Los argentinos siguen devaluándose dentro de un sistema de gobierno corrupto, donde las prioridades no son otras que la acumulación de poder concentrado en un ex-presidente que dejó en la Casa Rosada la figura decorativa de una mujer que responde a la premisa: estudie el texto, vístase, vaya y diga, luego helicóptero, su ruta y a Olivos.
Paralelamente su ocupado Primer Caballero utiliza la caja para comprar a todos esos que ponen precio para entregarse en cuerpo y alma a ese engendro político del partido único que bajo disfraz de peronismo aglutinará a todos los prostituidos sin importar condición y color partidario, resultando indispensable la adoración de un impuesto líder de lata, Néstor Kirchner, que será promovido como el “Gran Hermano” de esos deshechos escatológicos que alguna vez conformaron los partidos políticos de Argentina.
En tanto un pueblo olvidado se debate entre esa ruleta rusa que le depara el día a día, acorralado por una delincuencia que ataca y rehén de los piqueteros, cartoneros, protestadores compulsivos, ambientalistas, sindicalistas y todos los istas que estimen por ese medio extorsivo conseguir algo substancioso para beneficio propio, total ninguno de estos personajes serán alcanzados por el peso de la ley que condena estos actos, gracias a esa justicia garantista impulsada por el régimen, y los sacrificados o estúpidos habitantes del territorio nacional agradecerán a Dios todos los días por permanecer con vida luego de un secuestro, un asalto y porque algún piquetero descontrolado esgrimiendo palos, hondas o tumberas y con la cara cubierta no aplique todo su resentimiento sobre la humanidad de un transeunte o automovilista desprevenido.
Derechos, venganzas, justicia y dinero, mas dinero, exige Hebe de Bonafini al grito desaforado desde Plaza de Mayo, como voz cantante de un grupo non sancto de mujeres que aplauden y cantes ante los alaridos de odio de su comunicadora oficial, acompañada por fornidos guardaespaldas por si algún despistado se le ocurre expresar en voz alta pensamientos contrarios a los de la defensora universal del terrorismo. Seguir leyendo «Argentinos devaluados»

El avasallamiento a la Catedral Metropolitana, en la ciudad de Buenos Aires, además de evidenciar intereses económicos distantes de la defensa de los derechos humanos que se invocan incesantemente, muestran un obrar que debe desterrarse. Ayer, el grupo de Madres de Plaza de Mayo que comanda la extremista Hebe de Bonafini, tomó la Catedral Metropolitana en Buenos Aires en publicitada medida de fuerza.
El Presidente Uribe ha puesto fin a una negociación que nunca debería haber comenzado, algo que por supuesto habrá causado una terrible desazón en Hebe de Bonafini, las Madres de Plaza de Mayo y demás amigos argentinos de las FARC.El caso de Ingrid Betancourt ha sido instalado en la opinión pública internacional a partir de una mediación supuestamente humanitaria propuesta por Hugo Chávez entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, negociando un intercambio que permitiría la liberación de la ex-candidata a presidente secuestrada hace mas de cinco años en canje por 500 guerrilleros, actualmente presos.