Telepizza, ¿el secreto está en la masa?, de Esther Vivas
Más fácil entrar en Harvard que lograr trabajo en un Walmart, de Pablo Pardo
Tres milisegundos muy caros, de Paul Krugman
Cómo reformar el equilibrio entre el Estado y el mercado en China, de Joseph Stiglitz
… el nivel de vida chino podría y aumentaría si se asignan más recursos para corregir grandes deficiencias en los ámbitos de la educación y la atención de la salud. En estos ámbitos, el Gobierno debería desempeñar un papel de liderazgo, y los Gobiernos verdaderamente sí lo hacen en la mayoría de las economías de mercado por buenas razones.
El sistema de salud de Estados Unidos que se basa en servicios privados es costoso, ineficiente y logra resultados mucho peores que los sistemas de los países europeos, que gastan mucho menos. Un sistema que se basa más en el mercado no es el camino por el que China debería desplazarse.
… Cerciorarse de que las ciudades sean habitables y sostenibles medioambientalmente requerirá de fuertes medidas del Gobierno para prestar suficientes servicios de transporte público, escuelas públicas, hospitales públicos y parques, como también de una zonificación efectiva, entre otros bienes públicos.Una lección importante que se debería haber aprendido de la crisis económica mundial posterior al año 2008 es que los mercados no se autorregulan. Son propensos a la formación de burbujas de activos y de crédito, que inevitablemente colapsan —a menudo, cuando los flujos de capitales transfronterizos abruptamente revierten la dirección en la que fluyen— imponiendo costes sociales enormes.
El enamoramiento estadounidense con la desregulación fue la causa de la crisis. El problema no solamente consiste en la determinación del ritmo y la secuencia de la liberalización, como algunos sugieren; el resultado final también es importante. La liberalización de las tasas de depósito condujo, en la década de 1980, a la crisis de ahorro y préstamo estadounidense. La liberalización de las tasas de préstamo alentó a un comportamiento depredador que explotaba a los consumidores pobres. La desregulación bancaria no condujo hacia un mayor crecimiento, sino que simplemente condujo hacia un mayor riesgo.
Entrevista a Boots Riley, del grupo de hip-hop The Coup
Aquí se culpa de la pobreza a quien la sufre. En realidad, la pobreza no es un defecto, sino una necesidad del capitalismo para funcionar. Lo curioso es que yo estoy de acuerdo con las élites en una cosa: la pobreza es culpa de lo pobres. No porque seamos idiotas, sino porque deberíamos recurrir a la huelga más a menudo. Así no podrían intimidarnos hasta el extremo de aceptar esos sucedáneos de sueldo que nos pagan.
El desempleo es la gasolina del capitalismo. Lo que permite mantener los sueldos bajos. A la clase dirigente le asusta que florezca el mercado negro, ya que es otra forma de crear comunidad para los de abajo. Si los italianos participan en el mercado negro, les dedican esas películas épicas sobre la mafia, donde todo está romantizado. Se les presenta como héroes inteligentes.
Si el mercado negro lo organizan latinos o afroamericanos, el enfoque es bien distinto, como si fuéramos una especie de bestias salvajes incapaces de controlarnos. Las élites quieren que percibamos a los pobres como alguien distinto de nosotros. El racismo es una herramienta política para mantenernos separados. La única salida posible es una revolución multicolor en la que nos sacudamos la opresión de las élites.
… En realidad, la mayoría de la humanidad ya está convencida. Apenas hay personas que crean en el capitalismo. Casi todo el mundo sabe que el sistema nos explota miserablemente. El problema es que una amplia mayoría social piensa que no se puede hacer nada al respecto. Luego están los que creen que sí se puede, pero no tienen claro cómo empezar. No es un asunto sencillo. La tarea de los disidentes es convencer al resto de que la batalla se puede ganar.
¿Por qué no lo hemos conseguido? Nos centramos demasiado en explicar asuntos macroeconómicos y dedicamos poco tiempo a destapar los mecanismos de explotación. La mayor contradicción del capitalismo es la explotación de la fuerza de trabajo. Deberíamos dedicar más tiempo a explicar por qué la mayoría sufre para pagar su alquiler. La vida de todos sería mucho más sencilla con otro sistema social. ¿Qué alternativa política proponemos? Una en la que los trabajadores tengan mayor acceso a la riqueza que generan.
… cuando sube el paro, siempre empeoran las condiciones de vida de los pobres. Elegir una marioneta digna para la Casa Blanca, por ejemplo Barack Obama, no supone mucha ayuda. El poder no es del presidente, sino de las élites económicas. Los políticos son sirvientes y facilitadores. Hay pequeñas diferencias entre presidentes de EE.UU, pero son las mismas que puedes encontrar en cualquier comisaría entre el que hace de «poli bueno» y el que hace de «poli malo».