Las pseudociencias, al servicio del populismo
Los movimientos populistas han sabido servirse de las teorías negacionistas. Poner en cuestión la existencia del cambio climático o decir que las vacunas no sirven para nada ha ayudado a muchos a ganarse los corazones —y los votos— de miles de personas. Que las teorías conspiranoicas se conviertan en asuntos de debate político no es casual: el populismo y el negacionismo están cada vez más relacionados.






