Sobre el oro, de Guillem Martínez
¡Tenemos contrato social!, de Cristina Gallach es Alta Comisionada del Gobierno para la Agenda 2030
El futuro que queremos, de José Carlos Díez
… las energías renovables y los coches eléctricos ya son competitivos sin necesidad de subvenciones públicas. Solo se necesita regulaciones que favorezcan o al menos que no penalicen su desarrollo, como el impuesto al sol y el decreto que aprobó el PP para penalizar el autoconsumo fotovoltaico.
Cargar una batería de coche eléctrico cuesta unos cuatro euros y tiene autonomía para 400 kilómetros, mucho más barato que cualquier coche de gasolina, diésel o híbrido. Pronto habrá más oferta, con más autonomía, a menores precios y los coches eléctricos serán de consumo masivo. La potencia de las placas fotovoltaicas se ha doblado, su coste es la mitad que hace unos años y pronto muchas de nuestras casas tendrán autoconsumo con cero emisiones y una reducción significativa del precio de la luz. Las inversiones necesarias serán elevadas y los países que lideren el reto y la tecnología tienen la oportunidad de crear miles de empleos.
Pero para el resto de objetivos: agua, sanidad, educación, desigualdad, discriminación por género, etcétera el mercado será incapaz de resolverlos y será necesaria la implicación activa de los gobiernos complementando la inversión privada y con regulaciones adecuadas. En España hemos perdido un tiempo precioso y cada día la distancia con los países más avanzados es mayor. El nuevo Gobierno tiene el relato pero tenemos que dar la batalla y ganarla. Todos los españoles debemos estar en la batalla. Nos jugamos mucho.
The Fourth Copernican Revolution: Is our universe one island in an archipelago?, by Martin Rees
¿La política nos vuelve estúpidos?, de Santiago Calvo
I, holobiont. Are you and your microbes a community or a single entity?, by Derek J. Skillings
¿Qué ocurriría si se criminaliza la prostitución?, de Manuel Bagues
Biología y orientación sexual, ¿es lo mismo para mujeres y hombres?, de Marta Iglesias Julios
Religion is about emotion regulation, and it’s very good at it, by Stephen T. Asma
La confiscación tributaria sí existe, de Juan Ramón Rallo
The Darwinian Science of the Natural Right to Punish in Lockean Liberalism, by Larry Arnhart
Business is not just business, de Miguel Ruiz Reixa
Organizaciones feministas de 18 países se unen en una campaña contra los vientres de alquiler
Podemos quiere nacionalizar la Sareb y que sea una empresa pública de alquiler
“No puedes defender la igualdad y permitir a hombres comprar a mujeres”.
“Defender la industria de la prostitución como hacen algunos en España es equivalente a decir que hay algunas mujeres que no tienen los mismos derechos que el resto, que pueden ser usadas y agredidas sexualmente”.
“La prostitución es otra forma de violencia contra las mujeres”.
“Los puteros saben que las prostitutas les odian, que es desagradable y que hacen daño y no les importa una mierda”.
“Si quieres saber la verdad de la prostitución, entrevista a los clientes. Los hombres que compran servicios sexuales pueden ser muy transparentes sobre lo que piensan sobre mujeres en la prostitución, sobre todo en los países donde no es ilegal. Cuando terminan, ni siquiera se acuerdan cómo era la cara de la mujer con la que habían quedado. No les importa y no hay nada romántico en ello. Es un abuso serio”.
«Si el Ejecutivo pone el modelo abolicionista en marcha, los defensores de la prostitución usarán todos los trucos para tratar de convencer al Gobierno de que la idea es realmente mala. Y los políticos tendrán que estar seguros, no dudar y ser fuerte cuando le lleguen argumentos del tipo: He sido prostituta toda mi vida y no quiero que destruyan mi posibilidad de ganar dinero».
“No tienen derechos laborales, no son sus empleadores ni quieren tenerlas como trabajadoras porque tendrían que pagarles tasas, impuestos, asegurarlas. Eso no va a pasar. La explotación nunca puede ser un trabajo”.