Silencio…
Me atraviesa la pena cuando diviso un futuro a solas,
cuando por más que me esfuerce se me retuercen hasta las ojeras,
cansada de la contracorriente que me supone tu piel,
que me absorbe cual pajita abstinente, con sed…
Dando zarpazos me recorre un frío extraño,
como el que se siente entre la vida y la muerte…
cuando el alma se te despega y se te echa a volar,
para encontrar la paz absoluta y recuperar lo mejor de nosotros mismos…
¿A quién le grito ahora con este silencio?
que me deja desnuda como el primer día…
cuando una pureza superior nos abrazaba,
y nos envolvía sutilmente en el bucle de los sueños rotos…
