Guerra con Hamás – Día 327

Tuve una idea, pero no.

Ayer una noticia me sacudió. Nombraron a un miembro del ejército un Oficial (Katzin) Principal en Gaza. Es decir, un puesto con nombre y todo que anuncia que Israel se piensa quedar en Gaza por un tiempo. Recordemos que en 2005 tanto el ejército como los israelíes que allí vivían, se retiraron en forma unilateral y voluntaria a cambio de nada y esto fue lo que obtuvimos en lugar de la paz tan ansiada.

Entonces tuve un rayo de esperanza pensando que quizás, cambiando de método, la cosa cambie. Sin «colonos» israelíes pero con presencia militar, Hamás no va a poder gobernar las calles de Gaza una vez que la guerra termine. Tampoco van a poder construir túneles interminables como los hay hoy, para ejecutar sus actividades terroristas. La ayuda humanitaria que llegue -se le haría llegar- no la va a administrar un gobierno corrupto como es el de Hamás sino que llegaría a la gente en forma directa de manos de Israel. Y con este panorama tan romántico y hermoso, quizás la gente normal, empiece a ver que su vida cambia para mejor, y que quizás se pueden convertir en israelíes-árabes como los que viven en Tira, Jaljulya y demás ciudades árabes que están insertas dentro de Israel sin problemas, a las que todos los judíos pueden ir a hacer compras y demás.

Pero me duró poco la ilusión al estilo «imagine all the people» de John Lennon. Y ya te digo por qué.

Israel se creó como un país para que los judíos puedan vivir en él. Tan chotos somos los judíos a los ojos del mundo (especialmente en aquella épóca, apenas terminada la segunda guerra mundial) que el mundo estuvo de acuerdo en que había que crear un país para los judíos. Como si fuese una isla para los leprosos. Algo que no existe en ningún otro país del mundo. No existe un «país para negros» o un «país para personas de ojos celestes» o un «país para lesbianas». Pero sí existe un país para judíos. Y a pesar de que pasaron más de 70 años de aquella definición casi ofensiva -si se la mira como acabo de describirlo- vemos por las reacciones alrededor del mundo que el ser judío sigue siendo razón suficiente para millones de personas para levantar una bomba molotov y tirarla contra una sinagoga o salir con una camioneta llena de explosivos para volar una embajada de Israel alrededor del mundo. Entonces esa necesidad de un país en el que los judíos puedan vivir sin ser expulsados ni discriminados -ni asesinados- por el solo hecho de ser judío, lamentablemente, todavía existe.

Así pues mi idea se fue al tacho. Porque si la primavera de Gaza funciona, esos 2 millones de palestinos van a recibir -llegado el día- un documento de identidad israelí. y los 15 diputados árabes que hay hoy en congreso se convertirán, por una cuestión lógica de representación, en 32. Y con eso, gobernás el país. Con eso podés derogar leyes que dicen que en Shabat se respeta el feriado. Con eso podés desmantelar el ejército. Con eso imponés el estudio del Corán en los colegios y cambiás el idioma oficial del país al árabe y sacás esa estrella pelotuda de la bandera y le cambiás el color por rojo verde y negro. Con eso perdés la esencia y definición del Estado de Israel, que se creó, como ya dije, en el hogar para los judíos.

Así que no… no va a poder ser. Despertate. A no ser que se llegue a un acuerdo demográfico -como ya lo propuse hace meses- en el que cientos de miles o un millón y pico de gazatíes se vayan a vivir a Egipto y a Qatar voluntariamente -en donde seguramente la van a pasar mucho mejor que en Gaza-, la idea no será viable.

Me imagino lo decepcionante y desesperante que debe ser estar en la mesa en la que se tiene que resolver el futuro de Gaza y ver que todas las soluciones posibles, son malas.

Guerra con Hamás – Día 326

Rescatado con Vida

Ayer, una buena. Farjan Kadi fue rescatado de los túneles de Hamás con vida. Y ese rescate, a manos del Ejército, tiene varias particularidades. La primera es que es el primer caso de secuestrados que es rescatado de los túneles vivo. La segunda es que el secuestrado es musulmán. Y así como lo escuchás, los mal paridos de Hamás, supongamos que lo secuestraron por error, no lo liberaron en estos 11 meses.

Finalmente, y según lo poco que se sabe por el momento, los captores que lo estaban vigilando, cuando escucharon que Tzahal se acercaba, salieron corriendo como ratas y lo dejaron a Farjan ahí tirado.

¿Y qué pasa con los 108 que restan? Lamentablemente acerté lo que dije el otro día: Hamás volvió a rechazar la propuesta que se les acercó (ya que no se dignaron a aparecer en la mesa de negociaciones en Qatar). Y se sigue debatiendo. Aparentemente los puntos álgidos son el corredor de Filadelfi (límite entre Egipto y Gaza) y el corredor de Netzarim, que corta la franja en dos entre norte y sur, en la que Israel quiere establecer algún tipo de control en el futuro.

Es increíble que Hamás, hecho percha como está en este momento, tenga todavía el derecho o la posibilidad de establecer algún tipo de condición en esta guerra. Lo que nos enseñaron es que el que gana la guerra, gana la guerra. Acá parece ser otra la historia.

Y no se puede pasar por alto que el número de soldados caídos en esta guerra, ya pasó la exorbitante cifra de los 700. Una tragedia por dónde se la mire.

Guerra con Hamás – Día 323

Ataque Preventivo en El Líbano.

Digo y repito: al decir que Hezbollah nos ataca, les estamos haciendo el juego a ellos. Porque por si no nos dimos cuenta, y a pesar de que cada tanto a mi se me suelta la cadena y digo que me chupa un huevo lo que diga el mundo, y que tenemos que hacer la que nos convenga a nosotros, es importante que la prensa israelí y todo el sistema de concientización que funciona hoy en día alrededor del mundo, empiecen a usar El Líbano en lugar de Hezbollah.

Hezbollah es un partido político con 15 diputados en el congreso y forma parte de la coalición que gobierna en el Líbano. No es un grupo de terroristas anárquicos a los que no se los puede controlar. Y si de controlar se trata, es El Líbano el responsable. No son refugiados palestinos. Ni siquiera son Sunitas, ya que todo ese movimiento terrorista es Chiíta, que odian tanto a los sunitas como a Israel. Solamente se suben a este tren de Hamás para justificar sus ataques, todos ordenados por Irán.

Israel atacó esta madrugada en El Líbano. En el operativo participaron decenas de aviones israelíes (se habla de 30 a 100, el número no está confirmado) y lo hizo para anticiparse a un ataque mortífero que El Líbano tenía a punto de ejecutar esa misma mañana en el que se habla de 6000 misiles listos para ser disparados sobre el centro de Israel. La información de inteligencia llega y por suerte esta vez fue a tiempo y se le hizo caso. Israel evitó un ataque tremendo de un país. Y el mundo tiene que entenderlo.

Por eso pido encarecidamente a la gente, a vos, a todos, que dejen de decir que el que ataca es Hezbollah, porque eso hace parecer el conflicto como «problema de Israel». La ignorancia de los detalles del conflicto hacen que un argentino que vive en Lanús piense que Hamás, Hezbollah, Fatah y todo eso, son lo mismo. Y no. No lo son. El Líbano es un país, y la ONU, la OTAN y el mismísimo Mercosur tienen que entenderlo.

Israel tomó la iniciativa y se defendió. Está en guerra y la tiene que ganar. Y al que no le guste, que se ponga en la fila.

Guerra con Hamás – Día 317

Lo que no va a pasar.

Quiero hacer un compilado de cosas que no debemos olvidar. Hasta les diría que lo impriman en un papelito y lo plastifiquen, lo guarden en la billetera y lo lean una vez al día. Como hacía Ross en Friends con las 5 mujeres que más le gustaban en el mundo.

  1. Las manifestaciones en el mundo a favor de Free Palestine son numerosas, sí. Pero por cada manifestante que salen a la calle, hay 10 que no lo hacen porque están de acuerdo con el accionar de Israel. Porque están de acuerdo que los palestinos de Hamás son unos bárbaros asesinos.
  2. Cuando en los medios hacen un escándalo porque Israel atacó un centro palestino y murieron mujeres y niños, no te dejes engañar por la prensa, que sólo busca vender: ¡a nadie realmente le importa! Lo difunden de esa manera como una forma de criticar a Israel. Porque si realmente les importase, todavía estarían hablando de los ¡12! niños que Hezbollah asesinó en su bombardeo. Pero como eran israelíes, entonces no son noticia.
  3. A Israel lo llevan reiteradas veces a la corte internacional de justicia de La Haya por incumplimientos de las «leyes de la guerra». Pero no llevan a nadie que haya sido responsable de la masacre del 7-10. No les embargan los bienes ni sus cuentas millonarias, no emiten órdenes de arresto contra sus líderes que se pasean por el mundo árabe como si fuese la calle peatonal de Mar del Plata.
  4. La excusa del movimiento de liberación de palestina que utilizan para justificar los ataques de Hamás disfrazándolos de «resistencia contra la ocupación» no es válida cuando se trata de los ataques de Hezbollah, ya que este es un partido político con todas las de la ley en El Líbano, y posee 15 bancas en el parlamento de Beirut, y hasta es parte de la coalición que gobierna el país. Así que nada diferencia los ataques que sufre Israel en el norte de uno que podría perpetrar Hungría a Serbia, por dar un ejemplo. El que ataca es El Líbano y no Hezbollah. No caigas en la trampa. Si Irán le copa la parada a El Líbano es porque El Líbano se lo permite. Y si El líbano tuviese algo de que quejarse al respecto, ya habría ido a la ONU. Pero eso tampoco va a ocurrir. Y el mundo no hace nada contra El Líbano. No lo lleva a La Haya, no lo condena en la ONU, no lo sanciona internacionalmente. Nada. Lo disfraza de «Hezbollah» para poder hacer la vista gorda como lo hace con Hamás.
  5. Si es cierto que la gran mayoría de habitantes de Gaza son pobres inocentes palestinos que quieren vivir en paz, ¿por qué no se vio ni una sola manifestación a favor del cese de fuego, pidiendo por la liberación de los secuestrados a cambio de paz? Y no me digan que por miedo a Hamás, porque en determinado momento había más de 1.5 millones de palestinos en Rafiah, y si salen a manifestar, digamos, solamente un cuarto de esa gente, Hamás no los va a matar a todos. Estoy de acuerdo con que si salen 20 a protestar, los matan y nadie se entera. Pero a 250 mil, en Rafiah, cuando «todos los ojos estaban en Rafiah», no los podrían haber matado. Si no salen a pedir la paz es porque no les interesa. Porque quieren la destrucción de los judíos y del Estado de Israel.
  6. El Mundo entero se está haciendo el boludo y no se da cuenta de que los musulmanes les están copando la parada despacito y en silencio. Y cuando se quieran acordar, van a tener que votar leyes que prohíban a las mujeres salir sin velo porque de lo contrario van a tener manifestaciones violentas o atentados en sus capitales.

Con esto tenemos suficiente. No olvidarse de esas cosas para no sentir culpa cuando defendés a tu gente, cuando defendés tu derecho a existir, y cuando hacés lo que hacen todos y en las tapas de los diarios del mundo te acusan con un dedo. Que se metan el dedo en el bolsillo de atrás del pantalón, si es que se entiende lo que digo.

Guerra con Hamás – Día 313

Misión Imposible.

Después de semanas en las que la negociación por la liberación de los rehenes se había interrumpido, y después de meses en los que cada propuesta que hizo Israel fue rechazada de plano por Hamás, hoy se vuelven a encontrar en Qatar para tratar el tema.

Lamentablemente, no hay nada que esperar de esa reunión. Te lo digo con la esperanza de equivocarme pero con la certeza de que nada va a acordarse. Y las razones son tan fuertes que no creo que alguien tenga confianza en que se va a acordar algo.

  1. Hamás no va a estar representado en esa reunión. ¿Qué podés esperar de una negociación en la que una de las partes no va a ir?
  2. Respecto del límite entre Egipto y Gaza (el «Eje Filadelfi», así se llama), Israel demanda permanecer allí para evitar todo el contrabando de armas que en los últimos 20 años produjo lo que produjo. Hamás demanda que Israel se retire totalmente.
  3. El Paso de Rafiah. Es el paso fronterizo entre Egipto y Gaza. Israel demanda un control neutral que no sea ni Hamás ni la Autoridad Palestina. Hamás demanda que únicamente sea o Hamás o la Autoridad Palestina.
  4. La lista de los rehenes secuestrados. Israel demanda la lista de los 33 rehenes vivos que serán liberados. Hamás se niega a hablar de nombres hasta que el acuerdo esté firmado. Obviamente que la intención de hamás es devolver cuerpos de secuestrados que ya se sabe murieron (alrededor de 50) en lugar de vivos.

Hay más. Pero creo que con esto alcanza para saber que así no vamos ni a la esquina. Creo yo que el encuentro se hace por cuestiones políticas. Porque Biden presiona. Porque los familiares de los secuestrados presionan. Porque Arabia Saudita está que se sale de la vaina por que termine esta guerra para poder avanzar con los acuerdos con EEUU e Israel. Pero no estando Hamás presente, y con diferencias tan grandes, que en ambos lados tienen mucho sentido exigirlas, creo que el diario de mañana va a tener que buscarse una nota tapa en otro lado.

Guerra con Hamás – Día 311

Otra vez la Dulce Espera.

Si algo hay que reconocer, es que cuando empezó la guerra, tanto el vocero del Ejército como el ministro de defensa Galant y Netanyahu, dijeron a los cuatro vientos que los líderes de Hamás iban a ser encontrados y asesinados en dónde se escondiesen. En lo personal, me pareció demasiado pretencioso salir a boconear así. Parecía más bien un perro que ladra. No sé si eran realmente conscientes de las capacidades del Mossad, o simplemente tuvimos suerte. Lo real es que lo están cumpliendo.

Asesinar a Hanye en el mismísimo Teherán y al #1 del ejército de Hezbollah en Beirut es realmente un acto de coraje.

La respuesta de ambos, se dice, no se hará esperar. Pero en eso estamos. Hagan sus apuestas de si va a ocurrir hoy, mañana o pasado. Intenten adivinar si los vamos a poder interceptar antes de que entren siquiera en el cielo israelí como la vez anterior el 14 de abril. Traten de imaginar si intentarán atentar contra objetivos militares -lo que sería más «moderado», si se quiere- o contra objetivos civiles -lo que desataría una cadena de respuestas que no sabría decirles que tan al carajo se va a ir todo con eso-.

Les cuento que durante los últimos años, previos a la guerra, mientras nada salía en los diarios del mundo, tanto Irán como Hezbollah se la pasaron amenazando y boconeando frases explosivas(?) como «vamos a hacer arder Tel Aviv», «Israel va a dejar de existir» y demás. Las promesas más terribles para con este pequeño país, sin que hubiese medidado ninguna causa circunstancial en ese momento. Y ahora que les dimos más de una razón para actuar, pareciera que todos están reconsiderando sus pasos.

¿Será que esas declaraciones las hacen más para mantener sus gobiernos fuertes ante los ojos de sus pobres ciudadanos que creen estar gobernados por super-héroes ultrapoderosos? Porque si es para atemorizar a Israel, sepan que por estos lados ya circulan memes y chistes de todo tipo. Nadie altera su rutina por sus amenazas. Ya pareciera que la gente dice «que tiren los misiles de una vez, así hablamos de otra cosa!».

Intuyo que los líderes del mundo presionan a Irán para que no cause una guerra de dimensiones descomunales con una respuesta exagerada. Y los invito a pensar un poco en eso. Porque nos la pasamos diciendo que las potencias en lo único que piensan es en la guerra. Que Estados Unidos se mete en guerras que no tiene nada que ver. Que a las potencias les conviene porque así venden más armamento y miles de etcéteras más. Y sin embargo, cuando aparece la oportunidad de armar una guerra de aquellas que entran en los libros de historia… todos piden que por favor no se zarpen. Que respondan de alguna manera controlable por las defensas disponibles y que les sirva a ellos para no quedar como peleles frente a sus propios ciudadanos. Entonces todos los que suelen decir que la industria de la guerra y todo eso… pareciera que la vienen pifiando. Recordemos esto para que en un año cuando hablen les recordemos que el mundo no está a la búsqueda de Guerras. Si las quisiese, la podríamos haber tenido hace rato.

Mientras todo esto pasa, hoy es «Tisha Be Av», es decir, la fecha en la que -estadísticamente imposible, pero real- se conmemora la destrucción del primer Gran Templo de Israel y del segundo. El primero a manos de los Babilonios y el Segundo a manos de los Romanos. ¡El mismo día! Hay quienes dicen que Irán podría atacar hoy, como para agregar un hecho terrible más a la lista de las destrucciones que se conmemoran hoy en Israel. Claro que hoy no hay un Gran Templo como lo hubo en el pasado en Jerusalem. Veremos a qué apuntan.

Las indicaciones a la población no cambiaron. Todos hacemos nuestra rutina normal. Yo quiero imaginarme (o mejor, cuentenmé) qué se imaginan que pasaría en Buenos Aires si se «supiese» que Chile está por disparar misiles de un momento a otro. ¿Cómo se imaginan su ciudad en ese momento? Acá, mientras tanto, estoy en la oficina, a punto de terminar este post para comerme una manzana y seguir laburando normalmente.

Mitad de Camino

Interrumpo por hoy la serie interminable de la Guerra con un post importante en lo personal.

Hoy es un día especial en mi vida. Muy especial. Alrepedo, pero especial.
Es que un 12 de Agosto de 1997 llegué con mis valijas llenas de casi nada a este país increíble llamado Israel.
¿Y por qué es un día especial hoy y no el 12 de agosto del año pasado o del que viene? Porque es justo este año, en este momento mientras escribo estas líneas, que acabo de pasar la mitad de mi vida en cada país, y a partir de este momento me convierto más en israelí que en argentino.
Bullshit. Ser argentino es algo que no se deja de ser nunca. Para bien o para mal, es parte de la huella digital en todo lo que hacemos. Y podría decir que en mi caso es para bien. Porque en Israel, ser argentino tiene esa ventaja de ser un poco más considerado, más apasionado, más discreto, más agradecido (al menos en mi caso, aclaro).
Y al ser israelí aprendí otros valores que como argentino no tenía: ser más patriota, ser más hermano y empático del desconocido que va por la calle, más honesto, más luchador, más generoso.
En síntesis, y para no hacerlo largo, me siento un afortunado y estoy muy agradecido, tanto a Argentina como a Israel. Creo haber sido inteligente como para elegir lo mejor de cada casa y aplicarlo para convertirme en un bicho raro. Un argentino raro y un israelí raro. De esos que no hay ni allá ni acá. Una mezcla, en mí opinión, es exitosa en su química.
Feliz. Feliz de la vida! Feliz de la decisión que tomé. Feliz por todo lo que logré. Feliz de no haberme equivocado con la primera sensación que tuve al llegar: que nunca sabés dónde vas a estar ni qué vas a estar haciendo dentro de 5 años. Y afortunadamente, a los 54 años, lo sigo manteniendo. Como si el camino recién comenzase. En este país, si te esforzás, es para progresar y no para evitar hundirte. Y en Argentina yo aprendí a esforzarme porque allá todo es más difícil. Entonces traje el as de espadas en el bolsillo y siento que lo supe usar.
¡Gracias Argentina! ¡Gracias Israel!

Guerra con Hamás – Día 306

Este no va a ser un post fácil de digerir. Aviso.

Otra vez digo lo mismo: no me gustaría ser quien tiene que tomar las decisiones en esta guerra.

Lo más fácil de pensar y de decir en este momento es que hay que hacer «lo que sea» para traer a los secuestrados de vuelta a casa. Y que se sepa que ya murieron más soldados que los secuestrados que fueron llevados a Gaza. Es decir: se han perdido vidas humanas para salvar vidas humanas. Nadie podrá decir que no se hizo nada. Y si alguien quiere intentar decirlo, que se lo diga en la cara a la mamá que perdió a su hijo, un soldado que intentando rescatarlos del barro de Gaza cayó en combate a los 20 años y dejó a una novia y a sus hermanitos y a su madre llorando eternamente. Que tenga el coraje de decirle que nadie hizo nada para rescatarlos.

Algo hay que entender. Para rescatar a Guilad Shalit, un soldado secuestrado hace ya más de 10 años, se entregaron a cambio más de mil terroristas que estaban en cárceles israelíes. Hamás entendió que esa moneda de cambio le sirve. Por eso secuestraron no solamente soldados sino también civiles y hasta cadáveres, para poder negociar.

Y para hacertela aún más difícil, ponete a pensar que vos vivís en los kibutzim del sur, a 2 km de Gaza o en Metula, a metros de Hezbollah. Y escuchás en una manifestación que dicen que hay que parar la guerra ya mismo si esa esa la condición que pone Hamás para devolver a los secuestrados. Y por otro lado leés que Hamás no solo no fue derrotado sino que ya están disparando misiles de nuevo sobre el sur de Israel! Incluso estando el ejército todavía adentro de Gaza! Entonces no podrás menos que imaginarte que si esa guerra termina YA, como exigen, y vuelven los 50 secuestrados vivos y los 60 ya sin vida, el próximo evento te puede tocar a vos. No será un 7 de octubre, pero alcanzará con una camioneta solita con dos terroristas para secuestrarte a vos o a tu mamá en el sur de Israel. O que Hezbollah siga tirando misiles que dejen a tus tres hijos huérfanos como les pasó a esa pareja que iba lo más campante manejando por Kiryat Shmona en el norte.

No sé si habrás hecho el ejercicio de ponerte en los zapatos de la gente que tiene su casa, su negocio, sus clientes, su vida en el sur y hace 10 meses que está en una habitación de 4×4, sin un comedor en el que sentarse a comer con su familia como vos.

No sé si hiciste el ejercicio de ponerte en los zapatos de la gente que tenía una casa y hoy tiene una ruina en la que todo explotó por un misil de Hezbollah y se le quemaron todas las fotos de toda su vida, o el negocio que montaron pidiendo un préstamo que todavía no terminaron de pagar y ahora no lo tiene para poder trabajar.

No sé si te pusiste en los zapatos del Comandante del Ejército, del Ministro de Seguridad o del Primer Ministro para mirar a la cara no solamente a las 110 familias de los secuestrados sino a las 200 mil personas que hace 11 meses que no pueden volver a su casa por miedo a ser parte de las 110 familias y tener mañana un secuestrado entre sus seres queridos.

Terminar la guerra hoy, es plantar la semilla de otros 250 secuestrados mañana. Es pan para hoy, hambre para mañana.

Y cuando eso ocurra, ¿qué haremos? ¿Usaremos la cinta amarilla de nuevo o cambiaremos de color? ¿Los que se fueron del país huyendo de la guerra, volverán? ¿Se solidarizarán en el mundo o dirán que ya es suficiente, que nos arreglemos solos?

Como ven, siempre hay una frase fácil: «sacarle a los ricos y darle a los pobres»; «combatir el hambre en el mundo»; «dar trabajo a quien no tiene». Las frases son siempre correctas. Pero la implementación no es tan sencilla, y cuanto más lejos te encontrás de los lugares de poder y de decisión, más fácil es levantar la voz y protestar. Pero fácil no es. Y todo tiene un costo que el que protesta no quiere ver y no propone una solución, pasando a formar él mismo parte del problema.

Sin mucho esfuerzo se pueden dar cuenta de que terminar la guerra ya mismo para recuperar a los secuestrados quizás se vea bien ante los ojos de muchos, pero hay también otros muchos muchos, que van a empezar ese mismo día su noche más larga.

Guerra con Hamás – Día 303

Lo que se viene.

Al igual que cuando uno se quiere pelear pero no se quiere pelear a la vez, y avisa que va a golpear para ver si alguien lo detiene, así está medio oriente en este momento.

Israel se tomó las libertades de actuar, eliminando a dos de los cabecillas más grandes de Hezbollah y de Hamás. Un logro impresionante del cual no tenemos los detalles y hay varias versiones de cómo ocurrieron, pero de los cuales Israel se hizo cargo. Uno ocurrió en el corazón de Beirut, en El Líbano, y el otro en el corazón de ni más ni menos que Teherán, en Irán.

Irán, que es el mandamás de todas las organizaciones terroristas de la zona (sean sunitas, chiitas o mona chita), siente que una vez más le tocaron los huevos. Como dijo ayer un periodista: «Israel está de joda por los países enemigos y eso Irán no lo puede permitir». Claro… cuando tenés un pueblo esclavo, no podés dejar que te mojen la oreja. Tenés que responder para probar que todos esos desfiles elegantes en los que los uniformados iraníes sacan a pasear sus cohetes, no lo hacen solo para demostrar sino que llegado el momento, los van a usar. Y si este no es el momento para Irán, entonces quedará al descubierto que son perro que ladra.

Asi pues que la coalición de defensa a Israel está de nuevo en guardia esperando el momento de entrar en funciones. Biden, que podrán decir tooooodo lo que quieran acerca de cuánto quiere o no quiere a Netaniahu, cuando las papas queman, como siempre lo digo yo, va a mandar el armamento y la defensa que haga falta, por más amenazas de cortar el chorro que haya hecho. Y ya mandaron portaaviones y demás para la zona.

Se habla de un par de días. No sé de dónde sacan la información. Yo si fuese el encargado de los cohetes, no le diría a nadie (¡a nadie!) cuándo voy a atacar. Pero acá pareciera ser que hasta hablan por teléfono y les dicen «ché, a eso de las 4 te mando un par, y a las 7 y media una docena más. Todos para el norte. Máximo llegamos a Hedera, no te hagas drama». Porque Israel sigue su rutina contento y tranquilo. La gente no sale a comprar provisiones, nadie altera sus agendas ni deja de salir a pasear. Lo único que está pasando es que ciertaas aerolíneas no están llegando a Israel debido a que las tripulaciones se niegan a volar a estas pampas.

El ejército israelí insiste en tranquilizar a la gente diciendo que ante cualquier amenaza, tenemos la forma de neutralizarla y de defender al país. Y otra vez, si yo fuese el encargado del ejército, no diría una cosa así si no estuviese seguro. A lo sumo me callaría la boca. Pero se los nota confiados. Supongo que hoy en día las imagenes satelitales dan una idea clara de cualquier movimiento de armamento al punto tal de ganar un par de horas y saber qué es lo que el enemigo planea.

Y bueno… como todo verano, acá en Israel, las cosas se calientan un poco. Quedamos a la espera.