La fuerza de la simplicidad


A veces no hace falta un gran escenario para crear una imagen potente.
Solo un elemento, una buena luz y una historia que contar.

En esta fotografía nos encontramos un tronco varado, solitario, en la orilla de una playa de Lofoten.
El viento modelaba la arena, el mar dejaba su huella, y el sol luchaba por abrirse paso entre las nubes.
Todo se alineó por unos minutos… y fue suficiente.

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