You are currently browsing the monthly archive for agosto 2011.
Ella no podía hacer dieta porque amaba demasiado a su perro.
Le daba los restos de la chuleta barbacoada cada noche y esta era su pequeña ceremonia privada de cariño cotidiano.
Por las mañanas era otra cosa.
Por las mañanas ya era tiempo de pensar en pajarillos, rincones abiertos, playas de Sorolla y cereales fibrosos con muy bajo índice glucémico.
Y aún más bajo índice de amor.

Comentarios recientes