Como Nicolás Maduro, el dictador cubano tuvo un encuentro místico con una ave durante su entrada triunfal en La Habana
«¡Desde la vida eterna nos vigila!», advirtió Nicolás Maduro a sus compatriotas refiriéndose a su antecesor en el cargo. Durante una visita a la casa natal del difunto líder bolivariano Hugo Chávez, el actual presidente de Venezuela también quiso barrer para casa la espiritualidad de sus conciudadanos cuando confesó que el fundador del chavismo se le había aparecido en forma de «pajarito chiquitico». Se supone que de esta manera, post mórtem y transfigurado, Chávez bendijo a su sucesor. En cualquier caso, aquella revelación divina no fue la primera de losrevolucionarios latinoamericanos: Fidel se le adelantó.
