viernes, 28 de agosto de 2009

subidas de tono

-Pourquoi "les coleurs interdites" ?
-En japonais, couleur peut être synonyme d'amour


(ni d'Ève ni d'Adam)

martes, 18 de agosto de 2009

bajo un sol Boreal

«Si quita usted la mentira vital a un hombre vulgar, le quita al mismo tiempo la felicidad»
(Ibsen)

lunes, 17 de agosto de 2009

el sueño de la razón produce monstruos


hoy he soñado que retrataba una luna llena brillante en la que se reflejaba la Tierra.

Y tú, ¿sueñas o tienes pesadillas?

viernes, 14 de agosto de 2009

Querendón

¡Pero yo dije Q.U.E.R.E.N.D.Ó.N !

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre “¡qué bueno!” han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

(Los amorosos - Jaime Sabines)

Txoria Txori




Si le hubiera cortado las alas
habría sido mía,
no habría escapado.

Pero así,
habría dejado de ser pájaro.

Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro.








(ilustración de Maria Jacas)

lunes, 10 de agosto de 2009

los puntos sobre las íes



a mí es que me gustan las flores, como a las abejas

jueves, 6 de agosto de 2009