El judío que salta

Yo soy una persona sensible al antisemitismo. He sufrido en mi vida bastantes ataques antisemitas en forma personal y directa. He renunciado a mi trabajo de 8 años un buen día a las 10 de la mañana (y me fui a mi casa en el acto) porque me pintaron una esvástica en la pantalla de mi computadora con liquid paper. Me han tirado piedras por ser judío. Etc. Ser judío en Argentina es toda una aventura. Pero hay una sensibilidad extrema en la comunidad judía que a veces juega en contra y nos estigmatiza como «sensibles por demás» (por no decir «al pedo»).

Idiosincrasia:

Modo de ser que es característico de una persona o cosa y la distingue de las demás.
Cada grupo de gente, obviamente con las sanas y necesarias excepciones, tiene una forma de ser característica. Es la mayoría. Es algo que viene de lejos.
El hincha de Chacarita es violento. ¿Todos? Claro que no. ¿Muchos?… y… sí. O al menos los que se hacen notar mucho. Y el tipo común que lee el diario no va a ir a hacer un censo a la tribuna para ver si es científicamente cierto que «la mayoría de los hinchas de Chaca son violentos». Cae en una generalización en la que pagan justos por pecadores.
Más: todos los nazis son malos. ¿Es cierto? ¿No habrá habido un ministro de agricultura nazi que nada tuvo que ver con las aberraciones del Tercer Reich y fue un buen tipo? Puede ser. No podés negarlo. Pero se instaló, con razón, la frase de que un nazi es un hijo de puta. Y así podemos seguir.
La idiosincrasia de los pueblos, grupos, equipos, conjuntos de gente, existe. Para algo inventaron la palabra idiosincrasia, no? Es injusta porque no contempla las excepciones. Y si vos sos una excepción, te va a joder. Pero tenés que ser amplio y aceptar que la idiosincrasia, existe.
A los judíos les gusta la guita. Y sí. No podemos decir que no. Hay excepciones. Hasta yo te diría que soy una de ellas. Soy uno de los pelotudos que tiene ahorros en un plazo fijo. Imaginate que no me da ni la gana de levantar un teléfono para interesarme por un programa de inversión que dé más intereses. Me importa poco y ahí está, haciendo reír al banquero que se refriega las manos usando mi plata para que el banco gane millones(?). Pero sí… a los judíos les gusta la plata. Cuando vivía en Argentina escuchaba todo el tiempo decir cosas como «no seas judío» (por tacaño) o similares. Y me enfurecía. Pero cuando me vine a vivir acá, me di cuenta de la gran diferencia que hay entre el argentino medio y el israelí medio: acá todos te preguntan cuánto pagaste por todo. Acá todos los mediopelo están siempre pensando en cómo invertir un poco más, o cómo evitar tener que pagar tal o cual impuesto si haciendo tal o cual trámite se lo puede ahorrar. Los negocios se promocionan siempre como «el más barato de la ciudad» y no como «el mejor». Es así y negarlo sería mentirse. Al israelí, la plata lo ocupa mucho. Y quizás es por eso que el país dio pasos agigantados y en 70 años hizo lo que otros no lograron en cientos de años.
En Argentina, cada vez que se usa la palabra «judío», todos levantan las antenas. A ver qué dijo? Cuando Celeste Carballo sacó el tema Seré Judía, la acusaron de antisemita. ¡Qué boludez! Ni siquiera se tomaron la molestia de entender la letra! Si alguien dice que Hitler es capo, es antisemita. ¡No es necesariamente cierto! El plan de exterminio de los judíos por parte de mis queridos alemanes fue solo una parte de su loca locura de creerse superiores. Pero no fue su odio a los judíos los que los hizo creerse una raza superior. No nos creamos tan importantes!Ser nazi es ser nazi. Implica un montón de cosas. Es como ser de Boca. Quiere decir un montón de cosas, pero no necesariamente que apoyaste al Panadero cuando tiró gas pimienta.
Acá en Israel, ¿acaso vos no hablás de los rusos diciendo que son tal o cual cosa? ¿No los llamaste alguna vez «congelados»? Y me imagino que te imaginarás que hay más de una rusa fogosa que de congelada no tiene nada. Generalizás porque en general, el ruso es seco, frío y no se ríe mucho si no lo surtís con un litro de vodka. Pero hay rusos que te cagás de risa. Seguro que vos también conocés alguno. ¿entonces? Hablás de los mizrajíes. Hablás de los chinos (los del super, los que fabrican todo que es una mierda y que no les importa nada)(y te puedo dar ejemplos de cosas de extremada calidad que se fabrican en China!)
Decime con una mano en el corazón… en medio de la pandemia del Coronavirus, y aunque no lo hayas hecho, ¿podrías haber dicho la siguiente frase?
«Los chinos ahora con el coronavirus, ponen a trabajar a todos los presos y a los chicos para fabricar barbijos y se llenan de plata».
Cuestión… todo esto surgió así a borbotones porque un profesor en la universidad en Córdoba salió a decir en una clase, entre otras cosas, que los judíos en Alemania la pasaban muy bien, y mientras todos se hundían en la hiperinflación, seguían llenándose de plata, y que la envidia nazi hizo que los quieran exterminar, y que querían dominar al mundo, y que no hay judíos pobres y que «andá a sacarle un peso a un judío».
Yo, la verdad, no me sentí ofendido. Y eso que me ofendo fácil con esas cosas eh! Pero no creo que haya algo antisemita. Hay sí una linda envidia. Decir que los nazis mataron 6 millones porque les iba bien? Mamita! nos debía haber ido muy pero muy bien para generar tal envidia! Ese profesor tiene resentimiento porque conoce una bocha de judíos con plata y él seguramente no la tiene. Así como algunos le tienen bronca a Messi porque gana mil torneos, pero el único que querías que gane, el Mundial, no lo  ganó. Entonces le embarrás la cancha y empezás a decir pelotudeces; que no canta el himno, que es pecho frío, etc… Pero seamos más inteligentes y usemos la cabeza para entender, que lo que el tipo tiene no es un odio real sino una frustración propia que es su peor defecto! Que en lugar de intentar copiar lo que los judíos hacen, elige criticarlos porque no se cree capaz de seguirles el ritmo.
Si yo fuese profesor, en la universidad, y me tocase explicar la caída de Saddam, ¿cómo explicaría que EEUU, que no tiene límite con Irak, invadió el país y derrocó al presidente, y lo colgó, sin decir que EEUU es un país que se erigió en el dueño de la justicia en el mundo, y encolumnó detrás suyo a las grandes potencias, y que el que no lo sigue, cagó fuego? Habrá que decirlo y eso no me convierte en un antiyankies. Porque es cierto. A alguien le podrá gustar, a otro le parecerá injusto e imperdonable. Pero es la idiosincrasia yankie.
Yo no voy a permitir jamás que nadie se levante contra el pueblo judío y quien lo haga será objetivo de todo mi odio y me enrolaré para destruirlo antes de que me pueda tirar siquiera del pelo. Pero no voy a hacer un escándalo por cada frase que dijo un pelotudo, por más que sea un profesor de la universidad en córdoba.
Nosotros también estigmatizamos. No podés ser más papista que el papa. Todos decimos pequeñas barbaridades. Y aceptemos que los judíos saltamos como leche hervida. Yo he saltado en mi vida. Incluso en este blog. Pero ahora estoy del lado que mira con una sonrisa y dice «ladran, sancho!».
Todos tenemos una idiosincrasia. ¿Cuál es la tuya?

«El Mundo No Hace Nada»

Uno creció escuchando el reclamo de los judíos sobre la inacción de todo el mundo mientras se exterminaba a los judíos en Alemania Nazi. No solo eso. También uno creció escuchando uno tras otros los pedidos de perdón, arrepentimiento y hasta indemnizaciones de países, instituciones, personajes y organismos, que reconocen no haber hecho nada para evitarlo.
Durante décadas. 70 años. Escuchamos decir a todos «Nunca Más». Y para decir tan sueltos de cuerpo que algo no va a ocurrir «Nunca Más», se supone que tenés que pensar qué vas a hacer la próxima vez. Si te caíste por no atarte los cordones, te los atás.

Israel hizo algo: creó uno de los ejércitos más poderosos del mundo, y ante los incesantes intentos de los países árabes por exterminarlo una y otra vez, mostró los dientes y dejó claro que «Nunca Más».

¿Y el mundo qué hizo? Ahora tiene la oportunidad en Alepo. Alepo, en Siria, es de donde emigraron mis abuelos maternos y mi tío Nathan allá al principio del siglo pasado. Y entre diferentes grupos armados, oficiales, terroristas, subversivos, independientes, están matando a todo lo que se mueva. Y el mundo no hace nada. Nosotros no hacemos nada. Vos compartís un videito en Facebook, yo escribo un post, y mi vecino dice «Qué barbaridad». Pero nadie hace nada. Los Gobiernos no hacen nada. Y mueren por día cientos de personas.

Entonces dejémonos de joder y asumamos la triste realidad: no vamos a hacer nada. Solamente cuando le convenga a alguien (que no somos vos y yo) por cuestiones políticas y económicas, algún país va a hacer algo, como lo hizo la alianza de occidente con EEUU a la cabeza en Irak.

Ya pueden ir preparando los discursos de disculpa y los montos de indemnización a los pobres sobrevivientes de Alepo que durante los próximos 70 años van a ir escuchando uno a uno a todos los mencionados antes pidiendo disculpas.

No nos engañemos más. El mundo apesta y por más que ahora tenemos internet y nos enteramos de todo lo que pasa con lujo de detalles y no deberíamos tener excusas, nadie hace nada.

¿Qué podemos hacer? me preguntaron el otro día. Y si realmente nos escandalizase como decimos, deberíamos parar el país. Es el único arma que los civiles tenemos para forzar al gobierno a hacer ALGO. No podés dejar de comer queso blanco porque a nadie le importa. Pero si son los motivos económicos los que mueven al mundo, entonces toquémosles el bolsillo. OBLIGUEMOS a los políticos a tomar partido ACTIVO y hacer algo REAL que detenga la masacre. Como sea. Pero que hagan ALGO.

¿Se animaría el mundo a algo así? ¿Ustedes que piensan? Todos apagan la luz durante una hora en el día de la Tierra y después todo sigue como si nada. Pero acá se está muriendo gente. Mañana te puede tocar a vos eh. Supongo que no negás esa posibilidad. Entonces… ¿qué hacemos?

 

Estado Judío

Hoy leí un titular que decía que Abu Mazen declaró que los palestinos nunca iban a reconocer a Israel como un estado judío. No quiere decir que no lo reconozcan como país (que ya sería un adelanto siendo que el país ya tiene 63 año, no? pero dejemos eso para otro día).

Me quedé pensando en que un país definido como «judío» es como el club al que iba cuando era chico, que no aceptaba no-judíos. Y eso molestaba a mis vecinos que por eso tiraron piedras más de una vez contra mi puerta. Claro, molesta como los patovicas en la puerta de un boliche cuando no te dejan entrar (también diría que no te molestan y hasta te gusta que te «cuiden de esos negros» cuando SÍ te dejan pasar, pero ese es otro tema). Provoca antagonismo.

Y pensé que no hay ningún país (al menos que yo sepa) que tenga una definición así. Que ser judío es algo que no tiene nada que ver con la nacionalidad. Es una pertenencia a un pueblo, a una historia, a tradiciones. Es como ser hincha de Platense. Pero no en base a eso se asignan países. Al menos no en este mundo, ¿no? Y quizás tengan razón y no debería definirse así Israel. Vos vas a decir -como yo- que si no hay leyes que «protejan» a Israel de ser un país no-judío, en cuestión de años se convierte en mayoría el pueblo árabe y empieza a sancionar leyes contra los judíos y de ahí a la estrella en el pecho, un paso. Puede ser. No te lo puedo negar, siendo que los musulmanes todavía están en la etapa de apalear mujeres en la plaza pública. Eh, pará, no te calentés que todos pasaron por esa etapa, ¿no es cierto señores de la Inquisición? Es una cuestión de tiempo y maduración.

Pero volviendo al Estado de Israel, me quedé pensando en ese resguardo legal a los judíos como un privilegio único y quizás injusto. Viste… a veces pasa que pienso que yo estoy equivocado y que quién te dice… por ahí los demás tienen razón. Pero ese momento de gloria para el universo duró poco. Me acordé que Argentina desde 1853 hasta ni más ni menos que 1984 -año más, año menos- tenía en su constitución que la Nación es católica apostólica y romana. Y que para ser presidente, tenés que ser católico, a pesar de que en el artículo (14?) decía que se declara la libertad de cultos. Y no te podría decir con seguridad que lo del presidente se cambió.

Y lo de Argentina fue po poner un ejemplo que se me ocurrió, pero que me da la pauta de que debe haber muchos más que desconozco, inclusive en las constituciones de los países musulmanes, sí.

Entonces, dejemos de ver la paja en el ojo ajeno. Todos en casa tenemos ciertos incisos que nos dejan mal parados. Y todo tienen que ver con lo mismo. Con cuidarse del «enemigo externo». Me gustaría ver qué pasa si en Uruguay -que tiene 3 millones de habitantes- un buen día se van a vivir los 13 millones de judíos que hay en el mundo y empiezan a votar leyes que por natural mayoría se aprueban como pan caliente en el congreso, que establecen cambios en la sociedad que incluyen festividades judías, prohibición del jamón(?) y demás menudencias. ¿Pasaría así como así? No señor. Dejemos la inocencia. Así como a Chicago y Almirante todos esgrimieron su dedo acusador ante la violencia en los estadios y los hicieron descender de categoría, pero cuando le tocó a River, por desmanes mucho peores solo le tocó jugar sin público, y encima tuvimos que escucharlos protestar.

Así que, tranquilos. Seamos Almirante y sepamos que hay un River. No dejen que los convenzan tan rápido de la «legalidad» de ciertos argumentos, porque cuando los quieras aplicar vos, te van a decir que la oferta es solamente válida en capital y gran buenos aires los martes de 4 a 5 de la mañana.

Recuerden: no hay que ser más papista que el papa. Especialmente si sos judío.

Feliz Domingo Para Todos

Argentina, país generoso.

Si uno es hincha de un equipo de fútbol, nada es más lindo que estar orgulloso de ello. Imaginen qué feo debe ser, ser hincha de…Huracán (por poner un ejemplo al azar…) y tener que negarlo por la vergüenza que da admitirlo.

Con los nazis de Bariloche pasa lo mismo. Creo que todo el mundo sabe que fue la zona elegida por excelencia por los cobardes jerarcas del régimen de Hitler para ocultarse luego de la Segunda Guerra Mundial. Pero se cambian los nombres y niegan todo antisemitismo. Muy machitos no resultaron al final.

Hoy me mandaron este link (gracias tornes!) en el que comentan cierta ola de discriminación hacia jóvenes turistas israelíes que viajan de mochileros a sudamérica en bandas numerosas. Claro que todos niegan que sea porque son judíos (¡vamos! si hasta hay uno que les gritó «viva palestina»…) y buscan cualquier excusa para justificar su inadmisión en albergues juveniles.

Lo patético del caso es que suelen decir que no es por su condición de judíos que los rechazan sino «porque son lieros, dejan todo sucio y golpean las puertas». Y yo les recuerdo que estamos hablando de Bariloche. ¿Alguien sabe qué es lo que caracteriza a Bariloche además de los nazis y el chocolate? ¡Pero claaaro! (como diría Tangalanga) ¡Los viajes de egresados secundarios! Pero no… esos chicos que viajan y viven borrachos y vomitando nunca golpearían una puerta, jamás harían lio y siempre dejan todo ordenadito antes de volver en su micro doble camello.

Ay ay ay… nazis eran los de antes. Ahora seguro que encima de cobardes y reprimidos, son hinchas de Huracán. ¡Pobrecitos! ¡no pegan una!

Pueblos de la Antigüedad, en 15 Segundos… YA

Fenicios, Caldeos, Babilonios, Asirios, Sumerios, Escitas, Elamitas, Amorreos, Arameos, Persas, Judíos.

¡TIEMPO!

¿Cuáles de todos esos siguen existiendo?

… judíos… y…. criii criii criii…

Y después hay gente que dice que el antijudaísmo es pura fantasía.

Si la envidia fuera tiña…

Estamos hechos de un material que no se consigue. Es un hecho. Sori eh. Watch and Learn.