Dicen que después del debate, al llegar a la sede del PSOE de la calle Ferraz, la emoción ganó a Alfredo Pérez Rubalcaba al creer que había ganado el dichoso debate, y dos lágrimas de emoción corrieron por sus mejillas al ser arropado por su mujer y seguidores:
Mucho me temo que se equivocan. No eran lágrimas de emoción sino de dolor. Porque si ganara, nadie mejor que él sabe a lo que se expone. Y no se arregla con mochilas-bomba ni con frases rimbombantemente huecas….ni con anuncios de que ya no hará falta mirar los bajos del coche… no habrá más dinero ni siquiera para coches.







WE GOT YOUR MONEY!
GONNA SPEND YOUR MONEY!
GONNA PRINT SOME MORE MONEY!