Hace cinco años las imagenes publicadas en numerosos medios de comunicación, que mostraban a presuntos rabinos abrazándose en Irán con Mahmoud Ahmadinejad en la conferencia de negación del Holocausto, convocada en Teherán en el 2007, causaron estupor, perplejidad y enojo en la mayoría de la grey hebrea de todo el orbe y extrañeza y confusión entre los que profesan otra fe, que lógicamente no distinguían ni podían diferenciar a esos judíos ultraortodoxos de otros que tienen la misma apariencia y usan vestimenta similar.
