwin’s Dangerous Idea: Evolution and the Meanings of Life

Robin Dunbar, Evolution: What Everyone Needs to Know

Stephen Jay Gould, Ever Since Darwin: Reflections on Natural History

Stephen Jay Gould, The Panda’s Thumb: More Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Hen’s Teeth and Horse’s Toes: Further Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, The Flamingo’s Smile: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Wonderful Life: The Burgess Shale and the Nature of History

Stephen Jay Gould, Bully for Brontosaurus: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Eight Little Piggies: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Dinosaur in a Haystack: Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, Full House: The Spread of Excellence from Plato to Darwin

Stephen Jay Gould, Leonardo’s Mountain of Clams and the Diet of Worms: Essays on Natural History

Stephen Jay Gould, The Lying Stones of Marrakech: Penultimate Reflections in Natural History

Stephen Jay Gould, I Have Landed: The End of a Beginning in Natural History (*)

Eva Jablonka & Marion J. Lamb, Evolution in Four Dimensions: Genetic, Epigenetic, Behavioral, and Symbolic Variation in the History of Life

Greg Krukonis & Tracy Barr, Evolution For Dummies

Nick Lane, Life Ascending: The Ten Great Inventions of Evolution

Edward J. Larson, Evolution: The Remarkable History of a Scientific Theory

Lynn Margulis & Dorion Sagan, Microcosmos: Four Billion Years of Evolution from Our Microbial Ancestors

Ernst Mayr, What Evolution Is

Bill Nye, Undeniable: Evolution and the Science of Creation

Samir Okasha, Evolution and the Levels of Selection (*)

Matt Ridley, The Evolution of Everything: How New Ideas Emerge (The Evolution of Everything: How Small Changes Transform Our World)

Javier Sampedro, Deconstruyendo a Darwin: Los enigmas de la evolución a la luz de la nueva genética

Michael Shermer, Why Darwin Matters: The Case Against Intelligent Design

Matt Simon, The Wasp That Brainwashed the Caterpillar: Evolution’s Most Unbelievable Solutions to Life’s Biggest Problems

John Maynard Smith & Eörs Szathmáry, The Origins of Life: From the Birth of Life to the Origins of Language

Kim Sterelny, The Evolution of Agency and Other Essays

Steve Stewart-Williams, Darwin, God and the Meaning of Life: How Evolutionary Theory Undermines Everything You Thought You Knew

Rebecca Stott, Darwin’s Ghosts: The Secret History of Evolution

Ian Tattersall, Paleontology: A Brief History of Life

Andreas Wagner, Arrival of the Fittest: Solving Evolution’s Greatest Puzzle

Peter Ward & Joe Kirschvink, A New History of Life: The Radical New Discoveries about the Origins and Evolution of Life on Earth

George C. Williams, Adaptation and Natural Selection: A Critique of Some Current Evolutionary Thought (*)

David Sloan Wilson, Evolution for Everyone: How Darwin’s Theory Can Change the Way We Think About Our Lives

Amotz Zahavi & Avishag Zahavi, The Handicap Principle: A Missing Piece of Darwin’s Puzzle

David Zeigler, Evolution: Components and Mechanisms

Crítica de la evolución / Criticism of Evolution

Rémy Chauvin, Darwinismo: El fin de un mito

Thomas Nagel, Mind and Cosmos: Why the Materialist Neo-Darwinian Conception of Nature Is Almost Certainly False

Fernando Vallejo, La tautología darwinista y otros ensayos de biología

Creacionismo, Diseño Inteligente / Creationism, Intelligent Design

Michael J. Behe, Darwin’s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution (*)

Michael J. Behe, The Edge of Evolution: The Search for the Limits of Darwinism

Silvano Borruso, El evolucionismo en apuros

Stephen C. Meyer, The Return of the God Hypothesis: Compelling Scientific Evidence for the Existence of God (The Return of the God Hypothesis: Three Scientific Discoveries Revealing the Mind Behind the Universe)

Sexo, género, reproducción, amor, celos, familia / Sex, Gender, Reproduction, Love, Jealousy, Family

Malte Andersson, Sexual Selection (*)

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Making Sense of Sex: How Genes and Gender Influence Our Relationships

David P. Barash & Judith Eve Lipton, The Myth of Monogamy: Fidelity and Infidelity in Animals and People

Simon Baron-Cohen, The Essential Difference: Men, Women and the Extreme Male Brain (*)

Joyce F. Benenson with Henry Markovits, Warriors and Worriers: The Survival of the Sexes

Jesse Bering, Perv: The Sexual Deviant in All of Us

Ruth Bleier, Science and Gender: A Critique of Biology and Its Theories on Women (*)

Louann Brizendine, The Female Brain

Louann Brizendine, The Male Brain

David M. Buss, The Evolution Of Desire: Strategies of Human Mating

David M. Buss, The Dangerous Passion: Why Jealousy is as Necessary as Love and Sex

David M. Buss, When Men Behave Badly: The Hidden Roots of Sexual Deception, Harassment, and Assault (Bad Men: The Hidden Roots of Sexual Deception, Harassment and Assault)

Anne Campbell, A Mind of Her Own: The Evolutionary Psychology of Women (*)

Frans de Waal, Different: Gender Through the Eyes of a Primatologist

Jared Diamond, Why Is Sex Fun? The Evolution of Human Sexuality

Robin Dunbar, The Science of Love and Betrayal (The Science of Love)

Cordelia Fine, Delusions of Gender: How Our Minds, Society, and Neurosexism Create Difference (*)

Cordelia Fine, Testosterone Rex: Myths of Sex, Science, and Society

Helen Fisher, Anatomy of Love: A Natural History of Mating, Marriage, and Why We Stray (Anatomy Of Love. The Natural History Of Monogamy, Adultery And Divorce)

David C. Geary, Male, Female: The Evolution of Human Sex Differences (*)

John Gray, Men Are from Mars, Women Are from Venus

Carole Hooven, T: The Story of Testosterone, the Hormone that Dominates and Divides Us (Testosterone: The Story of the Hormone that Dominates and Divides Us)

Steven Horwitz, Hayek’s Modern Family: Classical Liberalism and the Evolution of Social Institutions

Sarah Blaffer Hrdy, The Woman That Never Evolved

Sarah Blaffer Hrdy, Mothers and Others: The Evolutionary Origins of Mutual Understanding

Doreen Kimura, Sex and Cognition (*)

Melvin Konner, Women After All: Sex, Evolution, and the End of Male Supremacy (*)

Bobbi S. Low, Why Sex Matters: A Darwinian Look at Human Behavior

Lynn Margulis & Dorion Sagan, Origins of Sex: Three Billion Years of Genetic Recombination

Lynn Margulis & Dorion Sagan, What Is Sex?

Robert Martin, How We Do It: The Evolution and Future of Human Reproduction

Ashley McGuire, Sex Scandal: The Drive to Abolish Male and Female

Cindy M. Meston & David M. Buss, Why Women Have Sex: Understanding Sexual Motivations from Adventure to Revenge (and Everything in Between)

Geoffrey Miller, The Mating Mind: How Sexual Choice Shaped the Evolution of Human Nature

Allan Pease & Barbara Pease, Why Men Don’t Listen and Women Can’t Read Maps: How We’re Different and What to Do About It

Susan Pinker, The Sexual Paradox: Men, Women and the Real Gender Gap (The Sexual Paradox: Extreme Men, Gifted Women and the Real Gender Gap) (The Sexual Paradox: Troubled Boys, Gifted Girls and the Real Difference Between the Sexes)

Richard O. Prum, The Evolution of Beauty: How Darwin’s Forgotten Theory of Mate Choice Shapes the Animal World – And Us

Matt Ridley, The Red Queen: Sex and the Evolution of Human Nature

Gina Rippon, The Gendered Brain: The New Neuroscience That Shatters the Myth of the Female Brain (Our Brains and Gender: How Neuroscience Explodes the Myths of the Male and Female Minds) (*)

Joan Roughgarden, Evolution’s Rainbow: Diversity, Gender and Sexuality in Nature and People

Christopher Ryan & Cacilda Jethá, Sex at Dawn: The Prehistoric Origins of Modern Sexuality

Francisco J. Rubia, El sexo del cerebro: La diferencia fundamental entre hombres y mujeres

Angela Saini, Inferior: How Science Got Women Wrong and the New Research That’s Rewriting the Story (Inferior: The True Power of Women and the Science that Shows it)

Menno Schilthuizen, Nature’s Nether Regions: What the Sex Lives of Bugs, Birds, and Beasts Tell Us About Evolution, Biodiversity, and Ourselves

Paul Seabright, The War of the Sexes: How Conflict and Cooperation Have Shaped Men and Women from Prehistory to the Present

Abigail Shrier, Irreversible Damage: The Transgender Craze Seducing Our Daughters

Debra Soh, The End of Gender: Debunking the Myths about Sex and Identity in Our Society

Christina Hoff Sommers, The War Against Boys: How Misguided Feminism Is Harming Our Young Men

Abigail Tucker, Mom Genes: Inside the New Science of Our Ancient Maternal Instinct

Feminismo / Feminism

Judith Butler, Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity

Rebecca Solnit, Men Explain Things to Me

Etología / Ethology

Jennifer Ackerman, The Genius of Birds

Maddalena Bearzi & Craig B. Stanford, Beautiful Minds: The Parallel Lives of Great Apes and Dolphins

Marc Bekoff & Jessica Pierce, Wild Justice: The Moral Lives of Animals

Dorothy L. Cheney & Robert M. Seyfarth, Baboon Metaphysics: The Evolution of a Social Mind

Frans de Waal, Are We Smart Enough to Know How Smart Animals Are?

Frans de Waal, The Age of Empathy: Nature’s Lessons for a Kinder Society

Frans de Waal, The Bonobo and the Atheist: In Search of Humanism Among the Primates

Frans de Waal, Chimpanzee Politics: Power and Sex Among Apes (*)

Frans de Waal, The Ape and the Sushi Master: Reflections of a Primatologist (*)

Douglas J. Emlen, Animal Weapons: The Evolution of Battle

Peter Godfrey-Smith, Other Minds: The Octopus, the Sea, and the Deep Origins of Consciousness (Other Minds: The Octopus and the Evolution of Intelligent Life)

Peter Godfrey-Smith, Metazoa: Animal Life and the Birth of the Mind (Metazoa: Animal Life and the Birth of Consciousness)

Temple Grandin & Catherine Johnson, Animals Make Us Human: Creating the Best Life for Animals

Bernd Heinrich, Mind of the Raven: Investigations and Adventures with Wolf-Birds

Bernd Heinrich, Winter World: The Ingenuity of Animal Survival

Bernd Heinrich, Summer World: A Season of Bounty

Sy Montgomery, The Soul of an Octopus: A Surprising Exploration into the Wonder of Consciousness

Jeffrey Moussaieff Masson, Beasts: What Animals Can Teach Us About the Origins of Good and Evil

Virginia Morell, Animal Wise: The Thoughts and Emotions of Our Fellow Creatures

Dale Peterson, The Moral Lives of Animals (*)

Carl Safina, Beyond Words: What Animals Think and Feel

Robert M. Sapolsky, A Primate’s Memoir: A Neuroscientist’s Unconventional Life Among the Baboons

Thomas D. Seeley, Honeybee Democracy

Peter Wohlleben, The Inner Life of Animals: Love, Grief, and Compassion—Surprising Observations of a Hidden World

Neurociencia, Consciencia, Inconsciente, Cerebro, Mente, Yo, Libre albedrío, Intencionalidad, Sentido / Neuroscience, Conscience, Unconscious, Brain, Mind, Self, Free Will, Intentionality, Meaning

Anil Ananthaswamy, The Man Who Wasn’t There: Investigations into the Strange New Science of the Self

Albert Bandura, Social Foundations of Thought and Action: A Social Cognitive Theory (*)

Simon Baron-Cohen, Mindblindness: An Essay on Autism and Theory of Mind (*)

Lisa Feldman Barrett, Seven and a Half Lessons About the Brain

Roy F. Baumeister, The Self Explained: Why and How We Become Who We Are

Susan Blackmore, Consciousness: An Introduction

Susan Blackmore, Conversations on Consciousness (*)

Susan J. Blackmore, Seeing Myself: The New Science of Out-of-body Experiences

Daniel Bor, The Ravenous Brain: How the New Science of Consciousness Explains Our Insatiable Search for Meaning

Pascal Boyer, Minds Make Societies: How Cognition Explains the World Humans Create

Dean Buonomano, Your Brain Is a Time Machine: The Neuroscience and Physics of Time

William H. Calvin, The Throwing Madonna: Essays on the Brain (*)

William H. Calvin, The Cerebral Symphony: Seashore Reflections on the Structure of Consciousness (*)

William H. Calvin, How Brains Think: Evolving Intelligence, Then and Now (*)

William H. Calvin, The Cerebral Code: Thinking a Thought in the Mosaics of the Mind (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Inside the Brain: Mapping the Cortex, Exploring the Neuron (*)

David J. Chalmers, The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory

David J. Chalmers, Reality+: Virtual Worlds and the Problems of Philosophy

Nick Chater, The Mind is Flat: The Illusion of Mental Depth and The Improvised Mind (The Mind Is Flat: The Remarkable Shallowness of the Improvising Brain)

Patricia S. Churchland, Touching a Nerve: The Self as Brain (Touching a Nerve: Our Brains, Our Selves)

Matthew Cobb, The Idea of the Brain: The Past and Future of Neuroscience (The Idea of the Brain: A History)(Thinking Matter: Our Quest to Understand the Brain)

Michael C. Corballis, A Very Short Tour of the Mind: 21 Short Walks Around the Human Brain

Antonio Damasio, Self Comes to Mind: Constructing the Conscious Brain

Antonio Damasio, Feeling & Knowing: Making Minds Conscious

Jonathan Dancy & Constantine Sandis (eds.), Philosophy of Action: An Anthology

Terrence W. Deacon, Incomplete Nature: How Mind Emerged From Matter

Stanislas Dehaene, Consciousness and the Brain: Deciphering How the Brain Codes Our Thoughts

Daniel C. Dennett, Elbow Room: The Varieties of Free Will Worth Wanting

Daniel C. Dennett, Consciousness Explained

Daniel C. Dennett, Kinds of Minds: Toward an Understanding of Consciousness (Kinds of Minds: The Origins Of Consciousness)

Daniel C. Dennett, Brainchildren: Essays on Designing Minds

Daniel C. Dennett, Freedom Evolves

Daniel C. Dennett, Sweet Dreams: Philosophical Obstacles to a Science of Consciousness

Daniel C. Dennett, From Bacteria to Bach and Back: The Evolution of Minds

Daniel C. Dennett, Brainstorms: Philosophical Essays on Mind and Psychology

Daniel C. Dennett, The Intentional Stance

David Eagleman, Incognito: The Secret Lives of the Brain

David Eagleman, The Brain: The Story of You

Gerald M. Edelman, Wider Than the Sky: The Phenomenal Gift of Consciousness

Nicholas Epley, Mindwise: How We Understand What Others Think, Believe, Feel, and Want

R. Douglas Fields, The Other Brain: From Dementia to Schizophrenia, How New Discoveries about the Brain Are Revolutionizing Medicine and Science (The Other Brain: The Scientific and Medical Breakthroughs That Will Heal Our Brains and Revolutionize Our Health)

Viktor E. Frankl, Man’s Search for Meaning

Chris Frith, Making Up the Mind: How the Brain Creates Our Mental World

Chris Frith & Uta Frith, What Makes Us Social?

Joaquín M. Fuster, The Neuroscience of Freedom and Creativity: Our Predictive Brain

Michael S. Gazzaniga, Who’s in Charge? Free Will and the Science of the Brain

Michael S. Gazzaniga, The Consciousness Instinct: Unraveling the Mystery of How the Brain Makes the Mind

Vinod Goel, Reason and Less: Pursuing Food, Sex, and Politics

Elkhonon Goldberg, The Executive Brain: Frontal Lobes and the Civilized Mind

Michael S. A. Graziano, Consciousness and the Social Brain

Annaka Harris, Conscious: A Brief Guide to the Fundamental Mystery of the Mind

Sam Harris, Free Will

Douglas R. Hofstadter, I Am a Strange Loop

Douglas R. Hofstadter & Daniel C. Dennett, The Mind’s I: Fantasies and Reflections on Self and Soul

Bruce Hood, The Self Illusion: How the Social Brain Creates Identity

Bruce Hood, The Domesticated Brain

Matthew M. Hurley, Daniel C. Dennett & Reginald B. Adams Jr., Inside Jokes: Using Humor to Reverse-Engineer the Mind

Christian Jarrett, Great Myths of the Brain

Steven Johnson, Mind Wide Open: Your Brain and the Neuroscience of Everyday Life

Alicia Juarrero, Dynamics in Action: Intentional Behavior as a Complex System

Michio Kaku, The Future of the Mind: The Scientific Quest to Understand, Enhance, and Empower the Mind

Sam Kean, The Tale of the Dueling Neurosurgeons: The History of the Human Brain as Revealed by True Stories of Trauma, Madness, and Recovery

Christof Koch, Consciousness: Confessions of a Romantic Reductionist

Christof Koch, The Quest for Consciousness: A Neurobiological Approach

Arthur Koestler, The Ghost in the Machine

Joseph LeDoux, Synaptic Self: How Our Brains Become Who We Are

Jonah Lehrer, Proust Was a Neuroscientist

Rita Levi-Montalcini, La galaxia mente

Matthew D. Lieberman, Social: Why Our Brains Are Wired to Connect

Grace Lindsay, Models of the Mind: How Physics, Engineering and Mathematics Have Shaped Our Understanding of the Brain

George Makari, Soul Machine: The Invention of the Modern Mind

Bertram F. Malle, How the Mind Explains Behavior: Folk Explanations, Meaning, and Social Interaction

Facundo Manes & Mateo Niro, Usar el cerebro: Conocer el cerebro para vivir mejor

Gary Marcus, The Birth of the Mind: How a Tiny Number of Genes Creates the Complexities of Human Thought

David McFarland, Guilty Robots, Happy Dogs: The Question of Alien Minds

Iain McGilchrist, The Master and His Emissary: The Divided Brain and the Making of the Western World

Colin McGinn, Mindsight: Image, Dream, Meaning

Alfred R. Mele, Effective Intentions: The Power of Conscious Will

Thomas Metzinger, The Ego Tunnel: The Science of the Mind and the Myth of the Self

Marvin Minsky, The Society of Mind

Marvin Minsky, The Emotion Machine: Commonsense Thinking, Artificial Intelligence, and the Future of the Human Mind

Kevin Mitchell, Innate: How the Wiring of our Brains Shapes Who We Are

Leonard Mlodinow, Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behavior

Read Montague, Why Choose This Book?: How We Make Decisions

Miguel Nicolelis, The True Creator of Everything: How the Human Brain Shaped the Universe as We Know It (The True Creator of Everything: How the Human Brain Shapes Our Universe)

Alva Noë, Out of Our Heads: Why You Are Not Your Brain, and Other Lessons from the Biology of Consciousness

Ogi Ogas & Sai Gaddam, Journey of the Mind: How Thinking Emerged from Chaos

Roger Penrose, The Emperor’s New Mind: Concerning Computers, Minds and the Laws of Physics

Roger Penrose, Shadows of the Mind: A Search for the Missing Science of Consciousness

V. S. Ramachandran, The Tell-Tale Brain: A Neuroscientist’s Quest for What Makes Us Human

V. S. Ramachandran & Sandra Blakeslee, Phantoms in the Brain: Probing the Mysteries of the Human Mind (Phantoms in the Brain: Human Nature and the Architecture of the Mind) (*)

David M. Rosenthal, Consciousness and Mind

Oliver Sacks, Awakenings

Oliver Sacks, A Leg to Stand on

Oliver Sacks, The Man Who Mistook His Wife for a Hat and Other Clinical Tales

Oliver Sacks, Seeing Voices: A Journey into the World of the Deaf

Oliver Sacks, An Anthropologist on Mars: Seven Paradoxical Tales

Oliver Sacks, The Island of the Colorblind (*)

Oliver Sacks, Musicophilia: Tales of Music and the Brain (*)

Oliver Sacks, The Mind’s Eye

Oliver Sacks, Hallucinations

Oliver Sacks, The River of Consciousness

Robert M. Sapolsky, Determined: A Science of Life without Free Will

Sally L. Satel & Scott O. Lilienfeld, Brainwashed: The Seductive Appeal of Mindless Neuroscience

Eric Schwitzgebel, Perplexities of Consciousness

Anil Seth, Being You: A New Science of Consciousness

Sebastian Seung, Connectome: How the Brain’s Wiring Makes Us Who We Are

Daniel J. Siegel, The Neurobiology of “We”: How Relationships, the Mind, and the Brain Interact to Shape Who We Are

Mariano Sigman, The Secret Life of the Mind: How Your Brain Thinks, Feels, and Decides

Rowland Stout, Action

Dick Swaab, We Are Our Brains (We Are Our Brains: From the Womb to Alzheimer’s), (We Are Our Brains: A Neurobiography of the Brain, from the Womb to Alzheimer’s)

Paul Thagard, The Brain and the Meaning of Life

Michael Tomasello, The Evolution of Agency: Behavioral Organization from Lizards to Humans

Giulio Tononi, Phi: A Voyage from the Brain to the Soul

Shankar Vedantam, The Hidden Brain: How Our Unconscious Minds Elect Presidents, Control Markets, Wage Wars, and Save Our Lives

Andreas Wagner, Paradoxical Life: Meaning, Matter, and the Power of Human Choice

Daniel M. Wegner, The Illusion of Conscious Will

Daniel M. Wegner & Kurt Gray, The Mind Club: Who Thinks, What Feels, and Why It Matters

Dan Zahavi, Self and Other: Exploring Subjectivity, Empathy, and Shame

Adam Zeman, Consciousness: A User’s Guide

Psicología evolucionista / Evolutionary Psychology

Jerome H. Barkow, Leda Cosmides & John Tooby (eds.), The Adapted Mind: Evolutionary Psychology and the Generation of Culture

H. Clark Barrett, The Shape of Thought: How Mental Adaptations Evolve

Louise Barrett, Robin Dunbar & John Lycett, Human Evolutionary Psychology (*)

Paul Bloom, How Pleasure Works: The New Science of Why We Like What We Like

Donald E. Brown, Human Universals

David J. Buller, Adapting Minds: Evolutionary Psychology and the Persistent Quest for Human Nature

Dean Buonomano, Brain Bugs: How the Brain’s Flaws Shape Our Lives

Dean Burnett, Idiot Brain: What Your Head Is Really up to

Terry Burnham & Jay Phelan, Mean Genes (From Sex to Money to Food: Taming Our Primal Instincts)

Anjan Chatterjee, The Aesthetic Brain: How We Evolved to Desire Beauty and Enjoy Art

Robin Dunbar, Louise Barrett & John Lycett, Evolutionary Psychology (A Beginner’s Guide): Human Behaviour, Evolution and the Mind

Denis Dutton, The Art Instinct: Beauty, Pleasure, and Human Evolution

Heather Heying & Bret Weinstein, A Hunter-Gatherer’s Guide to the 21st Century: Evolution and the Challenges of Modern Life

Douglas T. Kenrick, Sex, Murder, and the Meaning of Life: A Psychologist Investigates How Evolution, Cognition, and Complexity are Revolutionizing Our View of Human Nature

Douglas T. Kenrick & Vladas Griskevicius, The Rational Animal: How Evolution Made Us Smarter Than We Think

Kevin N. Laland & Gillian R. Brown, Sense and Nonsense: Evolutionary Perspectives on Human Behaviour

David J. Linden, The Accidental Mind: How Brain Evolution Has Given Us Love, Memory, Dreams, and God

David J. Linden, The Compass of Pleasure: How Our Brains Make Fatty Foods, Orgasm, Exercise, Marijuana, Generosity, Vodka, Learning, and Gambling Feel So Good

Gary Marcus, Kluge: The Haphazard Construction of the Human Mind

Geoffrey Miller, Spent: Sex, Evolution, and Consumer Behavior (Must-Have: The Hidden Instincts Behind Everything We Buy)

Randolph M. Nesse, Good Reasons for Bad Feelings: Insights from the Frontier of Evolutionary Psychiatry

Steven Pinker, How the Mind Works

Gad Saad, The Consuming Instinct: What Juicy Burgers, Ferraris, Pornography, and Gift Giving Reveal About Human Nature

Steve Stewart-Williams, The Ape that Understood the Universe: How the Mind and Culture Evolve

Evolución humana, naturaleza humana, antropología / Human Evolution, Human Nature, Anthropology

Gregory Bateson, Steps to an Ecology of Mind: Collected Essays in Anthropology, Psychiatry, Evolution, and Epistemology (*)

David P. Barash, Natural Selections: Selfish Altruists, Honest Liars, and Other Realities of Evolution

David P. Barash, Homo Mysterious: Evolutionary Puzzles of Human Nature

David P. Barash & Ilona A. Barash, The Mammal in the Mirror: Understanding Our Place in the Natural World

Jesse Bering, Why Is the Penis Shaped Like That? And Other Reflections on Being Human

Alan Barnard, Social Anthropology and Human Origins

William H. Calvin, The River That Runs Uphill: A Journey from the Big Bang to the Big Brain (*)

William H. Calvin, The Ascent of Mind: Ice Age Climates and the Evolution of Intelligence (*)

William H. Calvin, A Brain for All Seasons: Human Evolution and Abrupt Climate Change (*)

William H. Calvin, A Brief History of the Mind: From Apes to Intellect and Beyond (*)

David P. Clark, Germs, Genes, & Civilization: How Epidemics Shaped Who We Are Today

Gregory Cochran & Henry Harpending, The 10,000 Year Explosion: How Civilization Accelerated Human Evolution

Jamie A. Davies, Life Unfolding: How the Human Body Creates Itself

Christian de Duve with Neil Patterson, Genetics of Original Sin: The Impact of Natural Selection on the Future of Humanity

Frans de Waal, Our Inner Ape: A Leading Primatologist Explains Why We Are Who We Are

Jeremy DeSilva, First Steps: How Upright Walking Made Us Human

Jared Diamond, The Third Chimpanzee: The Evolution and Future of the Human Animal

Jared Diamond, The World Until Yesterday: What Can We Learn from Traditional Societies?

Robin Dunbar, How Many Friends Does One Person Need? Dunbar’s Number and Other Evolutionary Quirks

Brian Fagan, Cro-Magnon: How the Ice Age Gave Birth to the First Modern Humans

Clive Gamble, John Gowlett, Robin Dunbar, Thinking Big: How the Evolution of Social Life Shaped the Human Mind

Michael S. Gazzaniga, Human: The Science Behind What Makes Your Brain Unique

Henry Gee, The Accidental Species: Misunderstandings of Human Evolution

Stephen Jay Gould, The Mismeasure of Man: The Definitive Refutation to the Argument of ‘The Bell Curve’

Christopher Robert Hallpike, On Primitive Society, and Other Forbidden Topics

Judith Rich Harris, The Nurture Assumption: Why Children Turn Out the Way They Do

Judith Rich Harris, No Two Alike: Human Nature and Human Individuality (*)

Steven Johnson, Wonderland: How Play Made the Modern World

Christine Kenneally, The Invisible History of the Human Race: How DNA and History Shape Our Identities and Our Futures

Joseph LeDoux, The Deep History of Ourselves: The Four-Billion-Year Story of How We Got Conscious Brain

Daniel J. Levitin, This Is Your Brain on Music: The Science of a Human Obsession

Daniel E. Lieberman, The Story of the Human Body: Evolution, Health, and Disease

Steven Mithen, The Prehistory of the Mind: The Cognitive Origins of Art, Religion and Science

Steven Mithen, The Singing Neanderthals: The Origins of Music, Language, Mind and Body

Leonard Mlodinow, The Upright Thinkers: The Human Journey from Living in Trees to Understanding the Cosmos

Desmond Morris, The Naked Ape: A Zoologist’s Study of the Human Animal

Desmond Morris, The Human Zoo

Charles Murray, Human Diversity: Gender, Race, Class, and Genes (Human Diversity: The Biology of Gender, Race, and Class)

Lesley Newson & Peter Richerson, A Story of Us: A New Look at Human Evolution

Svante Pääbo, Neanderthal Man: In Search of Lost Genomes

Steven Pinker, The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature

Steven Pinker, The Stuff of Thought: Language as a Window Into Human Nature

David Reich, Who We Are and How We Got Here: Ancient DNA and the New Science of the Human Past

Colin Renfrew, Prehistory: The Making of the Human Mind

Adam Rutherford, The Book of Humans: The Story of How We Became Us (The Book of Humans: A Brief History of Culture, Sex, War and the Evolution of Us ) (The Book of Humans: 4 Billion Years, 20,000 Genes, and the New Story of How We Became Us) (Humanimal: How Homo Sapiens Became Nature’s Most Paradoxical Creature—A New Evolutionary History)

Christopher Ryan, Civilized to Death: What Was Lost on the Way to Modernity (Civilized to Death: The Price of Progress)

Angela Saini, Superior: The Return of Race Science

Robert M. Sapolsky, Behave: The Biology of Humans at Our Best and Worst

Helmut Schoeck, Envy: A Theory of Social Behaviour

Pat Shipman, The Invaders: How Humans and Their Dogs Drove Neanderthals to Extinction

Neil Shubin, Your Inner Fish: A journey into the 3.5-Billion-Year History of the Human Body

Scott Solomon, Future Humans: Inside the Science of Our Continuing Evolution

C. A. Soper, The Evolution of Life Worth Living: Why We Choose to Live

Craig B. Stanford, The Hunting Apes: Meat Eating and the Origins of Human Behavior

Craig B. Stanford, Upright: The Evolutionary Key to Becoming Human

Steve Stewart-Williams, The Ape that Understood the Universe: How the Mind and Culture Evolve

Chris Stringer, The Origin of Our Species (Lone Survivors: How We Came to Be the Only Humans on Earth)

Thomas Suddendorf, The Gap: The Science of What Separates Us from Other Animals

Ian Tattersall, The Strange Case of the Rickety Cossack: And Other Cautionary Tales from Human Evolution

Michael Tomasello, Becoming Human: A Theory of Ontogeny

Michael Tomasello, A Natural History of Human Thinking

Nicholas Wade, Before the Dawn: Recovering the Lost History of Our Ancestors

Nicholas Wade, A Troublesome Inheritance: Genes, Race and Human History

Chip Walter, Last Ape Standing: The Seven-Million-Year Story of How and Why We Survived

Frank R. Wilson, The Hand: How Its Use Shapes the Brain, Language, and Human Culture

Edward O. Wilson, On Human Nature

Edward O. Wilson, The Meaning of Human Existence

Bernard Wood, Human Evolution: A Very Short Introduction

Richard Wrangham, Catching Fire: How Cooking Made Us Human

Richard Wrangham, The Goodness Paradox: The Strange Relationship Between Virtue and Violence in Human Evolution

Marlene Zuk, Paleofantasy: What Evolution Really Tells Us about Sex, Diet, and How We Live

Cibernética, Información, Computación / Cybernetics, Information, Computation

Dennis Bray, Wetware: A Computer in Every Living Cell

Luciano Floridi, Information: A Very Short Introduction

Luciano Floridi, The Philosophy of Information

James Gleick, The Information: A History, A Theory, A Flood

César A. Hidalgo, Why Information Grows: The Evolution of Order from Atoms to Economies

Ray Kurzweil, The Age of Intelligent Machines

Norbert Wiener, Cybernetics: Or, Control and Communication in the Animal and the Machine (*)

Terry Winograd & Fernando Flores, Understanding Computers and Cognition: A New Foundation for Design (*)

Lenguaje / Language

David F. Armstrong, Original Signs: Gesture, Sign, and the Sources of Language

David F. Armstrong & Sherman E. Wilcox, The Gestural Origin of Language

Benjamin K. Bergen, Louder Than Words: The New Science of How the Mind Makes Meaning

Derek Bickerton, Adam’s Tongue: How Humans Made Language, How Language Made Humans

Derek Bickerton, More Than Nature Needs: Language, Mind, and Evolution

Denis Bouchard, The Nature and Origin of Language

Brian Boyd, On the Origin of Stories: Evolution, Cognition, and Fiction

William H. Calvin & Derek Bickerton, Lingua ex Machina: Reconciling Darwin and Chomsky with the Human Brain (*)

William H. Calvin & George A. Ojemann, Conversations with Neil’s Brain: The Neural Nature of Thought and Language (*)

Morten H. Christiansen & Nick Chater, The Language Game: How Improvisation Created Language and Changed the World

Terrence W. Deacon, The Symbolic Species: The Co-evolution of Language and the Brain

Jean-Louis Dessalles, Why We Talk: The Evolutionary Origins of Language

Daniel L. Everett, Language: The Cultural Tool

Daniel Everett, Don’t Sleep, There Are Snakes: Life and Language in the Amazonian Jungle

Daniel L. Everett, How Language Began: The Story of Humanity’s Greatest Invention

Dean Falk, Finding Our Tongues: Mothers, Infants, and the Origins of Language

Manuel García-Carpintero, Las palabras, las ideas y las cosas: Una presentación de la filosofía del lenguaje

Jonathan Gottschall, The Storytelling Animal: How Stories Make Us Human

Jonathan Gottschall, The Story Paradox: How Our Love of Storytelling Builds Societies and Tears them Down

Christine Kenneally, The First Word: The Search for the Origins of Language

Donald Loritz, How the Brain Evolved Language

Alex (Sandy) Petland, Honest Signals: How They Shape Our World

Steven Pinker, The Language Instinct: How the Mind Creates Language

Julie Sedivy, Language in Mind: An Introduction to Psycholinguistics (*)

Julie Sedivy, Sold on Language: How Advertisers Talk to You and What This Says About You (*)

Brian Skyrms, Signals: Evolution, Learning, & Information

Will Storr, The Science of Storytelling (The Science Of Storytelling: Why Stories Make Us Human and How to Tell Them Better)

Michael Tomasello, Origins of Human Communication

Cognición / Cognition

Margaret A. Boden, The Creative Mind: Myths and Mechanisms

Andy Clark, Being There: Putting Brain, Body, and World Together Again

Andy Clark, Natural-Born Cyborgs: Minds, Technologies, and the Future of Human Intelligence

Andy Clark, Supersizing the Mind: Embodiment, Action, and Cognitive Extension

Andy Clark, Surfing Uncertainty: Prediction, Action, and the Embodied Mind

Michael C. Corballis, The Recursive Mind: The Origins of Human Language, Thought, and Civilization

Kevin Dutton, Black-And-White Thinking: The Burden of a Binary Brain in a Complex World (Black and White Thinking: When Grey Matter and Grey Matters Collide)

Malcolm Gladwell, Blink: The Power of Thinking Without Thinking

Jeff Hawkins with Sandra Blakeslee, On Intelligence

Jeff Hawkins, A Thousand Brains: A New Theory of Intelligence

James Geary, I Is an Other: The Secret Life of Metaphor and How It Shapes the Way We See the World

Friedrich A. Hayek, The Sensory Order: An Inquiry into the Foundations of Theoretical Psychology

Cecilia Heyes, Cognitive Gadgets: The Cultural Evolution of Thinking

Donald Hoffman, The Case Against Reality: Why Evolution Hid the Truth from Our Eyes (The Case Against Reality: How Evolution Hid the Truth from Our Eyes)

Ray Kurzweil, How to Create a Mind: The Secret of Human Thought Revealed

Jonah Lehrer, How We Decide

Ian Leslie, Curious: The Desire to Know and Why Your Future Depends On It

David J. Linden, Touch: The Science of Hand, Heart, and Mind

David G. Myers, Intuition: Its Powers and Perils

Robert Rosen, Anticipatory Systems: Philosophical, Mathematical and Methodological Foundations

Mark Rowlands, The New Science of the Mind: From Extended Mind to Embodied Phenomenology

Armin W. Schulz, Efficient Cognition: The Evolution of Representational Decision Making

Steven Sloman, Philip Fernbach, The Knowledge Illusion: Why We Never Think Alone

Thomas Suddendorf, Jonathan Redshaw & Adam Bulley, The Invention of Tomorrow: A Natural History of Foresight

Michael Tomasello, The Cultural Origins of Human Cognition

Francisco J. Varela, Evan Thompson & Eleanor Rosch, The Embodied Mind: Cognitive Science and Human Experience

Thomas R. Verny, The Embodied Mind: Understanding the Mysteries of Cellular Memory, Consciousness, and Our Bodies

Emociones, afectos / Emotions, Affection

Lisa Feldman Barrett, How Emotions are Made: The Secret Life of the Brain

Antonio Damasio, Descartes’ Error: Emotion, Reason and the Human Brain

Antonio Damasio, The Feeling of what Happens: Body, Emotion and the Making of Consciousness

Antonio Damasio, Looking for Spinoza: Joy, Sorrow, and the Feeling Brain

Antonio Damasio, The Strange Order of Things: Life, Feeling, and the Making of Cultures

Gavin de Becker, The Gift of Fear: Survival Signals That Protect Us from Violence

Craig DeLancey, Passionate Engines: What Emotions Reveal about the Mind and Artificial Intelligence

Dylan Evans, Emotion: A Very Short Introduction

Richard Firth-Godbehere, A Human History of Emotion: How the Way We Feel Built the World We Know

Giovanni Frazzetto, How We Feel: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us about Our Emotions (Joy, Guilt, Anger, Love: What Neuroscience Can and Can’t Tell Us About How We Feel)

Claudia Hammond, Emotional Rollercoaster: A Journey Through the Science of Feelings

José Antonio Jáuregui, Cerebro y emociones: El ordenador emocional

Joseph LeDoux, The Emotional Brain: The Mysterious Underpinnings of Emotional Life

Keith Oatley, Emotions: A Brief History

Jaak Panksepp & Lucy Biven, The Archaeology of Mind: Neuroevolutionary Origins of Human Emotions

Psicología moral / Moral Psychology

Richard D. Alexander, The Biology of Moral Systems

Larry Arnhart, Darwinian Natural Right: The Biological Ethics of Human Nature

David P. Barash & Judith Eve Lipton, Payback: Why We Retaliate, Redirect Aggression, and Take Revenge

Simon Baron-Cohen, The Science of Evil: On Empathy and the Origins of Cruelty (Zero Degrees of Empathy: A New Theory of Human Cruelty)

Roy F. Baumeister, Evil: Inside Human Violence and Cruelty

Paul Bloom, Just Babies: The Origins of Good and Evil

Christopher Boehm, Hierarchy in the Forest: The Evolution of Egalitarian Behavior

Christopher Boehm, Moral Origins: The Evolution of Virtue, Altruism, and Shame

Samuel Bowles, The Moral Economy: Why Good Incentives Are No Substitute for Good Citizens

Donald Broom, The Evolution of Morality and Religion

Allen Buchanan, Our Moral Fate: Evolution and the Escape from Tribalism

Allen Buchanan & Russell Powell, The Evolution of Moral Progress: A Biocultural Theory

Patricia Churchland, Braintrust: What Neuroscience Tells Us about Morality

Frans de Waal, Primates and Philosophers: How Morality Evolved

Frans de Waal, Good Natured: The Origins of Right and Wrong in Humans and Other Animals (*)

Michael Gazzaniga, The Ethical Brain: The Science of Our Moral Dilemmas

Joshua Greene, Moral Tribes: Emotion, Reason, and the Gap Between Us and Them

Jonathan Haidt, The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion

Christopher Robert Hallpike, The Evolution of Moral Understanding

Sam Harris, The Moral Landscape: How Science Can Determine Human Values

Marc Hauser, Moral Minds: How Nature Designed Our Universal Sense of Right and Wrong

Morris B. Hoffman, The Punisher’s Brain: The Evolution of Judge and Jury

Scott M. James, An Introduction to Evolutionary Ethics

Richard Joyce, The Evolution of Morality

Larissa MacFarquhar, Strangers Drowning: Grappling with Impossible Idealism, Drastic Choices, and the Overpowering Urge to Help

Pablo Malo, Los peligros de la moralidad: Por qué la moral es una amenaza para las sociedades del siglo XXI

Michael E. McCullough, Beyond Revenge: The Evolution of the Forgiveness Instinct

Geoffrey Miller, Virtue Signaling: Essays on Darwinian Politics & Free Speech

Barbara Oakley, Evil Genes: Why Rome Fell, Hitler Rose, Enron Failed, and My Sister Stole My Mother’s Boyfriend

Donald W. Pfaff, The Neuroscience of Fair Play: Why We (Usually) Follow the Golden Rule

Jesse J. Prinz, The Emotional Construction of Morals

Matt Ridley, The Origins of Virtue: Human Instincts and the Evolution of Cooperation

Julia Shaw, Evil: The Science Behind Humanity’s Dark Side (Making Evil: The Science Behind Humanity’s Dark Side)

Michael Shermer, The Science of Good and Evil: Why People Cheat, Gossip, Care, Share, and Follow the Golden Rule

Michael Shermer, The Moral Arc: How Science and Reason Lead Humanity toward Truth, Justice, and Freedom

Adam Smith, The Theory of Moral Sentiments

Vernon L. Smith & Bart J. Wilson, Humanomics: Moral Sentiments and the Wealth of Nations for the Twenty-First Century

Valerie Tiberius, Moral Psychology: A Contemporary Introduction

Justin Tosi & Brandon Warmke, Grandstanding: The Use and Abuse of Moral Talk

Bart J. Wilson, The Property Species: Mine, Yours, and the Human Mind

James Q. Wilson, The Moral Sense

Robert Wright, The Moral Animal: Why We Are the Way We Are: The New Science of Evolutionary Psychology

Paul J. Zak, The Moral Molecule: The Source of Love and Prosperity

Philip Zimbardo, The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil

Ética, Filosofía moral, Filosofía política, Instituciones sociales / Ethics, Moral Philosophy, Political Philosophy, Social Institutions

Kwame Anthony Appiah, Experiments in Ethics

Walter Block, Defending the Undefendable

Paul Bloom, Against Empathy: The Case for Rational Compassion

Jason Brennan, Libertarianism: What Everyone Needs to Know

Jason Brennan, Why Not Capitalism

Jason Brennan, Against Democracy

Jason Brennan, Political Philosophy: An Introduction

Jason Brennan, When All Else Fails: The Ethics of Resistance to State Injustice

Jason Brennan & Peter M. Jaworski, Markets Without Limits: Moral Virtues and Commercial Interests

Arthur C. Brooks, The Conservative Heart: How to Build a Fairer, Happier, and More Prosperous America

Adela Cortina & Emilio Martínez, Ética

Terry Eagleton, Why Marx Was Right

David Edmonds, Would You Kill the Fat Man? The Trolley Problem and What Your Answer Tells Us about Right and Wrong

Filipe Nobre Faria, The Evolutionary Limits of Liberalism: Democratic Problems, Market Solutions and the Ethics of Preference Satisfaction

Gerald Gaus, The Order of Public Reason: A Theory of Freedom and Morality in a Diverse and Bounded World

Gerald Gaus, The Tyranny of the Ideal: Justice in a Diverse Society

Gerald F. Gaus, Contemporary Theories of Liberalism: Public Reason as a Post-Enlightenment Project

Friedrich A. Hayek, Law, Legislation and Liberty: A New Statement of the Liberal Principles of Justice and Political Economy, Volume 1: Rules and Order

Friedrich A. Hayek, Law, Legislation and Liberty: A New Statement of the Liberal Principles of Justice and Political Economy, Volume 2: The Mirage of Social Justice

Friedrich A. Hayek, Law, Legislation and Liberty: A New Statement of the Liberal Principles of Justice and Political Economy, Volume 3: The Political Order of a Free People

Friedrich A. Hayek, The Road To Serfdom

Friedrich A. Hayek, Individualism and Economic Order

Friedrich A. Hayek, The Constitution of Liberty

Friedrich A. Hayek, Capitalism and the Historians

Yoram Hazony, The Virtue of Nationalism

Yoram Hazony, Conservatism: A Rediscovery

Friedrich A. Hayek, The Fatal Conceit: The Errors of Socialism

Hans-Hermann Hoppe, Democracy: The God That Failed (The Economics and Politics of Monarchy, Democracy, and Natural Order)

Michael Huemer, Ethical Intuitionism (*)

Michael Huemer, The Problem of Political Authority: An Examination of the Right to Coerce and the Duty to Obey

Andrew Koppelman, Burning Down the House: How Libertarian Philosophy Was Corrupted by Delusion and Greed

Robert Lawson & Benjamin Powell, Socialism Sucks: Two Economists Drink Their Way Through the Unfree World

José Luis López-Aranguren, Ética

Freedomnomics: Why the Free Market Works and Other Half-Baked Theories Don’t

William MacAskill, Doing Good Better: Effective Altruism and How You Can Make a Difference

William MacAskill, What We Owe the Future

Alasdair MacIntyre, A Short History of Ethics: A History of Moral Philosophy from the Homeric Age to the Twentieth Century

Alasdair MacIntyre, After Virtue: A Study in Moral Theory

Carlos Martínez Gorriarán, En defensa del capitalismo: Una filosofía económica de la naturaleza humana

Deirdre N. McCloskey, The Bourgeois Virtues: Ethics for an Age of Commerce

Deirdre N. McCloskey, Bourgeois Dignity: Why Economics Can’t Explain the Modern World

Deirdre N. McCloskey, Bourgeois Equality: How Ideas, Not Capital or Institutions, Enriched the World

Deirdre N. McCloskey, Why Liberalism Works: How True Liberal Values Produce a Freer, More Equal, Prosperous World for All

Charles Murray, By the People: Rebuilding Liberty Without Permission

Tom G. Palmer (ed.), The Morality of Capitalism: What Your Professors Won’t Tell You

Derek Parfit, Reasons and Persons

Philip Pettit, Just Freedom: A Moral Compass for a Complex World

Murray N. Rothbard, The Ethics of Liberty

Murray N. Rothbard, For a New Liberty: The Libertarian Manifesto

Murray N. Rothbard, Egalitarianism as a Revolt Against Nature, and Other Essays

Michael J. Sandel, Justice: What’s the Right Thing to Do?

Michael J. Sandel, What Money Can’t Buy: The Moral Limits of Markets

Michael J. Sandel, The Tyranny of Merit: What’s Become of the Common Good?

Tomáš Sedláček, Economics of Good and Evil: The Quest for Economic Meaning from Gilgamesh to Wall Street

Peter Singer, Practical Ethics

Peter Singer, The Life You Can Save: Acting Now to End World Poverty (The Life You Can Save: How to Do Your Part to End World Poverty)

Thomas Sowell, The Economics and Politics of Race: An International Perspective

Thomas Sowell, Marxism: Philosophy and Economics

Thomas Sowell, A Conflict of Visions: Ideological Origins of Political Struggles

Thomas Sowell, Black Rednecks and White Liberals

Thomas Sowell, Intellectuals and Society

Thomas Sowell, Intellectuals and Race

Thomas Sowell, Wealth, Poverty and Politics: An International Perspective

Thomas Sowell, Discrimination and Disparities

Virgil Henry Storr & Ginny Seung Choi, Do Markets Corrupt Our Morals?

John Tomasi, Liberalism Beyond Justice: Citizens, Society, and the Boundaries of Political Theory

John Tomasi, Free Market Fairness

Adrian Wooldridge, The Aristocracy of Talent: How Meritocracy Made the Modern World

Cooperación social, Grupos, Sociología, Altruismo, Confianza, Reputación / Social Cooperation, Groups, Sociology, Altruism, Trust, Reputation

Robert Axelrod, The Evolution of Cooperation

David P. Barash, The Survival Game: How Game Theory Explains the Biology of Cooperation and Competition

Yochai Benkler, The Penguin and the Leviathan: How Cooperation Triumphs over Self-Interest

Samuel Bowles & Herbert Gintis, A Cooperative Species: Human Reciprocity and Its Evolution

Rutger Bregman, Humankind: A Hopeful History

David Brooks, The Social Animal: The Hidden Sources of Love, Character, and Achievement

John T. Cacioppo & William Patrick, Loneliness: Human Nature and the Need for Social Connection

Nicholas A. Christakis, Blueprint: The Evolutionary Origins of a Good Society

Michael Suk-Young Chwe, Rational Ritual: Culture, Coordination, and Common Knowledge

David DeSteno, The Truth About Trust: How It Determines Success in Life, Love, Learning, and More

Lee Alan Dugatkin, Cheating Monkeys and Citizen Bees: The Nature of Cooperation in Animals and Humans

Lee Alan Dugatkin, Power in the Wild: The Subtle and Not-So-Subtle Ways Animals Strive for Control over Others

Robin Dunbar, Friends: Understanding the Power of our Most Important Relationships

Andrew Michael Flescher & Daniel L. Worthen, The Altruistic Species: Scientific, Philosophical, and Religious Perspectives

Robert H. Frank, The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good

Michele Gelfand, Rule Makers, Rule Breakers: How Culture Wires Our Minds, Shapes Our Nations, and Drives Our Differences (Rule Makers, Rule Breakers: How Tight and Loose Cultures Wire Our World) (Rule Makers, Rule Breakers: Tight and Loose Cultures and the Secret Signals That Direct Our Lives)

Brian Hare & Vanessa Woods, Survival of the Friendliest: Understanding Our Origins and Rediscovering Our Common Humanity (Survival of the Friendliest: Why We Love Insiders and Hate Outsiders, and How We Can Rediscover Our Common Humanity)

Natalie Henrich & Joseph Henrich, Why Humans Cooperate: A Cultural and Evolutionary Explanation

Joseph Henrich, The WEIRDest People in the World: How the West Became Psychologically Peculiar and Particularly Prosperous

Albert O. Hirschman, Exit, Voice, and Loyalty: Responses to Decline in Firms, Organizations, and States

Line-in Publishing, Sociology: Exploring Human Society

Mark W. Moffett, The Human Swarm: How Our Societies Arise, Thrive, and Fall

Martin A. Nowak with Roger Highfield, SuperCooperators: Altruism, Evolution, and Why We Need Each Other to Succeed

Gloria Origgi, Reputation: What It Is and Why It Matters

Mark Pagel, Wired for Culture: The Natural History of Human Cooperation (Wired for Culture: Origins of the Human Social Mind)

Nichola Raihani, The Social Instinct: How Cooperation Shaped the World

Joan Roughgarden, The Genial Gene: Deconstructing Darwinian Selfishness (Cooperation and the Evolution of Sex)

Paul Seabright, The Company of Strangers: A Natural History of Economic Life

Clay Shirky, Here Comes Everybody: The Power of Organizing Without Organizations (Here Comes Everybody: How Change Happens When People Come Together)

Brian Skyrms, Evolution of the Social Contract

Brian Skyrms, The Stag Hunt and the Evolution of Social Structure

Edward Slingerland, Drunk: How We Sipped, Danced, and Stumbled Our Way to Civilization

Elliott Sober & David Sloan Wilson, Unto Others: The Evolution and Psychology of Unselfish Behavior

Will Storr, The Status Game: On Social Position and How We Use It

James Surowiecki, The Wisdom of Crowds: Why the Many Are Smarter Than the Few and How Collective Wisdom Shapes Business, Economies, Societies and Nations

Michael Tomasello with Carol Dweck, Joan Silk, Brian Skyrms & Elizabeth Spelke, Why We Cooperate

Peter Turchin, Ultrasociety: How 10,000 Years of War Made Humans the Greatest Cooperators on Earth

Jay J. Van Bavel & Dominic J. Packer, The Power of Us: Harnessing Our Shared Identities to Improve Performance, Increase Cooperation, and Promote Social Harmony

Thorstein Veblen, The Theory of the Leisure Class: An Economic Study in the Evolution of Institutions

William von Hippel, The Social Leap: The New Evolutionary Science of Who We Are, Where We Come From, and What Makes Us Happy

David Sloan Wilson, Does Altruism Exist? Culture, Genes, and the Welfare of Others

Edward O. Wilson, Sociobiology: The New Synthesis

Edward O. Wilson, The Social Conquest of Earth

Robert Wright, Nonzero: The Logic of Human Destiny

Dimitris Xygalatas, Ritual: How Seemingly Senseless Acts Make Life Worth Living

Guerra, Violencia, Pacifismo / War, Violence, Pacifism

Christopher Blattman, Why We Fight: The Roots of War and the Paths to Peace

David M. Buss, The Murderer Next Door: Why the Mind Is Designed to Kill

Alan Page Fiske & Tage Shakti Rai, Virtuous Violence: Hurting and Killing to Create, Sustain, End, and Honor Social Relationships

Azar Gat, War in Human Civilization

Azar Gat, The Causes of War and the Spread of Peace: But Will War Rebound?

Dave Grossman with Loren W. Christensen, On Combat: The Psychology and Physiology of Deadly Conflict in War and in Peace

Hans-Hermann Hoppe (ed.), The Myth of National Defense: Essays on the Theory and History of Security Production

John Keegan, A History of Warfare

John Keegan, Intelligence in War: Knowledge of the Enemy from Napoleon to Al-Qaeda

Charles Kingsley Levy, Evolutionary Wars: A Three-Billion-Year Arms Race: The Battle of Species on Land, at Sea, and in the Air

Mike Martin, Why We Fight

Ian Morris, War! What is it Good For? Conflict and the Progress of Civilization from Primates to Robots

Tom G. Palmer (ed.), Peace, Love & Liberty

Malcom Potts & Thomas Hayden, Sex and War: How Biology Explains Warfare and Terrorism and Offers a Path to a Safer World

Adrian Raine, The Anatomy of Violence: The Biological Roots of Crime

David Livingstone Smith, Less Than Human: Why We Demean, Enslave, and Exterminate Others

David Livingstone Smith, The Most Dangerous Animal: Human Nature and the Origins of War

Sun Tzu, The Art of War

Peter Turchin, War and Peace and War: The Life Cycles of Imperial Nations (War and Peace and War: The Rise and Fall of Empires)

Richard Wrangham, Demonic Males: Apes and the Origins of Human Violence (*)

Política, Instituciones, Estado, Fiscalidad, Anarquismo / Politics, Institutions, State, Taxation, Anarchism

Daron Acemoglu & James Robinson, Why Nations Fail: The Origins of Power, Prosperity, and Poverty

Daron Acemoglu & James Robinson, The Narrow Corridor: States, Societies, and the Fate of Liberty (Balance of Power: States, Societies, and the Narrow Corridor to Liberty)

Benjamin Anderson, Imagined Communities: Reflections on the Origin and Spread of Nationalism

Bruce Bueno de Mesquita & Alastair Smith, The Dictator’s Handbook: Why Bad Behavior is Almost Always Good Politics

Bryan Cheang & Tom G. Palmer, Institutions and Economic Development: Markets, Ideas, and Bottom-Up Change

Anthony de Jasay, The State

Jared Diamond, Upheaval: Turning Points for Nations in Crisis (Upheaval: How Nations Cope with Crisis and Change)

Francis Fukuyama, The End of History and the Last Man

Francis Fukuyama, The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution

Francis Fukuyama, Political Order and Political Decay: From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy

Francis Fukuyama, Identity: The Demand for Dignity and the Politics of Resentment (Identity: Contemporary Identity Politics and the Struggle for Recognition)

Francis Fukuyama, Liberalism and Its Discontents

Hector A. Garcia, Sex, Power, and Partisanship: How Evolutionary Science Makes Sense of Our Political Divide

Nils Karlson, Statecraft and Liberal Reform in Advanced Democracies

Michael Keen & Joel Slemrod, Rebellion, Rascals, and Revenue: Tax Follies and Wisdom through the Ages

Arnold Kling, The Three Languages of Politics: Talking Across the Political Divides

George Lakoff, Don’t Think of an Elephant! Know Your Values and Frame the Debate: The Essential Guide for Progressives

George Lakoff, The Political Mind: Why You Can’t Understand 21st-Century American Politics with an 18th-Century Brain

Peter T. Leeson, Anarchy Unbound: Why Self-Governance Works Better Than You Think

Roderick T. Long & Tibor R. Machan (eds.), Anarchism/Minarchism: Is a Government Part of a Free Country?

Branko Milanovic, Capitalism, Alone: The Future of the System That Rules the World

James Miller, Can Democracy Work? A Short History of a Radical Idea, from Ancient Athens to Our World

Robert P. Murphy, Chaos Theory: Two Essays on Market Anarchy

Moisés Naím, The End of Power: From Boardrooms to Battlefields and Churches to States, Why Being In Charge Isn’t What It Used to Be

Dalmacio Negro, Historia de las formas del Estado: Una introducción

Albert Jay Nock, Our Enemy, the State

Robert Nozick, Anarchy, State, and Utopia

Franz Oppenheimer, The State: Its History and Development Viewed Sociologically

Elinor Ostrom, Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action

Elinor Ostrom, Understanding Institutional Diversity

Chase Rachels, A Spontaneous Order: The Capitalist Case for a Stateless Society

Paul H. Rubin, Darwinian Politics: The Evolutionary Origin of Freedom (*)

Pedro Schwartz, En busca de Montesquieu: La democracia en peligro

James C. Scott, Seeing Like a State: How Certain Schemes to Improve the Human Condition Have Failed

James C. Scott, Two Cheers for Anarchism: Six Easy Pieces on Autonomy, Dignity, and Meaningful Work and Play

James C. Scott, Against the Grain: A Deep History of the Earliest States

Edward Stringham (ed.), Anarchy, State and Public Choice

Edward P. Stringham (ed.), Anarchy and the Law: The Political Economy of Choice

Edward Peter Stringham, Private Governance: Creating Order in Economic and Social Life

Peter Turchin, Historical Dynamics: Why States Rise and Fall

Avi Tuschman, Our Political Nature: The Evolutionary Origins of What Divides Us

Mark S. Weiner, The Rule of the Clan: What an Ancient Form of Social Organization Reveals About the Future of Individual Freedom

Drew Westen, The Political Brain: The Role of Emotion in Deciding the Fate of the Nation

Historia / History

Jared Diamond, Guns, Germs, and Steel: The Fates of Human Societies

Jared Diamond, Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed

Niall Ferguson, Civilization: The West and the Rest (Civilization: The Six Ideas That Created the Modern World) (Civilization: The Six Killer Apps of Western Power)

David Graeber & David Wengrow, The Dawn of Everything: A New History of Humanity

Yuval Noah Harari, Sapiens: A Brief History of Humankind

Ian Morris, Why the West Rules—for Now: The Patterns of History, and What They Reveal About the Future

Steven Pinker, The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined

Steven Pinker, Enlightenment Now: The Case for Reason, Science, Humanism, and Progress

Matt Ridley, The Rational Optimist: How Prosperity Evolves

Psicología, psicología aplicada, psicología social / Psychology, Applied Psychology, Social Psychology

Dan Ariely, Payoff: The Hidden Logic That Shapes Our Motivations

Elliot Aronson, The Social Animal

Ian Ayres, Carrots and Sticks: Unlock the Power of Incentives to Get Things Done

William M. Baum, Understanding Behaviorism: Behavior, Culture, and Evolution

Roy F. Baumeister & John Tierney, Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength

Chris Berdik, Mind Over Mind: The Surprising Power of Expectations

Paul Bloom, The Sweet Spot: The Pleasures of Suffering and the Search for Meaning (The Sweet Spot: Suffering, Pleasure and the Key to a Good Life)

Paul Bloom, Psych: The Story of the Human Mind (The Human Mind: A Brief Tour of Everything We Know)

Robert B. Cialdini, Influence: Science and Practice (Influence: The Psychology of Persuasion)

Robert B. Cialdini, Pre-Suasion: A Revolutionary Way to Influence and Persuade

James Clear, Atomic Habits: An Easy & Proven Way to Build Good Habits & Break Bad Ones

Stephen R. Covey, The 7 Habits of Highly Effective People: Powerful Lessons in Personal Change

Mihaly Csikszentmihalyi, Flow: The Psychology of Optimal Experience

David DiSalvo, What Makes Your Brain Happy and Why You Should Do the Opposite

Angela Duckworth, Grit: The Power of Passion and Perseverance

Charles Duhigg, The Power of Habit: Why We Do What We Do in Life and Business

Carol S. Dweck, Mindset: The New Psychology of Success

Robert H. Frank, Under the Influence: Putting Peer Pressure to Work

David D. Franks, Neurosociology: The Nexus Between Neuroscience and Social Psychology

Daniel Gilbert, Stumbling on Happiness

Thomas Gilovich & Lee Ross, The Wisest One in the Room: How You Can Benefit from Social Psychology’s Most Powerful Insights

Uri Gneezy & John A. List, The Why Axis: Hidden Motives and The Undiscovered Economics of Everyday Life

Daniel Goleman, Social Intelligence: The New Science of Human Relationships

Robert Greene, The 48 Laws of Power

Jonathan Haidt, The Happiness Hypothesis: Finding Modern Truth in Ancient Wisdom

Sheena Iyengar, The Art of Choosing

Scott Barry Kaufman, Transcend: The New Science of Self-Actualization

Joseph LeDoux, Anxious: Using the Brain to Understand and Treat Fear and Anxiety

Ian Leslie, Conflicted: How Productive Disagreements Lead to Better Outcomes (Conflicted: Why Arguments Are Tearing Us Apart and How They Can Bring Us Together) (How to Disagree: The Art and Science of Productive Conflict)

Greg Lukianoff & Jonathan Haidt, The Coddling of the American Mind: How Good Intentions and Bad Ideas Are Setting Up a Generation for Failure

Kelly McGonigal, The Willpower Instinct: How Self-Control Works, Why It Matters, and What You Can Do to Get More of It (Maximum Willpower: How to Master the New Science of Self-Control)

Kelly McGonigal, The Neuroscience of Change: A Compassion-Based Program for Personal Transformation

Walter Mischel, The Marshmallow Test: Mastering Self-Control

Frank Partnoy, Wait: The Art and Science of Delay

Jordan B. Peterson, Maps of Meaning: The Architecture of Belief (*)

Jordan B. Peterson, 12 Rules for Life: An Antidote to Chaos

Jordan B. Peterson, Beyond Order: 12 More Rules for Life

Daniel H. Pink, A Whole New Mind: Why Right-Brainers Will Rule the Future

Daniel H. Pink, Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us

Daniel H. Pink, To Sell Is Human: The Surprising Truth about Moving Others

Daniel H. Pink, When: The Scientific Secrets of Perfect Timing

Russ Roberts, Wild Problems: A Guide to the Decisions That Define Us

Steven Quartz & Anette Asp, Cool: How the Brain’s Hidden Quest for Cool Drives Our Economy and Shapes Our World

Robert M. Sapolsky, Why Zebras Don’t Get Ulcers: An Updated Guide To Stress, Stress Related Diseases, and Coping

Barry Schwartz, The Paradox of Choice: Why More Is Less

Barry Schwartz & Kenneth Sharpe, Practical Wisdom: The Right Way To Do the Right Thing

Keith E. Stanovich, The Bias That Divides Us: The Science and Politics of Myside Thinking

Cass R. Sunstein, Conformity: The Power of Social Influences

Atención / Attention

Christopher Chabris & Daniel Simons, The Invisible Gorilla: And Other Ways Our Intuitions Deceive Us

Cathy N. Davidson, Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn

Pensamiento, Inteligencia, Racionalidad, Lógica, Analogía, Experiencia, Errores, Estrategia / Thinking, Intelligence, Rationality, Logic, Analogy, Experience, Errors, Strategy

Carl T. Bergstrom & Jevin West, Calling Bullshit: The Art of Skepticism in a Data-Driven World

Robert A. Burton, On Being Certain: Believing You Are Right Even When You’re Not

John V. Petrocelli, The Life-Changing Science of Detecting Bullshit

Nicholas Capaldi, The Art of Deception: An Introduction to Critical Thinking

Carlo Maria Cipolla, Allegro ma non troppo

Daniel C. Dennett, Intuition Pumps And Other Tools for Thinking

Edward de Bono, Practical Thinking: Four Ways to Be Right, Five Ways to Be Wrong, Five Ways to Understand

Ronald de Sousa, Why Think? Evolution and the Rational Mind

David Epstein, Range: Why Generalists Triumph in a Specialized World (*)

Lawrence Freedman, Strategy: A History

Julia Galef, The Scout Mindset: Why Some People See Things Clearly and Others Don’t

Susan Haack, Philosophy of Logics

Joseph T. Hallinan, Why We Make Mistakes: How We Look Without Seeing, Forget Things in Seconds, And Are All Pretty Sure We Are Way Above Average

Guy P. Harrison, Good Thinking: What You Need to Know to be Smarter, Safer, Wealthier, and Wiser

Guy P. Harrison, Think: Why You Should Question Everything

Douglas R. Hofstadter, Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid

Douglas R. Hofstadter, Fluid Concepts and Creative Analogies: Computer Models Of The Fundamental Mechanisms Of Thought (*)

Douglas R. Hofstadter & Emmanuel Sander, Surfaces and Essences: Analogy as the Fuel and Fire of Thinking

Daniel Kahneman, Olivier Sibony & Cass R. Sunstein, Noise: A Flaw in Human Judgment

Maria Konnikova, Mastermind: How to Think Like Sherlock Holmes

Maria Konnikova, The Biggest Bluff: How I Learned to Pay Attention, Master Myself, and Win

Bart Kosko, Fuzzy Thinking: The New Science of Fuzzy Logic

Stephen M. Kosslyn & G. Wayne Miller, Top Brain, Bottom Brain: Surprising Insights into How You Think

Daniel J. Levitin, The Organized Mind: Thinking Straight in the Age of Information Overload

Jean-François Marmion (ed.), The Psychology of Stupidity

David McRaney, You Are not so Smart: Why You Have too many Friends on Facebook, Why Your Memory Is Mostly Fiction, and 46 Other Ways You’re Deluding Yourself

David McRaney, You Are now less Dumb: How to Conquer Mob Mentality, How to Buy Happiness, and all the other Ways to Outsmart Yourself

Hugo Mercier & Dan Sperber, The Enigma of Reason (The Enigma of Reason: A New Theory of Human Understanding)

Jesús Mosterín, Los lógicos

Tom Nichols, The Death of Expertise: The Campaign Against Established Knowledge and Why It Matters

Robert Nozick, The Nature of Rationality (*)

Steven Pinker, Rationality: What It Is, Why It Seems Scarce, Why It Matters

Jonathan Rauch, The Constitution of Knowledge: A Defense of Truth

David Robson, The Intelligence Trap: Why Smart People Make Dumb Mistakes (*)

Richard Rumelt, Good Strategy Bad Strategy: The Difference and Why It Matters

Michael Shermer, Skeptic: Viewing the World with a Rational Eye

Michael Shermer, Giving the Devil His Due: Reflections of a Scientific Humanist

Keith E. Stanovich, The Robot’s Rebellion: Finding Meaning in the Age of Darwin

Philip E. Tetlock, Expert Political Judgment: How Good Is It? How Can We Know?

Alina Tugend, Better by Mistake: The Unexpected Benefits of Being Wrong

Duncan J. Watts, Everything Is Obvious: *Once You Know the Answer (How Common Sense Fails Us)

Russell T. Warne, In the Know: Debunking 35 Myths about Human Intelligence

Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus

Larry E. Wood, Thinking Strategies: Exercises for Mental Fitness

Eliezer Yudkowsky, Rationality From AI to Zombies

Eliezer Yudkowsky, Inadequate Equilibria: Where and How Civilizations Get Stuck

Memética, Cultura / Memetics, Culture

Alberto Acerbi, Cultural Evolution in the Digital Age

Robert Aunger (ed), Darwinizing Culture: the Status of Memetics as a Science

Robert Aunger, The Electric Meme: A New Theory of How We Think (*)

Jonah Berger, Contagious, Why Things Catch on

Susan Blackmore, The Meme Machine

Robert Boyd & Peter J. Richerson, The Origin and Evolution of Cultures (*)

Richard Brodie, Virus of the Mind: The New Science of the Meme

Luke Burgis, Wanting: The Power of Mimetic Desire in Everyday Life

Kate Distin, The Selfish Meme: A Critical Reassessment (*)

Kate Distin, Cultural Evolution (*)

Lee Alan Dugatkin, The Imitation Factor: Evolution beyond the Gene

Marvin Harris, Cows, Pigs, Wars, and Witches: The Riddles of Culture

Joseph Henrich, The Secret of Our Success: How Culture Is Driving Human Evolution, Domesticating Our Species, and Making Us Smarter

Kevin N. Laland, Darwin’s Unfinished Symphony: How Culture Made the Human Mind

César Martínez Meseguer, La teoría evolutiva de las instituciones: La perspectiva austriaca

Alex Mesoudi, Cultural Evolution: How Darwinian Theory Can Explain Human Culture and Synthesize the Social Sciences

Jesús Mosterín, Filosofía de la cultura

Jesse J. Prinz, Beyond Human Nature: How Culture and Experience Shape the Human Mind

Peter J. Richerson & Robert Boyd, Not by Genes Alone: How Culture Transformed Human Evolution

Gad Saad, The Parasitic Mind: How Infectious Ideas Are Killing Common Sense

Bruce E. Wexler, Brain and Culture: Neurobiology, Ideology, and Social Change

Economía conductual / Behavioral Economics

Dan Ariely, Predictably Irrational: The Hidden Forces That Shape Our Decisions

Dan Ariely, The Upside of Irrationality: The Unexpected Benefits of Defying Logic at Work and at Home

Gerd Gigerenzer, Gut Feelings: The Intelligence of the Unconscious

Moshe Hoffman & Erez Yoeli, Hidden Games: The Surprising Power of Game Theory to Explain Irrational Human Behavior

Daniel Kahneman, Thinking, Fast and Slow

Richard B. McKenzie, Predictably Rational? In Search of Defenses for Rational Behavior in Economics

Mario J. Rizzo & Glen Whitman, Escaping Paternalism: Rationality, Behavioral Economics, and Public Policy

Michael Shermer, The Mind of the Market: How Biology and Psychology Shape Our Economic Lives (The Mind of The Market: Compassionate Apes, Competitive Humans, and Other Tales from Evolutionary Economics)

Stuart Sutherland, Irrationality

Richard H. Thaler & Cass R. Sunstein, Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness

Creatividad, Innovación, Fracaso y éxito / Creativity, Innovation, Failure and Success

Simon Baron-Cohen, The Pattern Seekers: How Autism Drives Human Invention (The Pattern Seekers: A New Theory of Human Invention)

Anthony Brandt & David Eagleman, The Runaway Species: How Human Creativity Remakes the World

Clayton M. Christensen, The Innovator’s Dilemma: When New Technologies Cause Great Firms to Fail

Agustín Fuentes, The Creative Spark: How Imagination Made Humans Exceptional

Malcolm Gladwell, Outliers: The Story of Success

Malcolm Gladwell, David and Goliath: Underdogs, Misfits, and the Art of Battling Giants

Adam Grant, Originals: How Non-Conformists Move the World

Tim Harford, Adapt: Why Success Always Starts with Failure

Tim Harford, Messy: The Power of Disorder to Transform Our Lives (Messy: How To be Creative and Resilient in a Tidy-Minded World)

Jonah Lehrer, Imagine: How Creativity Works

Megan McArdle, The Up Side of Down: Why Failing Well Is the Key to Success

Matt Ridley, How Innovation Works: And Why It Flourishes in Freedom (How Innovation Works: Serendipity, Energy and the Saving of Time)

Nassim Nicholas Taleb, Antifragile: Things That Gain from Disorder

Nassim Nicholas Taleb, Skin in the Game: The Hidden Asymmetries in Daily Life

Lars Tvede, The Creative Society: How the Future Can Be Won

Inteligencia artificial, Tecnología / Artificial Intelligence, Technology

Ethem Alpaydin, Machine Learning: The New AI

Samuel Arbesman, Overcomplicated: Technology at the Limits of Comprehension

Stuart Armstrong, Smarter Than Us: The Rise of Machine Intelligence

Ryan Avent, The Wealth of Humans: Work, Power, and Status in the Twenty-first Century (*)

James Barrat, Our Final Invention, Artificial Intelligence and the End of the Human Era

John Brockman (ed.), Possible Minds: 25 Ways of Looking at AI

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, The Second Machine Age: Work, Progress, and Prosperity in a Time of Brilliant Technologies

Erik Brynjolfsson & Andrew McAfee, Race Against the Machine: How the Digital Revolution Is Accelerating Innovation, Driving Productivity, and Irreversibly Transforming Employment and the Economy (*)

Nick Bostrom, Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies

John Brockman (ed.), What to Think About Machines That Think: Today’s Leading Thinkers on the Age of Machine Intelligence

Nicholas Carr, The Glass Cage: Automation and Us

Nicholas Carr, The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains (*)

Nicholas Carr, Utopia Is Creepy: And Other Provocations (*)

Calum Chace, Surviving AI, The Promise and Peril of Artificial Intelligence

Calum Chace, The Economic Singularity: Artificial Intelligence and the Death of Capitalism

Brian Christian, The Most Human Human: What Artificial Intelligence Teaches Us About Being Alive

Brian Christian & Tom Griffiths, Algorithms to Live by: The Computer Science of Human Decisions

Pedro Domingos, The Master Algorithm: How the Quest for the Ultimate Learning Machine Will Remake Our World

K. Eric Drexler, Radical Abundance: How a Revolution in Nanotechnology Will Change Civilization

K. Eric Drexler, Engines of Creation: The Coming Era of Nanotechnology (*)

Martin Ford, Rise of the Robots: Technology and the Threat of a Jobless Future

David D. Friedman, Future Imperfect: Technology and Freedom in an Uncertain World

James Gleick, Faster: The Acceleration of Just About Everything

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

Robin Hanson, The Age of Em: Work, Love, and Life when Robots Rule the Earth

Yuval Noah Harari, Homo Deus: A Brief History of Tomorrow

John Jordan, Robots (The MIT Press Essential Knowledge Series)

Jerry Kaplan, Humans Need Not Apply: A Guide to Wealth and Work in the Age of Artificial Intelligence

Jerry Kaplan, Artificial Intelligence: What Everyone Needs to Know

Kevin Kelly, What Technology Wants

Kevin Kelly, The Inevitable: Understanding the 12 Technological Forces That Will Shape Our Future

Kevin Kelly, Out of Control: The New Biology of Machines, Social Systems, and the Economic World (*)

Ray Kurzweil, The Age of Spiritual Machines: When Computers Exceed Human Intelligence (*)

Ray Kurzweil, The Singularity Is Near: When Humans Transcend Biology

Gerd Leonhard, Technology vs. Humanity: The Coming Clash Between Man and Machine (*)

Gary Marcus & Ernest Davis, Rebooting AI: Building Artificial Intelligence We Can Trust (*)

John Markoff, Machines of Loving Grace: The Quest for Common Ground Between Humans and Robots (*)

David A. Mindell, Our Robots, Ourselves: Robotics and the Myths of Autonomy (*)

Melanie Mitchell, Artificial Intelligence: A Guide for Thinking Humans

Evgeny Morozov, The Net Delusion: The Dark Side of Internet Freedom (*)

Evgeny Morozov, To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism (*)

Stuart Russell, Human Compatible: Artificial Intelligence and the Problem of Control (*)

Christopher Steiner, Automate This: How Algorithms Came to Rule Our World

Max Tegmark, Life 3.0: Being Human in the Age of Artificial Intelligence

George Zarkadakis, In Our Own Image: Savior or Destroyer? The History and Future of Artificial Intelligence

Engaño, Autoengaño, Estafas, Pseudociencia / Deceit, Self-Deception, Fraud, Pseudoscience

George A. Akerlof, & Robert J. Shiller, Phishing for Phools: The Economics of Manipulation and Deception

Dan Ariely, The Honest Truth About Dishonesty: How We Lie to Everyone – Especially Ourselves

Cordelia Fine, A Mind of Its Own: How Your Brain Distorts and Deceives (*)

Harry G. Frankfurt, On Bullshit

Sam Harris, Lying

Guy P. Harrison, 50 Popular Beliefs That People Think Are True

Eric Hoffer, The True Believer: Thoughts on the Nature of Mass Movements

Donald Hoffman, The Case Against Reality: Why Evolution Hid the Truth from Our Eyes (*)

Matthew Hutson, The 7 Laws of Magical Thinking: How Irrational Beliefs Keep Us Happy, Healthy, and Sane

Maria Konnikova, The Confidence Game: Why We Fall for It… Every Time

Robert Kurzban, Why Everyone (Else) Is a Hypocrite: Evolution and the Modular Mind

Ian Leslie, Born Liars: Why We Can’t Live without Deceit

Timothy R. Levine, Duped: Truth-Default Theory and the Social Science of Lying and Deception

Daniel J. Levitin, A Field Guide to Lies: Critical Thinking in the Information Age

Stephen L. Macknik & Susana Martínez-Conde with Sandra Blakeslee, Sleights of Mind: What the Neuroscience of Magic Reveals about Our Everyday Deceptions

Colin McGinn, Mindfucking: A Critique of Mental Manipulation

Hugo Mercier, Not Born Yesterday: The Science of Who We Trust and What We Believe

Kevin Mitnick with William L. Simon, Ghost in the Wires: My Adventures as the World’s Most Wanted Hacker

Robert Park, Voodoo Science: The Road from Foolishness to Fraud

Massimo Pigliucci, Nonsense on Stilts: How to Tell Science from Bunk

James Randi, Flim-Flam! Psychics, ESP, Unicorns, and other Delusions

Stuart Ritchie, Science Fictions: The Epidemic of Fraud, Bias, Negligence and Hype in Science (Science Fictions: How Fraud, Bias, Incompetence, and Hype Undermine the Search for Truth) (Science Fictions: Exposing Fraud, Bias, Negligence and Hype in Science)

Bruce Schneier, Liars and Outliers: Enabling the Trust that Society Needs to Thrive

Julia Shaw, The Memory Illusion: Remembering, Forgetting, and the Science of False Memory (The Memory Illusion: Why You May not Be Who You Think You Are)

Michael Shermer, Why People Believe Weird Things: Pseudoscience, Superstition, and Other Confusions of Our Time

Michael Shermer, The Borderlands of Science: Where Sense Meets Nonsense

Michael Shermer, Science Friction: Where the Known Meets the Unknown

Michael Shermer, The Believing Brain: From Ghosts and Gods to Politics and Conspiracies, How We Construct Beliefs and Reinforce Them as Truths

Michael Shermer, Conspiracies & Conspiracy Theories: What We Should Believe and Why

Michael Shermer, Conspiracy: Why the Rational Believe the Irrational

Kevin Simler & Robin Hanson, The Elephant in the Brain: Hidden Motives in Everyday Life

David Livingstone Smith, Why We Lie: The Evolutionary Roots of Deception and the Unconscious Mind

Seth Stephens-Davidowitz, Everybody Lies: Big Data, New Data, and What the Internet Can Tell Us About Who We Really Are

Will Storr, Heretics: Adventures With The Enemies Of Science (The Unpersuadables: Adventures with the Enemies of Science)

Carol Tavris & Elliot Aronson, Mistakes Were Made (But Not by Me): Why We Justify Foolish Beliefs, Bad Decisions, and Hurtful Acts

Robert Trivers, The Folly of Fools: The Logic of Deceit and Self-Deception in Human Life (Deceit and Self-Deception: Fooling Yourself the Better to Fool Others)

Erik Vance, Suggestible You: The Curious Science of Your Brain’s Ability to Deceive, Transform, and Heal

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Stuart A. Vyse, Believing in Magic: The Psychology of Superstition

Stuart Vyse, Superstition: A Very Short Introduction

Stuart Vyse, The Uses of Delusion: Why It’s Not Always Rational to Be Rational

Kevin Young, Bunk: The True Story of Hoaxes, Hucksters, Humbug, Plagiarists, Forgeries, and Phonies

Religión / Religion

Amir Aczel, Why Science Does Not Disprove God

Karen Armstrong, A History of God: The 4,000-Year Quest of Judaism, Christianity and Islam

Karen Armstrong, The Case for God

Karen Armstrong, A Short History of Myth

Karen Armstrong, Fields of Blood: Religion and the History of Violence

Scott Atran, In Gods We Trust: The Evolutionary Landscape of Religion

Jesse Bering, The Belief Instinct: The Psychology of Souls, Destiny, and the Meaning of Life

David Berlinski, The Devil’s Delusion: Atheism and Its Scientific Pretensions

Pascal Boyer, Religion Explained: The Evolutionary Origins of Religious Thought

Francis Collins, The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief

Jerry Coyne, Faith Versus Fact: Why Science and Religion Are Incompatible

Richard Dawkins, The God Delusion

Richard Dawkins, Outgrowing God: A Beginner’s Guide

Daniel Dennett, Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon

Bart D. Ehrman, Misquoting Jesus: The Story Behind Who Changed the Bible and Why

Bart D. Ehrman, Peter, Paul & Mary Magdalene: The Followers of Jesus in History & Legend

Bart D. Ehrman, God’s Problem: How the Bible Fails to Answer Our Most Important Question – Why We Suffer

Bart D. Ehrman, Jesus, Interrupted: Revealing the Hidden Contradictions in the Bible & Why We Don’t Know About Them

Bart D. Ehrman, Forged: Writing in the Name of God — Why the Bible’s Authors Are Not Who We Think They Are

Bart D. Ehrman, Did Jesus Exist? The Historical Argument for Jesus of Nazareth

Antony Flew with Roy Abraham Varghese, There Is a God: How the World’s Most Notorious Atheist Changed His Mind

Hector A. Garcia, Alpha God: The Psychology of Religious Violence and Oppression

Stephen Jay Gould, Rocks of Ages: Science and Religion in the Fullness of Life

A. C. Grayling, The God Argument: The Case against Religion and for Humanism

John Gray, Seven Types of Atheism

Jean Guitton, Grichka Bogdanov & Igor Bogdanov, Dios y la ciencia: Hacia el metarrealismo

Sam Harris, The End of Faith: Religion, Terror, and the Future of Reason

Sam Harris, Letter to a Christian Nation

Sam Harris, Waking Up: A Guide to Spirituality Without Religion

Christopher Hitchens, God is Not Great: How Religion Poisons Everything

Richard Holloway, A Little History of Religion

Bruce Hood, SuperSense: Why We Believe in the Unbelievable (The Science of Superstition: How the Developing Brain Creates Supernatural Beliefs)

Colin Howson, Objecting to God

Craig A. James, The Religion Virus: Why We Believe in God: An Evolutionist Explains Religion’s Incredible Hold on Humanity

Russ Kick (ed.), Everything You Know About God is Wrong: The Disinformation Guide to Religion

John W. Loftus, Unapologetic: Why Philosophy of Religion Must End

José Antonio Marina, Dictamen sobre Dios

José Antonio Marina, Por qué soy cristiano

Alister E. McGrath & Joanna Collicutt McGrath, The Dawkins Delusion? Atheist Fundamentalism and the Denial of the Divine

Lisa Miller, Heaven: Our Enduring Fascination with the Afterlife

Jack Miles, God: A Biography

Armin Navabi, Why There Is No God: Simple Responses to 20 Common Arguments for the Existence of God

Andrew B. Newberg, Eugene G. D’Aquili & Vince Rause, Why God Won’t Go Away: Brain Science and the Biology of Belief

Catherine Nixey, The Darkening Age: The Christian Destruction of the Classical World

Ara Norenzayan, Big Gods: How Religion Transformed Cooperation and Conflict

Elaine Pagels, The Origin of Satan: How Christians Demonized Jews, Pagans, and Heretics

John Allen Paulos, Irreligion: A Mathematician Explains Why the Arguments for God Just Don’t Add Up

Alvin Plantinga, Where the Conflict Really Lies: Science, Religion, and Naturalism

Alex Rosenberg, The Atheist’s Guide to Reality: Enjoying Life without Illusions

Clay Routledge, Supernatural: Death, Meaning, and the Power of the Invisible World (*)

Francisco Rubia, La conexión divina: La experiencia mística y la neurobiología

Ben Shapiro, The Right Side of History: How Reason and Moral Purpose Made the West Great

Michael Shermer, How We Believe: The Search for God in an Age of Science

Rodney Stark, The Victory of Reason: How Christianity Led to Freedom, Capitalism, and Western Success

Victor J. Stenger, God: The Failed Hypothesis (How Science Shows That God Does Not Exist)

Victor J. Stenger, God and the Folly of Faith: The Incompatibility of Science and Religion

J. Anderson Thomson, Jr. with Clare Aukofer, Why We Believe in God(s): A Concise Guide to the Science of Faith

Frank Tipler, The Physics of Immortality: Modern Cosmology, God and the Resurrection of the Dead

Ajit Varki & Danny Brower, Denial: Self-Deception, False Beliefs, and the Origins of the Human Mind

Nicholas Wade, The Faith Instinct: How Religion Evolved and Why It Endures

David Sloan Wilson, Darwin’s Cathedral: Evolution, Religion, and the Nature of Society

Richard Wiseman, Paranormality: The Science of the Supernatural (Paranormality: Why We See What Isn’t There) (Paranormality: Why We Believe the Impossible)

Lewis Wolpert, Six Impossible Things Before Breakfast: The Evolutionary Origins of Belief

Robert Wright, The Evolution of God

Budismo, Meditación / Buddhism, Meditation

David P. Barash, Buddhist Biology: Ancient Eastern Wisdom Meets Modern Western Science

James Kingsland, Siddhartha’s Brain: Unlocking the Ancient Science of Enlightenment

Robert Wright, Why Buddhism Is True The Science and Philosophy of Meditation and Enlightenment

Banca y transformación de plazos: un error ontológico antológico

Con la concesión del premio Nobel a Diamond & Dybvig muchos economistas, algunos de ellos liberales, repiten el grave error sistemático de afirmar que un banco es o debe ser (ontología) un intermediario financiero que realice transformación de plazos: endeudarse a corto plazo y prestar a largo plazo. Esta sería su casi única o principal forma de obtener beneficios, el arbitraje entre tipos de interés a corto plazo, normalmente más bajos, y tipos de interés a largo plazo, normalmente más altos. Un banco debería tener fondo de maniobra negativo, debería proporcionar liquidez pero ser él mismo ilíquido.

¿Son los bancos intermediarios financieros? Sí: por un lado toman prestado (su pasivo), y por el otro lado prestan (su activo), o compran participaciones empresariales. Que un banco pueda ampliar su balance y crear sustitutos monetarios (depósitos y billetes, dinero bancario interno) al conceder préstamos no significa que los bancos no sean intermediarios financieros: si un banco solo hace eso, sin recibir financiación monetaria, eventualmente se quedará sin reservas de liquidez por retiradas de fondos de sus clientes o por compensación interbancaria. Los bancos no son solamente intermediarios financieros: también son gestores de pagos y cobros mediante sus sustitutos monetarios, y pueden proporcionar otros servicios a sus clientes y cobrarles por ellos.

¿Transforman plazos los bancos? Actualmente sí. No solo los bancos comerciales, sino también los bancos de inversión y otros intermediarios financieros. Pero el sector bancario y financiero no es libre sino que está fuertemente regulado, intervenido, protegido, privilegiado, y esto es lo que fomenta el descalce de plazos.

¿Deben transformar plazos los bancos para obtener beneficios? No. Pueden obtener beneficios sin necesidad de transformar plazos gracias al margen entre tipos de interés pagados y tipos de interés cobrados por servicios de intermediación, agregación o desagregación de fondos, análisis de solvencia y asunción de riesgos, de modo semejante a como un intermediario comercial puede obtener un margen (comprar más barato y vender más caro) sin necesidad de alterar la calidad del producto distribuido.

-Intermediación: el banco es un agente económico intermedio entre prestamistas y prestatarios (que sin el banco tendrían que buscarse unos a otros), conoce ambos lados de los mercados financieros.

-Agregación o desagregación: el banco puede juntar los fondos de muchos prestamistas para un único prestatario, o separar los fondos de un único prestamista en múltiples prestatarios.

-Análisis de solvencia: el banco investiga y evalúa la solvencia de los prestatarios (crédito como confianza).

-Asunción de riesgos: el banco asume posibles pérdidas en sus préstamos (impagos de prestatarios) sin transferirlas a sus prestamistas, y puede hacerlo porque dispone de fondos propios (capital como amortiguador de pérdidas).

Los bancos, y el sector financiero en general, pueden existir y obtener beneficios sin necesidad de descalzar plazos (o riesgos).

Además un banco o cualquier otro intermediario financiero no puede obtener beneficios de manera sostenible en un mercado libre mediante el descalce de plazos o riesgos: al realizarlo el banco se vuelve más frágil e inestable, y las entidades más frágiles tienden a romperse o fracasar. La iliquidez se transforma en insolvencia, impagos, quiebras (obligaciones de pago inmediatas exigidas mayores que los derechos de cobro inmediatos, retirada de financiación, ventas masivas forzadas de activos con descuento).

Convencidos de que el sector financiero debe transformar plazos, la mayoría de los economistas se limitan a idear posibles mecanismos para evitar crisis financieras que dañen a la economía: seguros de depósitos para evitar corridas bancarias (que ni son seguros ni cubren en realidad los riesgos, porque las corridas bancarias o las crisis financieras ni son aleatorias ni son anomalías producto del pánico infundado, y los fondos de garantía son sistemáticamente insuficientes), regulación y supervisión bancaria y requisitos de capital (mal pensados y con fuertes injerencias políticas), financiación privilegiada (banco central como prestamista de última instancia). Estos economistas no suelen considerar la posibilidad de libertad monetaria, bancaria y financiera, con derechos de propiedad, contratos libres, beneficios y pérdidas, crecimiento o quiebra.

Variantes del error:

-“Los agentes económicos desean ser acreedores a corto plazo y con seguridad de cobro, y ser deudores a largo plazo y con pago inseguro, y los bancos simplemente satisfacen estos deseos como buenos intermediarios.” Esto es como afirmar que los agentes económicos desean pagar poco (o menos) por lo que compran y cobrar mucho (o más) por lo que venden, y los comerciantes simplemente satisfacen estos deseos como intermediarios: en este caso los comerciantes podrían alterar precios y márgenes según los deseos de sus contrapartes deteriorando la calidad de los bienes o servicios o su percepción sin que nadie se diera cuenta, pero los bienes o servicios acabarían fallando o rompiéndose más o antes de lo previsto. Si uno quiere ser acreedor a corto plazo y con gran seguridad debe aceptar cobrar un interés menor, y si uno quiere ser deudor a largo plazo y con inseguridad del pago debe aceptar pagar un interés mayor, igual que si uno quiere cobrar más debe ofrecer más calidad, y si uno quiere pagar menos debe aceptar menor calidad.

-“La transformación de plazos es beneficiosa no solo para los bancos sino para toda la economía en su conjunto, ya que se incrementa la financiación de proyectos empresariales, y por eso los bancos merecen alguna protección especial para poder realizarla (financiación privilegiada sistemática, garantías de depósitos, prestamistas de última instancia).” En realidad la financiación está descoordinada, es insostenible y provoca ciclos económicos de auge y caída. Los bancos son frágiles y terminan quebrando o teniendo que ser rescatados con fondos públicos (financiación privilegiada excepcional, inyecciones de capital). Como los bancos están altamente relacionados unos con otros y con todos los agentes económicos, cuando colapsan dañan gravemente la economía (riesgo sistémico, pérdida de intermediarios financieros y de su conocimiento del negocio, restricciones crediticias): para evitar estos daños tienden a ser rescatados, creando riesgo moral y reiniciando de nuevo el proceso. El gobierno parece salvar al mundo de un problema que ellos mismos contribuyen a crear con el apoyo intelectual de casi todos los economistas.

Recopilación tuitera (enero 2022)

Las «evidencias» que algunos presentan (Antifa en el Capitolio, fraude electoral, conspiración) son, efectivamente, evidencias… de que son incapaces de reconocer y evaluar evidencias. Posible alternativa: deshonestidad.

*

Sobre el sindicalismo patriótico o patriotismo sindical del sindicato Solidaridad de Vox (paternalismo o maternalismo laboral).

Si la patria es la madre que cuida de los trabajadores: ¿Va a cuidar de ellos tratándolos como a sus hijos menores de edad que necesitan ser tutelados, con prohibiciones y obligaciones? ¿Como madre, va a cobrar por sus cuidados? ¿Los cuidadores serán altruistas voluntarios?

*

¿Más variedad siempre es mejor?

¿Entonces por qué la gente suele juntarse con semejantes según diversos criterios? ¿No saben lo que quieren o lo que es bueno? ¿Por qué ciertas valoraciones estéticas son convergentes o casi objetivas?

¿Debe haber más variedad en la estulticia, en la credulidad, en el fanatismo conspiranoico, en la pseudociencia, en las estafas, en la defensa de la violencia? ¿Pornografía infantil, antisemitismo, racismo, esclavismo? ¿Falta variedad?

*

¿De los que critican a Twitter por expulsar a Trump, alguno bloquea a otros tuiteros? ¿Con qué derecho? ¿Se creen que con su cuenta pueden hacer lo que quieran y limitar la libertad de expresión ajena?

*

Criterio al buscar casa en espacio físico: location, location, location.

Criterio al buscar plataforma de comunicación en redes sociales (espacio virtual): compañía, compañía, compañía (de acompañantes, no firma, empresa, corporación, aunque están relacionadas).

Por la tendencia de los similares a juntarse y apoyarse mutuamente pueden generarse espacios o burbujas de homogeneidad y conformidad, cámaras de eco con sesgos y prejuicios compartidos.

Posible problema de sitios sin moderación o control de contenidos: quizás los fanáticos radicales extremistas y los más tarados y descerebrados se refugien allí e incluso lo dominen; contenido de baja calidad; insultos, difamación, amenazas, odio, conspiranoias.

Lo que para unos es el paraíso para otros es un estercolero.

*

“Deriva autoritaria, dictadura de las omnipotentes big tech, comunismo chino…”

Tal vez vendría bien algo menos de catastrofismo, histeria o retórica de profetas del Apocalipsis, aunque sean muy motivadores como excitantes.

Quizás es que los catastrofistas son solo los otros.

*

Sobre que las big tech oligopólicas tienen más poder que los Estados: sí claro, policía, tribunales, ejércitos, poder confiscatorio, legislación imperativa, cuerpo diplomático…

A mí me tienen dominado con sus prohibiciones y obligaciones.

O quizás mañana.

*

Antes de pedir a otros que investiguen sobre posibles catástrofes y pendientes resbaladizas, tal vez convendría investigar la psicología del catastrofismo, de la percepción de falsos positivos, de la conspiranoia.

*

Es interesante cuando unos te consideran totalmente idiota y otros demasiado razonable o moderado.

Es relativamente fácil de explicar viendo quiénes y cómo son unos y otros.

*

Sobre arrogancia y diálogos útiles.

¿Uno es arrogante de forma objetiva, o los demás lo perciben y valoran como arrogante pudiendo tener algún sesgo o prejuicio personal subjetivo al respecto? ¿Ambas cosas?

¿La acusación de arrogancia tal vez se usa como arma en la batalla de las ideas, sobre todo como mecanismo defensivo en una argumentación que quizás se está perdiendo? ¿Si el otro no es amable y condescendiente y no te dora un poco la píldora para que puedas salvar tu reputación?

*

Gente denunciando la instauración de la dictadura en el medio que está instaurando la dictadura.

*

Hay gente que por un lado resalta las virtudes del voluntariado contra el mercado (gratis versus precio y beneficio), pero que lo rechaza frente a los servicios públicos.

Tal vez no les interesa la recepción eficiente del servicio sino quién lo lleva a cabo, porque importan más los beneficios de quienes lo prestan, especialmente si son grupos de interés que lo han capturado tipo funcionarios, todo ello adecuadamente politizado e ideologizado.

*

Dicen algunos liberales, reales y presuntos, y muchos otros no liberales, que hay grandes corporaciones monopólicas, oligopólicas o cartelizadas, conspirando contra la libertad individual y por motivaciones ideológicas. Es así, es obvio que es así, tiene que ser así, no puede ser de otra manera, los que no lo ven es porque no pueden o no quieren verlo. Lo dicen rotundamente, firmemente, de forma muy tajante, y no nos enteramos.

Tal vez «saben» que están conspirando porque son algo conspiranoicos, y «ven» ciertas presuntas conspiraciones pero no otras para las que hay más evidencia.

Tal vez «ven» motivaciones ideológicas porque están proyectando, reflejando o contrastando su propia ideología.

Tal vez son incapaces de considerar explicaciones alternativas: si actúan o no contra la libertad individual; si conspiran de forma coordinada o si actúan igual ante un problema compartido; si ese problema es que ciertos ámbitos de redes sociales se usan para difundir bulos, fanatizar, amenazar, conspirar o coordinar ataques potencialmente peligrosos.

*

Para llamar la atención:

-Historias dramáticas

-Catastrofismo

-Graves peligros

-Escándalos

-Conspiraciones

-Pendientes resbaladizas

-Afirmaciones rotundas

-Indignación moral

-El mal contra el bien

-Ellos contra nosotros

-“Lo que no quieren que sepas”

-“Fuentes de total confianza”

Racionalismo crítico y escéptico: lógica, evidencia, analizar alternativas, posibilidades, probabilidades, intensidades, cuantificar si es posible, intentar refutar, aclarar malentendidos, reconocer complejidad e incertidumbre, cuidado con sesgos, prejuicios, autoengaño.

*

¿El código de circulación es una limitación sobre quién puede conducir? ¿Las sanciones por incumplimiento, llegando a la retirada del carnet, son limitaciones ilegítimas a la libertad individual?

*

Muchos ancaps son algo exhibicionistas o compulsivos y tienden a aprovechar o no dejar pasar ninguna oportunidad posible de demostrar al mundo que son ancaps, y en qué consiste el anarcocapitalismo, y cómo se aplica a cualquier tema… y meter la pata.

*

Es fundamental entender las diferencias entre las células (celdas, separables, volumen compacto acotado) de un organismo y las vías de conexión.

En la casa (oficina, fábrica, tienda, estadio, teatro) se está, por la calle (carretera, vía de tren) se va.

La casa tiene volumen y barreras locales que separan, la vía une y tiene sobre todo extensión.

En la casa están por defecto unos y no otros (cada uno en la suya, invitaciones), la vía es más para muchos o todos.

*

Futarquía y mercados de predicciones, ya, por favor. No solo para mejor coordinación intertemporal, sino para callar a los charlatanes y bocazas con sus certezas y predicciones catastrofistas.

*

Sobre la limitación de actividad o la suspensión de la cuenta de Trump en alguna red social por incitación a la violencia y la posible o aparente inconsistencia al no hacer lo mismo con otros individuos o regímenes dictatoriales, autoritarios o totalitarios.

Lo que una red social controla y regula es la actividad en la propia red social, no la actividad fuera de ella. No valoran o consideran esas actividades externas, se limitan a vigilar ciertos usos de su propia herramienta y no aspiran a ser policías o jueces más allá.

Los dueños de redes sociales podrían incluir condiciones de uso referidas a conductas fuera de la propia red social, pero de momento no lo hacen (que yo sepa) y sería interesante ver cómo gestionar eso y sus consecuencias.

Otro problema con regulación de redes sociales y posibles inconsistencias: las plataformas no operan en un solo país, y las leyes estatales que van más allá de las reglas internas de cada empresa pueden ser diferentes, lo que resulta en controles distintos.

*

Una posible solución (sin garantías de perfección) para los peligros que ven algunos de censura o expulsiones de redes de comunicaciones es la opcionalidad: buscar y tener previstas de antemano alternativas, no depender de un solo agente o de un grupo que pueda fallar o que se pueda coordinar en tu contra, no usar un solo medio de comunicación (hay redes sociales, blogs, correo electrónico con newsletters).

La opcionalidad (mercados de derivados) no la regalan, es costosa, y hay que buscarla o contratarla. Puede ser una oportunidad de negocio para quienes quieran especializarse en ofrecerla.

(También conviene portarse bien, cumplir ciertas normas, y no ser un descerebrado que promueve la violencia contra otros.)

*

Ciudadano preocupado propone abandonar las redes sociales para acabar con su poder dictatorial ideologizado.

No da ejemplo ni enseña cómo se hace; insiste en que tiene que ser todos a la vez.

Descubre efectos red, problemas de acción colectiva y de prescindir de sus servicios.

Propone irnos todos a la vez a otras redes sociales.

Descubre el problema de ponerse todos de acuerdo en cuáles.

Propone controlar las actuales redes sociales.

Descubre los problemas de la democracia y del poder político del Estado.

*

¿No es chocante ser individualista e informar a otros de que “soy de los que piensan que”?

(Con problemas para la coordinación sintáctica, “soy de los que pienso que”)

Primer paso: fuera “soy de los que”. Salvo que uno quiera enfatizar su pertenencia a un grupo definido por su pensamiento.

¿No es interesante que el lenguaje se utilice para comunicar pensamientos y algunas frases empiecen con “pienso que”?

Segundo paso: fuera “pienso que”, di directamente lo que piensas, ve al grano, economiza palabras. Salvo que lo esencial no sea comentar la realidad externa sino el estado del pensamiento propio y hablar de ti mismo. O que necesites extender las frases para que parezcan más poderosas e importantes. O que manifiestes una duda: “creo que” (porque no lo sé, no tengo certeza, opino).

*

Mastrumpiero, en esta red social usted es un auténtico desperdicio, y nosotros tenemos por costumbre deshacernos de los desperdicios.

Sobre esto de Rallo, interesante pero incompleto.

https://blogs.elconfidencial.com/economia/laissez-faire/2021-01-11/mala-noticia-twitter-expulse-trump_2900572/

Además de intentar solucionar o mitigar el sectarismo, la compartimentalización ideológica, las burbujas y las cámaras de eco, conviene limpiar, sacar la basura y llevarla a vertederos, con cuidado con los residuos tóxicos y otras sustancias peligrosas: si es posible, desactivarlas o reducir su intensidad (evitar radicalización). Especialmente si se trata de productos como las conspiranoias violentas, no solo nocivos sino también infecciosos, contagiosos (conversiones), y para los cuales pueden funcionar tanto higiene con desinfectantes como barreras y confinamientos.

El problema no es solo la compartimentación ideológica, sino lo que contienen algunos de esos compartimentos. Las redes pueden ayudar a romper barreras y dialogar con diferentes, pero también para captar adeptos a causas extremistas destructivas. Excluir ciertos individuos o contenidos no implica perder el acceso a todos los demás, y no es excusa para renunciar a una red, salvo que lo que uno quiera sean exclusivamente esos contenidos. Ciertas redes sociales son tan grandes que aunque tengan cierto sesgo siempre es posible encontrar personas e ideas de todo tipo, y cada uno escoge qué acepta y qué rechaza. Algunos choques de ideas pueden resultar beneficiosos, pero otros resultan en colisiones mortales. Algunos elementos no pretenden diálogo con el diferente, sino agresión al diferente con la comunicación como medio de difusión, organización y excitación de la causa.

Apoyar a Trump u a otras figuras o ser nacionalista populista no implica ser conspiranoico violento, pero algunos claramente lo son y tal vez conviene no darles medios, dificultar que se organicen, dejar que se autoseleccionen y aparten, y así tenerlos además identificados y localizados; quizás intentar reciclar lo que se pueda salvar.

Individuos como Trump pueden no fomentar explícitamente la violencia, pero sí servir como puntos focales en torno a los cuales se motivan, reconocen y organizan los que sí son fanáticos tarados y violentos.

*

¿Hay emoji para expresar ironía? ¿Debería usarse o sería insultar la inteligencia del lector?

¿Los malentendidos podrían servir para ser más cuidadosos al interpretar mensajes y para darse cuenta de los problemas y limitaciones del lenguaje?

¿Qué revela una mala interpretación sobre quien la realiza, especialmente cuando contiene desprecio e insultos?

¿Quién conoce mejor que nadie el significado y la intención comunicativa de un mensaje?

¿Si la ironía es obvia, sigue siendo ironía? ¿Cuanto más obvio, más irónico? ¿Al revés? ¿No hay relación?

¿La ironía no es provocativa? ¿Advertir de su uso es reducir su intensidad y su impacto?

¿Cuando un mensaje es complejo, qué parte es la afectada por la ironía?

¿Cómo hacer metaironía?

¿Puede haber ironía a más de un nivel?

¿Cómo es que algunas palabras o expresiones significan ahora lo contrario de lo que significaron en el pasado?

*

Para quienes aseguran que el derecho natural es absurdo y que solo existe o tiene sentido el derecho positivo: ¿Y si el derecho positivo legaliza la esclavitud? ¿Lapidar adúlteras? ¿Quemar herejes, apóstatas, blasfemos? ¿Decapitar homosexuales? ¿Colgar negros? ¿Gasear judíos?

*

Los derechos y deberes:

se tienen, o no

se obtienen, o no

se pierden, o no

se transfieren, o no

se reconocen, o no

se respetan o cumplen, o no

se hacen respetar o cumplir, o no

se asignan, o no

se pactan, o no

todas las anteriores

alguna de las anteriores

*

“van a por usted”

“es el fin de la libertad de expresión”

“la democracia en peligro ante poderes gigantescos descontrolados”

“dictadura comunista del oligopolio tecnológico”

“Jack (George, Mark, Bill) es el mal (demonio, diablo)”

La histeria conspiranoica es contagiosa: las ideas más absurdas motivan y unen mucho a los más fanáticos; sesgo por los falsos positivos; proyección de intencionalidad, planificación y cooperación para el mal; postureo moral e intelectual en carreras de armamentos a ver quién llama más la atención, parece más sabio y mejor informado, y señala más virtud al denunciar más fuerte peligros más horribles.

Los iluminados profetas del apocalipsis no suelen participar en apuestas en mercados de predicciones, pero la hipérbole y el drama de los charlatanes venden bien. Nosotros somos héroes salvadores, la resistencia disidente. Los demás son ciegos que no pueden o no quieren ver.

Y algunos se extrañan o critican la histeria catastrofista del cambio climático y similares.

*

Quizás la praxeología atrae a individuos con aversión a la incertidumbre: parece una forma de pensamiento en la cual se van deduciendo con seguridad total, a partir de axiomas irrefutables, proposiciones absolutamente ciertas y perfectamente separadas de otras absolutamente falsas, mediante un procedimiento mecánico sencillo aparentemente infalible.

Las «refutaciones» se usan para reforzar el sistema: contradicciones performativas de la intencionalidad.

No hay autocrítica, estudio de limitaciones del método, prevención ante posibles sesgos sistemáticos, dudas, sospechas de autoengaño, zonas grises, probabilidades, problemas de interpretación del lenguaje, exploración de alternativas.

Estos praxeólogos ingenuos no se dan cuenta de que el análisis formal de la acción intencional (que no es algo exclusivamente humano) utiliza una herramienta que es el lenguaje natural humano, y para usarlo bien es necesario tener una buena teoría del lenguaje y la comunicación, con sus potencialidades, sus problemas y sus limitaciones.

El ser humano no es solo un agente intencional: es también un agente comunicativo (y otras cosas más, como cultural, moral), y la acción comunicativa no es un caso particular de la intencionalidad ni se reduce a ella.

*

Algunas críticas aquí son muy informativas y didácticas, más allá de su contenido (si es que tienen alguno): basta con ir al TL del crítico y se aprende mucho de él (o ella). No que se aprenda gracias a él (o ella), sino acerca de él (o ella) y sus serios problemas cognitivos.

*

Las imágenes de basura acumulada y sin recoger en las calles nevadas tal vez demuestran el nulo o escaso civismo de buena parte de conciudadanos, incapaces de guardar su basura en sus propias viviendas unos pocos días en circunstancias excepcionales.

No es nada sorprendente: algunos se comportan así también en circunstancias normales, como cuando dejan los residuos reciclables fuera de sus contenedores (cuesta tanto plegar cartones), o las heces caninas sin recoger.

*

¿Excluir de redes sociales a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas significa que pueden ir a por ti y que van a ir a por ti? ¿Te dedicas a difundir bulos tóxicos y promueves y organizas acciones violentas?

¿Que las redes sociales puedan excluir a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas es lo mismo que decidir qué puedes y no puedes decir? ¿Lo primero no es bastante más preciso y peculiar que lo segundo? ¿Por qué esa tendencia o ese interés por hablar de principios más abstractos ignorando detalles esenciales? ¿Decir «libertad de expresión» es como una contraseña para señalar que se es buena persona liberal, o como unas palabras mágicas que vencen y zanjan la discusión?

¿Que las redes sociales puedan excluir a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas es lo mismo que decidir a quién puedes o no votar? ¿Qué partidos políticos estarían interesados en difundir bulos tóxicos y promover y organizar acciones violentas?

¿Que las redes sociales puedan excluir a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas es lo mismo que inclinar el campo de juego político en favor de la izquierda? ¿La derecha quiere difundir bulos tóxicos y promover y organizar acciones violentas?

¿Que las redes sociales puedan excluir a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas es lo mismo que eliminar la disidencia y exigir conformismo y sumisión al poder? ¿No serían unos disidentes, inconformistas o rebeldes algo peculiares?

¿Para protestar porque las redes sociales, con sus dueños y empleados, están sesgadas a la izquierda, la derecha necesita reclamar libertad de expresión de algunos en la propiedad ajena para difundir bulos tóxicos y promover y organizar acciones violentas?

¿Excluir de redes sociales mensajes públicos, persistentes y a muchos posibles receptores, con bulos tóxicos y para promover y organizar acciones violentas, es lo mismo que espiar conversaciones telefónicas privadas efímeras con la excusa de que no tienen nada que esconder?

¿Si investigas y precisas el tema de redes sociales, límites de la libertad de expresión en la propiedad ajena, bulos y mensajes de odio para fomentar y organizar actos violentos, es que no te enteras de nada porque claramente es la conspiración para la dictadura de la izquierda?

¿Que las redes sociales puedan excluir a quienes difunden bulos tóxicos y promueven y organizan acciones violentas es lo mismo que el problema de que el Estado ponga reconocimiento facial en cada esquina o que este o empresas privadas tengan acceso a tus datos?

*

¿No te puedes ir de España porque el Estado te ha dado educación y sanidad?

¿Los más jóvenes consumen mucho en sanidad? ¿Qué pasa si no has consumido sanidad pública porque has tenido seguro privado? ¿Tus padres no han pagado impuestos por ti?

¿El gasto en educación se lo debes al Estado? ¿Los padres no han pagado impuestos para financiar ese gasto? ¿La educación ha sido de buena calidad? ¿Y si has ido a una escuela privada?

¿Si este es el principio a aplicar, por qué no informar a los ciudadanos del coste de lo recibido, y obligarles a devolverlo o aplicar cláusula de rescisión si se quieren marchar? (formación de futbolistas, tiempo obligatorio para pilotos militares antes de ir al sector civil)

¿Y qué tal permitir que los individuos decidan libremente a priori si ese pacto les interesa o no?

¿Somos esclavos del Estado y no podemos escapar de la plantación porque nos protege y nos da comida gratis?

*

¿No te puedes ir de España a otro país cuando ganas mucho dinero y así pagar menos impuestos porque debes ser solidario?

¿Por qué debes ser solidario? ¿La solidaridad no debe ser libre y voluntaria?

¿Hay alguna obligación contractual? ¿La del presunto contrato social?

¿Con quiénes debes ser solidario? ¿No puedes cambiar de grupo dentro del cual ser solidario? ¿La solidaridad debe ser a nivel local, global, mundial?

¿Cuán solidario debes ser? ¿Lo que decida la mayoría? ¿Cualquier porcentaje de confiscación de renta o riqueza es justificable por solidaridad?

*

La interpretación de ciertos términos es problemática y depende del contexto. A veces los resultados son opuestos: fiscalidad justa y razonable, entre individualistas liberales, es la baja o nula; entre colectivistas antiliberales, es la alta o total. Se “razona” para adaptar lo “justo” (justificar) al criterio y gusto propio.

Para comunicar de forma honesta y efectiva conviene explicitar, aclarar y precisar los principios fundamentales y los significados de los términos utilizados. El lenguaje puede ser utilizado como herramienta para comprender y representar el mundo y compartir información, aclarar, discutir, razonar, pero también como señal de pertenencia a un grupo y arma motivadora contra otros grupos.

*

El liberalismo tiene unos principios fundamentales simples: libertad individual, propiedad privada, no agresión, contratos voluntarios.

Las ideas existen en un espectro con grados o matices.

Dentro del liberalismo existen variantes. La acumulación de diferencias, en cantidad e intensidad, hace que sea progresivamente más problemático calificar a esas variantes como liberalismo.

Otras ideologías se pueden diferenciar más o menos del liberalismo por cómo se oponen a sus principios, pero las que son menos diferentes no son iguales o equivalentes. Que un socialdemócrata no sea un comunista o un socialista no lo hace liberal.

Cuanto más estrictamente se defina una ideología, más precisa e informativa es, pero con menos defensores e influencia. Una ideología puede relajar tanto sus principios para hacerse más popular que se convierte en inconsistente (contradicciones internas), confusa o arbitraria.

También existe el problema de reducir tanto la interpretación admisible de los principios que el resultado final puede ser un conjunto vacío o un sistema irrealizable: anarcocapitalismo como integrismo liberal.

*

Sobre la presunta pedofilia, pederastia o «menoreo» de Joe Biden, con una selección cuidadosamente sesgada y manipulada de fotos y vídeos de un individuo que casi constantemente ha sido foco de atención y ha tenido una cantidad enorme de interacciones sociales (saludos, fotos).

¿Perversión sexual o tocamientos inapropiados a niños o niñas, o a mujeres? ¿En público y delante de cámaras? ¿Por abrazos y besos? ¿Por oler perfume o colonia en el pelo? ¿No puede ser algo normal, o en algún caso torpeza, tiene que ser algo criticable o incluso siniestro?

¿Cuando erais niños no os molestaban los besuqueos y abrazos de algunos mayores? ¿Dónde están las denuncias de esas presuntas víctimas o de sus padres? ¿Tienen demasiado miedo, están amenazados? ¿Los medios lo ocultan, lo censuran, no hablan del tema por sesgo ideológico?

¿Sois tan crédulos que os creéis la conspiranoia de las importantes redes secretas de tráfico de personas y abuso sexual infantil, con las grandes figuras del globalismo que participan y las protegen? ¿El Pizzagate, por ejemplo? (¿Vais a mencionar a Jeffrey Epstein, verdad?)

¿No tenéis vergüenza y todo vale en política? ¿Queréis que tomen vuestras críticas en serio? ¿No puede ser que estéis proyectando vuestro odio y vuestras propias miserias? ¿O que estéis transmitiendo señales de pertenencia a un grupo de fanáticos sin muchas luces?

Por este hilo me dicen tuitaradillos varios, presuntos liberales, muchos anónimos, que si no es de coña estoy mal de la cabeza y necesito ir al psiquiatra, que estoy enfermo (puto enfermo) y necesito tratamiento (como Biden con su conducta patológica, que si fuese Trump sería un violador de bebés), que mi reputación ha caído por escribir esto, que son tocamientos sí o sí, que los sobeteos de Biden son hechos constatables sin relación con delirios conspiranoicos, que emito las mismas señales que critico y recurro a falacias, que soy un puto rojo de mierda, que doy asco, que pido vídeo explícito para creer, que si todo ha valido contra Trump pues lo mismo contra Biden, que las víctimas de Biden no presentan denuncias por la desconfianza de los estadounidenses sobre el sistema judicial estatal (mención a Bruce Benson, espectacular), que llevan la pedofilia en la agenda 2030 (supongo que los demócratas, pero a saber). Las redes sociales realmente facilitan la transmisión de información útil a muy bajo coste.

*

¿Si recibes la vacuna antes que otros sin ser grupo de riesgo, eres un privilegiado o asumes riesgos como conejillo de indias y das ejemplo contra los antivacunas?

¿Si te consideras o consideran personal esencial, no convendría explicitarlo antes de vacunarte?

¿Por qué no se anuncian públicamente ciertas vacunaciones especiales que pueden tener sentido, sino que parecen realizarse a escondidas? ¿Es corrupción o solo un fallo de comunicación?

Aparte: ¿conviene vacunar primero a los individuos más vulnerables (receptores de contagio) o a los posibles superpropagadores (emisores de contagio) si la vacuna es efectiva para no contagiar?

*

Dos referencias a favor de la libertad de mercado y la racionalidad de individuos y mercados, y críticas con la economía conductual (pendientes de lectura):

Escaping Paternalism: Rationality, Behavioral Economics, and Public Policy, Mario J. Rizzo & Glen Whitman

Predictably Rational? In Search of Defenses for Rational Behavior in Economics, Richard B. McKenzie

*

Sobre que las ideas no son delito, que el pensamiento no delinque, que lo que pueden ser delito o no son los actos. Falta en el análisis la expresión de las ideas mediante el lenguaje, que es un acto comunicativo más o menos público que va más allá del pensamiento íntimo y que puede usarse para amenazar, o para fomentar y organizar la comisión de delitos.

*

Actividad típica de grupos de presión de diversas ideologías, frecuentemente extremas: apoderarse simbólicamente del espacio público común para llamar la atención, mandar su mensaje y demostrar su poder (“aquí mandamos nosotros”); escandalizarse y hacerse las víctimas oprimidas cuando alguien intenta retirar estos símbolos. Ejemplos: símbolos religiosos, murales, pancartas políticas o sindicales.

*

¿Los que critican la campaña de los abrazos de Ciutadans se dan cuenta de que están contribuyendo gratis a su difusión e impacto? ¿Quizás los responsables tuvieron esto en cuenta?

¿Cómo están tan seguros de que es ridícula, patética, vergonzosa? ¿Son ellos el target o público objetivo de la campaña, se están planteando si votar o no a Ciutadans, y la campaña los disuade de hacerlo?

*

Me fiaría más de los relatos de buenos y malos, pueblo contra Wall Street, sobre el asunto GameStop (Robinhood, Reddit r/WallStreetBets), si quienes los escriben hubieran leído lo suficiente no solo para saber qué es un short squeeze, sino también para enterarse de que algunas operaciones tardan dos días en ejecutarse (clear, settle), de los riesgos inducidos por la volatilidad y quiénes los asumen, y de los requisitos de colateral de los brokers involucrados.

*

Personas que pagan relativamente pocos impuestos, y que probablemente sean receptores netos de beneficios estatales, presumen de que con los impuestos que ellos pagan se mantiene el Estado del bienestar.

*

Protestas porque los ricos en España no pagan impuestos y porque se van de España para no pagar impuestos.

*

El discurso: “El Estado del bienestar lo pagamos solidariamente entre todos.”

El pensamiento: “Esto que lo pague otro, pero que parezca que yo también contribuyo.”

*

En el debate sobre los impuestos y sobre lo imprescindible que es el Estado del bienestar, muchos parecen olvidar que existen los seguros privados para desgracias personales catastróficas (accidentes, enfermedad, muerte), con o sin ánimo de lucro (mutuas).

Creen que solo la Seguridad Social asegura, o que la Seguridad Social solo asegura.

*

¿La igualdad, igual da?

No.

El liberalismo consiste, al menos en parte, en no obligar a los demás (salvo obligaciones contractuales). Sin embargo bastantes liberales les dicen a los demás que debe preocuparles la pobreza, y que no debe preocuparles la desigualdad.

Muchos liberales son subjetivistas: las valoraciones las realiza cada sujeto y posiblemente de forma diferente. Sin embargo algunos dicen que el problema no es la desigualdad, que el problema es la pobreza, como si se tratara de hechos objetivos exentos de valoraciones.

Tal vez no comprenden la importancia del estatus social para el éxito vital en humanos, y los mecanismos psicológicos evolucionados para conseguirlo y gestionarlo, entre ellos la envidia. Las posiciones absolutas importan, pero las relativas también.

Es posible que las comparaciones relativas se entiendan mejor y motiven más que las mediciones absolutas. Las mediciones absolutas en muchos casos no tienen una interpretación clara o no indican qué hacer (salvo casos extremos obvios como tener mucha hambre o sed).

Las comparaciones relativas con quienes se compite y con lo que se puede conseguir (otros lo han logrado, luego es factible), son esenciales, como información y como motivación (la satisfacción lleva a no actuar, la insatisfacción lleva a actuar).

*

Posible problema de la Ley Trans. ¿Cuántas veces se podrá cambiar de sexo en el registro? ¿Solo una vez, porque el individuo debe tenerlo claro? ¿Dos por si hay arrepentimiento? ¿Sin límite porque género y sexo son fluidos y mutables? ¿Plazo mínimo entre cambios?

¿Posibles fraudes para subvenciones o cargos por estos resquicios legales (reservas de plazas o privilegios exclusivos para mujeres o personas transexuales)? ¿Posibles bromas u ocurrencias que distorsionen o devalúen la problemática de los transexuales? ¿Posible cambio para elección de cárcel de mujeres? ¿Posible cambio para no ser acusado de violencia de género? ¿Posible cambio para éxito deportivo en categorías femeninas?

*

La patria y el patriotismo solían ser algo típicamente militar: identificación afectiva y compromiso con un colectivo (territorio, historia, cultura, lengua, religión, etnia) para su defensa ante posibles ataques de enemigos externos o insurrecciones internas (guerra).

El Estado ha ido transformándose en un sistema de redistribución coactiva de renta y riqueza y de mal aseguramiento social. La izquierda afirma ahora que el patriotismo no solo no es algo militar (suele abominar del gasto en defensa) sino que consiste en pagar muchos impuestos para mantener el Estado del bienestar, sistema que aspiran a controlar ellos como receptores, proveedores (funcionarios, burócratas) o mandos políticos de los proveedores.

*

Parece que en su defensa y uso de lo público, Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero han aplicado y traducido literalmente lo del “Nanny State”.

*

Tal vez no es normalidad democrática que un vicepresidente del gobierno y su partido bloqueen a personas críticas en redes sociales. ¿Pablo Iglesias @PabloIglesias, Podemos @PODEMOS?

Tal vez no es normalidad democrática que un ciudadano varón acceda desde una posición de poder a la intimidad de una subordinada, le oculte este hecho, y cuando se descubra argumente que si lo hizo fue para protegerla porque quizás ella no podría soportar la presión.

Tal vez no es normalidad democrática comprarse un panfleto para contentar o comprar a una antigua querida díscola que podría causar problemas judiciales, y difamar y desacreditar a la prensa crítica con la constante cantinela del victimismo y de las cloacas.

Tal vez no es normalidad democrática la gran cantidad e ínfima calidad de amigos y partidarios colocados en la administración, o el uso literal del Estado como niñera.

Tal vez no es normalidad democrática el actual nivel de agitación, mentiras y manipulaciones.

Tal vez no es normalidad democrática llamar presos políticos a políticos presos.

Tal vez no es normalidad democrática aliarse con individuos y partidos con pasado terrorista o muy próximos al terrorismo, y verlo como algo normal y democrático.

Tal vez no es normalidad democrática intentar destruir la normalidad democrática.

Tal vez Pablo Iglesias y Podemos en el poder son causa y síntoma de falta de normalidad democrática.

Tal vez la omnipresencia de una pareja afectiva como líderes supremos de un partido político y ministros de un gobierno refleja falta de normalidad democrática.

*

Praxeólogos liberales agnósticos o ateos como Mises, Rothbard y Hoppe tienen muchos seguidores anarcocapitalistas reaccionarios, paleolibertarios, tradicionalistas, cristianos católicos o protestantes. ¿Pensar o creer? ¿Razonar o sentir? ¿Avance o retroceso intelectual? ¿Flanco débil de la praxeología? ¿Realmente liberales?

*

Sobre libertad de expresión irrestricta, o con menos límites, contra leyes mordaza, y posibles problemas de incoherencia o arbitrariedad.

¿Para poder decir cualquier cosa, basta con alegar que es una idea o una opinión, y que el pensamiento es libre y las ideas no delinquen?

¿La expresión de ideas machistas, homófobas, tránsfobas, aporófobas, racistas, xenófobas, nazis, fascistas, franquistas, o que defiendan ciertas ideologías o dictaduras, serían delito o no? ¿Las comunistas y socialistas irían en el mismo saco?

¿La expresión que consiste en organizar, promocionar o defender la violencia o amenazas de la misma, como por ejemplo del terrorismo, serían delito o no? ¿La expresión para organizar, promocionar o defender otros delitos o crímenes, como asesinatos, robos, secuestros, violaciones?

¿Expresiones que inciten al odio contra individuos o grupos? ¿Difamación, injurias, expresiones contra el honor de las personas? ¿Trato especial para las más vulnerables, discriminadas o desfavorecidas?

¿Hay alguna diferencia si la expresión es artística? ¿Uso y mención?

*

El monarca es símbolo de unión y permanencia de la nación. La corrupción personal del símbolo de unión y permanencia de la nación pondría en peligro la unión y la permanencia de la nación. Especialmente si sus asociados estuvieran interesados en agitar conflictos y destruir la nación, o si no les importara que eso sucediera, si ello sirviera para ocultar sus posibles múltiples delitos.

Parece que el rey emérito estuvo presuntamente involucrado en negocios oscuros, con posibles delitos fiscales y corrupción, asociado o muy cerca del también presuntamente corrupto y evasor fiscal ex-presidente de una región independentista. La alianza de intocables y la complicidad o el silencio de sus entornos podría explicar por qué son todavía más intocables, y por qué el sistema construido bajo su mando es tan inestable.

*

Todo el mundo puede equivocarse al decir algo. Pero hay gente que pone más cuidado en pensar antes de hablar: reflexionar, comprobar, criticar, revisar, corregir, para así mejorar los contenidos y poder ahorrarse errores que puedan confundir a otros y que sea costoso corregir.

Controles de calidad como cortesía comunicativa por parte del emisor. Filtros, frenos, distinguir preguntas, hipótesis o afirmaciones, subjetivo y objetivo, dar referencias y datos, problemas, límites, matices.

Las expresiones emocionales suelen ser impulsivas, no reflexivas. La escritura permite más control que la reacción espontánea oral inmediata: menos disculpa. Lo escrito o lo grabado es más permanente, y algunos mensajes llegan a más personas: más responsabilidad.

Espontaneidad para la creatividad exploradora incierta y arriesgada.

El que pone menos cuidado es un charlatán, un bocazas, un cantamañanas, un contaminador del canal de la comunicación, un productor de ruido y no de señal: habla para llamar la atención, para que le hagan caso. Engaña, manipula, o hace perder el tiempo a otros. Bullshit.

También es posible preparar cuidadosamente el mensaje, su contexto y su transmisión para confundir, engañar y manipular de forma más eficaz y eficiente. La preparación puede consistir en fingir espontaneidad, sinceridad, preocupación por los otros.

*

Sobre que mostrar ciertas ideas, sus expresiones y sus protagonistas en medios de comunicación es blanquearlos. ¿Informar de algo es aprobarlo o legitimarlo? ¿Hay que ocultarlos o censurarlos, negar que existan, o rechazarlos y criticarlos duramente pero sin mencionarlos?

*

Algunos prefieren malas respuestas que parezcan soluciones a problemas antes que reconocer que hay problemas complejos que no tienen solución, o cuya solución es muy costosa, difícil o causa otros problemas. Quizás no entienden el problema o prefieren no pensar en él.

*

Los individuos como Pablo Hásel pueden decir lo que quieran, aunque se trate de incitar a la violencia (incluyendo el asesinato), ensalzar el terrorismo, amenazar e injuriar. Pero los grandes medios de comunicación deben ser controlados porque manipulan a la opinión pública.

Colectivistas que defienden libertad de expresión irrestricta para ciertos individuos pero que quieren controlar la de ciertos grupos de individuos. Quizás porque esos individuos son de su grupo, y los grupos a controlar son de la competencia por el poder en sus diversas formas.

*

Es muy típico de liberticidas, especialmente en la extrema izquierda, negar la auténtica y más obvia violencia, presentarse como sus víctimas, utilizarla o promover su uso en nombre de una presunta defensa de derechos o justicia, y abusar del término hasta vaciarlo de sentido.

*

La extrema izquierda y la violencia en las manifestaciones exigiendo derechos:

-los derechos solo se conquistan mediante la violencia;

-los violentos son solo unos pocos que no representan a la mayoría de pacíficos manifestantes.

*

Libertad de expresión y propiedad de medios y plataformas: no eres libre para usar medios ajenos sin el permiso de sus dueños; propietarios e invitados pactan condiciones de acceso y uso, y si no se aceptan o cumplen son los invitados los que se quedan fuera o son expulsados.

Libertad y propiedad son esencialmente lo mismo y ninguna es más fundamental: libertad para hacer lo que quieras y mandar en y con tu propiedad, no en o con la propiedad ajena; propiedad para separar ámbitos de control en los cuales el dueño es libre.

Pero la libertad suena mejor, su defensa te hace más popular, especialmente en aspectos como expresión o conciencia, y la propiedad parece algo egoísta, excluyente, avaricioso y economicista: algunos defienden la libertad de expresión de algunos usuarios a costa de la propiedad de los dueños de ciertos medios de comunicación o redes sociales, y de los intereses de otros usuarios; además parece que se están poniendo de parte de los débiles y las víctimas frente a los monopolios poderosos y abusadores, que además son manipuladores que censuran y tienen feos sesgos ideológicos y políticos.

Los contratos son la forma de especificar, limitar, modificar libertades o derechos de las partes contratantes. Pero para algunos malos pensadores hay libertades absolutas intocables, irrenunciables, inalienables, como la de expresión. De este modo los dueños no pueden establecer normas de uso para regularla en su ámbito de control y experimentar con alternativas diversas máximamente satisfactorias. El Estado impone lo mismo a todos.

*

Gran parte de la prensa tradicional está utilizando desvergonzadamente su concentrado poder mediático y sus conexiones políticas para intentar extraer rentas de las nuevas redes sociales y su más eficiente y exitosa conexión entre anunciantes y consumidores.

Quieren que paguen por enlazar a sus contenidos, como si los estuvieran parasitando o no estuvieran beneficiándose de las recomendaciones. Se hacen las víctimas y afirman ser los guardianes de la libertad de expresión y del derecho a la información.

La prensa, la radio, la televisión, eran antes las puertas gestoras de la atención del público receptor de sus contenidos. Aceptaban competir entre sí, pero no les gusta la competencia innovadora de las nuevas redes sociales para ese rol de dirección de la atención.

*

Compromisos presentes para la seguridad futura: asumir costes y restricciones normativas para reducir incertidumbre y protegerse frente a riesgos como fluctuaciones normales o extremas. Intercambios libres de libertad por seguridad: atarse libremente para evitar o limitar daños.

Alternativas:

-comprar o vender en mercados spot, puntuales, con oferta, demanda, cantidades y precios dinámicos, inciertos, oscilando y ajustándose en cada momento.

-compromisos contractuales para asegurarse compras o ventas en cantidades y precios pactados de antemano, evitando posibles peores condiciones y renunciando a posibles mejores condiciones, pagando primas extra por seguridad, garantías, capacidad, disponibilidad u opcionalidad.

-tener en cuenta que a veces los contratos no se cumplen y las contrapartes fallan: obtener garantías sobre las garantías; evitar vulnerabilidades como dependencias críticas de una sola contraparte, conseguir redundancia.

Algunos agentes son poco responsables o previsores, o no quieren comprometerse y atarse, o prefieren asumir riesgos, o quieren ahorrarse las protecciones o coberturas, y luego protestan indignados cuando los riesgos se materializan, denunciando que están abusando de ellos (precios de compra demasiado altos, o precios de venta demasiado bajos), o insistiendo en que son víctimas inocentes de grandes catástrofes impredecibles.

Múltiples aplicaciones: mercados de bienes y servicios (energía, agricultura), finanzas (derivados), alquileres, relaciones laborales, relaciones afectivas y matrimonio.

*

Semántica de la libertad: ausencia de restricciones (barreras, ligaduras). Pero la libertad del liberalismo se basa en barreras protectoras de ámbitos de control (norma universal de propiedad privada), y en poder escoger voluntariamente ligaduras con otros (normas en contratos).

*

Presunción de libertad.

Lo pactado en contrato por individuos libres puede llegar a extremos de restricciones o exigencias totales, incluyendo irreversibilidad y deber de permanencia. (Se pueden deshacer, pero solo con el consentimiento de la otra parte, no unilateralmente.)

Con presuntos “contratos” (contrato social implícito, constitución, contractualismo y razonamiento moral sobre justicia) se debería proceder con prudencia, bajo límites estrictos, solo con lo mínimo imprescindible, permitiendo no participar en el todo o en las partes separables.

*

Darte cuenta de que una creencia es absurda y reconocer de forma explícita y pública un error no es solo aceptar un fallo propio en el pasado: también implica que otros, quizás amigos, familiares, aliados, siguen teniendo ese problema intelectual. Tal vez por eso se hace poco.

*

Tal vez cuanto más histriónico, dramático y teatrero sea un comunicador, será menos o peor pensador. Activismo populista para la movilización vs. reflexión. Emoción vs. razón. Manipulación vs. comprensión. Ego vs. ideas. Indignación vs. argumentación. Intensidad vs. inteligencia.

La comunicación puede ser efectiva transmitiendo información falsa, engañosa, falaz, y ocultando que lo que busca es manipular a los receptores, en lugar de ayudarles a comprender. No digo que la comunicación no pueda contener ciertas dosis de emoción, actuación, humor, drama.

*

Dos nociones de derecho:

(negativo) algo que no está prohibido, tú escoges, nadie puede legítimamente quitártelo o impedírtelo, puedes defenderte.

(positivo) algo que otros identificados y especificados están obligados a darte, puedes exigírselo por la fuerza.

Derecho (negativo) de propiedad: a usar la propiedad legítimamente adquirida (primer uso de lo que no es de nadie, intercambio con otros) según tu voluntad; no a exigir a otros que te entreguen bienes para así disfrutar de la propiedad. Universal, simétrico y funcional.

El derecho de propiedad es formal: sus contenidos, sobre los que se ejerce, son materiales. Quienes reclaman derechos materiales lo que exigen es que otros les proporcionen riqueza, violar la propiedad de unos para dársela a otros: no universal, asimétrico, disfuncional.

*

Dos formas de comunicación frecuentemente liberticidas y que no suelen ofrecer reflexiones inteligentes:

-histeria, catastrofismo, exageración, indignación, atribución de maldad al otro, discurso de odio, agresividad, victimismo, denuncia y exigencia de todo tipo de «derechos».

-ñoñez, proyectar imagen de bondad, decir cosas bonitas, mucho amor y solidaridad, conformismo, evitar temas delicados, no expresar ideas incómodas por si alguien pudiera ofenderse, niños sed buenos.

Ejemplos:

La eutanasia es genocidio, mañana irán a por ti, los nazis.

La eutanasia es innecesaria con amor y cuidados.

*

Problema habitual: creer razonar perfectamente con lógica y rigor sobre ideas sin darse cuenta de las limitaciones y los problemas que tiene la herramienta utilizada, el lenguaje natural humano (contexto, múltiples significados e interpretaciones posibles, ambigüedades).

Exhibirse, querer tener razón y estar del lado del bien en lugar de entender y hacerse entender. Asignar significados positivos a mis palabras (términos, etiquetas) y peyorativos a las etiquetas que defienden los enemigos. Ignorar matices.

*

El colectivista (socialista, comunista, fascista) oculta cuidadosamente el carácter coactivo de la asociación que promueve y defiende como algo maravilloso o imprescindible.

Quiere evitar la pregunta de si los individuos tienen derecho a escoger con quién asociarse o no.

El lenguaje se puede utilizar para confundir, para engañar, para desviar la atención, para no aclarar ideas, para aparentar, para exhibir presunta superioridad moral, para esquivar ideas contrarias a nuestros intereses y creencias, para aplaudir al amigo y denigrar al enemigo.

El colectivista intenta que su asociación controle todo, o cuanto más mejor. No acepta adhesiones parciales, para unas cosas sí pero para otras no. Es celoso, posesivo: la única salvación está en el grupo, pero solo en su grupo, y no en otros posibles colectivos.

Los colectivistas del mismo grupo hablan unos con otros para mostrarse lealtad, legitimarse, aplaudirse, darse ánimos, y advertir a posibles traidores o herejes. Hablan con los de otros grupos como posibles aliados o enemigos.

Para algunos lo importante del mensaje es que suene bonito, que emocione, que evoque buenos sentimientos (libertad, amor, juntos, ayudarnos) por mí y los míos, y malos contra el enemigo. No importa si no se ha dicho nada claro, preciso, coherente, verificable o falseable.

*

Posible ambigüedad y confusión sobre «derecho positivo»:

-derecho de un sujeto que obliga a otro especificado a hacer o darle algo (vivienda, sanidad); vs. derecho negativo.

-ley promulgada por parlamento según ciertos procedimientos; vs. derecho natural, divino, consuetudinario.

*

Cómo expresar o traducir derechos mediante obligaciones y/o prohibiciones (lógica deóntica).

Derecho negativo: los demás (todos) tienen prohibido interferir coactivamente al respecto.

Derecho positivo: alguien especificado está obligado a hacer o dar al sujeto de derecho.

Derecho de propiedad: en y con la propiedad el dueño es libre para decidir, no tiene ninguna obligación ni prohibición; los no propietarios deben respetar la propiedad ajena, les está prohibido su uso, agresión o invasión (salvo permiso del dueño).

Al sujeto de derechos no le está prohibido ejercerlos y le está permitido (no está prohibido) usar la fuerza para defenderlos o exigirlos.

Prohibido A = obligatorio no A.

Obligatorio A = prohibido no A.

*

Los colectivistas tienden a abusar del plural al comunicarse: hablan o escriben como si representaran a un grupo frecuentemente mal identificado (nosotros), y como si conocieran a todos sus miembros y supieran lo que opinan y quieren (todos lo mismo sin matices).

No tienen la cortesía de ser claros y precisos, y no suelen quedarse cortos al incluir miembros sino que por el contrario tienden a hacer más amplio al grupo del que hablan, quizás para parecer más poderosos o para lanzar las redes y que nadie pueda escapar.

Cada colectivista individual al hablar puede señalar su pertenencia y lealtad al grupo, y tal vez quiere mostrar o incrementar su estatus y liderazgo diciendo a los demás lo que deben pensar o valorar como miembros del grupo cohesionado y coordinado.

En lógica es peligroso hacer afirmaciones universales, porque basta un solo caso particular para falsearlas. Pero tal vez la verdad y la corrección no les preocupan especialmente.

*

A nivel físico las partículas constituyen sistemas o agregados y se unen o se separan mediante fuerzas atractivas o repulsivas.

En el ámbito humano y social los grupos se unen o se separan no solo con elementos físicos (espacio común, barreras geográficas fronterizas), sino que se cohesionan o dividen especialmente mediante mecanismos mentales cognitivos y emocionales: sentimientos, intereses, símbolos, señales, ideas, memes, creencias, lenguaje.

Miembros de un grupo pueden estar físicamente alejados pero socialmente unidos.

*

Que te alegre que algunos te llamen fascista no significa que te reconozcas como fascista ni que te parezca bien el fascismo. Que los que se autoproclaman antifascistas, frecuentemente intelectual y éticamente tarados, te llamen fascista, no implica que seas fascista. Seguramente abusan desvergonzadamente del término: quieren demonizarte, se creen moralmente superiores, necesitan exhibir su presunta virtud de extrema izquierda progresista, no tienen muchos escrúpulos y su rigor intelectual es nulo: tú eres el mal y ellos son el bien.

*

El liberalismo es igualdad formal ante la ley, no igualdad material de resultados mediante la ley. Las prohibiciones, obligaciones y derechos abstractos de la ley general son los mismos para todos, sin privilegios.

Pero los individuos pueden tener diferentes derechos de propiedad concretos, y diferentes derechos y obligaciones por participación en contratos particulares específicos libremente acordados.

Es imposible que las personas tengan los mismos derechos de propiedad sobre las mismas cosas: la idea de propiedad sobre cada bien es que es privada, incluye al dueño (o dueños) y excluye a todos los demás.

Cada uno es dueño de espacios u objetos diferentes, y el valor de lo poseído puede ser distinto. La forma del derecho de propiedad es la misma (derecho de control exclusivo, protección contra robo, agresión o invasión), pero no así sus contenidos, lo que es poseído.

Que el derecho de propiedad proteja por igual los ámbitos de control legítimo de cada individuo no significa que cada uno tenga la misma riqueza que los demás.

La naturaleza de los contratos es que generan derechos y deberes solamente para las partes contratantes. Cada contrato específico distingue a contratantes de no contratantes, y los contratos pueden ser diferentes unos de otros.

*

Algunos son utópicos e imaginan o desean mundos en los cuales nadie tenga que decidir ciertas cosas por necesidad, como prostituirse o gestar para otros. Son o parecen buenos, virtuosos, desean el bien, especialmente para los más desfavorecidos (o al menos eso dicen).

Quizás son charlatanes que no suelen imaginar correctamente cómo alcanzar esos mundos (libre mercado, desarrollo económico), ni están dispuestos a asumir costes personales reales para aliviar necesidades ajenas (eso que lo pague otro).

*

En una sociedad libre los individuos tienen iguales derechos y deberes (ante la ley común para todos) y derechos y deberes diferentes (sobre las cosas concretas, o ante ciertas personas).

Igual derecho de propiedad: ser tú dueño de algo te da los mismos derechos y protecciones sobre ello que los que tiene cualquiera sobre su propiedad (uso, disfrute, transformación, destrucción, préstamo, venta, regalo, abandono, excluir o invitar, no agresión).

Pero los objetos de propiedad son distintos. Tú tienes los mismos derechos y protecciones sobre lo tuyo que yo tengo sobre lo mío y que él tiene sobre lo suyo, pero lo mío, lo tuyo y lo suyo son cosas distintas.

Igual libertad para contratar y obligación de cumplir con lo contratado: los demás no pueden prohibirte contratar según tu voluntad, y la otra parte puede exigirte según lo pactado.

Pero los contratos son entre personas diferentes y tienen contenidos distintos.

*

Algunos comentarios críticos en el chat de este debate sobre temas morales delicados (eutanasia, gestación subrogada, aborto).

-me cae mal.

-no me gusta.

-no lo aguanto.

-yo defiendo la vida.

-es inmoral.

-es ofensivo.

-es insensible.

-es lamentable.

-es horrible.

-da asco.

-no tiene sentimientos.

-está loco.

-es inhumano.

-nazi.

-asesino.

-no merece vivir.

-sus padres no lo abortaron.

-Dios te castigará.

-es por negocios y dinero.

-no sabe de lo que habla.

-liberprogre.

-calvo.

¿Argumentos?

-no estoy de acuerdo, no tiene razón, se equivoca, se contradice, argumentos muy pobres, dice tonterías (sin más).

Para muchos es difícil pensar (razonar, reflexionar, argumentar, ética) sobre ciertos temas morales que tocan fibras sensibles y afectan a la imagen propia y a la reputación social (buenos y malos, señales de virtud). Sienten (asco, indignación, odio; aprobación, gratitud, amor) y quieren oír cómo otros sienten lo mismo para amarlos, o lo contrario para odiarlos (los míos, los enemigos).

Morality binds and blinds.

Prejuicios, sesgos y razonamiento motivado.

*

Confirman hechos presuntos.

Tal vez presumen que se confirmarán.

¿Conmutatividad?

¿La evicencia de confirmación es confirmación de evidencia?

¿Hechos consumados?

Epistemología y lenguaje.

*

Argumentación: poder y querer.

La razón lo tiene difícil no solo por la limitación de su capacidad, sino porque son las emociones y los sentimientos los que motivan y mueven a las personas a actuar, y pensar y comunicarse son acciones.

A menudo motiva menos la voluntad de comprender la realidad o de argumentar con rigor que el deseo de expresar un prejuicio, presentarse como alguien bueno, defender a un aliado, atacar a un enemigo.

Construir y expresar un argumento sólido, consistente, completo, es díficil y costoso. Expresar aprobación o rechazo es trivial.

Razonamiento motivado: forzar argumentos para que lleguen a un objetivo deseado predeterminado.

*

No confundir tener más posibilidades de ganar en una competición porque uno es mejor o tiene mejores circunstancias (descriptivo, positivo) con tener privilegios porque las leyes no son iguales para todos sino que te dan alguna ventaja particular (prescriptivo, normativo).

Los derechos son privilegios (e ilegítimos) si aparecen en leyes de aplicación presuntamente universal pero solo los tienen unos y no otros y se obtienen a costa de otros sin ningún deber a cambio.

El derecho de propiedad privada no es privilegio: es una norma igual para todos; implica el deber de respetar la propiedad ajena.

Los derechos contractuales no son privilegios: no son leyes universales; aunque los tienen unos y no otros, las partes asumen deberes recíprocos.

Subvenciones, subsidios, proteccionismo, discriminación legal positiva, redistribución de renta y riqueza: privilegios ilegítimos.

Recibir regalos, como las herencias, no es ningún privilegio sino una forma legítima de transmisión de derechos de propiedad, igual formalmente para todos.

Diferentes condiciones iniciales o circunstancias vitales no son privilegios.

Las compensaciones por daños a víctimas de alguna agresión son formalmente iguales para todos y sirven para reparar injusticias.

Una forma típica de (intentar) justificar un privilegio a un grupo es por compensación material de un daño.

Problemas: posible mala identificación de agresores y agredidos, no compensar a algunas víctimas, que paguen justos (no agresores) por pecadores (agresores); posible extensión a privilegios por defensa de grupos especialmente vulnerables (evitar el posible daño aún no sucedido).

Perversión actual de la noción de justicia como igualdad de resultados, circunstancias, oportunidades: dar privilegios reales (leyes desiguales) para evitar o corregir presuntos privilegios metafóricos (diferencias de capacidades o circunstancias).

*

A los que critican o enfatizan solamente en qué comunidad autónoma se gasta más o menos en sanidad y educación. ¿No importan la eficiencia del gasto y la calidad del servicio, que dependen de la gestión de los recursos, la competencia y la libertad de elección de los receptores?

*

Acusas fanáticamente y con insistencia a otros partidos: corruptos, fascistas, malvados, promotores de odio.

Te escandalizas porque reciben muchos votos e incluso gobiernan.

Culpas a los medios de comunicación, manipuladores comprados al servicio de los poderosos.

Implícitamente llamas cómplices de corrupción o tontos sin criterio a muchos ciudadanos.

No te planteas la posibilidad de que los votantes los prefieren porque para ellos tú eres peor, incluso mucho peor.

No puede ser, porque tú eres bueno, lo mejor, y ellos son malos, lo peor.

Tal vez en realidad todo es una campaña de agitación, excitación y movilización de tus propios votantes potenciales incitando el odio contra los rivales políticos.

Y si pierdes es porque el sistema corrupto está en tu contra.

*

Las denuncias sin pruebas de fraude electoral pueden servir para «explicar» a los nuestros una posible derrota en caso de que «injustamente» ganen los otros, que son los malos, motivar el activismo opositor y sentirse víctimas moralmente superiores.

*

Tal vez criticas la reserva fraccionaria de la banca y defiendes el cien por cien porque has empezado a aprender del tema por Rothbard y Huerta de Soto, no has leído mucho más, has caído en la trampa y te han confundido sus falacias (fraude, ciclo). Nos ha pasado a muchos.

Si sigues haciéndolo después de conocer las explicaciones y refutaciones de los teóricos de la banca libre (Selgin, White) y de la liquidez (Rallo, yo mismo) tu problema intelectual es más grave (no saber o querer reconocer errores, sectarismo, idolatría).

(Entiendo que es probable que no te guste que te diga esto, quién me creo que soy, qué arrogancia, etc. Tal vez estos tuits en vez de servirte como aviso te fanaticen todavía más, como sucede con un auténtico creyente ante blasfemias, herejías, apostasías.)

*

Mala oposición a la eutanasia por la dignidad humana.

Dignidad: el (presunto) valor intrínseco, absoluto e inalienable de las personas que (presuntamente) fundamenta sus derechos.

Pero decir que las cosas son valiosas es una idea o expresión lingüística confusa, problemática.

En rigor las cosas no tienen valor intrínseco, no son valiosas en sí mismas, sino que son valoradas por alguien (o son valiosas para alguien o para algo), y esas valoraciones son relativas (comparando unas cosas con otras, lo bueno frente a lo mejor, lo malo frente a lo peor).

Las personas son un caso particular de cosas: objetos y sujetos que valoran y son valorados. Una persona valora o no, más o menos, a otros y a sí mismo, y actúa en consecuencia.

Las normas pueden utilizarse para proteger intereses (valores) de personas sobre cosas, para evitar interferencias ilegítimas (agresiones), pero siendo cada individuo quien decide cuál es su interés.

Todos los derechos son en principio (salvo contrato que especifique lo contrario) enajenables por la voluntad del dueño. Toda propiedad puede ser abandonada o destruida, por el propio dueño o por otros con su consentimiento.

Hablar de valores absolutos o intrínsecos es una forma de simplificar para proteger algo creando inhibiciones automáticas, tabús inviolables, vacas sagradas intocables. Puede funcionar a menudo para evitar daños (no matar), pero es una fundamentación ética falaz que muestra sus problemas en casos como la eutanasia.

*

¿Son cerebro y mente lo mismo?

El cerebro produce naturalmente la mente (consciente e inconsciente), pero el cerebro es una cosa material (orgánica o inorgánica) y la mente una descripción funcional y una sensación subjetiva de lo que hace un cerebro activo.

El cerebro es un objeto físico, parte de la realidad material, cuya función en un organismo es controlar su conducta en su entorno mediante su actividad como red neuronal (conexiones, entradas, salidas) con dinámica de impulsos electroquímicos.

La mente (pensar, sentir) es la descripción funcional de la actividad del cerebro como procesador de información mediante modelos (representaciones del mundo) y reglas de acción, y la experiencia subjetiva íntima de cada cerebro activo percibido o sentido por sí mismo, y atribuyendo actividad mental a otras entidades semejantes.

*

Cuando algunos dicen «no tiene (tuve) elección» por situación de necesidad (prostitución, gestación subrogada), tal vez lo que quieren decir es que la elección está clarísima porque una opción es muy mala (pasar hambre) y la otra menos mala.

Solo habría elección entre alternativas buenas y mejores, o cuando la decisión no es obvia.

¿Paradojas?

-como «no tiene elección», se le prohíbe elegir.

-no todas las personas en situación de necesidad se prostituyen o gestan para otros; ¿eligen no hacerlo?

El estado de necesidad puede influir sobre la elección, pero esto no significa que la determine unívocamente de modo que no existan al menos dos alternativas entre las cuales elegir.

Las elecciones se realizan según las valoraciones subjetivas y las circunstancias, y tienen consecuencias. Tanto las circunstancias como las consecuencias pueden ser extremas. Las consecuencias pueden ser indeseadas, pero las alternativas son peores.

Uno puede decidir no comer en una huelga de hambre (hasta la muerte), o por algún tabú o sacrificio religioso, o para reservar la comida disponible para otros.

Uno puede decidir morir para salvar la vida a otros, o para acabar con el sufrimiento propio (suicidio, eutanasia).

La elección requiere querer (voluntad) y poder (capacidad), se realiza entre alternativas disponibles. Si estoy en el desierto sin agua no es que elija no beber, sino que no puedo beber, no tengo esa alternativa.

*

«La economía tiene que estar al servicio de las personas.»

¿Se refieren a la ciencia económica, que debería ser partidista y activista en lugar de una actividad científica para conocer, comprender, describir, explicar, predecir?

¿Se refieren a la actividad económica, es decir a lo que hacen las personas al trabajar, producir, consumir, ahorrar, invertir, emprender? ¿Las personas no actúan ya para las personas, para sí mismos o para servir a otros?

¿Se refieren a privilegiar a las personas físicas (humanos) sobre las personas jurídicas (empresas)? ¿Las empresas no son asociaciones cooperativas de seres humanos? ¿Se trata de privilegiar a los individuos, trabajadores o consumidores, sobre sus asociaciones productivas?

¿Se trata en realidad de un eslogan político absurdo y sin significado, que sirve para intentar controlar de forma coactiva la actividad económica y confiscar renta y riqueza de la misma (regulaciones, impuestos)?

¿Ciertas personas jurídicas, como asociaciones políticas, laborales, civiles, religiosas o empresariales, serían personas a las cuales la economía sí debería servir? ¿Sindicatos, partidos políticos, asociaciones de consumidores y usuarios?

¿La economía debería servir a las personas como individuos con derechos? ¿Liberalismo?

¿Se trata de que la actividad económica como un todo esté igualmente al servicio de todos, aunque algunos no participen sirviendo a los demás o no generen el mismo valor que otros?

*

Al escoger, también en las votaciones democráticas, uno elige entre alternativas. Si escoges libre y voluntariamente una opción mala es que las alternativas son (subjetivamente) peores y te quedas con el mal menor.

La extrema izquierda acusa a sus rivales políticos de malvados, egoístas, corruptos, incompetentes. ¿Si estas acusaciones fueran ciertas, qué significaría el hecho de que muchos no voten a la extrema izquierda y prefieran a los presuntos malvados?

Quienes no votan a la extrema izquierda:

-son malos, como sus políticos.

-son egoístas y se preocupan solamente por sus intereses y no por el bien común.

-son tontos y no saben escoger.

-están manipulados por los medios de comunicación al servicio de los poderosos.

-¿?

*

Hay verdades que duelen.

Si no te gusta lo que dice una persona, seguramente tampoco te gustará esa persona, especialmente si no puedes refutar las ideas y estas son importantes para ti.

Sin argumentos y en riesgo de quedar en evidencia, reacciona emocionalmente: critica al mensajero o sus formas sin discutir los contenidos.

Utiliza expresiones aparentemente objetivas e impersonales.

Da valor a tu reacción emocional como indignación, victimismo y superioridad moral, mientras que el otro no tiene sentimientos y hace sufrir a los demás con lo que dice.

Busca complicidad de otros en tu misma situación.

Hay falsedades que unen.

*

“Lo que de verdad importa.”

¿Hay cosas que importan, pero no de verdad? ¿La importancia puede ser verdadera o falsa?

¿El hablante quiere mejorar su reputación diciendo que le importan cosas abstractas que suenen bien, como el amor, la vida, la gente, la familia, la salud, etc.?

¿Se trata de lo que nos importa a nosotros, que nos une y nos distingue al ser diferente de lo que les importa a otros, que no son de los nuestros y no saben lo que de verdad importa?

¿Se trata de ocultar o intentar justificar imposiciones coactivas que no permiten a los individuos elegir por sí mismos lo que a ellos les importe más o menos? ¿A ver quién se atreve a estar en contra de “lo que de verdad importa”?

*

Algunos austriacos integristas son intelectualmente muy débiles tanto al razonar como al usar el lenguaje. Creyendo que hacen ciencia se dedican a contar historias, a menudo con buenos y malos estereotipados, dramas, conspiraciones y catástrofes.

No son posibilidades o hipótesis de lo que ellos creen que pasaría, sino lo que pasaría con certeza apodíctica, lógica, deductiva. Creen que están razonando (por sí mismos o al leer o repetir lo de otros) sin posibilidad de error.

No ven los problemas de argumentación inconsistente de sus relatos, no contrastan con la historia y la práctica real (evidencia empírica), y especialmente faltan cosas que no cuentan: porque las desconocen o porque las ocultan.

Como buenos autoengañados, creen que los confudidos son los otros.

En el ámbito del dinero, la banca y la reserva fraccionaria el problema es especialmente escandaloso y vergonzoso.

*

“Todo mi cariño y apoyo”

¿Estas declaraciones se hacen de forma privada a posibles víctimas de alguna desgracia, o son exhibición pública de la virtud moral del hablante?

¿El cariño y el apoyo son escasos, limitados? ¿Si se ofrece todo el cariño y todo el apoyo a unos, queda algo para otros? ¿Alguien podría ofrecer menos que todo?

¿Todo el cariño y todo el apoyo, cuánto es? ¿Todo podría ser poco?

¿Expresar cariño implica realmente desear cariño?

¿Dar apoyo verbal es dar apoyo real?

*

«Me preocupa la decadencia social: individualismo, egoísmo, insolidaridad, pérdida de valores, hedonismo, no pensar en el bien común.»

Profetizo desastres, dramatizo, acuso a bulto sin identificar a nadie concreto que pueda defenderse, no ofrezco pruebas ni datos, hago pasar mis impresiones y valoraciones subjetivas por hechos objetivos.

Quedo bien, señalo que yo soy bueno, solidario, altruista, preocupado por los demás, moralmente superior, virtuoso, miembro fiel del colectivo progresista. Ofrezco la oportunidad a otros de que se identifiquen y resuenen conmigo, cohesionados como los buenos frente a los malos.

*

Entre los colectivistas liberticidas es común confundir que alguien no quiera asociarse con ellos (en los grupos que controlan o aspiran a controlar) con que no quiera asociarse con nadie.

Acusan a los liberales de individualistas egoístas, atomistas, insolidarios, no quieren nada con nadie, sálvese quien pueda. La libertad de asociación les escuece cuando se manifiesta en decisiones de no unirse a ellos.

Solo les vale la asociación total de todos para todo en lo público, y no las agrupaciones libres parciales o locales, que realmente funcionan y les hacen la competencia. Dicen querer lazos para que nadie se caiga o se quede atrás: en realidad son cadenas para que nadie escape.

*

«La nación no puede dividirse porque es de todos. Los independentistas quieren apropiarse en exclusiva de algo común.»

¿Ninguna asociación con bienes comunes puede deshacerse o disolverse, repartiendo los bienes y cargas de algún modo?

¿Las naciones que han surgido por independencia de otra nación son ilegítimas?

¿Todas las integraciones políticas deberían ser irreversibles?

¿Se trata de mantener lo más grande porque sí?

¿Libertad de asociación, pero no de desasociación?

¿El divorcio debería ser ilegal?

*

Para que algo sea un buen depósito de valor su valor debe ser estable y seguro (y sus costes de preservación bajos).

Si el valor no es estable se trata de una inversión o apuesta especulativa con posibilidad de ganar o perder.

Espero encontrarme en un almacén lo mismo que guardé en él, ni más ni menos. Algo menos puede ser normal por cierto deterioro; más sería raro, seres vivos que requieran atención y mantenimiento, o magia.

*

Sensaciones, emociones, sentimientos, deseos, preferencias: guían y motivan la conducta individual para la supervivencia y la reproducción. Tienes hambre y buscas comida, sientes miedo y buscas protección.

Sentimientos morales: guían y motivan la conducta individual en un entorno social con posibilidades de competencia, cooperación y conflicto, buscando conseguir el apoyo empático de los demás (o evitar su rechazo) y la cohesión y la coordinación de un grupo en una intención compartida mediante la resonancia del mismo sentimiento. Te presentas como víctima indignada, buscas empatía, ayuda y justicia contra el agresor. Los miembros de un grupo se identifican unos a otros como víctimas indignadas y se animan y apoyan mutuamente contra sus agresores.

*

«¿Quién viola y asesina? Los hombres.» [sic]

También podría decirse, si se quiere ser más claro y preciso, y para que no parezca que todos los hombres violan y asesinan:

¿Quién(es) viola(n) y asesina(n)? Principalmente algunos (muy pocos) hombres.

También hay mujeres asesinas, y son raras las mujeres violadoras.

¿Quién(es) viola(n) y asesina(n) más, hombres o mujeres? Hombres.

Para más información, ¿quién(es) es (son) (más) violado(s) y asesinado(s), mujeres u hombres?

*

Si bajas por ley el precio de algo, como el alquiler de la vivienda, la gente que lo paga tiene más dinero disponible para otros gastos, para otros intercambios económicos, «reactivando la economía».

Aquí acaban algunos relatos que suenan bien. Falta:

La gente que recibe rentas del alquiler tiene menos dinero disponible para otros gastos, para otros intercambios económicos (en consumo o en inversión), «desactivando la economía».

Un precio por debajo del equilibrio entre oferta y demanda genera escasez: hay más demanda que oferta; no toda la demanda puede ser satisfecha, y la oferta puede ser más selectiva (inquilinos más solventes, con más avales o garantías, pagos por otros conceptos).

Si la rentabilidad del alquiler se reduce, habrá menos oferta de viviendas en alquiler (y menos mantenimiento de las ya alquiladas) y el ahorro y la inversión buscarán otros mercados y otras oportunidades de negocio, agravando el problema.

*

Todo es un desastre donde no gobernamos nosotros porque no gobernamos nosotros.

Los problemas donde gobernamos nosotros se deben a la oposición, que no colabora o incluso sabotea nuestros esfuerzos.

*

En las campañas electorales abundan, sobre todo en los extremos, las señales honestas costosas: exhibición de superioridad moral, victimismo, dramatismo, demonización del rival, motivación y movilización mediante excitación histérica y catastrofista, repetición e intensificación de falsedades, falacias, absurdos y estupideces que identifican como miembro leal y comprometido de un grupo.

Escasean honestidad, racionalidad e inteligencia.

No parece que la política busque el bien común.

*

Receta de la izquierda para acabar con la pobreza: -Que los ricos paguen los impuestos. -Impuestos para todos (combustibles, carreteras). -Todos son ricos.

*

Esquizofrénico amenaza a político/a gobernante por correo al ministerio. Servicios públicos de vigilancia y seguridad fallan. «El fascismo de la ultraderecha amenaza las vidas de todos los demócratas.» Movilización electoral hiperventilada.

*

Si se informa de que un esquizofrénico amenaza a una ministra se está estigmatizando a los enfermos mentales y alerta antifascista.

Si se informa de que un hombre agrede a su pareja no se está estigmatizando a los hombres y violencia de género.

*

Repetir, gritar, agitar a las masas: fachas, nazis, fascismo, franquismo, discurso del odio, amenaza fascista, alerta antifascista, ultraderecha, blanqueadores y justificadores del fascismo, equidistantes, medios manipuladores, democracia, derechos y libertades en peligro.

Visceralidad histérica demonizadora que no requiere pensar.

Superioridad moral, señalización de virtud, demostración de pertenencia comprometida y leal a la extrema izquierda.

*

La ultraizquierda insiste en descalificar a muchos como fascistas o nazis, acusaciones muy graves. «Es que son nazis.»

Esos términos representan el mal absoluto, y contra el mal absoluto todo está justificado: la violencia contra el mal es virtuosa.

Conviene recordar lo malvados que eran los nazis y que era heroico y bueno eliminarlos sin piedad. Si la dignidad es intrínseca a todos los seres humanos, los nazis deben ser deshumanizados para poder eliminarlos.

Mientras se fomenta el odio contra los calificados como nazis actuales, se los acusa de difundir discursos de odio que demuestran que son nazis.

La ultraizquierda solo puede ser amor, bondad y víctima, y dice la verdad; la ultraderecha odia, es malvada y violenta, y miente.

No se puede ser imparcial ante el mal absoluto, hay que odiarlo o eres su cómplice o blanqueador.

Los que critican a la ultraizquierda por la ligereza y desvergüenza con la que acusan a gente de nazis son calificados como nazis o simpatizantes de los nazis.

*

Concepto fundamental para entender sistemas complejos y frecuentemente mal comprendido o incluso rechazado: la autorreferencia, reflexividad o recursividad, la relación de una entidad consigo misma.

Esencial en vida (autopoyesis, autonomía), cibernética (autocontrol), lenguaje (describir el lenguaje con lenguaje), computación (función que se llama a sí misma), autoconsciencia (representarse y percibirse a uno mismo), ética de la libertad (autopropiedad o autoposesión).

*

«desaparición de la reducción por tributación conjunta…, debido a que genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de renta (principalmente mujeres).»

Alguien descubre que la progresividad fiscal sobre la renta laboral desincentiva el trabajo.

«Si una pareja intenta defenderse del fisco, nosotros atacamos más fuerte.»

«La razón no es que queramos recaudar más, qué va. Es que queremos que más mujeres trabajen más, que es lo que les conviene. Y de paso recaudamos más, pero como efecto secundario, no intencionado.»

*

Idealismo: las ideas (que «existen» en un ámbito superior «ideal») son lo fundamental, lo más real, las entidades de la realidad son manifestaciones concretas imperfectas y degeneradas de las ideas.

Materialismo, naturalismo: las ideas son herramientas mentales construidas para representar de forma imperfecta (abstracciones, simplificaciones, idealizaciones) la realidad, sus regularidades y patrones.

Puede haber realidad sin ideas, sin sujetos pensantes: un mundo meramente físico, sin biología ni cognición.

No puede haber sujetos pensantes y sus ideas sin realidad. Toda idea, su generación, uso, almacenamiento, procesamiento, comunicación, requiere algún soporte material.

Problema: la mente trabaja con ideas, y al ser su propio centro y punto de referencia y lo más importante para sí misma, puede creer ser el fundamento de todo. Si no cada mente particular finita, una omnipotente y omnisciente.

*

¿Cuando denuncias «cientificismo» tienes claro el contenido de la crítica?

¿Como Hayek lo dijo, tú también?

¿Tu nivel científico es tan bueno que puedes evaluar ideas científicas y sabes cuándo un científico está excediendo su ámbito de competencia?

¿Eres de letras y es un ataque preventivo contra algo que quizás no dominas y a lo que quizás temes?

¿Eres filósofo y quieres vender que la ciencia necesita la tutela y fundamentación metafísica de la filosofía?

¿Las ciencias naturales en su casa, las humanas o sociales en la suya, y que no se junten mucho por si acaso se pelean y alguien sale malherido?

¿De las preguntas anteriores se infiere que todas las críticas de cientificismo son inválidas?

*

¿Algún praxeólogo ha llamado Práxedes a su hijo o hija?

¿Señal honesta demasiado costosa? ¿Poco sutil? ¿Pobre vástago?

¿Falta de imaginación o creatividad?

¿Podría alguno hacerlo en el futuro como efecto de este tuit?

*

«Debemos equipararnos a Europa.» (impuestos, gasto público)

¿Todos iguales, total uniformidad, y nada de diversidad? ¿Por qué para unas cosas se valoran y ensalzan las diferencias y para otras se exige homogeneidad o «armonización»?

¿En qué debemos equipararnos a Europa? ¿En todo, o solo en lo que le conviene al político que menciona la idea?

¿Por qué debemos equipararnos a Europa? ¿Europa nos lo exige? ¿Formar parte de una asociación política obliga a todos los miembros a ser idénticos?

¿Por qué no equipararnos a otras organizaciones políticas? ¿Son peores que Europa? ¿Si Europa hace algo, seguro que está bien o incluso es óptimo?

¿Cuál es el castigo por incumplir el deber de equipararnos a Europa?

*

Pides trabajo estable.

¿Ofreces y garantizas un valor estable de tu productividad marginal?

¿Estás dispuesto a asumir el coste de eliminar la opcionalidad de la otra parte contratante?

¿Tu empleador no te puede despedir, pero tú sí puedes dejar tu empleo cuando quieras? ¿El otro se compromete, pero tú no? ¿El otro tiene obligaciones, tú solo tienes derechos?

¿Los vendedores de bienes piden compras estables a sus clientes?

¿Un comprador puede elegir el producto que quiera, el comercio que desee, y cambiar cuando considere oportuno, pero un empleador debe comprometerse a pagar por los servicios de un trabajador a largo plazo?

¿Trabajo estable, que tengas el mismo trabajo para siempre, sin cambios, o que en el mercado laboral siempre haya buenas oportunidades para mejorar o sustituir a las que desaparecen?

¿Tu empleador debe seguir empleándote porque tienes una familia que mantener? ¿Debe asumir la responsabilidad de mantener a tu familia? ¿Debe hacerlo por amor, sensibilidad, caridad y empatía?

¿La responsabilidad de mantener una familia no puede ser de cada uno?

¿Si no tienes una familia que mantener el empleador sí puede prescindir de ti?

¿El comprador debe ser fiel a una tienda porque el dueño tiene una familia que mantener?

¿Las rentas del capital deben garantizarse si son para mantener una familia?

¿Tu empleador debe seguir pagándote aunque no produzcas por alguna enfermedad o accidente?

¿La responsabilidad de asegurarse ante enfermedades o accidentes no puede ser de cada trabajador, debe ser de los empleadores?

*

«Renta básica universal para ser autónomos e independientes.»

Para poder quitarles riqueza a otros independientemente de su consentimiento.

Para no tener que hacer nada para otros.

Para no depender de que otros valoren lo que producimos y nos den algo a cambio.

Para no depender de nadie que pueda negarse a mantenernos.

Para que parezca que no dependemos de nadie hasta que se cansen de ser parasitados.

Para que solo cuente la voluntad y la autonomía del que recibe, y no la voluntad y la autonomía del que se ve forzado a dar.

Para ocultar la dependencia de los receptores de quienes producen riqueza y parecer independientes.

Para hacer cada uno lo que quiere, no lo que quieren los demás, pero recibiendo algo de ellos.

Para aparentar no ser parásitos improductivos sino individuos que se autorrealizan.

Para satisfacer presuntos derechos a la existencia de unos a costa de otros, con el Estado redistribuidor impersonal de por medio, para que los unos no tengan ellos que quitarles riqueza personalmente a los otros, que así parecería que es un robo obvio.

Para no depender de la familia, que parece una lotería injusta, unos con familias buenas y otros con familias malas, pero sin decirles a nuestras familias que son de las malas.

Para independizarnos de nuestra familia, porque nos oprime y nos impide ser nosotros mismos, y que otros carguen con nosotros y nos animen a autorrealizarnos.

Para no depender del brutal mercado de trabajo y del capitalismo salvaje. Porque papá y mamá Estado son amor, paz y bienestar y no el monopolio de la violencia.

Para no depender del brutal mercado de trabajo y del capitalismo salvaje. Porque papá y mamá Estado son amor, paz y bienestar y no el monopolio de la violencia.

Para no tener que organizar nuestras propias comunidades voluntarias de apoyo mutuo: mejor controlar la más poderosa.

*

¿Si los indultados reinciden, el indultador debería asumir alguna responsabilidad legal como facilitador, cooperador necesario, cómplice o negligente en el cumplimiento de sus funciones?

*

Los absurdos identitarios no hacen mejores a los absurdos marxistas.

La izquierda clásica socialista, comunista, marxista, denuncia la explotación sistemática del trabajador por el capitalista o empresario.

La izquierda identitaria postmoderna denuncia la opresión sistemática de la mujer, de los homosexuales, de los transexuales, de los racializados, de los extranjeros, por los hombres blancos heterosexuales y cis (heteropatriarcado racista, xenófobo y tránsfobo).

Que la izquierda identitaria postmoderna sea o parezca más absurda, disparatada, fanática o histérica no implica que la izquierda clásica tenga razón.

Ambas son liberticidas, anticapitalistas, colectivistas (con grupos de interés diferentes) e intelectualmente desastrosas.

*

El marxismo promueve una fraternidad restringida: la de los trabajadores proletarios concienciados y unidos en la lucha de clases contra los malvados explotadores burgueses capitalistas, como la de los soldados hermanos de sangre juntos en el combate contra el enemigo.

La unión fraternal hace la fuerza para el conflicto violento.

Fraternidad no universal, sino de unos contra otros.

*

Mostrar superioridad moral asegurando que uno ama a todos, o a un colectivo vulnerable o necesitado, puede resultar inefectivo o contraproducente: parece postureo exhibicionista y quizás se exijan pruebas verificables del amor más allá de las poco costosas declaraciones verbales.

Tal vez funcione mejor señalizar de forma implícita la virtud propia por contraste: acusar explícitamente a otros malvados de odio, y repetir insistentemente el mensaje como señal de identificación del grupo de los buenos en contraposición con el grupo de los malos.

*

Mal argumento típicamente conservador contra ciertas libertades como la prostitución.

«¿Te gustaría que tu madre, o tu mujer, o tu hija, fuera puta?»

(No suelen preguntárselo a la persona que decide prostituirse.)

Parecen creer que si contestas que sí es que eres mala persona o amoral, y si contestas que no entonces les estás dando la razón y deberías estar en contra de legalizar la prostitución.

Este conservador quiere prohibir cosas según sus preferencias morales: es intolerante, no respeta la libertad ajena, no es liberal; no entiende que la tolerancia del liberalismo consiste en no interferir violentamente contra acciones de otros que son pacíficas, te gusten o no.

Si no te gustan puedes hacer algo al respecto (persuasión, negociación), pero sin prohibicionismo coactivo.

No suelen recurrir a estas conductas que podrían ser personalmente costosas o ineficaces. Insisten en prohibir, quizás como señal de pertenencia y exhibición de virtud.

*

Me da igual, da igual.

Acusación típica conservadora contra el liberal: que le da igual lo que hagan otros y sus consecuencias, que es indiferente, insensible; en contraste el conservador sería o parecería altruista y preocupado por el bienestar ajeno, al menos de palabra.

Ser o no indiferente, que te importen o no los demás, no te hace liberal o no liberal. El liberal respeta la libertad ajena, especialmente si no está de acuerdo, cuando cree que el otro se equivoca y se hará daño o arrepentirá, o cuando hace algo que a uno le disgusta o repugna.

El liberalismo no afirma que las conductas den igual, que no tengan resultados o consecuencias diferentes para los agentes. El liberal, tolerante, respeta el derecho a decidir de cada individuo como adulto responsable, incluyendo la posibilidad de equivocarse.

Normalmente es cada uno quien está más interesado por su propio bienestar y quien mejor conoce sus circunstancias particulares, esenciales para la toma de decisiones: no basta con el conocimiento abstracto que puedan tener otros más expertos.

Uno no puede aprender si los demás deciden en su nombre, y los errores son parte del proceso de aprendizaje. No hay garantías: quizás algunos no aprendan nunca y fracasen sistemáticamente. Pero solo la posibilidad de daños a otros justifica la intervención defensiva.

El conservador puede creerse especialmente sabio y bueno, conocedor del bien y del mal, y trata a los demás como niños inmaduros o individuos desinformados que no saben lo que les conviene. Es un ejemplo de fatal arrogancia liberticida, pero se supone que es por el bien ajeno.

Hay otro sentido en el que las valoraciones dan igual: la ética de la libertad indica que respecto a la propiedad, son las preferencias del dueño las que cuentan, las que valen, las únicas legítimas. Las demás, sean las que sean, dan igual, no dan derecho a inmiscuirse.

*

Problema sobre si los nazis eran socialistas o no:

Partido nazi: Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.

Pero que uno se llame de una determinada manera, que se ponga una etiqueta, no implica que en realidad lo sea.

El lenguaje puede utilizarse para engañar, para confundir, para hacerse pasar por lo que no se es.

Hay individuos y partidos que se autodenominan liberales y en realidad no lo son.

Otra cosa es que el nazismo tenga mucho en común con el socialismo como colectivismo liberticida.

*

¿Por qué hay tanto friqui tuitarado conspiranoico antivacunas escondido tras pseudónimos?

¿Cómo sabremos a quiénes agradecer el día de mañana cuando el tiempo les dé la razón, según ellos mismos aseguran?

*

Si calificas de tuitioteces todas las falsedades, bulos y exageraciones que se están difundiendo sobre los efectos adversos de las vacunas, que obviamente existen, es que niegas los efectos adversos de las vacunas.

Ese es el nivel de los tuitarados conspiranoicos antivacunas.

*

Los ciemporcientistas aseguran que mucha gente no sabe cómo funcionan el dinero, la banca y la reserva fraccionaria.

Efectivamente, ellos son gente, son muchos, y no saben cómo funcionan el dinero, la banca y la reserva fraccionaria.

*

Ejemplo de evolución memética: “cociente intelectual” se reproduce con mutación morfológica (insertar tres letras) a “coeficiente intelectual” y tiene mucho éxito en las mentes que no dominan el tema y tal vez prefieren palabras más largas como más correctas.

Semánticamente, aunque en matemáticas un coeficiente es un factor en una multiplicación, en física algunos coeficientes (de dilatación) se calculan como resultado de un cociente. En el inglés original es más difícil la confusión entre “quotient” y “coefficient” y no ha sucedido.

*

¿Por qué ese interés en repetir “condena sin pruebas” en vez de “condena sin pruebas objetivas o documentales” en ciertos casos pero no en otros? ¿Victimismo, sesgo tribal?

¿“Hermana yo sí te creo” y el presunto agresor machista debe ser condenado aunque no haya pruebas?

¿Las sentencias judiciales no deben fundamentarse en pruebas?

¿El desacuerdo con la valoración de una prueba es lo mismo que decir que se ha condenado sin pruebas?

¿Si se puede condenar sin pruebas y si la justicia está politizada hacia lo reaccionario, por qué no se hace más?

*

Presuntos liberales se creen valientes héroes que salvan a la familia y a la civilización prohibiendo el matrimonio homosexual, y que resuelven la caída de la natalidad y la crisis demográfica prohibiendo el aborto.

La realidad: imposición liberticida conservadora (frecuentemente religiosa) y señalización de poder, virtud y superioridad moral.

*

Los peajes en autovías o autopistas tienen sentido: que las pague proporcionalmente quien se beneficia de ellas.

El problema es que los peajes tal vez no sustituyan impuestos sino que se añadan a ellos, especialmente dada la delicada situación presupuestaria y de deuda pública.

*

Parecería que las mujeres (factor principal) no quieren o pueden (bajos salarios, alto coste de la vida) tener más hijos y la natalidad se resiente (posible crisis demográfica).

Una economía libre incrementaría la capacidad económica de las familias para tener más hijos, pero:

-los costes de criar hijos no son fijos, sino que pueden crecer con el incremento de la riqueza: más gasto en educación (bien posicional), entretenimiento, cuidados.

-el coste de oportunidad para los progenitores, especialmente para la mujer si es cuidadora principal, puede crecer: hay más alternativas vitales disponibles (cultura, viajes, amigos, vida profesional, experiencias).

-la especie humana es un claro ejemplo de tendencia evolutiva a estrategias de reproducción K (calidad) frente a r (cantidad).

*

Cierta sensación rotunda de certeza (verdad, corrección) es propia de la adolescencia intelectual y de ideas atractivas aparentemente sólidas. Dudar y matizar parece requerir aprendizaje y práctica en reconocer problemas y errores, lo cual lleva tiempo y esfuerzo.

Algunos memes sobreviven mejor al susurrar al inconsciente de su portador: «no dudes de mí»; «yo te basto»; «afirmándome muestras que eres un tipo estupendo, brillante, valiente»; «tendrás mucho éxito conmigo»; «¿qué será de ti si dejas de creer en mí?»

Una forma de no madurar y no tener que reconocer errores o problemas: repetir fanáticamente lo mismo junto a otros para formar una secta coherente y cohesionada. Darse la razón, aplaudirse y felicitarse unos a otros. Evitar herejías y heterodoxias.

*

Las paradojas zen pueden servir para desatascar a los que se sienten muy seguros en la lógica formal elemental.

(No se trata de rechazar o ignorar la lógica formal, sino de reconocer sus límites y problemas y dejar de intentar encajarlo todo a golpes.)

*

Si una definición o explicación es muy corta y rotunda tal vez parece perfecta, clara y correcta porque oculta (intencionalmente o accidentalmente) la complejidad, los casos problemáticos y sus propios límites de validez.

Se ofrecen ejemplos que claramente son o no son, lejos de los límites (dentro o fuera), y se ignoran los que estarían en una zona borrosa.

La mente tiende a economizar y preferir definiciones simples y con pocos atributos, clasificaciones jerárquicas, particiones con límites perfectamente definidos.

Si partes de la realidad compleja no encajan, tal vez los problemas se están ocultando para no tener que trabajar en resolverlos o reconocer que tienen difícil arreglo.

Ejemplos:

-Ayn Rand y el objetivismo y su empeño en el arte de la identificación no contradictoria, ofreciendo escasos y pobres ejemplos o aplicaciones (hombre = animal racional).

-El anarcocapitalismo y su tratamiento del Estado.

*

En la batalla ideológica y política entre las diversas tribus suelen decirse muchas tonterías y difundirse muchos bulos (mentir, distorsionar, exagerar) para denigrar a los rivales, enardecer y cohesionar a los compañeros de armas, y destacar como guerrero comprometido.

Para integrarse en una tribu y obtener su apoyo conviene no tener muchos escrúpulos intelectuales, o no ser capaz de detectar las tonterías y los bulos como tales. La racionalidad crítica puede estorbar, y su uso puede excitar el rechazo de los fanáticos.

Este rechazo puede ser más o menos intenso, y verbal o físico: «impertinente, repelente, insoportable» o «blasfemo, hereje, traidor, a la hoguera con él».

Son interesantes los intelectuales (filósofos, teólogos) que intentan demostrar los absurdos y trampas de la tribu rival mientras ignoran o racionalizan los de su propia tribu.

*

La izquierda: los trabajadores que ganan poco o trabajan en condiciones duras son esclavos; las gestantes por subrogación y las prostitutas también.

La derecha: 60 ciclistas que pedalean para producir energía eléctrica en un concierto son esclavos, y además están siendo humillados.

Tal vez los auténticos esclavos percibirían alguna diferencia con su situación.

El lenguaje es frecuentemente metafórico, pero tal vez conviene tener cuidado con las analogías, especialmente al indignarse, practicar el victimismo y exhibir superioridad moral.

*

«Los de mi grupo no se equivocan, ni dicen tonterías, ni mienten, ni difunden bulos.

Si me parece que lo hacen, mejor no darse cuenta o ignorarlo. Vamos a llevarnos bien, a ver si se van a enfadar y me echan o se rompe el grupo.

Si yo estoy de acuerdo no puede ser un error, una tontería, una mentira, un bulo.

Alguien ha criticado algo que ha dicho uno de mi grupo. Debo salir en defensa de los míos insultando al enemigo. Es la guerra.»

*

Bastantes personas se califican a sí mismas como «liberal conservador».

(En algunos casos aclaran que el «conservador» se refiere más a su vida personal, a sus preferencias particulares subjetivas, respetando la libertad ajena, sin intolerancia o autoritarismo prohibicionista.)

No conozco a nadie que se califique a sí mismo como «conservador liberal» (quizás los hay).

¿Es simplemente por eufonía?

¿Un término es principal (lo esencial) y el otro secundario (el matiz)?

¿El principal es el primer término o el segundo?

¿Los dos términos están al mismo nivel?

¿Hay algunos que se califiquen a sí mismos como «liberal progesista» (en castellano, no en inglés, y no en el ámbito socialista)? ¿El «liberal progre» o «progreliberal» es una denominación despectiva utilizada por los conservadores contra quienes son liberales a secas y no conservadores?

¿El conservadurismo sería bueno y el progresismo malo, por sí solos o como añadidos al liberalismo?

*

Algunos critican mi definición de dinero como (mejor posible) invariante de valor, afirmando que una inflación o deflación pequeña predecible no es mala.

¿Entonces una inflación o deflación grandes predecibles serían malas o peores que una pequeña?

¿Una inflación o deflación predecible menor sería mejor que una mayor?

¿Cuál es la inflación o deflación menor posible?

*

Las protecciones constitucionales contra abusos estatales sirven de poco si no funcionan con efectividad en tiempo real y si no implican algún tipo de sanción o consecuencia negativa para los responsables de actos o leyes inconstitucionales.

Es posible producir una ley inconstitucional por error: la Constitución necesita ser interpretada y esto puede depender de diferentes opiniones. Pero mejor corregir los errores rápido y con algún tipo de desincentivo. Salvo que se quiera que la Constitución sea poco relevante.

*

¿Los que llaman «bozal» a la mascarilla se expresan con rigor, claridad y precisión?

¿Tal vez es una señal de algo?

Bozal, RAE

5. m. Dispositivo que se pone a ciertos animales, preferentemente a los perros, en el hocico para que no muerdan.

*

Que por prudencia financiera no debas dedicar más de un tercio de tus ingresos a vivienda no implica que los precios de la vivienda en la que tú quieres residir deban regularse para adecuarse a tus ingresos. Tal vez significa que debes buscar en otros sitios, o compartir piso.

*

La acción humana: “el ser humano actúa intencionalmente.”

¿El ser humano solamente actúa intencionalmente? ¿Solo se puede llamar acción a la acción intencional, consciente, reflexiva, racional? ¿Hábitos, automatismos, reacciones, no son acción? ¿Qué son? ¿Conducta, comportamiento? ¿No son importantes? ¿La economía no debe estudiarlos? ¿No consumen recursos, no tienen efectos en el mundo real?

¿Las instituciones no son patrones de conducta que funcionan como automatismos (piloto automático)?

¿“El ser humano actúa intencionalmente” quiere decir que existe la acción humana intencional, que el ser humano tiene capacidad de actuar intencionalmente, o que solo existe la acción intencional, o que la acción intencional se produce constantemente?

¿El ser humano actúa intencionalmente siempre, todo el rato, en cualquier circunstancia? ¿También cuando está dormido o inconsciente?

¿Todos los seres humanos actúan intencionalmente? ¿El cigoto es un ser humano? ¿El cigoto actúa intencionalmente? ¿El embrión? ¿El bebé?

¿Solo los seres humanos actúan intencionalmente? ¿Ningún otro ser vivo o ninguna máquina artificial actúa intencionalmente? ¿Los homínidos actuaban intencionalmente?

¿Cómo saber si una acción concreta es intencional o no? ¿Lo sabe con seguridad el propio actor? ¿El autoengaño es imposible? ¿Lo saben observadores externos? ¿Un agente puede estar equivocado acerca de su propia capacidad de control intencional?

¿Un individuo podría comprenderse a sí mismo mal o de forma imperfecta?

¿Se podría abusar de la perspectiva intencional, interpretando como intencionales fenómenos que no lo son? ¿Podría haber un sesgo evolutivo en este sentido?

¿La acción intencional es un axioma irreducible a otros fenómenos físicos, químicos, biológicos, cibernéticos, mentales?

¿Lo intencional es un mundo aparte de lo causal, o un subconjunto del mismo?

¿Estudiamos o enfatizamos la acción intencional porque nos resulta más fácil de entender, porque nos comprendemos o interpretamos a nosotros mismos como agentes intencionales y nos sentimos muy seguros al respecto?

¿Al decribir la naturaleza humana, lo único importante y distintivo es que el ser humano es un agente intencional? ¿Cultura, lenguaje, moralidad, simbolismo, autoconsciencia, racionalidad, hipersocialidad?

*

Se suele criticar al capitalista que es un rentista que recibe ingresos sin hacer nada a cambio, como si el trabajo presente fuera la única forma de hacer algo en el sentido de contribuir a la producción de valor. Sin embargo el capitalista no solo ahorró en el pasado, sino que sigue ahorrando ahora: pone a disposición de otros sus recursos mediante préstamos o participaciones, y si deja de hacerlo la producción se resiente. El rentista hace algo, y se notaría si dejara de hacerlo.

*

Ser capitalista (o rentista) no es lo mismo que ser heredero. Es posible ahorrar sin heredar y heredar sin ahorrar.

Ahorrar es no consumir lo que se tiene (atesorando o invirtiendo). Ahorrar implica tener, pero no implica producir o ingresar.

Es posible tener cosas porque las ha producido o conseguido uno mismo, porque las han producido otros y se han intercambiado por otras cosas (ingresos por cooperación con otros), o porque se han recibido como regalos (por ejemplo la herencia).

Un heredero puede ahorrar su herencia o puede consumirla, o ambas cosas por partes. (Salvo que el consumo sea instantáneo hay una riqueza ahorrada aún no consumida hasta que deja de haberla.)

*

Los comunistas suelen afirmar que la propiedad privada es la causa fundamental de los males de la humanidad, o que la propiedad es un robo. Afirman que los bienes son de todos, y ponen como ejemplo tribus primitivas que según ellos vivían o viven en armonía sin propiedad privada.

La realidad es que los miembros de una tribu primitiva sí tienen cierta propiedad privada individual (ropas, ornamentos, armas, herramientas), la tribu en su conjunto es propietaria privada colectiva de bienes frente a otras tribus (su territorio y las plantas y animales que recolectan o cazan) y no hay ciertas formas de propiedad privada más individualizada porque la actividad económica es diferente (sin o apenas sin agricultura, ganadería, minería, industria).

*

Aunque un rico heredero puede no haber contribuido personalmente a la producción de valor, su riqueza es perfectamente legítima en una sociedad libre.

Defender la libertad económica y la propiedad privada no es defender exclusivamente la libertad de intercambios en el mercado. El mercado es un subconjunto o parte de una sociedad libre, no lo es todo.

El mercado premia la generación de valor como trabajador, capitalista o empresario. Los más exitosos en el servicio a los demás tienden a obtener más rentas y acumular riqueza.

Esto no significa que la riqueza en una sociedad libre se obtenga solamente mediante intercambios en el mercado. Existen relaciones importantes que no son de mercado, como las familiares, en las que hay transferencias unilaterales (unidireccionales, asimétricas) de valor como genes, educación, capital social (amistades, conocidos) y herencia patrimonial.

Muchos críticos del mercado y la libertad insisten en dar de forma altruista a los demás, pero suelen rechazar esos regalos personales que son las herencias. Quizás solo aceptan como legítimos los regalos impersonales a extraños o a la comunidad en su conjunto (tal vez porque así ellos reciben algo).

La lucha típicamente colectivista contra la familia y la herencia busca debilitar relaciones familiares para imponer relaciones en la asociación política que los liberticidas quieren controlar.

*

Algunos profetizan que ciertos recursos valiosos se van a acabar de forma desastrosa (límites biofísicos al crecimiento).

¿Realizan apuestas en mercados de futuros sobre esos recursos para demostrar su superior sabiduría y de paso enriquecerse?

¿No saben que existen los mercados de futuros? ¿Y quieren dar lecciones sobre economía?

¿Su dignidad les impide mezclar el dinero con sus predicciones? ¿Son meros charlatanes? ¿Skin in the game?

¿Entienden cómo funcionan los derechos de propiedad, los contratos, los precios, la oferta y la demanda, la empresarialidad, la innovación, el capitalismo de libre mercado?

¿Saben quién es Julian Simon, y qué valioso recurso están ignorando?

*

Algunos tuitarados comunistas aseguran que el muro de Berlín se construyó como una defensa para evitar la entrada de saboteadores, terroristas y espías occidentales.

¿Entonces por qué no permitían salir a gente normal, llegando a matar a quienes intentaban escapar?

*

Parece que el empleador roba al empleado cuando recibe sus servicios laborales («el fruto de su trabajo»), pero el empleado no roba al empleador cuando recibe su salario.

*

Supongamos un recurso natural finito no renovable. (Ignoremos externalidades, que son otro problema diferente, y recordemos que no hay recursos “infinitos”.)

¿Qué significa que algo es un recurso, qué es lo que hace que algo sea un recurso? ¿Esa entidad física siempre fue, es y será un recurso económico? ¿La física y la química son lo mismo que la economía? ¿El uranio era un recurso económico antes de poder usar la energía de su fisión? ¿El petróleo en el subsuelo era un recurso cuando no había forma de extraerlo ni aprovecharlo?

¿Ese recurso no debe utilizarse porque algún día se agotará? ¿No lo usamos hoy, no lo usamos mañana, no lo usamos nunca? ¿En qué sentido es un recurso algo que no se puede usar?

¿Lo usamos despacio para que quede más en el futuro? ¿La preferencia temporal no importa? ¿Cuál es el perfil temporal óptimo de extracción y consumo del recurso?

¿Tenemos el deber de dejar algo para las generaciones futuras? ¿Por qué? ¿Cuánto debemos dejar? ¿En el futuro no seremos o serán más ricos por la acumulación de capital, conocimiento científico, tecnología?

¿Un recurso no renovable puede ser finito pero muy abundante, de modo que su agotamiento sucederá muy en el futuro? ¿Es necesario preocuparse hoy? ¿No hay otros problemas más graves?

¿Colectivizamos el recurso y dejamos que decidan políticos y tecnócratas? ¿Qué problemas tiene la planificación centralizada de la economía? ¿Qué se consigue mediante la asignación de derechos de propiedad privada sobre ese recurso? ¿Cómo funcionan sus mercados, sus precios, su oferta y su demanda? ¿Los especuladores económicos que arriesgan su patrimonio toman peores decisiones que los científicos naturales y los tecnócratas?

¿Que el recurso se agote implica un desastre social y económico? ¿Nadie lo vio venir, nadie se preparó? ¿Los precios, especialmente en mercados de futuros, no avisaron de la escasez relativa?

¿El recurso es esencial, necesario, imprescindible para nuestra supervivencia o bienestar? ¿Qué hacíamos antes de obtener y aprovechar ese recurso?

¿Ese recurso no tiene sustitutos o alternativas? ¿No somos capaces de investigar al respecto para encontrar sustitutos? ¿La ciencia y la tecnología no avanzan?

¿El recurso es finito dónde? ¿En nuestra proximidad, en el planeta Tierra, en el sistema solar, en la galaxia?

¿Seguro que conocemos todas las existencias de ese recurso?

¿Que un recurso siga existiendo implica que siga usándose hasta que se agote? ¿Los costes de su extracción y los beneficios de su uso no importan? ¿Los costes de obtención del recurso y los beneficios de su uso son constantes? ¿Si los costes de obtención del recurso crecen, debemos dejar de utilizarlo?

¿Los costes de obtención de un recurso siempre crecen porque primero se utilizan sus existencias más fácilmente accesibles? ¿La tecnología de obtención del recurso no mejora? ¿La eficiencia en el uso del recurso no tiende a mejorar?

¿Seguro que el recurso es no renovable? ¿Ha existido siempre? ¿Solo puede desaparecer con su consumo, pero no producirse? ¿Cuál es la escala temporal de su generación? ¿Cómo comienza a existir?

¿El recurso es reciclable?

¿Qué recurso económico, renovable y con capacidad de crecimiento, sirve para descubrir y aprovechar los recursos naturales de forma progresivamente más eficiente?

¿El crecimiento económico se mide por el consumo de recursos, o por la generación de valor?

*

Política ideal: gestión del bien común o colectivo.

Política real: organizar grupos según diversos criterios (ideología, clase social, geografía, diversas identidades) para controlar el gobierno del colectivo y beneficiarse unos a costa de otros.

Política ideal: filosofía, sabiduría, experiencia, prudencia, reflexión pública, racionalidad, honestidad, altruismo, sacrificio, bondad, servicio al colectivo, cumplimiento del deber.

Política real: incompetencia, falta de escrúpulos, mentira, engaño, repetición de eslóganes, agitación, fanatismo, demagogia, manipulación, ansias por el poder, egoísmo, intereses particulares, egolatría, maquiavelismo, maniqueísmo de buenos (nosotros) contra malos (los otros).

Más política real: amiguismo, opacidad, intereses creados, corruptelas y corrupciones, miserias inconfesables, sectarismo, facciones, exhibición de virtud y superioridad moral.

*

La noción de privilegio puede entenderse como ventaja competitiva. Esta desigualdad puede proceder de lo que uno mismo es (genes), de lo que uno mismo ha hecho antes para llegar a ser lo que es (estudios, entrenamiento), de lo que te han dado o hecho otros (educación, protección, cultura, riqueza) o de que la ley te favorezca: privilegios como leyes privadas, diferentes según estamentos (nobleza, clero) o grupos (discriminación legal sistemática por razas, sexo).

La justicia en una sociedad libre, basada en la propiedad privada y en la autonomía contractual, y entendida como ley igual para todos, solo se opone al privilegio legal, que beneficia a unos a costa de otros.

Tus genes o tus decisiones pasadas son los resultados de tu propia esencia, acción e historia: tu responsabilidad.

Si otros no te dieron suficiente, exígeles a ellos si crees que tienes derecho a ello.

Si has sido víctima (o quizás tus ancestros) de alguna agresión que te ha puesto en desventaja, pruébalo y exige reparación a los culpables (no a los inocentes o a la sociedad en general).

*

From rationality and intentionality to fanatic conspiranoid irrationality; from spontaneous order, evolution and self-organization to creationism and superstition; from critical thinking to gullibility; from intelligence to stupidity.

-Austrian school of economics: interesting, important but incomplete ideas; some problems and biases; disconnection from natural science; rejection of mathematics, empiricism and data.

-Mises Institute (mises.org): fundamentalist Austrians (Mises-Rothbard-Hoppe); talibans of praxeology and a priori thinking; obsession with anarchocapitalism; huge blunders like 100% reserve banking; sectarianism.

-Lew Rockwell (lewrockwell.com), Mises Institute founder: pseudoscience, junk science, self-deception, creationism, alternative medicine, conspiranoia, professional swindlers, pseudojournalism, fake news, hoaxes, bullshit, extreme sectarianism.

*

La energía ni se crea ni se destruye. Solo se transforma. Y se transfiere o transporta. Y se almacena o conserva.

Pero la energía libre capaz de producir trabajo útil tiende a perderse en cada transformación, transferencia, almacenamiento y uso.

*

«La energía nuclear tiene un grave problema porque los residuos nucleares tardan milenios en ser inocuos.»

¿No sabemos aislar, almacenar y vigilar esos residuos para que no hagan daño?

«Dentro de cientos o miles de años la civilización podría haber desaparecido y esos residuos no estarían adecuadamente vigilados.»

¿Si desaparece la civilización, eso va a ser un gran problema?

¿Por qué osamos construir edificios altos o grandes estructuras de obra pública? ¿Qué pasa con la energía gravitacional que va a durar decenas, cientos o miles de años, y eventualmente acabará causando un accidente al caer algún objeto sólido sobre alguien?

*

Los pensionistas tienden a votar más según su interés principal, que es su pensión.

Los más jóvenes tienden a votar menos y por intereses diversos, y probablemente no entienden lo de las cotizaciones sociales.

«Solidaridad intergeneracional»: eslogan para no asustar a los votantes, alcanzar el poder o mantenerse en él y exhibir virtud moral; no resolver un problema ahora y dejar que crezca para que les afecte a otros, al siguiente gobierno o a la siguiente generación.

*

Algunos filósofos: «Es mejor ser un humano infeliz que un cerdo feliz; mejor ser Sócrates insatisfecho que un necio satisfecho». «The unexamined life is not worth living.»

¿El filósofo, como ser humano, y al compararse con un cerdo, tal vez no es imparcial? ¿Quizás habla para otros humanos cuya aprobación desea?

¿El filósofo tal vez defiende a Sócrates por corporativismo, por interés personal y profesional, como ejemplo de que los filósofos son lo mejor que se puede ser? ¿El filósofo tal vez escribe para otros filósofos? ¿»Somos los mejores» (guiñando el ojo)?

¿El filósofo desprecia al necio porque no es filósofo? ¿Porque el filósofo vende conocimiento y el necio no sabe y tal vez no le interesa el conocimiento del filósofo?

¿Existe la posibilidad de elegir entre ser un humano infeliz o un cerdo feliz? ¿Para qué se plantea esta pregunta si la elección es imposible? ¿Entiende el filósofo para qué o por qué existen las valoraciones?

¿Existe la posibilidad de elegir entre ser Sócrates insatisfecho o un necio satisfecho? ¿Para qué se plantea esta pregunta si la elección es imposible? ¿Si alguien está satisfecho, va a actuar para cambiar su situación a insatisfecho?

¿Cómo sabe el filósofo cómo se siente un cerdo feliz, o un necio satisfecho? ¿Conoce bien las circunstancias concretas y particulares de estos casos? ¿Las ha experimentado personalmente y puede comparar con certeza?

¿Tiene sentido afirmar que una cosa o situación es mejor que otra? ¿Se trata de algo objetivo y comprobable? ¿Cómo comprobarlo? ¿Es quizás una valoración subjetiva camuflada como algo objetivo? ¿Los filósofos son expertos en lo que es bueno y malo, mejor y peor, y corrigen a los que no saben?

¿No es más correcto decir que algo es mejor para mí, que me parece mejor a mí, que yo lo prefiero, y que quizás no sea igual para ti? ¿Entiende el filósofo las valoraciones y su carácter subjetivo?

¿Está el filósofo señalando filosóficamente de forma abstracta su superioridad? ¿Está tratando de consolarse a sí mismo ante su insatisfacción o infelicidad?

¿Está el filósofo tratando de manipular a los demás, implantando en ellos sus propias valoraciones?

¿»Mejor» está semánticamente más cerca de «humano» y «filósofo» que de «felicidad» y «satisfacción»?

¿»Yo conozco el bien, y el conocimiento es el bien, y el más alto conocimiento es el mayo bien»?

*

Mencionar nazismo, totalitarismo, autoritarismo, dictaduras, inquisición, tiranía, al analizar medidas relacionadas con la pandemia de COVID (confinamientos, vacunas, pasaporte), quizás sea hipérbole pasional, populista y demagógica, y evidencia de poca racionalidad.

*

Clásicas tuitioteces de Eduardo Garzón @edugaresp.

«Los ingresos de los funcionarios provienen del gasto del Estado, no de ningún impuesto. Eso es un mito para que la gente crea que el Estado es un parásito. Es sólo un mito.»

Los ingresos de los funcionarios provienen del gasto del Estado en el sentido de que ingreso y gasto son dos lados de un intercambio monetario, y el ingreso de una parte, el funcionario, implica el gasto de la otra parte, el Estado. Hay un flujo monetario, con una salida de dinero de un sitio (el gasto del Estado) y una entrada de dinero a otro sitio (el ingreso del funcionario).

Pero el Estado puede gastar porque tiene dinero, y lo tiene porque antes lo ha ingresado (impuestos, tasas, multas, beneficios de empresas públicas, rendimientos o ventas de activos del Estado, endeudamiento) o creado (monopolio de emisión monetaria por el banco central).

La creación monetaria por el Estado también tiene parte de ingreso, porque es el Banco Central el que crea dinero (reservas de dinero base), pero es el Tesoro o Hacienda quien gasta después de recibir dinero del Banco Central.

Cuantitativamente la inmensa mayor parte del dinero que tiene el Estado se debe a impuestos. Los ingresos de los funcionarios provienen del gasto del Estado, y este es posible principalmente por los impuestos presentes y futuros (ingresos actuales por emisión de deuda pública).

Solo una pequeña parte de lo que el Estado puede gastar se debe a creación monetaria (señoreaje). Otra cosa es la tontería monetaria moderna de que los impuestos solo son necesarios para dar valor al dinero.

*

Toda la sociedad está manipulada por el miedo y son borregos en un rebaño.

Excepto los que aseguran que toda la sociedad está manipulada por el miedo y son borregos en un rebaño. Esos son valientes rebeldes individualistas con criterio propio y no forman parte de ninguna secta.

Paradójicamente algunos mencionan ciertas historias en las que aparecen como miembros de un rebaño con un pastor. Otros aplauden a líderes que los guían e iluminan.

Tal vez es que los demás están manipulados por los miedos equivocados y pertenecen a un rebaño diferente.

*

Si el Estado es proveedor y garante de bienes públicos esenciales, debería ser un delito de cierta gravedad la apropiación o bloqueo de ciertos bienes públicos más auténticos como calles o carreteras.

Sin embargo los «piquetes informativos» y diversos activistas o manifestantes parecen tener carta libre para cortar calles y carreteras a su antojo y causar daños y perjuicios a otros sin ser sancionados por ello.

No es autoritario, ni tiránico, ni dictatorial, ejercer la autoridad cuando esta está bien justificada. Por el contrario, es dejación de funciones o un incumplimiento grave de sus deberes no hacerlo.

*

El racionalismo crítico no consiste en criticar todo intensamente, con mucho fanatismo.

Se trata de no ser crédulo, irracional, sectario, autoritario o sumiso al principio de autoridad.

De basarse en razón, lógica, argumentación, ciencia, datos, observaciones, experimentos.

De reconocer límites y problemas en el pensamiento, las ideas y el lenguaje (sesgos, autoengaños, ambigüedades, imprecisiones), sometiéndolos a pruebas para comprobar si son consistentes.

*

Algunos se han escandalizado ante la propuesta de que la Seguridad Social no trate las complicaciones por COVID de quienes no están vacunados, alegando que esto sería contrario al principio de sanidad universal. Pero este principio se refiere a que la sanidad pública sirva igualmente a todas las personas, ciudadanos o no, inmigrantes legales o no, paguen impuestos o no. No se refiere a que la sanidad universal sea un seguro ilimitado que cubra todos los tratamientos o contingencias en cualquier circunstancia, y de hecho no lo hace, por ejemplo para ciertas actividades deportivas o de riesgo. Los seguros incluyen en sus cláusulas condiciones de aplicación para desincentivar conductas peligrosas y así reducir riesgos y costes.

El seguro sanitario público del estado del bienestar es en su conjunto contrario a la libertad al ser obligatorio (y además lo recibido no guarda conexión con lo pagado). Pero en aquellos aspectos en los que algo sea opcional, como actualmente es la vacunación, la libertad implica responsabilidad: asumir las consecuencias de las propias decisiones y no traspasar costes a otros. Por lo tanto sí tiene sentido plantear esta denegación de servicio, y así además incentivar a la gente para que se vacune.

(Todo lo anterior es independiente de que las vacunas no sean perfectas (nada lo es), en su efectividad limitada y en sus posibles riesgos. Un debate diferente sería si además de tratar complicaciones por la vacuna podría exigirse alguna compensación por los daños, especialmente en el caso de que esta fuera obligatoria. También es independiente de que los vacunados puedan o no contagiar a otros igual que los no vacunados.)

*

Escandalizarse y reflexionar suelen ser incompatibles: las pasiones bloquean la racionalidad.

Es posible pensar primero, entender algo, ver trampas, engaños o fraudes, y protestar o denunciar en consecuencia.

Pero a menudo la gente se escandaliza sin comprender, y se nota.

También es posible pensar algo, hacerlo mal, e indignarse.

Algunas falacias funcionan, y son peligrosas por cómo motivan a defenderlas.

*

Un problema intelectual de algunos es que solo saben contestar sí o no, verdadero o falso, blanco o negro, correcto o incorrecto, adhesión o rechazo, al analizar temas complejos que no tienen respuestas simples o breves. Solo aceptan respuestas perfectas o soluciones totales, y no cambios marginales continuos. O no saben o no les interesa matizar, aproximar, ver problemas o límites, usar lógica difusa.

Tal vez creen que quienes usan lógica difusa es porque no saben usar lógica clásica discreta.

*

En una discusión o crítica a menudo se recurre a atribuir aviesas intenciones al otro.

Aunque el otro puede ocultar, mentir y engañar sobre sus intenciones, cada uno es quien mejor conoce sus auténticas intenciones.

Estar convencido de cuáles son las intenciones ajenas es arriesgado, sobre todo sin pruebas o evidencias.

Considerar posibilidades no es lo mismo que convertir una posibilidad en seguridad o necesidad.

*

Si B es necesario para A, y C es necesario para B, entonces C es necesario (indirectamente) para A.

A necesita B necesita C.

A: Que el Estado pueda gastar dinero.

B: Que el Estado tenga dinero (recaudado o creado).

C: Impuestos.

La Teoría Monetaria Moderna asegura que el Estado no necesita recaudar impuestos para gastar, ya que puede crear «dinero» sin costes, de la nada; los impuestos son necesarios solamente para dar valor al dinero, para que los agentes económicos lo acepten como medio de pago.

Pero si los impuestos son necesarios para que lo que crea el Estado sea dinero con valor y así poder gastarlo, entonces los impuestos son necesarios para que el Estado pueda gastar.

TMM: Tonterías Monetarias Modernas, o Tonterías y Memeces Monetarias.

*

«Mejor que haya una alta tasa de vacunación voluntaria.»

Sí, claro, bonitos deseos. ¿Y si no se cumple o no es suficiente, qué hacemos?

«Incentivemos la vacunación pagando para que la gente se vacune.»

¿Pagar a todo el mundo por vacunarse? ¿Cuánto habría que pagar? ¿Qué tal anda nuestro tesoro público? ¿Pagamos entre todos para pagarnos a todos?

¿Pagar solo a los que no quieren vacunarse a no ser que les paguen algo? ¿Esto sería justo? ¿Cuánto habría que pagar? ¿Si hay que pagar poco, es que no estaban tan en contra, verdad? ¿Qué tal la estrategia chantaje «A mí páguenme mucho, que yo no quiero vacunarme en absoluto.»?)

«Informemos de los grandes beneficios y pocos riesgos de la vacuna.»

Bien, pero ¿y si no se fían de nosotros (tal vez les hemos dado motivos)? ¿Y qué hacemos con los tarados conspiranoicos propagadores de todos los bulos saboteadores imaginables, y que además se creen purasangres héroes de la resistencia?

*

Algunos creen que por mencionar ontología o metafísica (en física, economía, sociología, filosofía política) están siendo muy profundos y sólidos en su pensamiento: «el ser en cuanto a ser», «la existencia ontológica».

Tal vez no se dan cuenta de que lo que están haciendo es, en parte, jugar con las palabras, los conceptos y las categorizaciones. No están hablando solo de la realidad como es, sino de cómo ellos la piensan, clasifican y describen.

Es peligroso asumir que solo hay una forma de representar la realidad, que además no tiene problemas o limitaciones, y que los fundamentos de la realidad pueden conocerse simplemente pensando.

Tu lenguaje puede informar más acerca de tu pensamiento que de la realidad.

*

Crítica metodológica:

«Este modelo no es realista.»

¿Cómo sabes que no es realista? ¿Ya conoces la realidad y sabes que no es así? ¿Si ya conoces la realidad, qué es real y qué no, para qué sigues investigando?

¿Aún no sabes cómo es, pero sí sabes cómo no es?

¿Estás seguro de que las simplificaciones son excesivas, o quizás te parecen excesivas? ¿Cómo saber qué simplificaciones son excesivas si no se ponen a prueba?

¿Las simplificaciones pueden ser una primera (¿buena?) aproximación?

¿Quieres un modelo con menos simplificaciones? ¿Cuánto estás dispuesto a pagar para hacerlo más complejo, en construcción y uso?

¿Los modelos que predicen bien, lo hacen por casualidad? ¿Tal vez han captado lo esencial de algo, y detalles que parecen importantes no lo son?

Un mapa de carreteras no incluye los árboles. No es realista. Pero es útil. Con más realismo podría ser más confuso.

El mapa del metro puede hacerse sin ser una representación a escala: le basta la topología adecuada, o una geometría aproximada.

La física clásica, sin cuántica ni relatividad, no es realista. Pero es simple y útil como muy buena aproximación en un abanico de circunstancias muy amplio. Añades detalles cuando hace falta.

El objeto primero es esférico, luego un balón de rugby, luego una pera…

*

Qué bonito es defender la libertad. Suena bien. Me apunto.

Es más desagradecido y antipático recordar que la libertad ajena implica que no tienes derecho a agredir a los demás o a ponerlos en peligro (agresión probabilista), y que si lo haces hay un derecho preventivo de defensa, que podría implicar ciertas obligaciones (como vacunarte) o diversas restricciones (si fuera opcional y eligieras no vacunarte).

*

Si obligar a la gente a vacunarse o ciertas exclusiones por no estar vacunados están mal, también podríamos eliminar la necesidad de carnet de conducir y de revisiones de seguridad de vehículos para el uso de calles y carreteras y que sea algo voluntario: la gente sabrá elegir libremente qué hacer. Es su cuerpo, su mente y su vehículo.

¿Los causantes de daños pagarán por ello, verdad?

(Diferencia: en un accidente suele saberse con relativa facilidad quién es el culpable.)

*

«La vacuna es experimental.»

No, no lo es, probablemente te dedicas a tragarte y propagar bulos, no haces ningún esfuerzo por comprobar o refutar lo que lees, tus fuentes de información son basura y no sabes cómo se desarrollan y prueban las vacunas.

*

«La vacuna puede matarte.»

Sí, claro, el riesgo no es cero. Nada tiene riesgo cero.

¿La vacuna puede matarte con qué probabilidad?

¿No vacunarte, infectarte y enfermar puede matarte con qué probabilidad?

¿La vacuna puede reducir la probabilidad de que causes muerte a otros?

*

«La vacuna evita que te mueras de la enfermedad y no evita que contagies a los demás.»

Falso.

La vacuna reduce el riesgo de que mueras por la enfermedad y reduce la probabilidad de ser contagiado y a su vez contagiar y de que otros mueran por la enfermedad.

*

«¿Si ya estás vacunado, qué te importa lo que hagan los demás, si no pueden hacerte daño?»

La vacuna no es perfecta, no hay inmunidad total.

Lo que los demás hagan incrementa o reduce los riesgos o los costes que pueden afectarme a mí.

«¿Por qué prohibir robar o matar, si puedes hacer algo para protegerte?»

Porque no existen protecciones perfectas, las protecciones son costosas, y los costes o riesgos de una agresión segura o posible debe asumirlos el agresor seguro o potencial según probabilidades y daños.

*

¿Si tanto insistes en no vacunarte, por qué no ofreces una señal honesta costosa de responsabilidad y civismo renunciando al tratamiento público si enfermas al contagiarte?

Ya que te has evitado un riesgo y has impuesto riesgos marginales a otros, al menos asume algún coste.

¿Además, aunque ahora no sea legalmente obligatorio, por qué no te comprometes contractualmente a compensar según los daños causados a aquellos que puedan demostrar que tú eres el origen de su infección no consentida por su parte?

Los demás al menos están asumiendo el riesgo de vacunarse, ese que según tú es tan grave, para protegerse a sí mismos y también para reducir los daños que pudieran causarte a ti.

*

«Los vacunados, aunque ceteris paribus se contagian, enferman y contagian menos, podrían causar más daños si se confían demasiado, no toman otras precauciones y asumen más riesgos.»

Correcto. La pandemia es un fenómeno multifactorial y conviene ser prudentes al volver a la normalidad; también son posibles los excesos de prudencia por otros costes y riesgos.

Si escoges no vacunarte deberías incrementar otras protecciones, y otros respecto a ti: por eso puede ser útil el pasaporte y ciertas restricciones asociadas.

*

«Un vacunado infectado puede contagiar, y un no vacunado no infectado no puede contagiar.»

Correcto. Además de las vacunas también son útiles los tests frecuentes (falibles y costosos), y la información de los tests puede utilizarse también al aplicar o no restricciones.

Sin embargo, en ausencia de información de test, un vacunado es más seguro que un no vacunado.

Usar todo eficientemente en la medida de lo posible: protecciones (vacunas, mascarillas, distancia, ventilación), tratamientos, normas (incentivos, restricciones), información.

*

«¿Por qué solo nos planteamos excluir de la sanidad pública a las enfermedades asociadas a no vacunarse, y no extendemos esto a factores de riesgo como drogas, sedentarismo, deportes de riesgo, alimentación no saludable, etc.?»

Podemos plantearnos muchas cosas, pero los textos y las conversaciones se alargan quizás sin fin si quiere tratarse todo.

Ahora hay un problema específico, importante y urgente, que es la pandemia, para el cual se buscan posibles soluciones.

Otros problemas también pueden discutirse, y aprovechar para promover ciertas políticas por consistencia lógica. Algunas cosas ya se excluyen de la sanidad pública (deportes de riesgo). Otras tienen impuestos especiales (tabaco, alcohol). Otras son menos controlables y se recurre a campañas de concienciación (actividad física, nutrición).

*

«Hay algunos datos o segmentos de datos en los que aparecen más contagios con mayor porcentaje de población vacunado.»

Es algo parcial y excepcional, pero es cierto.

La pandemia es un fenómeno complejo multifactorial y su evolución temporal muestra olas con subida y bajada.

La vacuna no es el único factor importante: variantes del virus, pérdida gradual de inmunidad de la vacuna (dosis), estacionalidad, cambios en restricciones y conducta.

*

«Todo esto de la pandemia es una conspiración, todo es propaganda del Estado y yo no he picado, soy un purasangre, hagan ustedes lo que quieran y déjennos en paz. Además soy liberal o ancap.»

Eres un tuitarado conspiranoico, un peligro para otros y un lastre para el liberalismo.

«Las vacunas son veneno para un genocidio global, quieren matarnos o esterilizarnos para reducir la población, alteran el ADN, magnetizan, llevan chips que se activan con 5G.»

Consulta con un psiquiatra.

*

«Hay gente que tiene contraindicaciones objetivas y no puede vacunarse.»

Correcto. Son muy pocos y sería absurdo obligarlos, y razón de más para vacunarse los demás y que estos no tengan que aislarse.

Discusión para expertos: cuáles son esas contraindicaciones.

*

«La inmunidad natural puede ser más fuerte que la de la vacuna.»

Correcto, pero necesitas demostrarla con algún test, y la refuerzas aun más con la vacuna.

«Mejor conseguir la inmunidad de forma natural que con la vacuna.»

No. Los riesgos de la enfermedad no compensan.

*

«Nos prometieron inmunidad de rebaño y vuelta a la normalidad con un cierto porcentaje de vacunados.»

Una situación nueva implica incertidumbre y posibles errores.

Este virus es muy puñetero, especialmente alguna variante.

*

«Nos han mentido y engañado.»

Seguro, pero a veces no está claro cuándo te han mentido y cuándo se han equivocado, y no todo lo que te dicen es falso.

«Han abusado de su poder.»

Seguro. Pero eso no significa que todas las intervenciones sean abuso de poder.

*

«Que el Estado pueda obligarte a vacunarte suscita serias dudas sobre los límites del Estado sobre derechos fundamentales.»

Naturalmente que sí. Pero si afirmas rotundamente que sí o que no, ya no estás dudando.

Proceder con cuidado y reforzar y criticar con buenos datos y argumentos la justificación o no justificación.

Tener en cuenta no solo principios abstractos sino circunstancias concretas. Comparar con alternativas. Analizar beneficios, costes, riesgos.

*

«Los efectos a largo plazo de las vacunas solo se conocerán a largo plazo.»

Sí claro, pero hay un problema importante y urgente ahora y tal vez no sea buena idea esperar muchos años. Y los efectos de las vacunas se vigilan de forma continua.

¿Cuánto esperamos a ver qué pasa? ¿Cuánta gente tiene que enfermar y quizás morir mientras tanto, o cuántas restricciones y pérdidas económicas aguantamos, o cuánto hacemos de otras medidas?

¿Sería mejor no tener vacunas, y así no habría efectos a largo plazo de las vacunas?

*

«Algunas vacunas son terapias génicas o genéticas.»

Depende de cómo se interprete ese término.

¿Y qué? ¿Esto da mucho miedo?

Las vacunas ARNm utilizan tecnología genética, pero no alteran el genoma de los individuos, como sí pueden hacerlo otros tratamientos de inserción de genes o edición del genoma. Son una tecnología relativamente novedosa que está produciendo grandes avances para otras vacunas.

*

«Que cada cual decida qué requisitos exigir en su propiedad privada (casa, local, negocio).»

Sí, bien (si nos dejaran), pero como en unos pocos meses no vamos a privatizarlo todo, son necesarias reglas para espacios públicos cerrados donde pueda haber contagios.

*

«Han cambiado varias veces la definición de vacuna, y las de ARNm no son vacunas.»

Las vacunas son tecnologías diversas que se utilizan para estimular y entrenar al sistema inmune para mejorar su capacidad.

De todos modos cómo las llames no altera si funcionan o no.

*

«Los médicos están comprados por las farmacéuticas, y saben que si dicen la verdad se quedan sin empleo. Solo unos pocos valientes se atreven.»

¿Conoces a todos los médicos y tienes evidencias, verdad?

¿Consideras médicos a proveedores de pseudoterapias?

*

«Defiendes las vacunas porque tienes acciones de las farmacéuticas.»

¿Podrías demostrar, primero, que tengo acciones de las farmacéuticas (y que sé que las tengo), y segundo, que esa es mi motivación?

¿Tiendes a atribuir intenciones maliciosas inconfesables a otros?

*

«La vacunación obligatoria o el pasaporte COVID o los confinamientos nos llevan al totalitarismo, a la dictadura china, al nazismo.»

¿La intervención en una sola cosa, o en un par de ellas, nos lleva a intervenir totalmente en todo, a la extinción completa de la libertad?

¿Qué se entiende por «totalitarismo»? ¿Esto es como lo de «esclavitud» y «explotación» de los trabajadores?

¿No sabemos graduar la conceptualización de niveles de intervencionismo? ¿Cualquier restricción de la libertad implica totalitarismo?

¿Cómo es que intervenciones específicas, asociadas a un problema concreto, y que se puede más o menos detectar cuándo dejan de ser necesarias, consiguen eliminar la libertad del todo?

¿Se confiscará toda la propiedad privada? ¿Ya no habrá elecciones democráticas ni controles al poder? ¿No habrá prensa libre?

¿No estuvimos confinados y salimos del confinamiento?

¿No hay ya pasaporte COVID para viajes internacionales?

¿No hay ya muchas restricciones a la libertad en muchos ámbitos?

¿Que las intervenciones puedan ser desacertadas o muy costosas implica totalitarismo?

¿Se trata de profetizar catástrofes muy fuerte y llamar la atención?

*

«El Estado lo ha hecho muy mal, ya no me fío de nada de lo que digan “oficialmente”, y me fío de cualquiera que lo critique.»

Buena suerte con ello. Cuidado si tus decisiones pueden afectar a otros.

*

¿Cuando se estableció el carnet de conducir por puntos, fue una puerta hacia el totalitarismo?

¿Se trataba de discriminar y fomentar el odio hacia quienes conducían pudiendo poner en peligro a otros y a sí mismos?

*

Con el anarcocapitalismo parece que algunos solo son capaces de decir «que se privatice todo» o «si se privatizara todo» al analizar cualquier tema.

Para resolver problemas de forma realista y ya no suele ser muy útil.

*

«De la piel para adentro mando yo» o «en mi cuerpo mando yo».

Sí, y el mando implica responsabilidad: debes hacer algo para conseguir que de ese espacio controlado por ti no salgan entidades nocivas que puedan alcanzar el espacio controlado por otros y dañarlos, especialmente si estas son infecciosas; matando tú mismo a los patógenos (sistema inmune, vacunas, tratamientos), bloqueando su transmisión (mascarillas), o guardando distancias con otros (confinamiento, limitaciones de movimientos).

Si no lo haces, los demás podrán considerarte un peligro y actuar en consecuencia, según su probabilidad y gravedad, para restringir tu mando y así defenderse.

(Como los organismos son sistemas abiertos que deben eliminar residuos, ciertas sustancias nocivas deben ser expulsadas (orina, heces), y existen normas de higiene pública sobre cómo hacerlo para evitar molestias o perjuicios a otros.)

«Pero la expulsión de patógenos es involuntaria, no intencionada.»

Si quieres mandar tú, eres responsable de lo que hagas de forma consciente e inconsciente, voluntaria e involuntaria, intencionada y no intencionada, y hay conductas conscientes que permiten minimizar riesgos de tu conducta inconsciente.

*

Analogía entre enfermedades contagiosas y accidentes de tráfico.

Pasaporte COVID (con información de vacunación o tests) – Carnet de conducir, certificado de ITV (Inspección Técnica de Vehículos)

Evitar contagiar – Conducir con prudencia y con el vehículo en condiciones para no ser un peligro para otros

Medidas para evitar contagiar (vacunas, mascarillas, tests, confinamientos) – Aprender a conducir, revisar condiciones psicomotrices, no conducir ebrio, revisar el vehículo

Obligaciones de vacunación o mascarillas, restricciones de movilidad o accesos y sanciones asociadas – Exigir carnet de conducir y tests psicotécnicos, inspecciones de seguridad de vehículos para su uso en calles y carreteras, reglamento de la circulación, multas, cárcel

Riesgos, normas, información, y sus diferentes posibilidades, tienen ciertas correspondencias o equivalencias en ambos ámbitos.

Las analogías se ofrecen para facilitar el pensamiento. Ninguna analogía es perfecta. En todas hay algo diferente o sería repetir lo mismo. Si uno se empeña en no entender la analogía insistiendo en las diferencias, tal vez no entenderá las equivalencias.

Los accidentes de tráfico no son contagiosos de causante a víctima.

El patógeno y la vacuna se introducen en tu cuerpo, mientras que tú te introduces en el vehículo (o te subes en la motocicleta).

En ambos lados hay riesgos y costes para uno mismo y riesgos y costes para otros. Las medidas para su reducción pueden referirse a uno mismo o a otros.

Todas las normas y medidas de protección son imperfectas, limitadas, falibles, y tienen diversos costes y riesgos, mayores o menores, tal vez difíciles de evaluar.

La vigilancia y las sanciones deben guardar relación con la probabilidad y gravedad de los daños.

Hay muchos espacios privados, mientras que hay pocas calles o carreteras privadas.

Es difícil privatizarlo todo, y no va a suceder mañana.

Una pandemia es algo importante, urgente y normalmente pasajero (coyuntural), mientras que el tráfico es algo diario (estructural).

Las calles y carreteras privadas también tienen reglas de acceso y uso.

Las normas de tráfico no son totalitarismo.

Considerar la posibilidad de que la vacuna sea obligatoria no es estigmatizar o promover el odio contra los no vacunados.

Vacunas, muchos tests y certificados son gratuitos, mientras que tienes que pagar por clases de conducir, revisiones de vehículo y trámites burocráticos.

Es posible vivir sin conducir uno mismo, pero es difícil vivir sin interaccionar físicamente con otros.

*

Cuando los sindicatos dicen que es bueno y debe haber diálogo social y acuerdos sociales, y así evitar el conflicto social, lo que en realidad están diciendo es que no eres libre para ignorarlos y negociar y contratar por tu cuenta: debes hacerles caso y ceder a sus pretensiones o recurrirán al sabotaje y la violencia para hacerte daño.

*

«Nos prometieron inmunidad y resulta que la efectividad decae y va a haber que vacunarse cada año.»

Ofrecer inmunidad no es garantizar inmunidad total.

Hubo un tiempo en el que ni siquiera estaba claro que fuera a haber vacunas con cierta eficacia a corto o medio plazo.

Aparecieron variantes y pueden aparecer más.

Otras vacunas ya requieren varias dosis o dosis periódicas.

Las dosis de refuerzo funcionan.

Es imposible predecir con certeza qué medidas serán necesarias en el futuro.

Si creas vacunas mejores el mundo te estará agradecido.

*

«No saben evaluar costes, beneficios, daños, riesgos, lo han hecho o lo están haciendo mal.»

Sí, es posible, y ha habido mucho lío con «los expertos», pero…

¿Tú sabrías hacerlo mejor?

¿Tú sabrías decidir quién lo haría mejor?

¿Si tú no sabes hacerlo, cómo sabes que ellos no saben hacerlo? ¿Te lo ha contado alguien? ¿Cómo sabes que ese alguien sabe hacerlo o sabe quién sabe hacerlo?

¿Conoces a alguien que sabría hacerlo mejor? ¿Cómo sabes que lo haría mejor?

*

«Los datos del pasaporte covid contienen mi información sanitaria.»

No contienen tu información sanitaria en el sentido de que todo tu expediente médico esté ahí.

Solo contienen información relevante para posibles medidas contra la pandemia: vacunas, tests (tipos, fechas).

«Los demás no pueden tener acceso a mi información sanitaria privada, íntima y sensible.»

La información específica sobre tu posible infecciosidad es relevante para otros como posibles afectados, y para quienes controlen ciertas medidas de protección.

Si no aceptas dar esa información, tal vez es porque eres un peligro para otros y no quieres que los demás lo sepan.

*

Ejercicio, propuesta, petición:

Creo que es un ejercicio importante concretar, especificar de forma realista, detallada y no histérica ni conspiranoica posibles peligros por medidas intervencionistas que puedan mantenerse en el tiempo de forma injustificada y crecer y dar soporte a otras (efecto trinquete, ratchet effect), para ver que esos peligros potenciales realmente están ahí y prepararse para evitarlos. Cuáles, cómo, en qué circunstancias.

Alertar de pendiente resbaladiza en abstracto sirve de poco.

Un buen o mal análisis puede servir para evaluar el criterio de quien alerte del peligro.

Si no se pueden concretar quizás es que no son muy realistas o probables.

Ver por ejemplo:

Robert Higgs, Crisis and Leviathan: Critical Episodes in the Growth of American Government.

Robert Higgs, The Political Economy of Crisis Opportunism

https://www.mercatus.org/publications/regulatory-process-reform/political-economy-crisis-opportunism

*

«Yo puedo hacer todo el ruido que quiera en mi casa, que para eso es mi casa, y no tengo ninguna responsabilidad de que no salga de mi casa. Tú puedes instalar aislamiento acústico en la tuya si quieres para no oírlo.»

Algunos «liberales» creen que lo anterior es correcto.

Hay variante para olores.

(Esto no es (solo) analogía por la pandemia.)

*

Algunos comparan restricciones según estado de vacunación con discriminación por etnia, raza, sexo, religión, ideología (y que si los nazis…).

¿Se cambia de estado de vacunación igual que se cambia de etnia, raza, sexo, religión, ideología?

¿Etnia, raza, sexo, religión, ideología, son patologías contagiosas?

(Sí, algunos de estos fenómenos implican cultura, memes, «contagios».)

Creadores de contenido llaman a sindicarse

UGT impulsa un espacio para proteger los derechos laborales de los youtubers e instagramers

UGT impulsa la primera “Red de creadores de contenido” de redes sociales en España

Creadores de contenidos de redes sociales, que olvidan mencionar su sesgo hacia la izquierda o extrema izquierda, quieren reivindicar su profesión, aunque alguno reconozca que no es su profesión sino que le gustaría que fuera su profesión y poder vivir de ello.

Quieren defender sus derechos. No especifican cuáles son esos derechos que presuntamente tienen o tendrían, en qué se fundamentarían, y a costa de qué o quiénes serían esos derechos. Lo que realmente quieren es tener más derechos en forma de dinero y poder a costa de otros. Son muy avispados.

Quieren participar en los debates que se han generado en torno a la actividad de las redes sociales: nadie se lo prohíbe, ya están haciéndolo y tal vez lo que realmente quieren es obligar a otros a atender a lo que tienen que decir.

Denuncian falta de transparencia frente a los presuntamente arbitrarios algoritmos dirigidos por el monopolio de las grandes plataformas. ¿Si son varias grandes plataformas, no sería más bien un oligopolio? ¿Seguro que los algoritmos son arbitrarios, o tal vez buscan maximizar el interés de los consumidores? ¿A qué esperan para construir nuevas plataformas en competencia? ¿Es acaso ilegal?

También quieren proteger a los consumidores: son generosos y piensan en los demás; pobres consumidores que no pueden protegerse solos, qué harían sin los sindicalistas y papá Estado.

Exigen un reparto justo y que su trabajo sea reconocido y valorado conforme a cómo contribuyen a la riqueza de las grandes plataformas, porque ellos lo valen: esto casa mal con que sean los consumidores quienes decidan qué les parece valioso. En realidad lo que quieren es que les paguen más, dinero y poder, todo camuflado tras un discurso victimista.

Denuncian que las grandes plataformas tecnológicas se sitúan al margen del control democrático. Quieren ser ellos quienes las controlen en lugar de sus dueños.

Quieren una comunicación fluida y redes sociales seguras en las que prevalezcan los principales valores de la democracia y la libertad de expresión y la pluralidad ideológica. Casualmente la pluralidad ideológica brilla por su ausencia en su colectivo, y nadie impide su libertad de expresión. Algunos de ellos bloquean a usuarios que no son de su gusto. (Hola, Alán Barroso @AlanBarrosoA, Mauricio Schwarz @elnocturno.)

Quieren abrir vías de negociación colectivas y lograr una adecuada regulación con la administración que los proteja: o sea sindicalizarse y sindicalizar el sector, controlar ellos la regulación, eliminar la libertad de negociación individual, y usar el aparato estatal en su beneficio.

Denuncian que los términos y condiciones de la plataforma son textos incomprensibles: tal vez no han pensado en recurrir a servicios de asesoría legal, o no quieren pagarlos. También denuncian que son impuestos sólo por arriba: son más bien propuestos por las empresas, y ellos son libres de aceptar la oferta o rechazarla, igual que en la mayoría de las tiendas no se negocian o regatean los precios.

Quieren ganarse la vida con reglas del juego justas, sin aclarar cuál es su concepción de la justicia.

Quieren combatir juntos los discursos contrarios a los derechos humanos que cada día crecen más en las redes sociales: tal vez realmente quieren presentarse como héroes defensores del bien y censurar lo que no les gusta.

Dicen que desde la democracia debemos defendernos de aquellos que destruyen desde el odio: ellos son buenos y sabios que construyen y aman, son otros los malvados que destruyen y odian.

Como parte de un mundo global interconectado e interdependiente requieren que su iniciativa se tenga en cuenta en otros países y en el conjunto de la Unión Europea y dicen que deben reclamar una regulación específica y conjunta sobre su trabajo como creadores como parte del pilar social de la Unión Europea. Se creen parte de un pilar social, y en lugar de ofrecer altruistamente sus servicios a la sociedad tienen grandes reivindicaciones, exigencias y reclamaciones a nivel internacional.

Quieren mejorar sus condiciones de trabajo: como todo el mundo, pero estos lo intentan a costa de otros y de su libertad.

Tristes tonterías selectas de Jano García

De la estrella de David al QR

… marcarnos con un QR como al ganado… encarcelar en sus casas a las personas no vacunadas. Ni siquiera China, régimen miserable y liberticida donde los haya, se ha atrevido a tanto.

… entre vítores de un rebaño que da por supuesto que si la mayoría de su manada avanza en una dirección es porque es la correcta.

El pueblo, anestesiado, no se cuestiona nada y olvida que el debate nace bajo una premisa que es falsa.

… con la llegada de la tecnología y el hipercontrol, los Estados occidentales apuestan por dividir a la población entre ciudadanos de primera y de segunda según las dosis que se hayan inoculado. Las imágenes de la policía patrullando las calles y centros comerciales austriacos en busca y captura del no vacunado recuerdan a esas batidas que realizaba las SS en busca del judío que no contaba con el «certificado ario». El Occidente actual se parece mucho más al de principios del siglo XX que al de los años noventa: la dignidad del ser humano ha sido reducida a un código QR; los valores y la moral que forjamos, en los que todo lo radical y violento se antojaba imposible han muerto. La falta de humanismo, de respeto al prójimo y la comprensión con el distinto se han sustituido por un tsunami de irracionalidad y superstición que genera odio entre hermanos y etiqueta a los ciudadanos en buenos o malos según su postura respecto a la vacunación masiva y el pasaporte Covid. Desde todas partes insisten en que debemos someternos a las exigencias del ‘Estado protector’ sin rechistar, entregarnos a la superficial y vacía vida tecnológica, abrazar los cambios más indeseables y encadenar nuestro futuro a una élite despreciable que sólo piensa en su beneficio personal. Somos testigos, sin ser conscientes todavía de ello, de la más terrible derrota de la razón y del triunfo de la barbarie y la inmoralidad. Si aceptamos que nuestra libertad y nuestros derechos fundamentales pueden ser eliminados de la noche a la mañana, todo lo que venga después impuesto por las capillas moralistas que se autoproclaman defensores de la humanidad y del planeta, no tendrá fin.

Conviene recordar que todos los regímenes totalitarios nacen creando una dualidad que enfrenta al pueblo. Arios-judíos, burgueses-obreros, blancos-negros, ricos-pobres y, en la actualidad, vacunados-no vacunados. En este perverso juego dialéctico en el que nos hallamos se justifica recortar nuestra libertad y aprobar leyes discriminatorias. La estrategia consiste en señalar a un enemigo que pueda ser considerado como el culpable de todos nuestros males. La élite gubernamental y sus voceros mediáticos saben que en la sociedad de ‘a mí no me afecta, me da igual’, que tanto recuerda al célebre poema del pastor Martin Niemöller, basta con señalar a un grupo minoritario como el enemigo. Confinar a los no vacunados se ha revelado una estrategia errónea porque muchos vacunados se solidarizan con ellos. Por ello, los demócratas occidentales ven necesario que los vacunados también sean confinados y sufran las consecuencias para que su compasión sea sustituida por un odio acérrimo contra el que decidió no vacunarse. Se trata de estrechar al máximo el porcentaje de disidentes on el fin de, posteriormente, aprobar leyes discriminatorias que cuenten con la indiferencia, cuando no el beneplácito, de un pueblo que acude raudo a la llamada de sus pastores. Ahora señalan a los no vacunados, pero mañana irán a por los que solamente tengan dos dosis, pasado mañana a por los de tres y, finalmente, a por cualquiera que no cumpla los requisitos de las nuevas Leyes de Núremberg que especifican quién puede obtener el estatus de ‘ciudadano libre’. De la estrella de David al QR. En eso estamos.

Torpes críticas de Miguel Ángel Quintana Paz contra Steven Pinker

Según Miguel Ángel Quintana Paz Steven Pinker es “el feligrés de la diosa Razón”, o sea un parroquiano o hijo de la iglesia de la Razón. En realidad Pinker no adora ni diviniza a la razón (con minúsculas): si se quiere forzar la analogía religiosa, como intelectual de prestigio más que un feligrés sería un sumo sacerdote o profeta de alto nivel del “Reality Club” (ver proyecto Edge).

Steven Pinker es psicólogo. Pero hace tiempo que decidió que lo suyo no era diagnosticar a pacientes de carne y hueso. Quien está, a su juicio, de veras necesitado de tratamiento sería nuestro mundo. Y él lleva años prestándose a sanar nuestras dolencias.

A Quintana Paz no parece importarle mucho el rigor intelectual al presentar las ideas de Pinker, ese “canadiense dicharachero”: tal vez sea por eso de que la derecha tiene que dar la batalla cultural y que en la guerra vale todo. Según él Pinker es un psicólogo que trata las dolencias del mundo. Quizás ignora que la psicología tiene varias ramas y la clínica (psicopatología) es solo una de ellas. Hay también psicología industrial, cognitiva, del lenguaje, evolucionista, moral, social, forense… Profesionalmente Pinker es un psicólogo del lenguaje, cognitivo y evolucionista, pero también escribe sobre más temas con mucho éxito. Por ejemplo: “Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones.” “En defensa de la Ilustración: Por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso.” “Racionalidad: Qué es, por qué escasea y cómo promoverla.”

En estos libros aparecen la razón y la racionalidad como herramientas mentales o cognitivas útiles para comprender el mundo real, actuar con éxito según nuestros valores, resolver problemas y progresar. La razón no es omnipotente ni perfecta, va ligada a la acción, está acompañada de ciencia (observación, experimentación) y humanismo, e incluye lógica, probabilidades (especialmente condicionales para pensamiento bayesiano), estadística, correlación y causación, pensamiento crítico y argumentación colectiva. Sus opuestos, que tienden a causar problemas, serían la irracionalidad, la negativa a razonar, la emotividad como argumentación, la imposición de ideas por la fuerza, la censura y cultura de la cancelación, la credulidad, los bulos, los dogmatismos, las creencias absurdas sectarias, los errores y sesgos intelectuales.

Quintana Paz cree (falsamente) que Pinker quiere hacer compatibles razón y fe (presunto dilema filosófico) con la “fe en el progresismo”: tal vez confunde el estudio realista del progreso y sus causas contra el catastrofismo o el pesimismo (lo que realmente hace Pinker) con la ideología progresista como algo contrapuesto al conservadurismo. Pinker resulta ser políticamente de centro izquierda, pero su obra no es filosofía política ni un alegato en apoyo de este “progresismo” ideológico.

Quintana Paz se inventa que Pinker afirma que solo se resisten a la razón “unos pocos retrógrados (a menudo, votantes de derechas; o creyentes en cosas aún más extrañas, como Dios)”. Pinker también critica a la izquierda irracional (por ejemplo la cultura de la cancelación, o los totalitarismos comunistas y socialistas) y suele ser muy respetuoso con los creyentes religiosos.

La descripción de las ideas de Pinker es una mala caricatura: “La Razón y el Progreso son dos dioses dadivosos, y todo el mundo debería rendirse ante esa evidencia. (Y si no te rindes es que quizá no tengas tanta razón como creías, sorry to tell you).” Quizás es que Quintana Paz no quiere hacer un análisis intelectual serio y riguroso sino solo agitar a la parroquia conservadora.

Sobre el hecho de que Pinker y su mujer, la filósofa Rebecca Newberger Goldstein, bailaran al conocer el resultado de las últimas elecciones presidenciales norteamericanas, Quintana Paz afirma que Pinker “baila cada vez que la razón y el progreso (encarnados en un Joe Biden, mismamente) conquistan el poder”. De un solo suceso particular induce o deduce una generalidad de bailes (pésima inferencia) y no considera la posibilidad de que la alegría se debiera no tanto al éxito de Biden sino a la derrota de Trump, personaje no precisamente racional o razonable y que generaba y genera en muchos un gran rechazo.

Quintana Paz reconoce el trabajo como psicólogo de Pinker sobre la herencia genética y la mente humana en “La tabula rasa”. Pero asegura que a partir de ahí empezó a jugar a ser filósofo, y que lo ha hecho mal. En lugar de buscar citas y referencias en su obra se basa en una declaración sacada de contexto en una entrevista de prensa, donde por fuerza hay que resumir y simplificar: «aplicar la razón a las grandes cuestiones de la vida, como el origen del Universo, es una excepción histórica que arrancó en el siglo XVIII». Al parecer es un desatino afirmar que con la Ilustración no sucedió nada especial: antes se razonaba y se hacía ciencia igual de bien, sobre todo los filósofos y los teólogos.

Quintana Paz dedica varios párrafos al estudio de Pinker sobre la tendencia de descenso histórico de la violencia (que le atribuye erróneamente de forma exclusiva a la racionalidad ilustrada) y a las críticas que ha recibido de otros intelectuales como Taleb. En lugar de ofrecer datos nos cuenta el ejemplo del pavo que cree que todo va bien hasta el día de su sacrificio, y menciona los riesgos y la disuasión de las armas nucleares como si esto fuera algo sobre lo que Pinker no hubiera reflexionado.

Quintana Paz se plantea que tal vez el progreso humano y el mayor bienestar que muestra Pinker no se han traducido en que la humanidad sea más feliz: por ejemplo hay más consumo de drogas y una presunta pérdida del sentido de la vida (esto, sin datos); cuando hay felicidad esta sería “bobalicona” porque parece haber una incompatibilidad entre inteligencia (razón) y felicidad. Obvia mencionar que Pinker trata estos temas en su amplia obra, e insiste con frecuencia en que el progreso no es inevitable ni completo y que quedan problemas por resolver.

Pinker, tan ocupado como anda con sus estadísticas, no nos ha proporcionado aún una respuesta a esa pregunta: ¿de qué sirve el progreso de la humanidad, de qué nos sirve ser racionales, si al final tú y yo, Pinker, estaremos muertos, si al final todos lo estarán, y nada importará ya a nadie? […]

Y es que a veces uno tiene la sensación de que Steven Pinker no se ha enterado de eso: de que pronto (casi siempre es demasiado pronto) se va a morir.

Pobre Pinker, que no se ha enterado de que pronto se va a morir, y que seguramente tampoco se entere de esta crítica de Quintana Paz.

O pobre Quintana Paz, que tiene sensaciones raras y que no acaba de entender para qué sirven esa racionalidad y ese progreso aunque no consigamos la inmortalidad.

¿El positivismo se refuta a sí mismo?

Los economistas, filósofos o pensadores de la escuela austriaca más fundamentalistas, puristas o integristas son críticos del positivismo y defensores a ultranza del método a priori, generador de afirmaciones apodícticamente verdaderas y ciertas (no meras hipótesis o conjeturas) mediante deducción lógica a partir de axiomas verdaderos irrefutables. Algunos realizan la siguiente crítica al positivismo como método científico: según el positivismo, todas las proposiciones científicas deben ser falsables, refutables, o comprobables empíricamente; pero esta afirmación del positivismo no es falsable, ni refutable, ni comprobable empíricamente, y por lo tanto no es científica, luego el positivismo no es científico, sufre una contradicción y se refuta a sí mismo.

Con un truco lógico de autorreferencia el defensor de la escuela austriaca cree haber destrozado por completo el positivismo. El problema de este mal argumento es no distinguir niveles de uso y referencia del lenguaje: existen proposiciones que se refieren directamente a la realidad, la describen, explican o predicen; y como el lenguaje permite la autorreferencia, existen proposiciones que se refieren a otras proposiciones y no directamente a la realidad no lingüística. La proposición “todas las proposiciones científicas deben ser falsables, refutables, o comprobables empíricamente” no es estrictamente científica sino metacientífica: no se refiere directamente a la realidad, sino a las descripciones científicas de la realidad (que forman parte de la realidad, pero como un subconjunto especial).

Unas afirmaciones expresan lo que se sabe (o se cree), mientras que otras afirmaciones se refieren a cómo se fundamenta lo que se sabe o cree según el método científico. Unas proposiciones pueden ser verdaderas o falsas, mientras que otras contienen definiciones, criterios o reglas a los que no se les aplican igualmente las ideas de verdad o falsedad. Una cosa es hacer ciencia y otra cosa es hacer filosofía o metodología de la ciencia. La ciencia describe, explica y predice acerca de la realidad, mientras que la filosofía o metodología de la ciencia describe o normativiza la actividad científica. Las teorías o leyes científicas describen regularidades pero no son exigencias; las proposiciones metodológicas indican cómo realizar bien una tarea, señalan criterios que deben cumplirse para recibir un calificativo como “científico”. Es posible estar en desacuerdo con estos criterios, y defender que el método a priori también debe ser considerado como científico, pero es incorrecto afirmar que el criterio positivista es internamente contradictorio.

¿Son los impuestos un robo?

¿Son los impuestos un robo?

“Los impuestos son un robo” es un lema liberal muy radical y de uso frecuente. Se trata de un eslogan breve, provocativo, llamativo, simplista, extremo y sin matices. Hay alternativas más razonables:

-Los impuestos se parecen [bastante, mucho] al robo.

-Algunos [muchos] impuestos se parecen al robo.

-Los impuestos y el robo no son tan diferentes y tienen mucho en común.

-Los impuestos tienen algo/mucho de robo.

-Los impuestos suelen ser ilegítimos.

-Los impuestos son en su gran mayoría injustos por violar la libertad y la propiedad y no tener adecuada justificación contractual o consentimiento efectivo.

-Los impuestos suelen ser injustos por su tipología (qué gravan), por su cantidad (cuánto gravan), por su distribución (progresividad fiscal) y por su uso (gasto presupuestario a grupos de interés).

Robo vs. impuestos:

En el robo un ladrón (individuo o grupo) quita sus bienes a una o varias víctimas sin su libre consentimiento y sin dar nada a cambio, frecuentemente por la fuerza o con amenaza de violencia, o mediante invasión o aprovechamiento de descuidos (hurto). Hay un clara separación y asimetría entre el agresor, parásito o depredador que se beneficia de su acción contra los perjudicados por su delito.

En los impuestos hay, o se supone que hay, una asociación o comunidad con unos representantes o líderes políticos que presuntamente actúan bajo mandato del pueblo (al menos en democracia) con el monopolio de la violencia legítima y por el bien común: los miembros de la comunidad se obligarían de forma indirecta a sí mismos mediante un contrato social a pagar impuestos por presuntos bienes públicos o razones de justicia social (igualdad, ayuda a los desfavorecidos).

-Si en el robo hay uno y otro, en los impuestos habría un nosotros.

-Si en el robo hay un beneficiado y un perjudicado, en los impuestos todo sería por el bienestar general, el bien común, o el bien mayor de los más vulnerables.

-Si en el robo la víctima no recibe nada a cambio, los impuestos servirían para financiar bienes y servicios para los contribuyentes.

-Si en el robo no hay consentimiento por la víctima, en los impuestos el ciudadano consentiría al aceptar el contrato social.

-Si en el robo la violencia es ilegítima, en los impuestos esta estaría justificada por los procedimientos democráticos.

Pero:

-Los límites de la comunidad, quiénes son ciudadanos y quiénes no, son problemáticos: algunos incluidos pueden preferir quedar fuera, y algunos excluidos pueden querer participar. La pertenencia a la comunidad no es realmente libre ni contractual.

-El Estado como sistema institucional para la gestión de lo común históricamente suele tener su origen en el saqueo, la guerra y la opresión de unos sobre otros, y frecuentemente degenera en herramienta de unos para vivir a costa de otros.

-Se supone que el Estado somos todos, pero hay poderes particulares y grupos de interés con mucha capacidad de control que lo utilizan en su propio beneficio.

-La decisión de qué bienes o servicios son auténticamente públicos (no excluibles, no rivales) y necesarios para la convivencia común es problemática y tiende a abusarse de ella. Se confunde bien público con bien proporcionado por el Estado. Los auténticos bienes públicos (defensa, orden público) suelen recibir poca importancia o ignorarse.

-El presunto consentimiento que justificaría los impuestos es falaz o problemático. Las constituciones no son contratos auténticos. Información importante sobre las preferencias individuales no se manifiesta o se pierde en las decisiones agregadas. Se asume que la democracia lo legitima o justifica todo, se impone la tiranía de las mayorías y se ignora la libertad individual. Aquellos que dan su consentimiento a los impuestos lo hacen en su propio nombre, no en el de los demás: que uno acepte los impuestos legitima que se los cobren a él, no a los demás. Que una mayoría acepte los impuestos no legitima que se los imponga a la minoría.

-Hay una tendencia a la colectivización. Se permite la voz y el voto, pero no se permite o se dificulta la salida efectiva de la comunidad y sus servicios, la participación o no por separado en cada programa estatal. No se permite al individuo no participar en proyectos que no tienen naturaleza de bienes públicos (pensiones, sanidad, educación). Dificultar o impedir la salida de una asociación sirve para tener atrapados a quienes son parasitados por los demás.

-El pago de impuestos no está relacionado con el valor de los servicios recibidos. Algunos contribuyentes pagan impuestos aunque no reciban o usen ciertos bienes o servicios públicos.

-Los impuestos tienden a gastarse mediante los presupuestos públicos de forma ineficaz, ineficiente o corrupta.

El robo viola la libertad y la propiedad privada, pero la pertenencia a una comunidad suele implicar contribuciones para su mantenimiento (en dinero o en especie). Los impuestos se presentan o justifican presuntamente como una necesidad colectiva por el bien común, como el precio de la civilización y la convivencia, pero en realidad se parecen mucho al robo. Los impuestos podrían ser contribuciones necesarias para financiar bienes y servicios públicos esenciales, como cuotas de una comunidad de propietarios con estatutos establecidos contractualmente. Ciertos impuestos podrían servir para evitar o minimizar externalidades negativas como la contaminación. En realidad gran parte de los impuestos son confiscaciones sistemáticas de dinero para su redistribución o transferencia de individuos desorganizados a grupos organizados (teoría de la elección pública), quitando a unos para dar a otros. Los impuestos tienden a ser defendidos por ideologías colectivistas liberticidas y por los receptores del dinero o los servicios asociados a los mismos: gobernantes, burócratas, funcionarios, grupos subvencionados, ideólogos estatistas.

Los impuestos son más un robo cuanto más altos sean, más injustificados, y peor se gasten. Los impuestos no son estrictamente un robo, pero en su aplicación práctica lo parecen mucho.

(Posición contraria extrema de derecho positivo colectivista que niega el derecho natural y la ética de la libertad: en los impuestos no hay nada de robo porque todo es de todos, es el Estado el que establece las reglas y decide qué es la propiedad y qué se puede y debe dar y quitar a cada uno. No hay derechos previos al Estado.

Algunos denuncian que otros son insolidarios o incívicos y no pagan suficientes impuestos, los que les tocan, los que les corresponden, los que deberían pagar según su renta o su riqueza. El robo sería el no pagar más impuestos, porque presuntamente se estarían beneficiando a costa de otros, o porque la justicia presuntamente exigiría quitarles a ellos para darles a otros con menos renta o riqueza.)

Leer más:

Michael Huemer, Is Taxation Theft?

Taxation as theft (Wikipedia)