Y salú y dineros.
Y también muchos de estos.
Por cierto, que van tres añitos ya de Chica de Serie B. ¡Felicidades!
G
Ha sido un año raro.
No me apetece entrar en detalles; baste decir que la prioridad ha sido la supervivencia, y en ello seguimos porque parece que aún van a pintar bastos durante un tiempo. Pero, aparte de eso, está el detallico nada obviable de la entrada a saco de la red social de marras…
Y lo cierto es que cambia un poco la perspectiva. Cuanto menos, me puso patas arriba las intenciones originales del blog. A veces, para mejor, todo sea dicho: para las tonterías cotidianas de mencionar, comentar y olvidar, es mucho más práctico usar el Facebook en vez de ocupar espacio bloguero permanente. En otros casos entra la inestimable y puñetera colaboración de Youtube y los histéricos que denuncian y obligan a retirar videos (aunque les hagan publicidad gratuita) y me han dejado incomprensibles o directamente inútiles algunas de las entradas pasadas, que seguramente borraré cualquier día que tenga tiempo y ganas. A veces la comodidad gana a una idea en principio interesante (para qué andar haciendo desde cero fichas de libros leídos si ya existe Anobii). Y a veces, sencillamente, es la simple pereza y el “ya que estoy conectado aquí…”.
En cualquier caso, he decidido hacer un poco de limpieza, replantear un par de cosas y darle otra oportunidad a esto.

He vuelto.
Eso sí; tal vez sean las tocacojoneces cotidianas, tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita. Pero vengo más cabreado que hace un año.
Así que, de momento, una nueva cabecera a tono. Después, ya veremos.
Que tengáis buen año.
G