Guerra con Hamás – Día 162

La estamos cagando.

Cuando teníamos los misiles de Hamás cayendo sobre nuestras cabezas, estábamos todos unidos bajo una misma consigna: «defendamos nuestro hogar». Los políticos de la oposición rápidamente se sumaron a la coalición gobernante formando un gabinete reducido de expertos en temas militares. Porque había que poner a los mejores de cada rubro en la cancha. Era como cuando Maradona y Caniggia (uno de River y uno de Boca) se tenían que juntar para hacer ganar a la Albiceleste.

Pero ahora que las cosas se calmaron -para algunos solamente, porque no dejamos de pensar en los secuestrados y sus familias, en los evacuados y en las miles de personas que perdieron a alguien en esta guerra-, los políticos vuelven a cagarla.

La gente se caga de frío los sábados a la noche en ir a manifestar en diversas ciudades para que el gobierno renuncie y llame a elecciones. En todos los posts que hablamos sobre esto les pregunté a ustedes, los lectores, quién es el que reemplazaría a Bibi, y qué es lo que propone hacer diferente. Nadie me contesta nunca. Y no lo pregunto porque Bibi me guste o porque piense especialmente que lo que está haciendo está bien o mal, sino porque veo un vacío en la oposición que a mí me da muchísima más inseguridad. Como si fuese a venir algún improvisado a gobernar. Imagino a cuando uno se muda a un barrio nuevo y le cuesta un par de meses saber a qué almacén ir a comprar, dónde hay un tipo que arregla zapatos o en qué lugar las facturas son más ricas. Mientras eso pase, la guerra va a seguir en punto muerto, hasta que alguien se despierte. La oposición, hoy, sigue dormida viendo como la gente se caga de frío manifestando por ellos.

Y para peor, Guidon Saar, por poner un ejemplo, rompió su alianza con Gantz, que podría ser el candidato hoy en día con más apoyo popular. Entonces, seguimos sin aprender nada. Lapid, Gantz, Saar, ¿quién más? No quieren a su vez dividirse todavía más? ¿La, Pid, Ga, Ntz, Sa, Ar? ¿Por qué no lo llaman a Benet también para que arme otro partido más? ¿Y Barak? Sigan dividiendo a la oposición mientras Bibi sigue con su piso de electores intacto y gana caminando las elecciones una vez más.

La coalición gobernante no se soporta internamente. Se odian unos a otros. Pero son vivos. Saben que si se desarman y llaman a elecciones, no van a volver a ganar de la manera en la que lo hicieron la última vez. Van a perder los puestos que ganaron y se acabó. Cosa que cuando Benet fue Primer Ministro no supieron entender, y en vez de poner por encima de todo «quedarse unidos en el Gobierno», duraron un mísero año y dejaron que se desarme la coalición llamando a elecciones de nuevo para que vuelva el quetejedi de siempre.

Si para algo habría que salir a manifestar es para reclamar que la oposición se una y se deje de joder. A esa manifestación voy a ir de cabeza. Con cornetas y todo. Pero primero, hagan los putos deberes.

Guerra con Hamás – Día 157

Los Planes.

Si miramos para atrás, tenemos en el pasado más reciente, la Guerra del Líbano (1982), la Segunda guerra del Líbano (2006) y después enfrentamientos menores a los que no se los consideró guerras sino «operativos». Hay una definición que establece el gobierno y según la cual, se opera de tal o cual manera y eso depende de si se define como guerra o no lo que está pasando. En este caso, velozmente el Gobierno declaró que estamos en guerra y así se actuó. Pero a diferencia de las del Líbano, que duraron decenas de días, acá ya estamos frente a algo que la historia todavía no le puso el nombre. Ya van 157 días, camino al medio año de guerra y las cicatrices que esto va a dejar en la sociedad, todavía no las estamos apreciando del todo.

Y para agregar condimentos, y tal como si fuesen los planes de las vacaciones de verano, ya no es secreto que para Mayo empieza la guerra en el Líbano. Uno puede suponer que si eso ya está planificado, es porque en el sur las cosas se piensan calmar para esa época y disponer de los recursos para limpiar de enemigos la amenaza del norte.

Recién releía que -al menos en el análisis escueto de Wikipedia- decía que como consecuencia del vacío que dejan los palestinos vencidos y echados del sur del Líbano en la guerra del 82, nace Hezbollah. Y así, en determinado momento también nació Hamás en Gaza. Fácilmente vemos como estamos de mal en peor y no podemos sino preguntarnos si semejante destrozo causado en esta guerra por el Ejército de Israel no va a dar comienzo al nacimiento del algo peor que Hamás. Es increíble porque no estamos hablando de un chico al que las malas experiencias lo hacen aprender que «eso no se hace». Acá estamos frente a un enemigo que dice «ahora lo hago de nuevo y peor». Entonces hasta te logra confundir y hacer pensar que por ese camino no vamos a lograr nada. Y si te agarran desprevenido, entonces podés equivocarte y pensar que mejor no atacarlos. Pero leyeron bien. Dije que eso haría Israel si se equivocase. Porque no se puede quedar de brazos cruzados.

Entonces… ¿cuales tendrían que ser los planes? A riesgo de repetirme y para que no nos olvidemos lo vuelvo a escribir: hay que aislar a los palestinos de sus amigotes en el barrio. Cuando no pueda venir a hacerse el guapo sabiendo que tiene al grandote de la otra cuadra o al pibe chorro del edificio de al lado, otro va a ser el cantar. Si no se puede llegar a un lugar por el camino directo, entonces hay que dar la vuelta y entrar por el fondo. Como esas películas que primero te muestran el final y después van desandando el camino hacia atrás.

Israel tiene que lograr firmar la paz con los asociados a los palestinos. Tiene que encontrar la manera de que a esa gente le convenga más eso que apoyar a Hamás. Tiene que lograr (por la vía económica, claro está) que Arabia Saudita llegue a un punto en que diga «má sí… a la mierda con Hamás!». Uno quiere confiar en que eso está ocurriendo tras bambalinas. Yo tengo fé, como decía Palito Ortega, que se está haciendo. No sé si Netaniahu o si alguien más. Por el momento no se escucha mucho y creo que eso es un buen síntoma. Hay que salir a comunicarlo cuando ya esté todo cocinado, para que nadie con intereses encontrados pueda interponerse.

Yo no veo otro camino. Si alguien tiene ideas; si los tan enojados opositores de Bibi tienen alguna idea diferente, me gustaría que la comenten. Si para algo deberían servir las manifestaciones de los sábados, es para proponer caminos alternativos, y me gustaría escuchar cuales son. Porque si no sos parte de la solución, pasas automáticamente a formar parte del problema.

Guerra con Hamás – Día 151

Seriedad.

Hoy no iba a escribir nada. Me senté frente a las noticias luego del período más largo del día en el que no leo nada, que son las 6 horas que duermo a la noche. Cuando me despierto y voy a los diarios tengo esa esperanza loca como cuando sé que San Lorenzo jugó a la noche y al levantarme imagino que abro los diarios y dice que ganamos. Y ahora todas las mañanas espero abrir la tapa y ver un font de tamaño que todavía no se estrenó en Israel y que se lo deja para ocasiones que todavía no han ocurrido, y que lo usan por primera vez para decir que agarraron a Siwnar vivo.

Pero no. Esta noche no ocurrió. Quizás me lo están reservando de regalo de cumpleaños. Falta poco.

Lo que leí, que me hizo enfurecer y venir a descargarme escribiendo estas líneas es el pedido de Estados Unidos de que Israel empiece un cese del fuego ANTES de las negociaciones por los secuestrados, para demostrar seriedad.

Esperen un segundo que voy a leer de nuevo para ver si no leí mal porque no puede ser que alguien haya propuesto semejante barbaridad.

Ahí lo tienen. Es de verdad. Como si Israel tuviese que demostrar seriedad. Como si Israel no hubiese cumplido hasta ahora con todo lo pactado. Como si Israel no hubiese tenido que tragar saliva y negociar con terroristas cuando ningún país del mundo negocia con terroristas -y muchísimo menos Estados Unidos-. Como si en los intercambios de rehenes de noviembre hubiese sido Israel el que demoró los procesos al no dar las listas de nombres, al no aprobar en forma caprichosa, al no entregar a los niños y mujeres a pesar de que eso era lo pactado. Como si Israel no hubiese entrado los camiones con ayuda humanitaria como se pactó y aún mucho más que eso.

¿Quieren que Israel demuestre seriedad? ¿Qué tan serios quieren que seamos? ¿Serios como lo que fue Hamás el 7-10? Porque si a mi me dicen que responda con seriedad al ataque del 7-10, y después de esta escupida en la cara, no queda nadie con quien negociar del otro lado. ¿Viste cuando tenías piojos en la primaria y te ponían ese líquido con un olor horrible en el pelo para que no te pique y matar a los piojos? Estoy seguro de que si tenías 35 piojos, solamente eran unos 18 a 20 los que te hacían picar la cabeza. Otros estaban ahí nomás, tiraditos en el pelo, descansado. Pero cuando hubo que reaccionar, le diste con el peine fino y el líquido mortal ese y no preguntaste uno por uno quién era el que estaba rompiendo las pelotas. Les diste masa a todos por igual.

¿Así de serios quieren que seamos? Están tirando del piolín terriblemente y hacen que gente como yo, que siempre tendió a soluciones pacíficas esté perdiendo la paciencia. No se olviden de que cuando mataron a Rabin, uno podía pensar que la sociedad iba a sensibilizarse y que iban a pisar el freno y girar hacia la izquierda y afianzar las ideas de Rabin, el pacifismo y la mar en coche: todo lo contrario ocurrió. Fueron a elecciones y adivinen quién ganó por primera vez y se convirtió en Primer Ministro. Bibi Netaniahu.

Asi que sigan jodiendo. Sigan jodiendo que nos van a terminar cansando. Y el título de «el ejército más moral del mundo» lo vamos a quemar en la plaza de Dizengoff junto con los discos de los Beatles. All you need is love? Las pelotas.

Guerra con Hamás – Día 149

Ajedrez.

Algunos se habrán preguntado si se terminó la guerra que no escribí más. No. No se terminó. Pero es que nos están escondiendo las cartas. Los dos bandos. El nuestro y el de ellos. Y por un lado mejor, porque mientras Hamás juega a las escondidas y no responde si la propuesta del cese temporario del fuego a cambio de secuestrados es aceptado o no, si las condiciones le vienen bien o si van a rechazarlo, ni siquiera da la lista de los secuestrados que están vivos, y el Ejército de Israel sigue haciendo su tarea de limpieza de terrorismo de base en el sur de la Franja de Gaza. Podríamos pensar que si es por nosotros, que se tomen el tiempo que quieran, porque desde hace meses que el sur de Israel (Ashdod, Ashkelon, todos los kibutzim y demás) están llevando una vida normal sin cohetes que les lluevan, pero no podemos pensar eso porque en ese tiempo que pasa, hay 138 israelíes viviendo un infierno. Y no se los puede dejar ahí.

Entonces Israel presiona. EEUU presiona. Egipto presiona. Hasta Irán presiona. Pero Hamás no dice ni pío. Vaya uno a saber si no es porque Sinwar está desconectado de las milicias, como dicen, o si no estará muerto como se merece. Lo cierto es que en estos días Israel se dio el lujo de elegir autoridades municipales (intendentes y demás), se dio el lujo de empezar el ciclo lectivo en Sderot, una de las más castigadas ciudades en la vecindad de Gaza, se dio el lujo de debatir la ley del servicio militar, y hasta de debatir si la canción de Eurovisión que se presenta va a ser descalificada o no.

Sin embargo, y a pesar de toda esa necesidad de seguir adelante, uno se topa con historias increíbles de chicos de 20 años que perdieron una pierna en Gaza y se están recuperando y empezando a darse cuenta de que su vida a partir de ahora y por los próximos… ¡65 años! va a ser un poco diferente de lo que pensaban. Y te topás con familiares de secuestrados siendo entrevistados y te tratás de meter en su cabeza. Pensás qué harías en su lugar. Si imaginarías lo peor para no ilusionarte, o si mantendrías a la fuerza esa pequeña esperanza viva a riesgo de pegarte el porrazo con la triste realidad de la muerte llegado el caso. Si elegirías paralizar toda tu vida para hacer de la espera y la lucha por recuperar a tu ser querido una forma de vida, yendo de la Plaza de los Secuestrados a un colegio a dar una charla y de ahí a una manifestación en el Congreso y de ahí a un entierro y de ahí a una nota en un canal de TV y así.

Qué harías. Que es lo que harías. Así como en Pesaj la tradición sugiere que cada uno se vea a sí mismo como si uno hubiese salido de Egipto luego de vivir en la esclavitud, ahora todos deberíamos parar una vez al día como mínimo e imaginarnos que un ser querido está allí en Gaza, siendo una pieza en este ajedrez silencioso que ambas partes están jugando. Y sentir. Ver lo que se siente. Aceptar ese dolor. Porque se los debemos a todos los que les tocó en desgracia tener sus vidas a merced.