Podría tranquilamente pegar acá el post de las elecciones de hace dos años atrás.
Ganó el mismo, casi con la misma cantidad de mandatos. También hubo piantavotos (esta vez: Kajlon con su partido nuevo, con 10 mandatos). Y tampoco los moderados o centro izquierda supieron unirse para ganar las elecciones.
El likud de Netaniahu seguirá gobernando. Convocaron a elecciones porque se le rompió la coalición igual que en 2013. Y vaticino una vez más que en dos años vuelve a pasar lo msimo y habrá otra vez elecciones.
Casos para nombrar y que no se aburran:
Los partidos árabes: entendieron mejor que nadie el juego y se unieron todos bajo un mismo partido, logrando la friolera de 13 mandatos, con un asombroso tercer puesto.
Yair Lapid: subido al caballito de la protesta social y ministro de economía del gobierno de Netaniahu, no hizo un carajo y sigue logrando tener 11 mandatos porque es lindo. Menos que los 18 de la vez pasada, pero aún increíble.
Kahlon. Hablemos de Kahlon porque esto nadie lo dice y yo si. Resulta que cuando empezaron los teléfonos celulares en Israel allá por los 90s, había dos compañías en Israel. Son las que inviertieron toda la plata en infraestructura, antenas etc… La gente pagaba 400 shekel por mes en celular. Locura. Pero había que pagar la inversión. El acuerdo firmado con el gobierno les aseguraba a esas dos empresas (Pelefon y Cellcom) la exclusividad por unos cuantos años. Luego, ESTABA PREVISTO que el mercado se abriese a empresas a las que Pelefon y Cellcom estaban obligadas a subalquilarle las antenas. Eso iba a devenir, obviamente, en más oferta y disminución del precio a algo razonable. Esto ocurrió, de pura casualidad, durante el mandato de Kahlon como ministro de Comunicaciones; porque repito: estaba estipulado cuándo iba a ocurrir de antemano. Y toda la gente se creyó que gracias a él la tarifa de los celulares bajó a 40 shekel y tarifa plana. Claro, todos con el telefonito boludeando día y noche lo vieron como al mesías. El tipo se abrió del Lilkud, hizo su propio partido en 2014 (!) y se presentó, arrasando 10 mandatos con el voto licuadora celular.
Meretz: Mi partido favorito bajó una vez más a 4 mandatitos, básicamente porque la gente (incluyéndome) quería tanto que se vaya Netaniahu que eligió dar el voto al laborismo para ver si le ganaba al Likud.
El laborismo, esta vez liderado por Hertzog y Tzipi Livni (que seguramente está por entrar a guinnes porque cada elección se presenta para otro partido diferente) logró la nada despreciable cifra de 24 mandatos. Claro, si no fuera que el Likud sacó 30 y le pasó el trapo. Hertzog no tiene ninguna chance de armar coalición ya que si se alía con los religiosos, Lapid no entraría con ellos. Si se alía con los árabes, Liberman ni en pedo atiende el teléfono, y cualquier otra combinación, no le alcanza para llegar a 61 mandatos.
En síntesis, queridos amigos, más de lo mismo. El Likud es el partido que, como se lo expliqué a mis hijos, tiene la esperanza de que si no hace nada, y se queda quietito, quizás venga un viento mágico y haga desaparecer a los palestinos. Por eso no se toma la molestia de sentarse a negociar una salida para el conflicto. Y mientras tanto, haciendo gala de ser mano dura, los palestinos de Gaza se le metieron por túneles hasta las entrañas del país y nos bombardeadon en TODO el territorio (menos mal que mi vieja no se llegó a enterar de que también en Kfar Saba caen cohetes). Las viviendas están más caras que nunca, los sueldos no suben, las cosas aumentan, EEUU nos tiene en penitencia por las actitudes desafiantes pelotudas de Netaniahu (que si al menos nos llevasen a algún lado, hasta yo lo apoyaría), y ni siquiera Israel clasifica para el Mundial.
Me acuerdo que en 1995 cuando Mendez ganó la reelección perdí toda fe en el pueblo argentino y me retiré en busca de un mundo mejor. Ahora siento algo parecido. ¿Nos vamos a Canadá?
Lo único bueno que salió de todo esto es el feriado en medio de la semana, con ese solcito sionista hermoso del mes de Marzo en Israel.

