Estuve esperando este día en silencio durante todos estos meses, porque no me parecía bien definir el final de la guerra sin que el resto de los cuerpos secuestrados terminasen de ser devueltos. Finalmente, Ran Gvili, fue encontrado por el Ejército de Israel, escondido por los terroristas de Hamás, que mintiendo durante todo este tiempo, decían no saber dónde se encontraba. Lo que se cuenta es que lo movieron de un lado a otro, alguien se quebró -y ojalá que junto con algún que otro hueso de su cuerpo- y confesó donde estaba. Y así, también si familia podrá descansar en paz con el recuerdo de su querido Ran, que cayó en batalla el 7 de Octubre y su cuerpo fue secuestrado por las mentes horripilantes de este enemigo despreciable que es Hamás.
Estas crónicas llegan a su fin, en 654 páginas que probablemente imprima en un único ejemplar de libro para que mis nietos, cuando tengan que hacer un trabajo para el secundario sobre la guerra (que todavía no tiene nombre oficial) puedan llevar algo especial y único.
Ahora arranca la posguerra, que es lo más difícil de pronosticar. Es el futuro de esta región. Las preguntas son muchas y las respuestas imposibles de predecir. Tenemos a Trump de nuestro lado que tiene como ventaja la DETERMINACIÓN, así en mayúscula, de hacer cosas. El colorado quiere dejar su marca en los libros de historia y desde hace más de un año que lo está demostrando, le pese a quien le pese, Quien lo quiera más, o menos.
En el titular de estos últimos días está la revolución de la gente en Irán, que, no lo neguemos, puede ser que esté recibiendo mucho apoyo nuestor y hasta infliltrados del Mossad quemando neumáticos en las calles de Teherán. Todo vale. En los posts de mi blog IsReal había escrito sobre este tema dos o tres meses antes de que arranque la guerra: Irán tiene que caer desde adentro, para que sea valedero, duradero y real. En ese momento parecía imposible. Y también parecía imposible lo que pasó el 7 de Octubre. Sin embargo, aquí estamos: en una realidad completamente diferente. Siendo testigos de algo que puede cambiar el mundo de negro a blanco. Si Platense salió campeón en Argentina, ya nada nos va a sorprender. Prendamos una vela para un nuevo Medio Oriente. Gracias a todos por leer con paciencia y no dar la espalda con indiferencia a lo que pasó en esta delicada zona del planeta.
Josi Grinboju.
