Una mañana de niebla


Mañana de niebla.
Una situación perfecta para trabajar minimalismo y control de la escena.

La niebla actúa como un difusor natural: reduce contraste, elimina el fondo y deja solo lo esencial.
Aquí la clave fue no llenar el encuadre, sino respetar el espacio negativo para que el sol respirase entre los dos árboles.

📱 Foto hecha con iPhone, y estos fueron los puntos importantes:

  • Medición puntual en el sol para no quemarlo
  • Subexponer ligeramente para mantener textura en la luz
  • Mantener una composición simétrica, pero con pequeñas imperfecciones que la hacen natural
  • Esperar a que la niebla tuviera la densidad justa (ni demasiada ni demasiado poca)

La niebla no se fotografía, se espera.
Y cuando todo se simplifica, la imagen se construye sola.

¿Te fijaste antes en el sol o en el espacio que lo rodea?