martes, 28 de junio de 2011
EL LIBRO DE LA PLAZA
miércoles, 15 de junio de 2011
GRACIAS A TOD@S

La amistad es un tesoro
Que tu y yo compartimos,
Un entrañable lazo que nos une
A través de nuestros años,
A través de nuestra vida,
La amistad es un rayo de luz
Cuando la oscuridad nos envuelve;
Una fresca brisa de mar
Cuando vagamos por el desierto.
La amistad es lo que tu y yo tenemos;
Lo que compartimos día a día....
Gracias por ese regalo que me das...
Y por tu gran amistad sin igual.
mas pronto puse atención
en lo que en susurros decía.
“Tal día como hoy,
cuando la primavera llega a su fin,
una niña nació
en Vilanova del Camí”.
Antes de hacerse mujer
muchas primaveras florecieron
y hoy conserva la amistad
de quienes la conocieron.
Mi amiga de corazón
y como tal, yo te felicito,
que pases un feliz día
y que todo el año te sea bonito.
¡Feliz cumpleaños querida Roser!
Que la vida premie tu bondad,
te de salud y bien estar
y junto a los tuyos mucha felicidad.
¡Feliz cumpleaños Roser!
Abrazos.


viernes, 10 de junio de 2011
VAMOS JUNTOS
compañero te desvela
la misma suerte que a mi
prometiste y prometí
encender esta candela
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
la historia tañe sonora
su lección como campana
para gozar el mañana
hay que pelear el ahora
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
ya no somos inocentes
ni en la mala ni en la buena
cada cual en su faena
porque en esto no hay suplentes
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero
algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia
con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero.
Espero que os haya gustado.
reser
domingo, 5 de junio de 2011
EL VIEJO DEL CASTILLO
siempre que miraba por la ventana, veía en la lejanía , el gran castillo. Sabia que estaba habitado. Contaban infinidad de rumores sobre sus dueños. Que si eran magos, si traficantes de armas y personas, incluso que si eran científicos haciendo terribles experimentos. Nadie los conocía. El castillo estaba ubicado en la cima de la montaña entre bosques al que se llegaba por caminos poco transitados. Eran los años cincuenta y la gente era muy supersticiosa.
Jorge estaba obsesionado con el castillo. Por las noches desde su cama divisaba las luces y se preguntaba quien serian sus habitante. Su familia no hablaban nunca de ellos, cambiaban de tema en cuando él les preguntaba.
Una tarde se encontró caminando por el camino que atravesaba el bosque. La sombras de la noche hacían acto de presencia, sus padres estarían intranquilos. Volvió sobre sus pasos pensando que ya iría otro día.
Era fin de semana. Jorge le dijo a sus padres que iba de acampada con unos amigos. Se preparó la mochila con bocadillos y agua. Con decisión se encaminó hacía el bosque.
A media tarde llegó a la falda de la montaña. Subió el gran desnivel hasta alcanzar el bosquecillo que rodeaba al castillo. Era ya de noche. Se dispuso a descansar y dormir allí mismo.
Las luces de la mansión estaban encendidas. Una figura iba y venia detrás de la ventana. La curiosidad le llevó hacia el patio. Se acomodó entre los arbustos .
No podía dormir, admiraba la elegancia y la grandiosodad de aquella casa ¡afortunados los que allí vivían!. De repente en la ventana aparece una nueva sombra. Parece que discuten. Dios ¡un cuchillo, le ha clavado un cuchillo!! Siente el grito!. Tiene que hacer algo. Lleva un silbato colgado del cuello y sin pensárselo lo sopla con fuerza. Va corriendo hacia la casona gritando:-- Ya vamos señor. Pensó que si el malhechor creía que iban varios huiría.
Alguien sale corriendo. El chico entra por la puerta que ha dejado abierta el hombre que se ha dado a la fuga.
En el suelo, un hombre, un viejo, esta tendido todo ensangrentado.
–.Señor, señor, ¿me oye?.
--Quien eres tu? ¿de donde sales?
--No se preocupe señor, ¿como está? Voy a buscar ayuda, pero antes haber si puedo parar la hemorragia. ¿Tiene vendas?
Sergio fue a buscarlas donde el anciano le indicó. Limpió y taponó la herida con destreza por algo estaba haciendo módulos de enfermería. Ahora si llamaría al medico.
Mientras esperaban, el anciano lo contó que vivía solo desde hacía muchos años.
--¿No tiene hijos? En el pueblo nadie habla de ud.
El hombre calló, no sabia si debía confiar al chico sus pesares, sus remordimientos y todo debido a su orgullo.
--Ay.. hijo me veo solo por mi orgullo, por mi ofuscación. Tengo.. tenia una hija hermosa como una flor. Se enamoró de un don nadie y la eche de casa. Nunca más la he visto. Desde entonces estoy solo, los sirvientes también marcaron. ¡Cuanto lo siento! Tal vez muera sin volverla a ver, sin poder pedirle perdón. Gracias a ti estoy vivo todavía.
Llegan los médicos, se lo llevan al hospital, Jorge va con él .
Adriano ,que así se llama el hombre, debe quedarse ingresado ya que perdió mucha sangre. A la mañana siguiente al ser de día, Jorge se marcha diciéndole que volverá a verle.
Al llegar a casa les cuenta a sus padres lo ocurrido. Los padres se miran inquietos, callados. En sus caras hay miedo, angustia. Jorge no ha visto nunca así a sus padres ¿que les pasa? ¿sera que están enfadados porque les dijo una mentira? Ellos no hablan.
Cada día cuando sale del instituto se llega al hospital para hacer compañía al anciano. Más tarde toma el autobús para ir a casa que esta a diez kilómetros.
En sus horas de conversación, Jorge la explica el porque se encontraba aquel día en su jardin, la fascinación que siempre ha sentido por el castillo, que había mentido a sus padres para poder subir..
Adriano, está a punto de salir del hospital. De pronto le dice al joven :
--Chico, todavía no sé a donde vives ni quienes son tus padres y familia. Quisiera conocerla para decirles lo muy agradecido que te estoy. Quisiera que aceptasen que me hiciese cargo de tus estudios. Sabrás que tengo gran fortuna y a nadie a quien dejarla .
__ Mi madre se llama Isabela y mi padre Manuel, señor, no tengo hermanos, ni abuelos.
Adriano queda pálido como la cera. No puede ser!
--Señor,¿que tiene, que le pasa?
--¿Como es posible? -- Llora el hombre—Les has contado a tus padres lo nuestro? ¿que te han dicho?.
--Si les conté que le habían asaltado y que cada día vengo al hospital. No dicen nada. Es muy extraño, solo se miran y se les ve tristes.
Habían pasado dos semanas desde los hechos. Adriano abandona el hospital. En un taxi se presenta en casa de Jorge. Cuando Isabela abre la puerta, mira al hombre.
--¿Puedo pasar hija?. Perdón por todo el mal que os he hecho. Perdón por los años que han pasado sin venir. Perdón por no comprender tu amor por Manuel. Si no lo haces lo comprenderé. Dios me envió a mi nieto para salvarme la vida. Soy un viejo egoísta, si no quieres saber de mi lo entenderé.
Isabela conmovida abrazó a su padre y así les encontró Manuel y Jorge al entrar en casa.
Fin