jueves, 7 de febrero de 2013

Pablo VI



El Señor es mi Pastor

Cómo desearíamos que se renovara
y fortaleciera en nosotros el amor al silencio
este admirable e indispensable hábito del espíritu
tan necesario para nosotros
que estamos aturdidos por tanto ruido
tanto tumulto
tantas voces
de nuestra ruidosa
y en extremo agitada vida moderna.
Silencio de Nazaret
enséñanos el recogimiento y la interioridad
enséñanos a estar siempre dispuestos a escuchar
las buenas inspiraciones
y la doctrina de los verdaderos maestros.
Enséñanos la necesidad y el valor de una conveniente formación
del estudio
de la meditación
de una vida interior intensa
de la oración personal que solo Dios ve.
Pablo VI


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4 comentarios:

  1. Para alcanzar tan bellos deseos expresados, no hay nada como el rito gregoriano. Pero eso es algo que, claro, Su Santidad sabía perfectamente.

    Y, a pesar de eso, durante su pontificado, consciente y voluntariamente, con determinación férrea, casi logró hacerlo desaparecer.

    Cuando entre palabras y obras media tan gran distancia, no hay otro remedio que dudar de las palabras, porque de las obras, siempre ante nuestros ojos, es imposible.

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  2. Buenos días Capuchina. ¡Magnífico pasto!.Un abrazo.

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  3. Con la Oración conseguimos encontrarnos con nosotros mismos a través de Él. El silencio nos invita a practicarla en el más puro recogimiento. Es una de las formas maravillosas de tener un encuentro con Dios. Gracias por lo que nos ofreces amiga. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

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  4. Llega un tiempo litúrgico que nos favorece a realizar estas palabras de Pablo VI. Ojala nos sea a todos productivos en la fe.
    un abrazo.

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