Guerra con Hamás – Día 508

Tristeza Pelirroja.

Hoy fue un día sumamente triste. Multitudes acompañaron a lo largo de las rutas de Israel el cortejo fúnebre de Shiri, Ariel y Kfir. La familia que se convirtió en un símbolo no solamente de la brutalidad de Hamás sino de toda la guerra. No es que los demás muertos no importen. No es que hayan sido los únicos chicos ni el único bebé que murió asesinado en Hamás, incluso el mismo 7-10. Pero así se dio. Y quizás sean los embajadores del dolor que nos embargó a todos.

Escuchar a Yarden, pobre Yarden, el esposo que sobrevivió, era sentir como el corazón se te rompía de dolor.

Pero hay que seguir. Y ese recuerdo no tiene que borrarse nunca. Para recordarlos como víctimas, pero también para evitar que ni remotamente nos pongamos en una posición en la que algo apenas similar siquiera se pueda repetir.

Israel se puso finalmente la p1j4 el sábado y no liberó a 660 presos luego de la maniobra asquerosa de mandar un cuerpo que no era el de Shiri. Y siendo hoy miércoles, todavía los retiene. Yo, personalmente, pensé que se iba todo al carajo y volvían los misiles. Pero no. Y no nos engañemos. No es que ahora nos tienen miedo, sino que en esos 660 presos hay muchos de los que salieron en el acuerdo del rehén Guilad Shalit hace algunos años y, oh sorpresa, volvieron a ser detenidos. Son presos que les importan. Son terroristas con experiencia y los quieren de vuelta, no precisamente para construir una escuelita. Entonces Hamás respiró hondo esta vez, y acató las exigencias de Israel: esta noche van a devolver por adelantado a otros cuatro cuerpos secuestrados, van a esperar a que se los reconozca mediante ADN y recién allí Israel liberará los terroristas.  Y como decía la propaganda de Unicenter, les vamos a decir a esos 660: lo importante no es que vayan, sino que vuelvan. Porque pronto los vamos a tener de nuevo. Y ojalá que sea en un cajón, como devolvieron a la familia Bibas.

Con este intercambio desigual, termina la primera fase del acuerdo. Y ahora, incluso según Trump, la decisión de cómo seguir, está en manos de Netaniahu. Hay quienes dicen que va a elegir seguir con la guerra y reanudar los ataques para derrotar a Hamás, que parece ser un gusano que lo cortás por la mitad y tenés dos en vez de uno. Hay otros que dicen que la presión que ejercen los secuestrados en libertad hace lo suyo y que no va a poder detener el intercambio hasta liberar a todos los 63 que quedan, cuya mitad están vivos.

Una vez más, hagan sus apuestas en esta ruleta de locura.

Guerra con Hamás – Día 504

Lo Que Viene.

En un sábado muy intenso, nos despertamos con la noticia que Shiri Bibas fue asesinada por Hamás a poco de haber comenzado la guerra, al igual que sus dos hijitos y el cuerpo finalmente fue entregado por la noche. La presión que ejerció Israel, funcionó.

Más tarde, seis secuestrados fueron devueltos con vida. Demacrados, pálidos, con una pérdida de peso peligrosa para la salud, pero enteros. Dentro de esos seis, volvieron Avra Megisto y Hishal Al-Sayed, ambos con problemas mentales, que entraron por su cuenta a Gaza hace la friolera de 10 años y fueron mantenidos secuestrados como rehenes esa cantidad impensable de tiempo.

Al margen de la alegría de las familias y de todos nosotros, que luego del jueves y viernes que pasamos, logramos sonreír un poco, se va viendo el final de lo pactado con Hamás y la preocupación de lo que sigue aparece como el titular de mañana.

El jueves Hamás tiene que devolver a los últimos cuatro cuerpos de los que se pactó como la primera parte del acuerdo de cese de fuego. Y ese mismo acuerdo decía que en estas semanas que pasaron, se debía negociar la continuación de los intercambios de secuestrados por terroristas y presos palestinos. Eso no ocurrió. Y no solo eso sino que las condiciones que ambos lados ponen para que continúen las charlas vuelven a ser inaceptables para la otra parte:

Israel pide que Hamás cese sus actividades militares entregando definitivamente las armas, que deje de ser el organismo de gobierno en Gaza y que tampoco lo sea la Autoridad Nacional Palestina. En castellano a eso se lo llama “la chancha y los veinte”.

Hamás pide que el ejército se retire, que se declare la finalización definitiva de la guerra y la reconstrucción de Gaza. En castellano eso se llama “la máquina de hacer chorizos”.

Como vemos, más alejados los objetivos de ambos lados no pueden estar. Así como lo estuvieron en el último año de negociaciones, cuando del otro lado estaba Sinwar. Toda esa situación se destrabó cuando Trump entró con bombos y platillos a principio de año a poner orden y a decirle a los chicos que se dejen de joder.

¿Qué quieren que les diga? Pienso que la única manera de destrabar este momento, va a ser la misma. Trump tiene que meter la cuchara.

Para que ninguno de los dos bandos quede como el que dio el brazo a torcer, pueden declarar que la fase B de las negociaciones no avanza, pero que extienden las condiciones de la fase A, y continúan los intercambios hasta que todos los secuestrados israelíes vuelven a casa. Los vivos y los muertos. Israel logra el que es hoy por hoy su objetivo más grande, y Hamás se sigue rearmando. Porque quien vio los actos macabros de “liberación” de palestinos se habrá dado cuenta de que Hamás está lejos de parecer una organización agonizante. En medio de tanta destrucción tienen hasta quien les imprima gigantografías para cada acto, cada una con un mensaje aún más terrorista que el anterior.

El ejército ya tuvo su momento de demostrar lo que es capaz de hacer. Tanto en Gaza como en los otros seis frentes de batalla de esta guerra. Este es el momento de los políticos de brillar. Si saben hacer su trabajo, lo tienen que demostrar. Estados Unidos no quiere hacer peligrar el acuerdo futuro con Arabia Saudita, aunque a la vez hablan de sacar a todos los palestinos de Gaza. Ambos objetivos van en direcciones opuestas. Por eso digo: ahora es tiempo de política. Soluciones se necesitan aquí y ahora. Los mortales como ustedes y yo lo único que podemos es hacer nuevamente apuesta a qué va a pasar.

Guerra con Hamás – Día 503

Siguen Tirando del Piolín.

Después de lo que escribí ayer, hoy me dio ganas de borrar todo y de salir a la calle a hacer cosas que me meterían en la cárcel por 45 años, si es que los aguanto vivo.

Después del día terrible que pasó el país entero, que en Argentina solo sería comparable a aquel de 1994 en el que a Maradona lo sacaron del Mundial y le cortaron las piernas, nos despertamos para ver que lo peor no había terminado. Que había una secuela: el cuerpo de Shiri Bibas no era el que entregaron, sino el de una mujer cualquiera de Gaza.

El cinismo y la perversidad de esta gente está pidiendo a gritos que la tan mentada limpieza étnica se redefina y se les aplique. A gritos lo están pidiendo.

La familia Bibas, que esperaba paciente la confirmación más tremenda de sus vida, encendiendo aún una luz de esperanza al no creerle a Hamás hasta que las identidades no estuviesen confirmadas, tuvieron algo de razón. Quién mejor que ellos para imaginarse el peor escenario. Y si en algún rincón del corazón alguien sueña con que la verdadera Shiri esté todavía viva y que mañana nos la devuelvan y nos den una alegría, que venga que le doy un sopapo para despabilarlo porque no estamos tratando con gente que tiene un gramo de decencia. No. Lamentablemente estamos tratando con monstruos que ni en las películas de terror existen.

Otra vez y por vez mil lo digo: no envidio a quien tiene el botón rojo debajo de sus dedos en este momento. Y los palestinos de Gaza pueden agradecer que no sea yo esa persona, porque de lo contrario… se pueden imaginar lo que habría pasado. Pueblo increíble las pelotas. Así me siento hoy. Quiero ser como ellos. Quiero bajar al nivel de bajeza y sentir que puedo vengar todo. Me quiero ir al carajo una vez y que me importe nada, ya que al mundo nada le importa.

Y para agregar nafta al fogón, el análisis forense confirmó que Ariel y Kfir fueron asesinados brutalmente con las manos de los terroristas, que luego trataron de borrar las huellas de lo que hicieron, e intentaron transmitir sus mentiras al mundo de que habían muerto como consecuencia de los bombardeos israelíes. No. No fue así. Y los mataron en noviembre de 2023. Kfir no llegó ni a cumplir un año.

En la foto de abajo, los terroristas palestinos liberados con un buzo con la leyenda “no olvidaremos, y no perdonaremos”. Amén.

Solo queda acompañar en el sentimiento al pobre de Yarden, con su tristeza infinita, y me quedo corto.

Y a esperar mañana a seis secuestrados más, que vuelvan a sus familias, dos de ellos que están secuestrados desde hace nada menos que 10 años. Inimaginable. Como todo en esta guerra.

Guerra con Hamás – Día 502

Somos un Pueblo Increíble.

El día de hoy, las ilusiones de recibir vivos a los coloraditos se esfumaron. Ese momento en que pensábamos que nuestra única preocupación iba a ser si Kfir con 2 años ya había aprendido a caminar o si lo hijos de puta no se lo habían permitido en el infierno de los túneles, se esfumó también. Nos tuvimos que hacer frente a lo que yo imaginé que iba a ser un día terrible en todos los sentidos. Pero lo fue en uno solo. En que todo el país se sumergió en una enorme tristeza. Nada más de lo que pensé que pasaría, pasó.

Le pifié al pensar que iba a ser el fin del mundo. Que a los palestinos se les iba a venir la noche. Y la razón por la que pifié es porque somos un pueblo increíble como no hay dos.

Si hasta ahora, y después de todo lo vivido, que no voy a enumerar porque ya sería demasiado, no se escuchó en ninguno de los MILES de actos en Israel el cantito de “mu3rt3 a los 4arabes” que es un clásico de los años ‘90 en las canchas de fútbol, es un milagro que se da porque los judíos no somos como ellos. Si hoy ninguna turba enloquecida salió a quemar una ciudad árabe, cualquiera sea, es porque no somos como ellos. Si ningún soldado levantó su arma y ametralló a dos nenes palestinos para ejecutar un ojo por ojo, es porque no somos como ellos. Si la gente en lugar de romper todo simplemente se paró a los costados de la ruta, muertos de frío y agitando banderas israelíes para acompañar la caravana policial que traía los ataúdes de los Bibas y de Oded, como si ellos fuesen a verlos, es porque no somos como ellos.

Me cuesta creerlo. Uno que es argentino y que vio como los hinchas de River quemaban su propio estadio por la bronca de descender. O que la gente va y destruye el microcentro cada vez que aumentan los impuestos, miro la TV y no puedo creer que, encima del día que pasamos, habiendo visto el circo macabro y nefasto que armó Hamás con los ataúdes de los chicos, a la noche explotan 3 autobuses en el centro del país, y que aún así, seguimos en la rutina de ser humanos y no animales.

Me empiezo a preguntar si es que de verdad tenemos una moral diferente a todo el mundo -y no solamente a la de los palestinos- o es que estamos abatidos y ni siquiera nos quedan fuerzas para ir a destruir por completo al enemigo.

Me empiezo a preguntar para qué dijimos tantos aniversarios del Holocausto nunca más y cuando tenemos que probar que lo decimos en serio, no lo hacemos.

De verdad, sea cual sea la explicación, lo único que es cierto, es que somos un pueblo increíble.

Guerra con Hamás – Día 501

Se Vienen Días Duros.

Ninguno de nosotros lo quería decir en voz alta, pero hace rato que suponemos que Shira, Kfir y Ariel Bibas, que se convirtieron en un símbolo de esta guerra, ya no van a volver vivos a reunirse con Yarden, el papá. Se convirtieron en un símbolo porque justamente demuestran la verdadera cara terrorista que representa a Hamás. En contra de todas las normas internacionales de la guerra, toman civiles de rehenes; no solamente eso, sino que mujeres civiles; y no solamente eso, sino que también niños de rehenes; y no solamente eso, sino que bebés de 8 meses de edad. Algo más horroroso que eso no se puede imaginar. Algo que hace ponerse en guardia a todo el pueblo de Israel y querer vengar semejante hecho aberrante y no dejar uno en pie. Y, sin embargo, aquí estamos, negociando con terroristas deplorables y macabros, y a punto de entregarles a todas las mujeres y menores de edad palestinos que han sido detenidos desde el 8-10. Así de increíble como suena. En vez de presionar con toda la fuerza de un ejército que, sin pestañar, podría construir una ribera en Gaza pero encima de los cuerpos de todos los que viven ahí y usarlos como abono para la tierra para que devuelvan avergonzados de lo hecho a Shiri y sus dos hijos preciosos… no. Negociamos mordiéndonos los labios una vez más. Y una vez más, no envidio estar en los zapatos de los que toman esas decisiones terribles de tener que aguantarse.

Mañana a la mañana 4 cuerpos secuestrados y asesinados por Hamás van a ser devueltos a Israel para que tengan una sepultura decente. Es la primera vez que van a intercambiar cuerpos por terroristas. El escenario va a ser diferente. Si a los que volvieron vivos los hicieron desfilar por un escenario, no quiero ni imaginarme lo que van a hacer con los muertos. Y no quiero imaginarme cómo va a estar la sociedad entera israelí si lo que Hamás ya avisó, que es la muerte de Shiri y los chicos, se llega a confirmar.

En mi imaginación, que es producto de haber visto muchas películas de cine con final feliz, aparecen vivos y todas las declaraciones de Hamás fueron solo terror psicológico. Y en vez de darnos bronca, nos importa un carajo y suspiramos de alivio. Pero lamentablemente no soy tan optimista en este caso. Si hubiese la menor duda de que viven, el Gobierno habría presionado y exigido que se devuelvan antes que a los primeros hombres tal y como lo hizo con Arbel. Si eso no ocurrió, creo que mañana va a ser un día muy difícil para todos. Y en especial para Yarden Bibas.

Mientras tanto, los países árabes están desesperados tratando de proponer una solución que los salve de tener que recibir en sus tierras a los siempre tan pobrecitos y defendidos palestinos. Ya están subiendo la apuesta y ofreciendo 20 mil millones de dólares para reconstruir Gaza en 3 años sin que se muevan de allí, durmiendo en carpas de tela con frío y calor, pobrecitos. Lo que sea, pero no en casa. Patéticos ellos, patéticos el mundo entero que recibió refugiados sirios en toda Europa, pero a los palestinos, no los quiere nadie porque aún no siendo sus enemigos, arguyen que van a desestabilizar sus países. Que algún periodista les pregunte por qué dicen eso. ¿Acaso los palestinos son sinónimo de algo que Israel viene diciendo desde hace años y el mundo niega y se hace el pelotudo? Parece que sí.

A respirar hondo para lo que se viene. No va a ser fácil.

Guerra con Hamás – Día 498

El Viejo Truco de la Oveja.

Creo que ya nombré la vieja fábula del hombre que, viviendo con sus 7 hijos en una casa muy chica, apretados, va al rabino y le pide un consejo porque se les hace muy difícil arreglárselas en tan reducido lugar. El Rabino le dice que meta una oveja adentro. El hombre se sorprende porque no cree que eso vaya a ayudarlo, pero por respeto al Rabino, lo hace. A los pocos días le aconseje que meta otra oveja en la casa, y así lo hace. Al cabo de una semana, ya tenía 8 ovejas apretadas junto con toda su familia y hasta costaba ya moverse en la casa. Así pues el Rabino le dijo que sacase de un solo tirón a todas las ovejas. El hombre lo hizo y de repente miró su casa y dijo “¡Oh! ¡Cuánto espacio hay en mi casa!

No por nada nos dicen “el pueblo del libro”. Intentamos aprender de nuestros escritos y sus valores.

Se propuso al mundo entero que Gaza no esté gobernado nunca más por Hamás, allá lejos por noviembre de 2023, al comienzo de la Guerra. Sonó casi utópico. Nadie se hacía cargo. Todos miraban para el costado. Ni fuerzas internacionales, ni la Liga Árabe, ni Egipto ni Estados Unidos. Nadie quería meterse en ese infierno a hacer de policía.

De repente viene el Rabino Trump y les mete de un saque 8 ovejas en Gaza diciéndoles que se van a tener que ir todos. Y que se van a tener que ir a Egipto y a Jordania. Y de repente, la opción de poner una fuerza internacional y que Hamás no gobierne más en Gaza es una propuesta que a Egipto le parece genial.  De repente hay mucho espacio en la casa y no quiere quejarse más.

Claro… el menor de los males… cuando te toca el culo a vos. Y así está Egipto, con el tujes entre las manos, viendo cómo se salva del salmo del Rabino Trump.

Cualquiera de las dos opciones, aparece como una mejora para Israel. Claro que el plan de Trump es mucho más tentador para Israel, que se relame. Pero seamos realistas un minuto y sin que nadie nos escuche pensemos que, quizás, este tipo no está tan loco sino que es un estratega y logró que el plan que tenía Bibi hace un año, de repente lo propongan los árabes de la zona, y se lleve a cabo.

Como se diría en fútbol: me conformo con el empate.

Guerra con Hamás – Día 497

Iair, Saguí, Sasha: a casa.

Itzik y Ruthy Horn trabajaron un a temporada en CISO la comunidad judía de Ramos Mejía en la que yo prácticamente vivía en aquellos tiempos. Itzik me dio clases de Identidad Judía en el curso de Madrijim, y Ruthy dirigió la colonia de vacaciones en el verano en la que yo trabajé como líder de uno de los grupos de chicos. Allí trajo a sus dos hijos mayores, entonces unos gurrumines, Iair y Amos. Los nombres me parecieron hermosos y le dije a Ruthy y a Itzik que les iba a poner a mis hijos esos nombres. Esas cosas que uno dice de chico. Yo tenía 17 años.

Pasaron otros 13 y mi primer hijo nació: Dylan Iair. 😊 El segundo no se llamó Amos, pero esas casualidades de la vida llevaron a que se llamase Eitan, como el tercero de los Horn.

Hoy Iair volvió a su familia después de casi 500 días de cautiverio en el infierno de Hamás en Gaza. No pudimos rescatarlo antes. Y todavía no se sabe cuándo va a volver Eitan, que sigue allí secuestrado. Crucé palabras con Ruthy y con Itzik en alguna de las manifestaciones. No se acordaban de mí, como era de esperar. Pero esa pequeña cercanía con los Horn me hizo ver los casos de ellos con otro sentimiento, a pesar de que cada uno de los secuestrados es importante por igual. Y eso te hace pensar qué clase de pesadilla viven los familiares directos si yo, que vi a esos chicos apenas por un mes en el verano de 1987, cada vez que pensaba en ellos me sentía especialmente mal. Imposible imaginarse.

Hoy por suerte pueden abrazar a su hijo nuevamente, y Amos a su hermano. Como buen argentino, pidió que el helicóptero que lo llevaba al hospital, sobrevolase la cancha de Hapoel Beer Sheva, club del cual es fanático, al parecer.

Seguimos deseando sábados como este. El ultimátum de Trump se queda en las gateras desde el momento en que dice que “abrir las puertas del infierno para Gaza” es lo que él haría, pero que la decisión es de Israel. E Israel va a decidir, con seguridad, seguir transitando este camino denso, pesado, difícil de digerir, pero seguro, en el que más y más secuestrados por fin vuelven a sus casas. No hagamos olas. Hay que traer a todos los vivos lo antes posible. Después vemos.

(en la foto, Iair, arriba Amos, a la izquierda Ruthy y por ahí con rulos, un Josi que no se imaginó jamás tener que escribir toda esta película de terror).

Guerra con Hamás – Día 495

Patear el Tablero.

Veníamos tranquilos, intercambiando 3 rehenes por cientos de asesinos, como si fuese algo normal, porque en este lugar de la tierra cualquier cosa puede ser normal,  y todo aparentemente empezó a pasar porque Trump amenazó que si él asumía y no se reanudaban los intercambios, se armaba la podrida.

Pero no conforme con ese avance enorme que era para nosotros poder recuperar a los secuestrados, el pelirrojo se infló de ánimos y pidió más. Salió con el plan de evacuar toda Gaza de palestinos. Y como si eso ya no fuese una bomba atómica política, cuando Hamás salió a amenazar que no iba a continuar liberando secuestrados, Trump dijo que en vez de tres, deberían liberar a todos (¡todos!) los secuestrados el sábado a las 12 del mediodía, y que si no, si fuese por él, se arma la rosca en serio. Pero que es decisión de Israel.

Y está claro que no faltan adeptos que se suban a ese tren. Pero si pensábamos que acá hay locos de derecha, Trump los dejó a todos en offside porque ni al más derechista se le ocurrió salir con una demanda como esa.

Pero bueno… si me preguntan a mí, es como el cuento del tipo que no tenía lugar en la casa y el Rabino le dice que vaya metiendo cabras adentro… Ahora para Hamás, liberar a los 3 que no tenía pensado liberar, es hacer negocio. Por lo tanto, calculo que Trump de un sopapo, volvió todo a la normalidad.

Es estimulante, y creo que todos compartimos el sentimiento, ver como Trump, que acaba de asumir como presidente de EEUU, se toma el tiempo una vez por día para dedicarse a nosotros.

Respecto de su plan de evacuación a Egipto y Jordania, y si algunos se siguen preguntando por qué dichos países habrían de aceptar a los palestinos de Gaza, me habrán escuchado decir que “por plata baila el mono”. Y resulta que tanto Egipto como Jordania reciben sumas anuales de la talla más de 2000 millones de dólares de parte de Estados Unidos. Así pues que no habría que abrir siquiera la billetera sino dejarla abierta como está, para que estos países sepan que si no aceptan, se cierra.

Yo soy optimista. Creo que nadie va a querer endurecer sus relaciones con EEUU, y menos con Trump en modo violento a la cabeza.

A ver si de regalo de cumpleaños me preparan alguna resolución.

Guerra con Hamás – Día 491

¿Y si Hacemos Ojo por Ojo?

Ver ayer a la mañana a los tres hombres secuestrados volver a Israel fue una película de terror. Se puso en evidencia que a los hombres los trataron mucho peor que a las mujeres, que dentro de todo volvieron con un aspecto general pasable. Pero en el caso de los hombres, nuestras fantasías de terror, se hicieron realidad, y la similitud con los que sobrevivieron a los campos de concentración era inevitable. Los tenían bajo terror psicológico diciéndoles todo el tiempo que al día siguiente se liberaban y luego no ocurría nada. Los tenían muertos de hambre a tal punto que durante días seguidos no comían nada. Los tenían en un túnel oscuro durante todo el año y cuatro meses, en algunos lugares en los que ni siquiera podían ponerse de pie.

Y acá el mundo debería reaccionar. Porque si bien la guerra es mala como el olor a coco, aún así el mundo puso reglas. Cosas que se pueden y cosas que no. Y a Israel el tribunal internacional de La Haya lo enjuició ya dos veces solamente durante esta guerra. Y ahora que vemos lo que le hicieron a los secuestrados, no vemos a un Bolivia, a un Sudáfrica o a quién sea, enjuiciando a los palestinos. Porque a los rehenes no los pueden maltratar. Está contemplado que en una guerra pueda darse una situación así, pero no está contemplado para empezar que se tengan civiles de rehenes. Solamente soldados. Y si eso no alcanzaba, los torturaron.

¿Qué más necesita el mundo a excepción de poner cruces esvásticas en sus monumentos públicos para expresar aún más evidentemente su antisemitismo patético y subjetivo? Da tanta vergüenza que lo que se me ocurre es que a todos los presos palestinos en las cárceles de Israel deberíamos darles un trato igual. Nada de comida. Nada de pararse. Nada de ver la luz del día. Y solamente eso para empezar. Y si alguno se muere podremos decir que fue por causa del maltrato a los secuestrados, así como ellos les echaban la culpa a los bombardeos de Israel por la muerte de los secuestrados.

Que termine el intercambio horroroso que estamos padeciendo para que vuelvan todos, y después terminemos el trabajo. O se van, o los vamos. Esto no puede quedar así.

Guerra con Hamás – Día 489

El Plan de Trump y tu Verdulero.

¡Que kilombo que armó Trump con sus explosivas declaraciones! Ayer las ratificó sin que le tiemble el pulso, diciendo que Estados Unidos va a tomar el control de Gaza al término de la guerra.

La gente se escandalizó a derecha y -especialmente- a izquierda. Porque hoy en día hacer “transfer” a un pueblo es algo que no se ve a menudo. Sí se ve a balseros tratando de escaparse de su realidad horrorosa por propia voluntad, pero no se ve un país echando a gente de un territorio y metiéndolo en otro. Pero a no ponerse colorados: tampoco hay en el mundo una situación como la de los palestinos de Gaza, que se autoconsideran refugiados de paso en ese territorio desde hace 50 años. Tampoco hay en el mundo un grupo terrorista que ataque con misiles a la población civil de su “vecino” durante 20 años seguidos. Ni que haya secuestrado, torturado, violado y quemado civiles, bebés, mujeres, ancianos. Es hora de sacar a ese chico de la clase. Se lo ha ganado. Así que como dijimos: problemas difíciles, soluciones difíciles.

Bajémosle el tono al escándalo un poco. Primero, recordemos que a los judíos que los estaban masacrando en Europa les ofrecieron Uganda, que nada tenía que ver con ellos siquiera. Lo dejo así, al costadito para que veamos que no es la primera vez que algo así se plantea. Y en este caso, al menos, se ofrece a los palestinos países amigos para que se vayan a vivir. Países en los que viven MUCHOS palestinos hoy en día. O sea…tampoco es una locura TOTAL. Pero eso también lo dejo ahí.

Porque lo importante aquí es que Hamás perdió la guerra. Y en este mundo el que pierde no recibe como regalo un Estado independiente. Israel tiene el derecho de asegurarse de que algo así no vuelva a pasar. Y si alguien te dice en la verdulería que la creación de un Estado Palestino va a calmar a  Hamás y a todo el pueblo palestino, decile que no te haga reír. Decile que en ningún momento, nadie, nunca, dijo que este problema con Israel es por una disputa territorial. A Hamás ni siquiera Gaza le importa. No tiene lugares sagrados. Les da lo mismo donde viven porque para ellos, mientras no vivan en Haifa, Yaffo, Jerusalem o Akko, se van a considerar refugiados. Pues lo mismo será vivir en Egipto o en Gaza, para empezar. Y para seguir, el otro día vi un video de un nene con su papa en Gaza. El periodista le dice (ahora que se puede volver al norte de n) “¿vas a volver a tu casa?” y el nene le dice “sí, a Beer Sheva!”.

Es decir: la guerra que libra Hamás es para destruir al Estado de Israel y todo lo que hay adentro. Ni siquiera quieren gobernar Israel o tener derechos legales y votar. No. Quieren que el Estado de Israel (al cual no reconocen) deje de existir. Así de simple. Entonces, si les das el famoso Estado Palestino, ¡su objetivo sigue intacto! Y encima van a tener la libertad de tener un ejército que compra armas oficialmente, aviones, tanques y bombas a quien se las quiera vender. Imaginate en ese escenario cuántos y cuán “mejores” serían los 7-10 siguientes.

Es por eso que, lamentablemente, el Estado Palestino no está a la vista por ahora.

Entonces, los que quieran irse voluntariamente, se irán. Y apuesto a que no serán pocos. Y los que no quieran irse, se tendrán que ir igual. Porque Israel ganó la guerra. Y porque teniendo 20 put0s años la franja de Gaza sin israelíes adentro, en lugar de crear un país, hicieron túneles para su único objetivo: eliminar a Israel. Tuvieron una oportunidad más como en 1947, como en 2000, y volvieron a decir “no”.

Y si el verdulero te pregunta por qué diablos, Egipto, va a aceptar 1 millón de palestinos terroristas, primero decile “cómo… ¿no era que no eran todos terroristas en Gaza?” y guíñale un ojo. Y después decile que en 1978, para firmar la paz con Egipto, Israel aceptó 2 millones de palestinos y la Franja de Gaza (que estaba en manos de…¡Egipto!) enterita, untada en vaselina, a cambio de mil millones de dólares, para que el acuerdo no se pinchase.

Bueno… pues si Egipto ayudó tanto a través del corredor de Filadelfi a pasar material para construir misiles, armas y las camionetas Toyota blancas del 7-10, entonces será que los quiere mucho. Que se saque la careta y que les abra las puertas. Y si quieren hacer un subte en El Cairo, ya tienen expertos en cavar túneles.

Vamos con esa.

Guerra con Hamás – Día 487

El VAR de Medio Oriente.

No sé si recordarán el cuento que escribí hace un tiempo en el que relataba un partido de San Lorenzo contra River en el que Blandi metía el gol del triunfo. Salté como un resorte del sillón y lo grité como loco. Y lo anularon. Pero esa sensación del gol, que no se puede fingir; esa alegría, yo la sentí. Duró poco, pero la sentí. Y la disfruté.

Ahora pasa lo mismo. Quizás. En Israel nos despertamos con las declaraciones de Trump luego de su encuentro con Netaniahu en Washington. Y si lo hubiese querido dibujar, no me habría salido mejor. Trump no solamente volvió a expresar por cuarta vez su idea de que 1.8 millones de gazatíes deben irse a otros países, sino que salió con los tapones de punta a decir que son los mismísimos Estados Unidos los que se van a hacer cargo de Gaza. Pero no para arreglarles la vida a los palestinos sino para alisar el territorio, reconstruirla y, en lugar de un gran estacionamiento, convertirla en la ribera del Medio Oriente.

Hice punto aparte para poder gritar ese gol. Lo que decía ayer: problemas difíciles, soluciones difíciles. Ya he dicho en el pasado y lo repito: en Gaza, los palestinos no tienen ningún lugar sagrado histórico de ningún tipo. No es Jerusalem. No es Nazareth. No es Palermo. Ahí lo único que hay es infraestructura para el terror. Y si no funcionó, entonces no funcionó. 20 años tuvieron la Franja sin presencia israelí. No supieron demostrarle al mundo que se puede declarar allí un Estado Palestino. Listo. Esta vez fue demasiado. Llegó la hora de barajar de nuevo.

Hay que decir que en Israel fueron proscriptos partidos políticos por proponer la idea del transfer (no es otra cosa lo que Trump propone). Pero si lo dice Trump, la cosa cambia. Porque está Arabia Saudita esperando el acuerdo mirando de reojo, y tratando de ver cómo se guarda en el bolsillo su declaración de que quiere sí o sí un Estado Palestino. Pero ¿sabés qué? Quizás lo tengan. En Cisjordania. Quizás esto se cumpla y sea la gran revolución que nos merecemos en este rincón tan caldeado de la Tierra.

O quizás no. Quizás va a venir el VAR a anularlo todo y a decir que Trump dijo todo eso para amenazar a los palestinos y que elijan el mal menor, que devuelvan a los secuestrados y hagan silencio por 5 años. Si así será, para mí será una decepción, porque con menos esfuerzo hemos conseguido también 5 años de silencio. Estaré triste porque se habrá desperdiciado una oportunidad de tener un presidente con huevos de hacer locuras en USA. Estaré triste, sí… pero el gol que grité esta mañana lo grité con ganas, y esta sonrisa que tengo dibujada en este momento, llena de expectativa es real. Y no me la quita nadie.

Guerra con Hamás – Día 486

¿Quién Gobernará en Gaza?

Esa es la pregunta del millón en este momento. Las opciones no son infinitas. Se podría decir que son 4. Todas imperfectas y, les hago spoilers, ninguna es “la que todos queremos”.

La primera y quizás más probable, es que Hamás siga gobernando. En ese caso el conflicto seguirá intacto y cada tantos veranos tendremos alguna mini guerra, como mínimo. Una cagada.

La segunda es que Israel se meta con el ejército (es decir, se quede adentro) y pueda controlar de cerca lo que pasa como en Cisjordania, en donde las cosas no suelen salirse de cauce totalmente, a pesar de ser un territorio mucho más grande. Parece una buena idea, pero a la vez perpetua el conflicto y es un impedimento para un posible acuerdo con Arabia Saudita, que demanda la creación de un Estado Palestino como condición para normalizar las relaciones con Israel, algo que todos queremos, porque realmente podría cambiar la cara de Medio Oriente de verdad. Al nivel de lo que en su momento fue la paz con Egipto y Jordania, hechos que hoy en día parecen tan inimaginables como que San Lorenzo haya ganado alguna vez la Libertadores. Pero pasó, y se hizo. Así que esta opción es buena y mala a la vez.

La tercera es que entre la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Ellos mismos no quieren. Los han masacrado en la franja los mismos miembros de Hamás. Israel tampoco quiere, aunque a mí en lo personal no me queda claro por qué. No tendría ninguna contra esta opción, a no ser que la ANP no pueda realmente gobernar ni controlar a Hamás, en cuyo caso estaríamos hablando de la primera opción.

La cuarta y última es la entrada de fuerzas internacionales que controlen y pongan a raya el terrorismo de Hamás en la Franja. Esta opción, sería la ideal. Imaginate alguien que no tenga la resistencia de la opinión pública mundial como la tiene el ejército de Israel, alguien que -imaginemos, dije- no sea corrupto como lo es la UNRWA y la ONU y sí convierta a la Franja en un lugar tranquilo, sin actividades de terror. Que el mundo árabe se arremangue de una vez por todas y haga algo REAL por ayudar a los palestinos, y venga a poner orden en nombre de todos. El problema con esta opción es que los Emiratos Árabes Unidos no quieren meterse a no ser que se incluya como condición irrevocable la creación de un Estado Palestino.

Si me das a elegir a mí, creo que la última es la mejor. Para Israel sería un acuerdo doloroso, porque la creación de un Estado Palestino implicaría que tienen la autonomía de tener aeropuertos y demás. Si lograron meternos en una guerra de más de un año sin más que una frontera de contrabando con Egipto, imagínate lo que serían capaces de hacer con un aeropuerto descontrolado. Pero… si en este acuerdo general se pone como condición plazos en los que durante 10 años no hay incidentes con Hamás y el control de una fuerza internacional efectivo realmente funciona, se podría aceptar un acuerdo así. No al día siguiente, pero sí en un acuerdo desdoblado que vaya avanzando de a poco y culmine con un Estado Palestino. También habría acuerdo con Arabia Saudita y se me hace agua la boca de pensarlo. No está mal. Total, siempre que se vayan al carajo, se podrá entrar con los tanques como siempre y aquí no ha pasado nada.

Hagan sus apuestas una vez más. ¿Acaso el mundo apostará por un cambio real? ¿O todo quedará como estaba?

Guerra con Hamás – Dia 483

Las Vueltas Difíciles.

Hoy a la mañana temprano volvieron a casa tres secuestrados: Keith Segal, Ofer Kalderón y Yarden Bibas. Al primero se lo vio débil y de aspecto de tener 20 años más. Al segundo con un ánimo hermoso, feliz de ver a sus cuatro hijos (dos de los cuales estuvieron secuestrados, niños ellos, y fueron liberados a los 50 días de la guerra) y por último a Yarden Bibas, el padre de los dos nenitos pelirrojos que se volvieron un símbolo de la tristeza israelí y de la crueldad de Hamás, que no los liberó y que, junto a su madre, los mantuvo cautivos hasta el día de hoy todavía. En Israel no se habla de su estado porque se supone que no están con vida. Es como si todo un país estuviese evitando imaginar el momento en que la triste noticia se hace realidad. Porque así como Israel exigió que Arbel Yehud sea liberada, podría haberlo hecho con los hermanitos Bibas y su mamá Shir. Pero no se hizo, y todos imaginamos la razón.

De todos los secuestrados que volvieron, y sin hacer obviamente de esto una competencia, estar en estos momentos en la piel de Yarden Bibas, que vuelve solo del infierno a descubrir el incierto presente de toda su familia: un bebé que tenía 9 meses al momento del 7-10 y su hermanito Ariel de 5 años es el peor de los escenarios. Imposible imaginar lo que pasa por su mente. Imposible.

Mientras tanto, el mundo árabe reacciona negativamente a la propuesta de Trump de mover a los gazatíes a Egipto. Pero a la vez se habla de una gran presión de USA a Egipto para que acepte. De sanciones en caso de no hacerlo. Y ustedes podrán decir «¿por qué Egipto tiene que aceptar un millón y medio de refugiados?». Yo te voy a decir por qué. Porque -según todo el mundo- los palestinos son pobre gente que fue oprimida por 50 años y se merecen una vida mejor, y si en 50 años no se pudo encontrar una solución, entonces habrá que tomar decisiones difíciles. Alguien tendrá que arremangarse y hacer algo que quizás no le sea tan cómodo para poder dar una solución. Israel ya dio su parte: vivió aterrorizada por tipos que se explotaban en los colectivos, en los shoppings, que acuchillaban inocentes civiles por la calle durante 50 años. A Egipto solamente se le pide que los acepte en su enorme territorio. No es una amenaza para ellos, ya que los palestinos ven a los egipcios como hermanos. Serán, a lo sumo, mano de obra barata como lo son en los Emiratos Árabes Unidos y demás países vecinos. Si alguien de verdad quiere cambiar la historia y tiene el poder de hacerlo, ayudando a esa gente, es Egipto. Porque sabemos que aceptarlos dentro de Israel va a ser una bomba de tiempo. Seamos realistas. Cuando el problema es complejo, la solución también lo es. Si tenés el hígado hecho mierda, con pastillitas y tomando té no lo vas a arreglar: necesitás un trasplante. Problema difícil = Solución difícil.

Las encuestas dicen que un 30% de los gazatíes desean irse de Gaza de brindárseles la oportunidad. El mundo tiene una estación de tren en este viaje loco de la historia en la que se puede cambiar el rumbo. Estando Trump al mando, que se anima a decir lo que nadie quiere decir ni oír, al menos tenemos (todos) las mejores probabilidades de que eso ocurra.

Y mientras todo esto ocurre, 125 de los 180 presos que liberó hoy Israel, tenían prisión perpetua por haber asesinado civiles israelíes. Y los liberó con una pulsera que dice «El Pueblo Eterno no olvida. Perseguiré a mis enemigos y los alcanzaré». Ojalá que tengan google translate para que les quede claro el mensaje. Es el momento de cambiar.