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jueves, 15 de junio de 2017

EL ARTE CON ESTILO DE RUIZ BURGOS

No son pocos los dibujantes españoles cuyo saber hacer y su manejo del arte que dominan son, sin duda, valorados fuera de nuestras fronteras. Junto a los Pasqual Ferry, Jesús Merino, Salvador Larroca o Juanjo Guarnido, el premiado autor de "Blacksad", les traigo al granadino Juan Carlos Ruiz Burgos.
Profesor de Ilustración Digital y Diseño de Personajes de Pixelodeon 3D School, ha trabajado en numerosas publicaciones del mundo del cómic y el cine, destacando especialmente las realizadas para la revista "The Saturday Evening Post", una de las más antiguas de Estados Unidos.
El estilo de las portadas, centrado en personajes de DC cómics, rebosa maestría, elegancia y un tono vintage que les hace destacar y que, a buen seguro, quedará en la retina del buen aficionado a los grandes ilustradores.

Como anécdota me reservo esta última imagen que me resultaba muy familiar. Y no es de extrañar, se trata de un escenario apocalíptico cuya figura dominante es el Hotel Victoria, en Granada, por donde he pasado cientos de veces y que, curiosamente, hace muy pocos días sufrió un incendio sin las consecuencias desastrosas de la ilustración.



lunes, 17 de abril de 2017

RETRO CIENCIA FICCIÓN

Tras la Revolución industrial y con otras influencias literarias, representadas por una referencia incuestionable como fue Julio Verne, algunas revistas de finales del siglo XIX comenzaron a incluir artículos relacionados con el devenir tecnológico que los tiempos avanzaban de forma inexorable. Publicaciones que no eran específicamente del género, como "Munsey Magazine" o "The Argosy" incluyeron en sus páginas algunas historias de ciencia ficción. Se cree que la primera revista con contenidos de ciencia ficción pudo ser la sueca "Stella" en 1886 pero, al no quedar conservado ningún ejemplar ni registro, parece que entraría en la nebulosa de las leyendas editoriales, lo que parece en sí mismo un hecho muy propio del género.
En 1908 se publicó el primer número de "Modern Electrics", una revista con una clara vocación científica pero que no le hacía ascos a la ficción. Esa delgada línea entre ambos mundos pronto fascinó a los lectores que la convirtieron en un éxito editorial, que abría las puertas de par en par a otros proyectos similares, aunque cada vez adentrándose más y más en el género de la ciencia ficción. Uno se pregunta si George Lucas no se inspiraría en el número de Junio de 1915 de "Electrical experimenter" para imaginar su Estrella de la Muerte. 

La más longeva de todas fue sin duda "Amazing Stories", cuyo primer número se publicó en 1926 y que llegó, pasando por infinidad de avatares y cambio de propietarios, hasta llegar al año 2005, fecha en que desgraciadamente puso fin a su andadura.

"Astounding stories" comenzó su ajetreada existencia en 1930 en una continua ida y venida de editores y propietarios, soportando sus innumerables crisis y sobreviviendo como podía. Uno de sus logros más meritorios fue conseguir publicar la serie "Fundación" de Isaac Asimov, a las que seguirían las novelas "En la noche de los tiempos" de H.P. Lovecraft o "Loophole" de Arthur C. Clarke. La conocida por todos "Dune" de Frank Herbert fue publicada entre 1963 y 1965.

 
En 1939 nacía la revista "Startling Stories", publicando continuadamente hasta mediados de la década de los 50, en parte porque no pudo hacer frente a dos hechos que por entonces perjudicaron seriamente a la industria. Por una parte, por el impacto ocasionado por la publicación de un libro del psiquiatra Fredric Wertham titulado "La seducción de los inocentes", en donde se describía a los cómics y a las publicaciones llamadas "pulp" como agentes de corrupción de la juventud, además de ser una de las peculiares forma de incitación a la delincuencia. Aquello no cayó en saco roto y pronto el Congreso de Estados Unidos obligó a los editores a formar el conocido "Comics Code Authority", que venía a ser una autocensura impuesta desde los círculos más puritanos y conservadores del país. Posteriormente, una huelga de los distribuidores de prensa y revista hizo que muchos ejemplares quedaran sin vender en los almacenes, lo que provocó el cierre de algunas publicaciones, entre ellas "Startling Stories".

No cabe duda del atractivo de todas estas publicaciones, de sus ilustraciones sugerentes con esa mezcla de ingenuidad, fantasía, belleza y también, por qué no decirlo, de ironía. Fueron el testimonio de una época, de sus cambios constantes, desde el incipiente interés por los nuevos tiempos tecnológicos que trajo la Revolución industrial, hasta el miedo al enemigo, cualquier enemigo empleado directa o metafóricamente. Respondía esa inquietud, y así se reflejaba, a la perdida de la inocencia que trajo la era atómica, la que podría producir, en sus peores pesadillas, monstruos mutantes que someterían a la humanidad a un peligro jamás imaginado, la oleada de avistamientos OVNI de los cincuenta, quizás camuflada como eje de transmisión al temor de lo que se ocultaba tras el Telón de Acero y la Guerra fría, tan obsesiva como inspiradora. Tampoco debemos olvidar la conquista del espacio, lo que se esperaba de forma más entusiasta y atrevida, el asombro pusilánime ante la robótica y el poder que parecía ejercer.

Todo ello formó un caldo de cultivo ideal para el desarrollo de historias firmadas por verdaderos genios de la imaginación, como Asimov, H.P. Lovecraft, Arthur C. Clarke, Frank Herbert, Frederik Pohl, Edgar Rice Burroughs, Ray Bradbury o la mismísima Leigh Brackett, la guionista de Howard Hawks en "Río Bravo" o "El sueño eterno", la que nos regaló, junto a Lawrence Kasdan y George Lucas la historia narrada en "El imperio contraataca".
Nuestro más sincero homenaje a los artistas que llenaron sus páginas y portadas de dibujos con un estilo e ingenio inigualables. Los Frank R. Paul, Allen Anderson, Albert Drake o Frank Kelly, entre otros, fueron capaces de trasladarnos a otros mundos, con sus héroes, sus chicas, en no pocas ocasiones ligeras de ropa, sus seres de otros mundos, en todas las formas y colores imaginables, las variopintas naves espaciales, los robots vintage y aquellos paisajes sin parangón.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

CONVERSACIONES CON MARTINA



Hacía mucho tiempo que no usaba los lápices para realizar una ilustración, pero esta mañana, antes de ir al colegio, surgió esta trascendente conversación con mi hija Martina de 4 años y no me pude resistir a publicarla tal y como transcurrió.


viernes, 16 de octubre de 2015

GALERÍA DE ILUSTRADORES II

CRIS ORTEGA: Artista de Valladolid que ha desarrollado su labor como ilustradora de juegos de rol, libros y diversas portadas para revistas relacionadas con lo fantástico y sobrenatural. Su trabajo no esta exento de polémica, pues se le acusa de plagiar otras obras de estilo análogo. Personalmente considero que hay más de inspiración de pequeños detalles que de una copia general. Se la achaca que su línea artística tiene mucho en común con otra autora, como es Victoria Francés, aunque bien es cierto que, en honor a la verdad, no son pocos los que tienen un estilo muy similar y que recuerdan inequívocamente a Luis Royo, si bien, a estas alturas de la película, me da la impresión que aquí hay homenajes recíprocos que van en todas direcciones. La belleza de los rostros femeninos de Ortega es más que elocuente, corriendo el riesgo, en no pocas ocasiones, de bordear lo cursi y amanerado en esa delgada línea que le separa de los ilustradores remilgados de caballos entre nubes y parejas al ocaso. No obstante, sus mujeres son hermosas criaturas ubicadas en escenarios más que interesantes.

ALEJANDRO BURDÍSIO: No cabe la menor duda de que este artista argentino tiene el don de la originalidad, algo de gran valía en estos tiempos en los que es harto complicado ofrecer algo nuevo en cualquier faceta intelectual. Posee además el mérito de ser multidisciplinar y ser capaz de ofrecer ilustraciones humorísticas, caricaturas y una maestría como creador de espacios relacionados con la fantasía y ciencia ficción. Particularmente interesante resulta su colección titulada "Universo chatarra", al que corresponden las imágenes aquí seleccionadas, ese mundo entre nostálgico y surrealista, entre lo cotidiano de épocas pasada y el avance del futuro espacial. Algo que no debería pasar desapercibido, por ejemplo, para el cine de ciencia ficción, que encontraría sin duda un filón de posibles escenarios. No en vano, Alejandro Burdísio ha trabajado como artista conceptual para empresas relacionados con la animación, los vídeo juegos y el cine. 

ARTEMIO GUEVARA: Historietista e ilustrador mexicano con un peculiar estilo, entre lo jocoso y bizarro, dominador del lápiz y creador de singulares personajes que destilan una soterrada y ácida ironía. Guevara, además, tiene un espíritu didáctico, tal y como se puede ver en algún vídeo colgado en YouTube en donde nos muestra su particular técnica.

BENJAMIN LACOMBE: Hay un punto de extrema melancolía indudable en la obra de este artista francés, que se reconoce influenciado por una pléyade de nombres que, sin duda, le han dado forma a su peculiar estilo, desde Tod Browning a Ray Harryhausen, pasando por Fritz Lang o Tim Burton entre otros. Aunque, ha realizado adaptaciones de relatos para adultos,  "Cuentos macabros" de Poe o "Notre-Dame de París" de Victor Hugo, es en el cuento infantil en donde Lacombe se mueve como pez en el agua, siendo nominado uno de sus libros ilustrados como uno de los mejores del año 2007 por la revista Time. Un autor que se atreve también con la ópera, realizando un espléndido trabajo en un libro ilustrado sobre "Madama Butterfly" de Giacomo Puccini, donde muestra su sensibilidad y ese toque nostálgico tan particular.

CHRISTOPHER LOVELL: Quizás habría que definir el estilo de tan prodigioso ilustrador galés, como barroco-gótico, un interesante vínculo entre la profusión detallista y un tenebrismo nada disimulado. Sus figuras terroríficas se hayan perfectamente definidas, adornadas por una riqueza artística de incuestionable mérito. Lovell se define como autodidacta y reconoce que es un hijo de la generación de los 80, dejándose influenciar por todo el movimiento cultural que aquella década singular fue capaz de filtrarnos. Su trabajo encaminado a la mercadotecnia, e incluso al mundo de la moda, se alterna con su labor de músico.

DEAN MORRISSEY:  Existe algo peculiar en la forma que adquieren las obras del genial artista de Boston, algo que nos acerca a una infancia perdida entre la bruma del tiempo. En sus artilugios alambicados podremos encontrar ciertos referentes de nuestra infancia, aquellos juguetes de latón que nos fascinaban y que muchos han sucumbido por el paso de los años. El estilo de Morrissey es complejo, detallista sin par que me recuerda, en la elaboración de sus fondos y escenarios. a ese otro gran genio de la animación como es Hayao Miyazaki. No obstante, su influencia está más cercana a Disney. Ilustrador de estampas navideñas, de vehículos y maquinarias ricas en detalles, casi siempre aparece en escena un anciano, el arquitecto de objetos, el artesano de artilugios imposibles, envuelto en una atmósfera de color,  luz confortable y calidez entrañable. Autor de reconocido prestigio y premiado en sus innumerables ilustraciones para libros, sobre todo para uno en particular, "El barco de los sueños".


SHORATO UETSUJI: Una extraña luz parece iluminar las ilustraciones de este singular dibujante japonés, una luz que descubre mundos nocturnos, en los que extrañas criaturas son iluminadas como fantasmas, como monstruos de cuento o como pesadillas tecnológicas. Tiene un gusto retro, al arte pop de los 60 y 70, aunque parecen mezclarse una amalgama de influencias diversas, como Edward Gorey o Mortensen, pero aportando una gama de color ignorada por ambos artistas. Incluso me atrevería en ver un remoto parecido con el autor español José Ramón Sánchez, aunque quizás me traicione la memoria.

OSCAR CHICHONI: Cuando la memoria me retrotrae a mis viejos cómics de "1984", que cambió a "Zona 84" una vez que se alcanzó el celebérrimo año orwelliano, recuerdo siempre la admiración que me producía contemplar las portadas realizadas por los grandes maestros ilustradores, como Richard Corben o el mismísimo Oscar Chichoni, con esa fusión perfecta entre materia viva y metal, una aleación que nos mostraba el óxido y la sublime belleza de cuerpos femeninos de proporciones épicas. Cuenta el autor que su fascinación por los viejos metales herrumbrosos le venía de su infancia, cuando vivía cerca de un desguace de trenes. Artista célebre en su Argentina natal, desarrolla su trabajo en la "Colección Minotauro" y en la revista "Fierro", donde alcanza una maestría incuestionable, emprendiendo un viaje hacia Europa a mediados de los años 80, colaborando con diversas editoriales. Chichoni comenzará una interesante colaboración que le llevará a integrar equipos de dirección artística de películas tan dispares como "Restoration" de  Michael Hoffman, con la que conseguirá un Óscar de la Academia, hasta producciones recientes como "Pacific Rim" de Guillermo del Toro.

 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

STAR WARS, EL BORRADOR QUE SE HIZO CÓMIC

Es una obviedad que la saga de Star Wars se convirtió en un filón a explotar desde la fecha de su estreno. No ha existido ninguna faceta de la que no se haya obtenido algún beneficio y el borrador, que tenía George Lucas de su saga galáctica, no podía ser menos y ahora se nos ofrece en forma de cómic. Mi amigo, el bloguero Tirador solitario, tuvo el detalle de regalarme un ejemplar que liquidé de forma rápida, pues no parece que sea el exceso de diálogos una de las máximas virtudes de esta versión en viñeta de Star Wars. A modo de conclusión rápida, se podría decir que se nota que está basado en un borrador, principalmente por la escasa profundidad de algunos personajes indispensables y cierta tendencia a construir una historia con un trasfondo algo farragoso. 
El argumento, centrado en la historia que se cuenta en "Una nueva esperanza", tiene lógicamente parecido con el resultado que todos ya conocemos, aunque se mezcla, al principio, algo de lo que aparecía en "La amenaza fantasma", la invasión de un planeta, en este caso Aquilae,  y el trasfondo del bloqueo comercial y también algunas situaciones que se dan en "El retorno del Jedi", la batalla de la luna de Endor, sustituyendo, afortunadamente, a los infantiles ewoks por los wookies. Respecto a esto último, es curioso observar la relevancia de un personaje como Chewbacca, que no aparece hasta bien entrada la historia pero que asume el papel de Luke Skywalker, arrebatándole la destrucción de la Estrella de la Muerte. El personaje interpretado por Mark Hamill es aquí un veterano Jedi, con cierto parecido físico al mismísimo George Lucas,  que asume además el papel de un ausente Obi Wan Kenobi, mientras el joven aprendiz, el que realmente está basado en Luke, se llama Annikin Starkiller quien interpreta a un advenedizo joven algo plano y, sin duda, decepcionante, guardando cierto parecido a un, en palabras del Tirador, Legolas galáctico. No obstante, Darth Vader es el que sale peor parado, siendo un individuo sin demasiado atractivo, desconocedor del lado oscuro de la fuerza y escaso de carisma. Carisma que le roba, en cierta medida, el príncipe Valorum, un sith con alma de caballero. Es curioso que sea el padre de Starkiller, Kane, quien posee casi todo su cuerpo reconstruído artificialmente de forma similar a Vader. Si hay alguien que se aleja absolutamente de su aspecto físico, ese es Han Solo, que aquí es interpretado por una criatura de color verde, inspirada de forma poco disimulada en el famoso personaje del cómic la Cosa del pantano
Otra variante relativamente importante es el origen de R2-D2 y C-3PO. Aquí son dos androides del imperio que huyen de la Estrella de la Muerte cuando es atacada. Su personalidad aún no anda demasiado definida y ambos intercambian la suya a partes iguales. Como aspectos llamativos, hay que señalar que R2 habla el lenguaje humano y que ambos son poco de fiar, estando siempre dispuestos a revelar cualquier secreto al primero que se tropiece con ellos. C-3PO, que siempre tuvo un parecido más que evidente con el robot María de "Metrópolis" de Fritz Lang, aquí resulta una copia casi idéntica.
El emperador parece más un simple funcionario y no parece esconder su filiación al lado oscuro, ni estar dotado de ningún poder especifico, lo que le convierte en un personaje más que prescindible.


Como dato curioso cabe señalar que el sable láser es aquí utilizado indiscriminadamente, sea por Han Solo o por las tropas imperiales, perdiendo ese carácter de arma reservada a los Jedi que tanto los identificaría en la saga cinematográfica. Sin embargo, hay unas cuantas escenas que se respetaron después y que quedaran siempre en la retina del cinéfilo de Star Wars, como la pelea en la cantina entre unos facinerosos y Obi Wan, un plano del Palacio de la luz de Aquilae casi idéntico a la fortaleza de Jabba el Hutt o el momento de la evasión en el triturador de basura.

Respecto a la calidad artística del cómic, hay que decir que Mike Mayhew se desenvuelven bien en la plano corto, dotándole a los personajes de un carácter realista que se difumina en los escenarios amplios. Si tenemos que valorar la obra en su conjunto, hay que decir que debemos tomarlo como lo que realmente es, un borrador, un boceto de una historia que, con el paso del tiempo, se fue configurándose en su plasmación en la gran pantalla de trazos más firmes y, desde luego, con una personalidad irrefutable, algo de lo que carece el cómic, lo cual es asumible y, en todo caso, perdonable.

miércoles, 8 de octubre de 2014

PERSONAJES DE CINE: RORSCHACH


“La mugre acumulada de todo el sexo que practican y de todos los asesinatos que cometen les llegará a la altura de la cintura y todas las putas y los políticos alzarán la cabeza y gritarán: ¡sálvanos!... y yo miraré hacia abajo y susurraré: no.”

"Watchmen" no es sólo un cómic muy particular y con una personalidad que irradia singularidad en todos sus planteamientos, es también una película que, en su adaptación a la gran pantalla, ha captado toda la idiosincracia  de su original propuesta en papel. No es un film al uso y, aunque ancla sus puntos de conexión con el género tradicional de superhéroes, mantiene cierta distancia y una clara diferenciación del personaje típico, del justiciero enmascarado unidimensional al que estamos habituados. La galería de habitantes que componen el universo Watchmen está cargada de aristas, de encrucijadas difíciles y, desde luego, de una visión crepuscular del héroe. En su conjunto, el grupo de personajes que aspiran a considerarse como tales, responden a una catadura moral que dista mucho del código tradicional. En realidad hay todo un abismo, hasta el punto de que alguno de ellos podría ser considerado un villano con todas las de la ley, cuando no directamente un psicópata. Ayuda , en gran medida, el telón de fondo, el marco histórico de una época complicada, al borde del abismo nuclear, con dos superpotencias incapaces de establecer un diálogo aunque fuera incipiente. Con un Richard Nixon, casi perpetuo, asistimos a una agitada sociedad que se mueve entre el desencanto y la desesperación de unos convulsos años 70 no tan imaginarios como parece. 
Ozimandias es una especie de intelectual con mallas, con un concepto superior de sí mismo y con la creencia de que está destinado a salvar un mundo en perpetuo desacuerdo. Su posición moral se sitúa por encima del bien y del mal, hasta el punto de considerar por sí mismo el precio del sacrificio ajeno. Su solución final es lógica, incluso puede que brillante, pero a un precio moralmente inaceptable. El Dr. Manhattan se ha convertido en una especie de Dios y, por esa misma naturaleza, sus sentimientos y emociones están a años luz de la humanidad, de sus miserias y virtudes. Su visión del mundo le ha hecho indiferente al sufrimiento del hombre corriente, estoico ante el dolor o la injusticia. Quizás sea por su exagerada figura hierática por lo que me parece un personaje tan alejado como aburrido. El comediante es directamente un fascista, un asesino cruel, pero también posee la cualidad de aceptar lo inevitable y de convivir con la realidad más evidente. Cuando Ozimandias, demostrando su superior intelecto, quiere salvar al mundo, el comediante le responde que pronto seremos todos cenizas y que él será el hombre más listo del cenicero. Es una visión pesimista del tiempo que les ha tocado vivir. Búho nocturno II y Espectro de Seda II quizás sean los personajes con más equilibrio emocional y, seguramente, los que más responden a la idea de superhéroe tradicional. El primero, con un aspecto muy deudor de Batman, es un hombre honesto, apesadumbrado por los acontecimientos, aburrido por haber dejado atrás su labor de enmascarado, a veces puede parecer algo pusilánime, aunque quizás sea mejor considerarlo prudente. 
Pero, el mejor personaje de todos es sin duda alguna Rorschach, con un diseño atractivo y peculiar. Su máscara es de un tejido especial que forma figuras simétricas según su estado de ánimo. De ahí su nombre, basado en el conocido test del célebre psicoanalista suizo. Equipado con un sempiterno sombrero y gabardina, parece inspirado en el cine negro, toda una suerte de Humphrey Bogart del cómic. Su infancia fue algo traumática afianzada por su madre, una prostituta que lo despreciaba, marcando su carácter violento y poco dado al sentido del humor y más a la ironía inteligente. En una escena de la película, Búho nocturno y Espectro de Seda recuerdan entre risas a un villano, con tendencias masoquistas, que los acosaba para que le pegaran. Ellos le respondían con indiferencia , hasta que tropezó con Rorschach, quien lo arrojó al vacío por el hueco de un ascensor. En una reflexión, sobre el inminente holocausto nuclear que pende sobre sus cabezas, afirma: "Tiene gracia, los antiguos faraones deseaban el final del mundo, creían que los cadáveres resurgirían para reclamar su corazón de las vasijas doradas. Ahora mismo deben estar conteniendo el aliento de la emoción." En otra ocasión se atreve hasta con un chiste: "Un hombre va al médico. Le cuenta que está deprimido. Le dice que la vida le parece dura y cruel. Dice que se siente muy solo en este mundo lleno de amenazas donde lo que nos espera es vago e incierto. El doctor le responde "El tratamiento es sencillo. El gran payaso Pagliacci se encuentra esta noche en la ciudad. Vaya a verlo. Eso lo animará". El hombre se echa a llorar. Y dice -Pero, doctor... yo soy Pagliacci."
En el trascurso de la película Rorschach es detenido y encerrado en prisión. Allí, un psiquiatra intentará escudriñar en el origen de su comportamiento, que considera más una anomalía que una actitud identificativa de superhéroe. Le llama por su verdadero nombre, Walter Joseph Kovacs, y le pregunta cuanto queda de lo que fue, si ha olvidado la persona real que se esconde tras la máscara. La historia que cuenta Rorschach es estremecedora. En uno de sus primeros casos, investigaba la desaparición de una niña de seis años. Gracias a una confidencia, extraída con violencia, llega a una siniestra casa. Mira por la ventana, y observa a unos perros en el jardín trasero, que se pelean violentamente por la posesión de algo que no llama su atención. En una estufa de carbón descubre, medio quemadas, unas braguitas con dibujos infantiles. Inmediatamente vuelve a mirar por la ventana. Lo que descubre le deja atónito. No podemos ver su rostro, pero su máscara refleja la misma expresión que impresionó a quienes estábamos sentados cómodamente en nuestras butacas: el horror en su máxima expresión. Lo que se disputan, de forma visceral, los dos perros es un pequeño hueso en cuyo extremo cuelga el zapato de una niña. Rorschach esperará en la casa hasta la llegada de su inquilino que, una vez atrapado, pide ayuda y que le lleve a la policía. Tras una frase lapidaria, "¡A las personas se les arresta, a los perros se les mata!", nuestro personaje imparte su propia justicia, directa y sin paliativos. 
A la pregunta del doctor, sobre qué permanece del hombre que se oculta tras el disfraz, le responde:
"Lo poco que quedaba de Walter Kovacs murió aquella noche con aquella niña. A partir de entonces sólo quedó Rorschach. Verá doctor, Dios no mató a esa niña, la casualidad no la descuartizó y el destino no se la dio de comer a esos perros. Si Dios vio lo que hicimos aquella noche, no pareció  importarle." La narración de la historia en primera persona, a través de un flashback estremecedor, nos lleva de la mano al que probablemente sea uno de los momentos más terribles de la historia del cómic y del cine de superhéroes. Ayuda, y de que forma, las dotes interpretativas de un actor poco conocido como es Jackie Earle Haley, dotado de un rostro contundente, poco habitual en el glamuruso Hollywood. No hay que olvidar a los verdaderos autores de la construcción del personaje, el  escritor Alan Moore y el artista Dave Gibbons, ni tampoco al responsable de su adaptación a la gran pantalla,  Zack Snyder, que supo aprovechar todo el potencial de una novela gráfica de gran reputación, hasta el punto de respetar muchos de sus diálogos y no pocos planos secuencia del original. 
Rorschach, un tipo de aspecto descuidado, sucio, casi un indigente, violento, moralista con gran capacidad para el sermón, a veces puritano y ultra conservador, pero honesto hasta las últimas consecuencias, cuando la verdad peligra, quizás porque sea demasiado terrible para ser desvelada. Un enmascarado capaz de defender sus convicciones hasta el final, su propio final. 
                            "¡Jamás me rendiré, ni ante el apocalipsis!"

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LAS DOTES ADIVINATORIAS DE FRANCISCO IBÁÑEZ



Estoy seguro de que a muchos le resultará ya familiar la famosa viñeta del autor de Mortadelo y Filemón en donde, tan popular autor, fue capaz de anticiparse al desastre de las Torres Gemelas. Probablemente Ibáñez no se pudo resistir y al dibujarlas, a buen seguro, pensó que tan altas edificaciones no estarían exentas de algún percance aéreo. Al igual que es muy peculiar que sus dibujos estén adornados en segundos planos de ciertas peculiaridades, un caracol fumando, ratones jugando a las cartas, una araña en un rincón, tampoco a la viñeta que figura más arriba le faltan detalles ciertamente peculiares, como el avión estrellado, un elefante en otra de las torres y un tipo gigantesco con bigote que asoma entre dos edificios.
Una noticia me llamó la atención durante uno de los muchos telediarios que pueblan nuestra televisión. La rápida expansión económica de China ha producido ciertas singularidades urbanísticas que forman parte del desarrollo absurdo y precipitado. Durante la construcción de una autopista en 2012, en la provincia de Zhejiang, una pareja de ancianos se negó en redondo al abandono de su vivienda, quizás porque les parecía que el dinero ofrecido por las autoridades era del todo insuficiente, o puede que sólo quisieran tener buenas comunicaciones. El caso es que la obra continuó adelante, sin importarles que quedara susodicha construcción en medio de la misma, convertida en lo que se ha venido a denominar acertadamente como "casas clavo".

Al final, como se puede ver en la última fotografía, los singulares protagonistas de tan llamativa noticia aceptaron la indemnización, unos 42.000 dólares, y la casa fue derruida para el normal tráfico de una autopista al uso. Semejantes imágenes me recordaron a una historieta de Mortadelo y Filemón del año 1977 titulada "Soborno", en donde se daba la siguiente situación:

Aunque aquí la autopista fue primero, y de lo que se ironiza es sobre los oportunos sobornos para construir en lugares insólitos, no deja de ser una coincidencia más que sorprendente de lo que, en un primer momento, nos parecería una salida surrealista del bueno de Ibáñez. Toda una demostración empírica de aquello de "El arte imita a la realidad", que en este caso sería a una realidad aún por llegar. Aunque no tenga nada que ver con el tema que nos ocupa, no me resisto a dejarles otro momento hilarante de esta historieta, absolutamente delirante y genial.



lunes, 1 de abril de 2013

EL ARTE ERÓTICO DE BEN NEWMAN

Ben Newman es un artista británico cuyas obras destilan un erotismo ciertamente algo enfermizo, morboso sin duda alguna, sobre todo en la reinterpretación de algunos cuentos infantiles que versiona de una forma muy particular. El arte es libre y Newman lo demuestra en cada uno de sus trazos, atractivos e imaginativos, aunque de lo que no cabe duda es de su talento.

Atrevida sería la palabra correcta para esta versión de ¿"Los tres cerditos"?,  aunque no logro imaginar como se llega a esta interpretación tan extraña.


Extraño número erótico, emulando una ejecución en la silla eléctrica, y parece congregar a un numeroso grupo de aficionados más partidarios del  bondage que de la pena capital. 


Esta abuelita, en realidad el lobo feroz, no parece dispuesta a comerse a Caperucita Roja, no en el sentido literal claro está.


Estos compañeros de viaje de Dorothy parecen algo distraídos y se ignora si serán capaces de concentrarse en su búsqueda del Mago de Oz.


A esta chica parece gustarle que Pinocho mienta una y otra vez, ¿por qué será?.


¿El camarote de los Hermanos Marx en versión "Frankenstein"?. Claro que el buen doctor nunca tuvo tan buenas enfermeras...


Al monstruo de la Laguna negra se le ve en demasiadas ocasiones fuera del agua, debe ser por alguna razón imperiosa.

A los fantasmas les da por la vena intelectual y se pirran por la empollona Velma de Scooby Doo.


A saber porque este astronauta se encuentra demacrado, ¿demasiada actividad física?.


Últimamente los niños pasan mucho tiempo jugando con sus figuritas de Lego y se ignora la razón.


Los calamares gigantes son casi imposibles de ver en la superficie, pero si la vista merece la pena si que se atreven a echar un vistazo al paisaje.

En este crucial momento no protestaba ni el enano gruñón de la presencia de Blancanieves.

Esta es la intrépida reportera April O´Neil, entrevistando a una de las tortugas ninja, pero, viendo la habitación acolchada y al quelonio en cuestión, parece que su empeño es una locura.


 Parece que al príncipe se le ha olvidado despertar a la Bella durmiente.