He vuelto. 8)
Si fuera un blogger de pro ahora correspondería hacer una crónica extensa y sentía, a la par que periodística y precisa, de estos días que he pasado en la Asturcón y la Semana Negra. Pero como bien te figurarás, astuto lector, malditas las ganas. Ya hay enlaces oficiales para el que quiera ver fotos formales del sarao, y al que le pida el cuerpo empaparse de los detalles culturísticos del asunto, que se lea el A Quemarropa. Aquí vamos a lo que vamos…
Bueno, tampoco es que piense extenderme demasiado con la crónica extraoficial, o esto iba a quedar más largo que mear cuesta abajo. Los habituales ya saben de qué va el asunto, y los que no han ido nunca… que se fastidien; haber ido. Llegamos. Llovió el primer día y luego salió un sol atípico que tostó las neuronas el resto de la semana. Fue llegando gente de forma espaciada el primer par de días. Mucho saludo (y no me lío a poner nombres o ya definitivamente sí que no acabo hasta la semana que viene) y besos y abrazos. Chuletones como Lug manda y unos centollos de tenerles respeto (menos N, que por no tener, no tuvo ni compasión). Y fuimos a actos en las carpas de turno, y saqueamos los puestos de libros, y Kit (la chica que atendía la caseta de Gigamesh) fue un encanto, y Javi disertó ante el diorama enorme de la batalla de Gaugamela (y hasta fue efusivamente felicitado por un agradecido y desconocido transeunte que antes de la explicación no entendía un pimiento ni era capaz de distinguir un macedonio de un persa, con lo fácil que es —si van vestidos de ninja, son persas—). Y vimos a Martin, claro, y a las hordas de asshais que estaban por todas partes (saludad, niños)…
Y la espicha.
Plumas más doctas que la mía serán capaces de describir la espicha en todo su esplendor (otra cosa es que sean unos perros de mucho cuidao y no hagan la crónica, pero no voy a ocuparme yo de todo). Pero lo pasamos muy bien.
Vaaale… Antes de que me lapidéis por dejarlo en eso, ilustraré con un par de fotillos y un video cortesía de terceros. Pero insisto: el que quiera peces, que se moje el culo (o sea, menos querer vivirlas vicariamente a través de crónicas y más ir en persona. Se me da un ardite la excusa que tuviérais: el año que viene, vais sí o sí).
La primera, una de disfraces. Cualquiera que no haya vivido en otro planeta en los últimos meses sabrá que el tema de este año era Canción de hielo y fuego. Entre los ellos hubo bastante guardia del Muro y algunas cotas de malla preocupantes (rezando estábamos algunos porque no se cayese nadie, que volverlo a levantar iba a costar Dios y poleas), aunque el concurso lo ganó un Perro estupendamente caracterizado. En cuanto a las ellas, creo que no hay que echarle mucha imaginación para adivinar cual fue el personaje más escogido:

Sí, yo también pongo una foto de Martin (ahí entre las Melisandres).
(Foto: ©Carlos)
De lo que se me quejó Anraman el otro día fue del trato indigno sufrido por el noble dragón. Lo único que vale la pena replicar es que los dragones, con patatas están dignísimos, y me niego a añadir una palabra más:

Spoiler: al final ganan los Greyjoy.
(Foto: ©Breich)
No puedo poner más fotos porque los que las tiraron se han pasado esta semana poniendo excusas variadas para no pasármelas. Que si estoy de vacaciones y viajando, que si se me ha velado el carrete, que si soy un jodío vago que no las copia al ordenador… (Vale, esto último no lo dijo literalmente nadie, pero estoy seguro de que es la explicación aplicable en el 99,99% de los casos.) Para que la cosa no quede tan poco documentada va a continuación, por cortesía de Germán, el video del numerito musical de al final de la espicha:
Los de Asshai entonando (más o menos) “El oso y la doncella”.
(Video: ©Germán)
Ah, cambiando de tema, también me hice con libros. No muchos, para lo que suele ser normal trincarse allá, pero no era cosa de reventar la maleta:

Botín semanero.
(Foto: ©Yo)
En efecto: hay unos cuantos de Martin. Qué le vamos a hacer, la carne es débil y estaban muy a huevo. También veréis por ahí el librillo de cuentos de Behm que editó la Semana Negra para la ocasión, el muestrario de la exposición de dibujos de Canales&Guarnido, unos tebeícos de capa y colmillo, los primeros cuentos de Matheson (rabia rabiña), la última novela de Rudy, pillada en un momento de debilidad (soy un blando, y el muchacho se pone tan contento con esos detallitos…), y los dos números que van por ahora de la nueva época de la revista Prótesis, que molan un puñao y el amigo Panadero se ha lucido de verdad con ellos.
Hacia el final de la semana (concretamente, el último sábado), ya un pelín hartos de Ídem Negra, unos cuantos nos escapamos al Festival Interceltico de Avilés, donde disfrutamos de la humedad vivificante del lugar (alguna hubo que volvió acatarrada del asunto) y de un buen rato a cargo de los Red Hot Chilli Pipers (hice fotos con el móvil pero no ha salido bien ni una, así que el que no sepa de qué van que se dé una vuelta por el blog de Fel, que ha puesto un video). Me limitaré a decir que en un momento de iluminación comprendí el alto valor estratégico del uso de un batallón de gaiteros en el campo de batalla.
En resumen: que me lo pasé de la caña. 😀
G
Escrito por gorinkai 

