CHAPITAL en concierto (III)

28/09/2025 en Sala Zitarrosa.

Fue el mejor concierto de Juan Pablo Chapital que he visto hasta el momento.
Si fuiste, sabés por qué.
Si no fuiste, será inútil narrarte lo que no escuchaste.

LA TRAMA INVISIBLE DE LA EXPERIENCIA

Fotos: Federico Meneses

Aquí y Ahora es sábado 14 de junio y llueve en Montevideo. Aunque formalmente todavía no sea invierno, subjetivamente es obvio que sí.

El algoritmo de mi propia mente trajo esto, con esa impronta inconfundible que grita «escribime y compartime». Obedezco, a sabiendas de que el texto será insufriblemente autorreferencial con la esperanza de hacer que la trama invisible de nuestra experiencia vea un poco de luz.

Hace 9 años y 11 meses hice la primera entrevista a un músico. Quien lo haya visto desde afuera habrá pensado qué suerte tuve de entrevistar a un ídolo. Coincido con eso pero hubo mucho más e intentaré compartirlo.

Conocí la música de Pedro Aznar en 1988. Lo vi en vivo por primera vez en 1990 (en un boliche diminuto, llamado «Laskina»). En ese toque lloré mucho, emocionada. No supe explicarle a mi vecino de asiento, que se burlaba, la razón de tanta emoción pero hoy la comprendo bien.

Hubo épocas en que escuché su música más de lo razonable y otras en que tomé distancia. Hasta que pasaría lo que vine a contar.

De jovencita tuve muchos sueños premonitorios. Esos no eran sueños lúcidos, solo sucedían tal cual al día siguiente de soñarlos… con un lujo de detalles bastante perturbador. Aquellos sueños tenían una particularidad experiencial: cuando sucedían, me despertaba inmovilizada, con una presión muy notoria en el centro del pecho. Por unos cuantos minutos era incapaz de moverme aunque estaba completamente despierta. Prontamente noté la correlación entre esa sensación y el inminente suceso del sueño en la experiencia 3D. En algún momento alrededor de mis veintitantos años pedí no tenerlos más (pues me asustaba) y se detuvieron por casi dos décadas. Hasta que soñé con Pedro Aznar.

Soñé toda una conversación relativa al sentido de la vida y la meditación. Y me desperté con un poco de aquella vieja presión… Me extrañó, porque la sensación siempre estaba ligada a la realización del sueño pero era indudable que eso no podía pasar. Le quité importancia al tema y seguí con mi existencia sin sobresaltos.

Casi exactamente al mes de ese primer sueño, tuve otro con él. También conversábamos largo y tendido de asuntos que me cuelgan mucho y me desperté pensando «me gustaría conversar con él». No recuerdo si de ese segundo sueño desperté con la presión o no, pero sí recuerdo lo asombrada que estaba de la claridad con la que «vi» todo. Fue un sueño en HD, quizás con algo de lúcido.

Es imperativo aclarar que si bien muchas de sus canciones hablan de amores, mi atracción hacia su música y hacia lo que sea que una «conoce» de su persona nunca fue romántica. Es una especie de admiración y sintonía en el plano sutil. Un poco crazy, I know.

Me gustaría saber qué historia hay con los tiempos en esto porque un mes exacto después del segundo, vino el tercer sueño con él. En este, lo llevaba a mostrarle Cabo Polonio. El viaje es largo, y soñé toda esa conversación de tantas horas, ida y vuelta. Hablamos de la vida y de la muerte, del sentido de la existencia, de la presencia, del tiempo, de la rencarnación. Bastante crazy, sí.

Al despertarme, la vieja presión en el pecho fue de las fuertes; no pude moverme por un rato que pareció media hora. Sin pensar, dije en voz alta, casi grité: «¡No sé cómo pero de alguna manera voy a conocer a este ser!»

Les ahorro la trastienda del cómo pero Cooltivarte me preguntó si quería entrevistarlo, pues venía un mes después a tocar acá. Ya me gustaba escribir y lo hacía, pero jamás había entrevistado a nadie. Sin embargo, ante la pregunta, se me prendió la lamparita: «Ahhh, ¡es así que voy a conocerlo!». Y en un acto bastante ¿inconsciente?, acepté.

Preparé esa entrevista viendo muchas otras y analizándolas desde una perspectiva metodológica: ¿cuánto tiempo se toma para responder cada pregunta? ¿Qué tipos de preguntas le molestan? y demás. Luego de varios días la tuve pronta. Estaba bastante confiada con las preguntas y ansiosa porque llegara el día. Entonces sucedió: apareció otra entrevista asombrosamente parecida, lo que me obligó a modificarla por completo. Ya no tenía sentido preguntarle si meditaba y demás, pues las respuestas vinieron en ese video encontrado en Youtube.

Llegó el día. 13/07/2015. Un día de invierno muy similar al de hoy, frío y gris.

El nivel de nervios que manejaba era gigante pero igual era el nivel de claridad acerca de la importancia de estar presente en ese momento. De no permitirle a mis pensamientos nublarme la experiencia.

En breve, fue una de las experiencias más extáticas y también una demostración de todo lo que no vemos pero que ocurre alrededor de nuestra experiencia.

Las condiciones no estuvieron dadas para preguntarle sobre meditación directamente pero él tocó un poco el tema y mencionó los koans. Esa referencia suya se convirtió en mi primera puerta a la curiosidad sobre el Budismo. Si bien ya meditaba hacía muchos años, el Budismo aún era un misterio para mí.

Esa entrevista fue también la puerta a varias otras con otros músicos y empecinadamente siguieron abriéndose puertas al Budismo.

Con lo que sé hoy, observando la textura energética de aquel momento y la profundidad de aquella emoción, estoy segura de que mi llanto en 1990, en Laskina, tenía que ver con la emoción del contacto con un camino espiritual que en aquel momento mi mente no tenía presente ni quizás ansiaba pero mi conciencia sí.

Al revisitar en este instante de diez años esta concatenación de hechos me surge la siguiente reflexión: la trama invisible está siempre moldeando nuestra experiencia y la capacidad para conectar con ella la tenemos.

Escrito sin inteligencia artificial. No porque no la use. La uso para mil otras cosas pero el placer de escribir y todo lo que ocurre conmigo mientras tanto no me lo quitará ninguna máquina.

14/06/2025

PS: El encuentro en cuestión está en el link de Cooltivarte (arriba) y aquí en este blog.

Festival de invierno «Jazz del Uruguay» – 2021

Hoy estaba necesitando escuchar un buen toque. Como por arte de magia, el algoritmo me envió una joyita: la grabación del día 1 de un festival de invierno sucedido en 2021.

¡Digno de compartirse! Así que eso hago, en este viernes 20/09/2024.

Nota: tener en cuenta que empieza en el minuto 7 y pico.
En este día 1 tocaron 2 bandunes: Juan Ibarra Cuarteto y La Celeste.

Ojalá lo disfruten tanto como yo.

A los músicos involucrados: gracias siempre. Gracias, de verdad.

Nico Sarser y Gerardo Alonso en Bar Tabaré (13/07/2024)

Si preferís escuchar la nota en vez de leerla, la encontrás leída abajo del texto.

Anoche, sábado 13 de julio de 2024, con este frío inhumano que venimos sobrellevando, me aventuré al Bar Tabaré. No iba a ciegas. Tocaban Nico Sarser y Gerardo Alonso.

Estos dos seres de luz se conocen hace tiempo y hace tiempo que vienen grabando juntos, así que la apuesta no era muy azarosa.

Esa cava del Tabaré tiene encanto. La media luz cálida, la madera del piso, las paredes de piedra, el espejo enorme que te permite cambiar de perspectiva… la música del lugar en el antes y después, las botellas de vino (aunque no te las tomes todas), las mozas súper simpáticas y la comida riquísima hacen un ambiente bien acogedor para escuchar música en vivo mientras cenás.

El repertorio constó de canciones que los de mi generación tenemos en una parte del corazón: temas de The Beatles, The Police, Sting, U2, Fito Páez y más.

Para mí fue un disfrute pleno, y trataré de contarles por qué.

De Nicolás Sarser me emocionan varias características. En cuanto a su canto, la cristalinidad de su voz, su capacidad para emular el estilo de Sting y el cariño con el que tiñe toda nota que pasa por su garganta. Sobre la impronta personal que les pone a las notas en la guitarra, tiene la peculiaridad de sostener el ímpetu y carácter de los temas, pero quitándoles cualquier rasgo de agresividad y agregándoles un toque muy personal de dulzura y amorosidad. El ejemplo máximo de esto anoche fue el tema con el que abrieron: “With or Without You” de U2. El tema sostuvo su tensión típica, que se puede decir que es casi de suspenso, pero con un plus de dulzura muy mágico. Teóricamente sería imposible combinar estas dos características, pero él lo logra.

Otro patrón que me vuela la cabeza es que tiene la habilidad misteriosa de ser muy dulce y muy rítmico a la vez. Si bien dulzura y ritmo no tienen por qué ser excluyentes, es bastante común que cuando un músico es muy rítmico, es más agresivo que dulce. Bueno, en Nico pasa esto que se me antoja diferente, extraño: combina dulzura y ritmo como si no estuvieran en casilleros distintos del cerebro.

De Gerardo Alonso lo que más me llamó la atención anoche fue cómo toca como un reloj y sostiene el tempo súper, súper firme, pero a la vez tiene el toque más “cool”, con más onda que te puedas imaginar. ¡Es un arte aparte lograr esa combinación de firmeza rítmica y expresividad rotunda! Toda, toda la onda con una responsabilidad musical absoluta. Me saco el sombrero.

Hubo otros asuntos muy increíbles de parte de Gerardo. ¡Cómo tocó los temas de Fito Páez!! ¡Especialmente “La Rueda Mágica”! Me morí. Increíble… no me lo esperaba. El solo de bajo en “Let it Be”, los sonidos bellos en “Hey Jude”, el buen baterista que es tocando el bajo, y cómo logró que todos nos moviéramos en las sillas tanto con Bob Marley como con Rada.

Ahora, hubo un par de temas donde casi me da un paro cardíaco. ¡Tocaron dos temas de Jaime Roos! ¿Te imaginás poder ver a una distancia mínima al bajista de Jaime Roos tocando “Amándote” y “Colombina”? No me podés pedir que te lo explique… no hay palabras. Fue lo más grandioso del mundo. E imagino que no solo para el público… apuesto que para Nicolás debe de ser algo especial también.

Cuando dieron por terminado el toque alguien del público pidió como bis un tema que ellos dos grabaron hace no tanto: “La Higuera”. Nicolás le puso música al conocido poema de Juana de Ibarbourou. Alguien sentado a mi izquierda festejaba que se sabía el poema de memoria desde la primaria y yo festejaba el alma que había en el canto de Nico en ese tema en particular.

Todo el público se fue de un humor maravilloso, todos agradeciéndoles a los músicos por lo vivido. Como muestra, les cuento esto: al terminar el show, mi vecino de mesa les dijo: “¿Y ahora qué hacemos con toda esta energía?”.

Mi sugerencia: guardemos un poco en stock para volver a decidir salir en otra noche invernal a escuchar música en vivo.

Entrevista a Julieta Rada

¿Cuándo fue la primera vez que te diste cuenta que querías dedicarte a cantar?

No fue que un día tuve una revelación de que quería ser cantante. Se fue dando. Sabía que me gustaba la música y quería cantar y bailar. Me gustaba Michael Jackson, por ejemplo, y tenía un concepto muy pop de lo que quería. A los 16 años empecé a estudiar canto con Carmen Pi, me gustó y me hizo bien, así que empecé a cantar. A los 17 años estaba cantando y ya no me lo cuestioné más.

¿Nunca tuviste la inquietud de estudiar otra cosa?

Siempre me interesó el arte: cantar, bailar, también la actuación. En un momento pensé en hacer Arquitectura pero era más porque mis compañeros iban a estudiar carreras y yo era la única que me inclinaba hacia el arte. Ahí mi madre, que es psicóloga, me dijo que no estudiara una carrera porque sí. “Hacé, estudiá lo que a vos te gusta”, me dijo, y me dediqué a la música.

Estudié dos años en Buenos Aires en EMC (Escuela de Música Contemporánea), que es como un conservatorio. Como instrumento elegí piano, porque canto estudiaba aparte. Pero no estaba tan copada con la escuela. Cuando me puse de novia (con Nico Ibarburu), me vine para acá y grabé mi primer disco.

Estudié piano desde chica pero no enganché tanto. Muchos años después, en la pandemia, empecé a estudiar guitarra y aprendí un montón. Asimilé conceptos del piano que los comprendí mejor en la guitarra.

No sos la hija de cualquiera; sos la hija de Rúben Rada. Supongo que eso, como artista, tiene sus cosas buenas y malas, ¿no?

Sí. Creo que ha tenido más de bueno que de malo. Porque mi padre, además de ser para mí un referente y un ídolo, es un tipo muy generoso, muy ubicado, y siempre me dio muy para adelante, me dio mis espacios, nunca se metió en lo que yo hacía. Siempre fue muy respetuoso. Y ta, los mambos míos son mambos míos. Pero sí, al tener un padre tan productivo y querido es difícil a veces hacer cosas porque una quiere estar también al nivel. Si una se compara, es difícil. Hay rachas en que me preocupa más pero ahora estoy en un momento en que está todo bien; él es él y yo soy yo. Soy una mujer, viviendo una realidad diferente y evidentemente soy distinta a él. Claro que siempre incorporando cuestiones musicales, aprendizajes que él me enseñó, pero llevados a otro lugar.

¿Él te enseñó música conscientemente o recibiste conocimiento por estar con él?

Creo que fue más inconsciente. Porque me tocó estar en muchos lugares, ir a pruebas de sonido, a ensayos, y todo eso te va nutriendo. Aprendés de los diálogos entre los músicos y lo vas incorporando. No tengo un recuerdo de él enseñándome algo específico. Recuerdo sí alguna vez que me enseñó a escuchar los diferentes instrumentos, preguntándome si escuchaba la guitarra, el bajo, etc., pero no mucho más. Eso sí, siempre fue alguien que quería que sus hijos estudiaran. El no estudió nada. Es muy intuitivo, muy autodidacta. Él no terminó la escuela, así que es un sobreviviente. Es impresionante todo lo que ha hecho con los pocos recursos que tuvo.

¿Te abrió puertas?

Obvio. A los 17 años quería cantar y ya estaba cantando con Urbano Moraes, Nico Ibarburu, Martín Ibarburu y Gustavo Montemurro. De los mejores músicos de acá, y ese fue mi piso.

Después armé mi banda y también, tremenda banda: Nico y Martín Ibarburu, Gustavo Montemurro, Nacho Mateu, y a veces tocaba mi hermano. A veces miro para atrás y pienso que hubiera estado bueno haber empezado con una banda estilo banda de garage, vivirla más de abajo, pero se dio de esa manera y agradezco.

¿En qué momento musical estás ahora?

Actualmente estoy grabando un disco de candombe, de clásicos de candombe, que me tiene muy copada. Lo estoy produciendo con mi novio, Juan Chiavassa (baterista), y Leo Genovese hizo unos arreglos espectaculares. Leo es un pianista de Venado Tuerto que vive en Nueva York y está muy vinculado con la gente del jazz de allá.

¿Estás grabándolo allá?

Empecé allí. Las bases se grabaron en Nueva York, con Juan Chiavassa en la batería, Leo Genovese en el piano y el israelí Noam Tanzer en el bajo. El otro día grabé tambores y voces acá en Montevideo. Me queda grabar unos coros de niños.

¿Hay tambores en Estados Unidos?

Increíblemente sí. Hay una comunidad de uruguayos-argentinos que se juntan en el parque, el Prospect Park, a tocar los tambores.

¿Dónde queda?

En Brooklyn. Nueva York tiene varios parques conocidos. El mismo diseñador del Central Park, que está en Manhattan, hizo el Prospect Park que está en Brooklyn.

¿Vivís en Brooklyn?

Sí. Está bueno. Es un barrio que son todos negros y todos judíos religiosos. Es un barrio que pega conmigo porque es mi mezcla. Todavía no lo conozco del todo, pero me gusta.

¿Para qué se graba un disco hoy en día? ¿Se venden?

La verdad es que los discos no se venden pero sí se suben a las plataformas y la gente los escucha. Supuestamente el artista debería ganar algo pero es todo tan mezquino que un artista independiente como yo no gana casi nada de eso. Pero es lo que nos toca en esta era, más digital. Lo bueno es que lo puede escuchar alguien en Japón o Berlín, donde sea.

Voy a hacer el disco digital y vinilo, que tiene un mejor sonido. Porque todo lo que se sube a las redes está con comprimido y no es lo mismo. El vinilo permite otra calidad de sonido. También con el vinilo se requiere del ritual, poner el disco, sentarte a escuchar y es otra cosa, otra experiencia.

¿Vos componés pensando en un disco o vas componiendo canciones y en algún momento sentís que tenés un disco para sacar?

Creo que es más lo segundo. Voy componiendo y después las junto y saco un disco. Por lo general tienen una unidad. El disco representa una cierta etapa de tu vida.

¿Cómo componés?

Mis primeras composiciones, las de mi primer y segundo disco, fueron con Nico Ibarburu. Hicimos muchas. También las letras las hicimos juntos. En el tercero hice lo mismo pero con Leonardo Amuedo. Con Buscaglia hicimos un par de temas; uno quedó grabado. En “Bosque” yo compuse las letras.

En la pandemia no compuse mucho pero empecé a tocar la guitarra y a partir de eso empecé a componer sola algunas cosas.

¿Tus letras hablan de ti o de historias imaginarias?

En mi caso, hasta el momento, he hablado bastante sobre mí. Quiero aprender a correrme de mi burbuja. De todos modos, uno escribe con un significado pero después quienes lo escuchan a veces entienden cosas diferentes.

¿Los músicos de tu banda opinan sobre las composiciones?

No tanto sobre la composición. Opinan más sobre los arreglos.

¿Trabajás con músicos hombres porque te gusta más o porque se ha dado así?

Sucedió así y también yo me sentía cómoda trabajando con ellos, que eran muy cercanos a mí. Pero por ejemplo en mi banda en Argentina hay más mujeres. La banda tiene una guitarrista mujer, Nana, que me encanta. Tiene una energía muy especial.

¿Qué música te gusta escuchar hoy?

Escucho un poco de todo. Ahora, se ve que, como estoy en Nueva York, me pega más por escuchar música jazz. Me da por escuchar algo más antiguo. Estamos tan bombardeados por música y a veces necesitás volver a ciertas raíces musicales, que te ayuda a entender cosas. Por otro lado, en general, escucho R&B, un montón de cantantes negros, que me llegan mucho.

¿Siempre te gustó el candombe?

Sí, pero antes le tenía mucho respeto… sentía que era más de mi papá. Ahora sí me dieron ganas de hacer un disco todo de candombe. Este proyecto me tiene súper motivada. Y me brotaron más las ganas estando allá lejos. Te das cuenta de que extrañás tu tierra. Además se trata de conectar con mis raíces. El candombe siempre estuvo pero ahora siento ganas de potenciarlo, de profundizar en él.

¿Actualmente cómo está formada la banda y qué vas a presentar en el próximo show?

El 1º. de junio vamos a tocar con mi hermano, Matías, Martín Ibarburu, Nacho Mateu y Manuel Contrera y voy a presentar músicas de mis tres discos: Afrozen (2012), Corazón Diamante (2015) y Bosque (2019).

Voy a tener el gusto de contar con la presencia de dos amigas argentinas: Mía Folino, hija de Hilda Lizarazu, con quien somos muy amigas, y Abril Olivera, que la amo y tiene una música espectacular. Las dos son cantantes, tienen su vida musical, y son súper talentosas.

También van a participar Juliana y Sofía, dos niñas que conocí en el programa La Voz Kids, que van a cantar un tema conmigo.

¿Las coordenadas de esta presentación en vivo?

Las coordenadas de este toque, antes de volverme a Nueva York, son:
Jueves 1º. de junio, en Sala del Museo del Carnaval, hora: 21:00. Las entradas se encuentran en RedTickets.

«Guazuvirá Viejo» de Nico Sarser

Hay música que «está buenísima» y hay música que «hace bien». Esta está buenísima y hace bien. O sea: es el tipo de música que amo escuchar. Hoy los invito a escuchar este tema «a la Patricia». ¿Me siguen en el viaje?

Primero, antes de ponerle play, respiren profundo, que la panza se les llene de aire, y luego suelten el aire despacito por la boca. No piensen en nada más que en la sensación física de recibir ese aire nuevo y soltar el aire que ya no sirve. Repitan 3 veces.

Ahora lleven la atención al contorno de su cuerpo (o sea, de la piel para afuera, una franja de 50 cms aprox). ¿Qué sienten? Observen, perciban.

Sostengan la atención ahí, en el contorno del cuerpo, y pongan «play». Observen qué sienten con los sonidos de la guitarra en esos primeros poquitos compases antes de que entre la voz. Pónganle nombre a la sensación. Si sienten parecido que yo, encontrarán una mezcla de sensaciones muy agradables (*).

Acá, les propongo parar después de las primeras 2 estrofas cantadas y volver para atrás. Esta vez para, al escuchar por segunda vez, observar el centro de su pecho. Al sonar las notas más graves, el Chakra del Corazón vibra bellísimamente, se abre a recibir.

(Siento/creo que el Chakra del Corazón recibe eso tan abierto porque previamente estuvieron esas notas que nos generaban confianza, alegría, agradecimiento y nos abrieron a recibir).

En «un chapuzón» entra el bajo.

Observen qué maravilla cómo ahí se moviliza notoriamente el Chakra del Plexo Solar (4 dedos encima del ombligo) sumándose a la vibración notoria del Chakra del Corazón.

Después (min 0:48 al 1:11) viene una parte más «agitada» (estribillo). Observen su Chakra de la Garganta. 🙂 Se moviliza, ¿eh? ¡Y a la vez se mantiene toda la belleza en el contorno del cuerpo!

Y así sigue la cosa.

Me encantaría saber si perciben algo similar a lo que percibo yo.

En cuanto a la estrofa final:

«Me quedo con tu calor,

sigo con tus movimientos,

llevo en mi alma tu amor,

tu reinado en el bosque

de mis sentimientos»

fíjense si también sienten un manto de cariño envolviéndoles.

Es interesante porque esta estrofa está por el medio del tema también pero ahí se siente diferente a como se siente la estrofa final, siendo que es «la misma».

Y volviendo a la estrofa final: ¿qué sienten cuando termina y se termina el tema? ¿Qué sienten en cada chakra? ¿Y alrededor del cuerpo?

Voilá el efecto de la música en nuestras vidas.

A esta belleza de experiencia la hicieron Nico Sarser y Gerardo Alonso. Aquí los créditos que aparecen en el video de Youtube:

Guitarra acústica, coros y voz : Nicolás Sarser

Producción , Bajo, Cavaquinho , Tres Cubano y Programación : Gerardo Alonso

Grabado y Mezclado por Gerardo Alonso en su estudio.

Masterización: Marco Busso

(*) A mí esos primeros compases me hacen sentir alegría, agradecimiento, plenitud… me elevan la vibración general de manera amable y bella.

Encuentro con Esteban Montaño

Tuvimos el enorme placer de conversar con Esteban Montaño sobre sus próximas dos presentaciones, lo que también nos dio pie para hacer eso que más nos gusta: abrirnos a conocer, a través del diálogo, un poquito más la experiencia de ser músico.

Los animamos a ver el encuentro y conectar con su energía hermosa y disposición generosa para compartir todo esto con Cooltivarte.

Spoiler: en el minuto 29:11 nos atrevimos a pedirle un momento cantado. Es impactante y hermosa su voz. ¡Escucharlo moviliza!

Este viernes 17 de junio presentará junto a Raúl Medina el show Nocturno.
Invitadas especiales: María Noel Taranto y Beth Suzacq.
En La Colmena. 21 horas.

El viernes 24 de junio presentará junto a María Noel Taranto el show Frank y Edith, «a su manera».
Dirección musical y teclados: Raúl Medina.
En Teatro Arocena.

Encuentro con Sara Sabah

Compartimos con ustedes el encuentro que tuvimos con Sara Sabah.

En Cooltivarte queríamos saber más acerca de su próxima presentación en la Sala Experimental, en Malvín, que será el próximo sábado 18 de junio 2022, y que recomendamos con la certeza de que les resultará una experiencia transformadora.

Fue un encuentro súper disfrutable y muy enriquecedor con esta artista quien, además de ser una enorme profesional, es de una calidez infinita, como podrán apreciar en la nota.

Habló de su relación con la música, con esa impronta poética que la caracteriza, y nos permitió habitar su mundo creativo por estos minutos preciados.

Esta vez Sara Sabah estará acompañada por los músicos:

Federico Righi

Martín Ibarra

Nicolás Parrillo

Será un show de esos que consideramos imperdibles.

Entrevista – encuentro con Nicolás Sarser

¡Hola, amigos!

Hoy vengo a compartir con ustedes un encuentro muy bonito con Nicolás Sarser.

El disparador fue su último disco, «9 décimos de la velocidad de la luz«, que está próximo a publicarse. Sus seguidores conocimos en estos días el bellísimo tema «La Higuera» (que pueden escuchar en su canal de Youtube) y pronto se darán a conocer los siguientes tracks.

La conversación fue desplegándose naturalmente hacia diferentes aspectos de la experiencia de vida del músico y del ser humano, resultando en un intercambio muy auténtico y significativo.

Comenzó su experiencia musical por el año 1985, en la banda SI 3, con los hermanos Ibarburu, haciendo covers de The Police. Ha sido parte de diversos proyectos tanto con los hermanos Ibarburu como con Juan Pablo Chapital, Francisco Fattoruso, Anita Álvarez de Toledo, Gerardo Alonso, Gerónimo de León, Sebastián Delgado, Sara Sabah, Jorge Galemire, Urbano Moraes, por nombrar algunos.

En el año 2011 edita su primer disco solista titulado «Buen viento».
En el año 2017 edita su segundo disco solista titulado «Puerta a puerta».
En el año 2021 edita «Paseo de los Eucaliptos».
En el año 2022 edita «9 décimos de la velocidad de la luz».

Espero que la disfruten.
Abrazos,
Patricia

Álbum «Forastero», de Nacho Cejas

Acaba de salir el primer álbum de Nacho Cejas. Se llama «Forastero«, un nombre bien significativo, ya que su música no tiene raíces uruguayas en absoluto. En la plataforma Soundcloud está etiquetada como música country, rock sureño y blues.

Les sugiero darle play. Apuesto que se asombrarán y les gustará muchísimo. En lo personal vengo escuchándolo con entusiasmo desde que salió. Este álbum infunde ganas, fuerza, garra. Probablemente esto se deba a la confianza y firmeza de todos los músicos participantes, y en especial del músico líder.

El álbum tiene algunos covers, temas propios y temas en co-autoría con otros músicos. Es llamativo que a pesar de esto el álbum tiene una unidad perfecta y solo leyendo los créditos es posible saber que hay variación en los autores de los tracks. Hay varios músicos invitados y cada uno le aporta un aderezo especial y bienvenido.

Músicos:

Nacho Cejas – Voz
Pablo Traberzo – Guitarra
Nico Noech – Guitarra
Pablo Scarpa – Bajo
Andres Arnicho – Teclados
Vittorio Bacchetta – Bateria

Músicos invitados :

Edgardo Nieves Triay -Teclados
Federico Righi- Bajo
Gerardo Alonso – Contrabajo
Diego Martinez – Bateria
Florencia Pasquet – Voz
Christian Perla – Guitarra Acustica
Omar Estrada – Coros
Alan Vega – Guitarra
Carlos Carranza – Banjo
Nati Gutierrez – Voz
German Aycardo – Coros

Este disco se presentará en la Sala Zitarrosa el 18 de junio.
Si van, nos vemos ahí.
Será tremendo show.

A continuación, el link.
¡Que lo disfruten!

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