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domingo, 11 de abril de 2010

27. Lo que necesito escuchar..


Mi hermano hoy tendría 40 años. Y seguro que pareja e hijos, como éste hombre que me escribe, como todos los compañeros con los que he contactado...
Me pregunto cómo habría sido mi vida con él.
Me pregunto si no habría sido tan tormentosa con su apoyo de hermano mayor, o si el destino me tuvo preparado todo lo que ha acontecido en todos éstos años, aún con él a mi lado...
Y la sensación que tengo me acerca a ellos porque me ayuda a imaginar, mi oficio favorito...
Al llegar del trabajo, de madrugada, encuentro un nuevo mail con la esperanza de que me diga algo que me ayude a descansar...
Cuando doy el link del blog, que sé que es eterno, temo que no lo lean.. Siempre creo que tardarán en hacerlo, que serán necesarios muchos ratos libres...
Pero una vez más mi sorpresa es grata, porque lo ha leído entero ya...


"...Tengo que decirte que ya me he leido todo el blog y no tengo palabras. Es inexplicable la sensación de ver como alguien bucea en un episodio tan duro con tanta emoción y creo que hasta partes difíciles de la historia te reconfortan. Supongo que será por ponerle forma a algo etéreo durante años.
Bueno, pues entre las explicaciones que han dado algunos de aquellos días y que he comentado el tema con mi mujer estoy consiguiendo desmadejar un poco la historia y me van viniendo detalles que espero que te puedan ayudar.

El que estaba con él aquel día era el "X" pequeño (tenía un hermano mayor en el patronato), era un chaval muy tímido y pasó un tiempo fatal, no hacía más que llorar. Creo que sólo estuvo aquel año o, como mucho, otro más. Era también de primero...
Todo pareció indicar que, haciendo un salto o una cabriola, se pasó del alfeizar de una de las ventanas del fuerte y se cayó. Yo me he liado porque también había que pasar a través de una de las ventanas para coger el camino de villa pececitos.

Mira, yo no puedo poner la mano en el fuego por nada ni por nadie, pero todo lo que envolvió aquellos días pintaba al accidente y te intentaré dar algunos porqués de esta opinión.

SUICIDIO: Sí es cierto que José Antonio tenía una cierta necesidad de explicar que sus padres estaban separados o separándose, y lo hacía con tristeza, pero también es cierto que el hecho de que muchos de los que estábamos allí ayudamos a quitarle hierro al tema. Recuerdo que un día lo comentó en el comedor y que, al decirlo, bajó la vista con una cierta vergüenza, entonces yo le dije que no se preocupara, que los nuestros (recuerda que también estaba mi hermano) estaban separados hacía tiempo y que no pasaba nada y nos cachondeamos un poco de la historia. Él levantó la mirada con una de aquellas sonrisas que parecen iluminar una cara y preguntó si era verdad, le dijimos que sí y siguió comiendo, mirando hacía abajo sin borrar la sonrisa durante un rato. Y ya te ha dicho alguien más que también estaba en esa situación y seguro que eso le ayudó.

Era un chaval feliz, que transmitía alegría. Todos descartamos esa posibilidad desde el primer momento.

NOVATADA: No te voy a decir que no las hubiera pero eran absolutamente infantiles. Cuando pensaba en esto iba a decir que yo nunca hice novatadas pero después recordé que sí que hubo alguna y también que cuando las hice los novatos se lo pasaban mejor que yo porque esa era la idea. Ya te he dicho que los "bupinos" de cada mesa eran los protegidos del jefe de ésta y a Jose Antonio no lo tocaba nadie porque yo era uno de los jefecillos del cotarro (ya sabes eso del rol que nos toca en cada fase de la vida, ahora mi mujer me da collejas, qué le vamos a hacer?)

Recuerdo que un día los llevamos a él y a tres o cuatro más a la zona por la que llegaban las chicas por la mañana y los pusimos a cantar y a bailar mientras dábamos palmas, parecían una especie de gospel y a la hora de comer todavía se estaban riendo. Las bromas no iban más allá de estas tonterías y si alguien la pillaba con alguno ya nos encargábamos los mayores de poner orden así que creo que puedes descartar que hubiera nada de esto y, sobretodo, que hubiera terceras personas.

HOMICIDIO: (hablemos con propiedad) Sí que es un tema que se comentó, pero hay que tener en cuenta que aquello no es que fuera como un patio de colegio, es que era un patio de colegio. Y se comentó mucho sobre la introversión evidente de "X", pero es que eran amigos, no se conocía ningún problema entre ellos y no era la primera vez que subían allí a hacer el cabra.

Ya te he dicho que el otro chaval lo pasó fatal, no sólo días sinó durante todo el curso, su hermano era amigo mío y a él lo entrené en el equipo de baloncesto. Jamás hablamos de aquel día y me imagino que si ya era introvertido se debió volver aún más y eso alimentaba las tonterías de la panda de criaturas que éramos todos. Siempre pareció sobrevolarle una cierta sensación de culpa y entre todos comentamos si no pudo haber alguna intervención involuntaria de "X" en el accidente o uno de aquellos "a que no hay huevos" con que los hombres de vez en cuando nos ponemos a prueba. De lo que si estábamos seguros era de que sí que le debía machacar la conciencia la sensación de poder haber hecho algo para evitarlo.

Encima intervenía esta puñetera manía que tenemos los españoles de hacer coña de todo y yo lo recuerdo corriendo por la cancha detrás de alguno que le había llamado asesino porque le había hecho una falta durilla, mientras el resto reían la gracia. Estoy seguro de que estas mamonadas no debieron ayudar demasiado a remontar el vuelo.

En fin...
Sobre el tema del fuerte te aseguro que no es ese. Yo iré en agosto y ya te mandaré alguna foto. De todas formas si lo buscas en google earth tienes que tirar menos de un kilómetro a la derecha del de San Martín, después de la última edificación (unos apartamentos con piscina) y verás que queda unos metros sobre el mar (dudo de los 300 que creo haber leído en alguna parte).

Del dia del accidente no lo viví tan en directo como otros porque como ya estaba "ennoviao" (hoy es mi mujer y tenemos dos hijos), pues apuraba haste el último momento en el pueblo y llegué justo para la cena, y ahí fue cuando me enteré. Lo estuve velando y fuí uno de los que llevamos el féretro.

Y ya ves que me van viniendo flashes desordenados y te aseguro que todos los que sigan llegando los vas a tener al momento. Por cierto, el hermano de "X" era bastante amigo mío, hace siglos que no nos vemos, la última vez fue hacia el 92 o 93 . Si consiguieras localizarlo igual te podría intermediar para conseguir explicarle el tema a "X", si tienes alguna pista ni lo dudes...
Pues eso, que un abrazo y a pedir lo que se te ofrezca. "


Lo que necesitaba escuchar de una nueva boca...
Otra persona que lo veló, y que lo llevó a cuestas aquel día mientras sonaba el Nessum Dorma...
Otras lágrimas compartidas...
Otro angelito que aparece en mi camino...

Siento mucha tristeza por ese chico que iba con él... Pero quizás si supiera que me siento tan cerquita suyo, puede que ayudara a evaporar su penita...
Siento ganas de abrazarlo y llorar junto a él...
... y decirle que pasó porque tuvo que pasar...

26. Cuando parecía que no quedaba nada por saber...

El primer eslabón de mi historia, aquel hombre que abrió la página de antiguos alumnos del Patronato, me manda un mail comunicándome que alguien ha contestado al aviso primero aquel que di...
Tan mágico el nuevo hombre como todas las personas que he encontrado en mi búsqueda, me dice que, aunque recuerda poco o quiso olvidar, va a quedar con un hermano suyo para ver si hacen memoria...
Los dos estuvieron allí... Se ofrece a todo lo que se me ocurra, incluído echar fotos del lugar porque su mujer es de allí y frecuentan el pueblo varias veces al año...

Me emociono, como siempre... Y me alegra saber qué buena gente le rodeó en sus últimos días...

Le mando el enlace a éste blog y, sin haber apenas leído nada, me manda un mail cariñoso.
Me comenta que el fuerte que tengo marcado aquí es el de San Martín, no el de san Carlos...

"...Donde ocurrió el accidente había una bajada muy puñetera a una pequeña cala que se llama "villa pececitos". Yo, que siempre me tuve por un tío intrépido, no bajé nunca por allí y hubo gente que sí que bajaba.

Hasta ese lugar se puede llegar por la arena en las épocas en que hay las mareas más fuertes del año, porque estas también son muy bajas y dejan al descubierto zonas que no se pueden pisar el resto del año. Cuando esto ocurre te pegas un hartón de coger mejillones, cangrejos... porque acaba siendo una zona prácticamente virgen.

No sé cuánto tiempo más tarde fuimos al lugar donde cayó, lo hizo directamente en una roca, y tengo la absoluta certeza de que no pudo sufrir, debió estar demasiado ocupado en agarrarse a algo para frenar la caída. Y siempre nos asaltó una duda: si no hubiera caido en la puñetera roca se hubiera salvado? ...y quién lo puede saber? Igual hubiera muerto sufriendo".


Sus palabras me reconfortan... Compartir tristeza con otra persona más hace que la mía se evapore un poquitito...
Aunque, como siempre, me invade la sensación de estar sacando de lo más profundo de su ser una pena adormecida..

jueves, 4 de febrero de 2010

25. MORIR

He pensando mucho en estos años sobre la muerte...
Cómo puede llegar sin avisar, sin dejarte tiempo para atar lazos de tu vida... Y en cómo puede, a causa de ello, destrozar a los que quedaron en vida, además de por la ausencia, por los remordimientos...
Por eso le doy tanta importancia a no guardar sentimientos. Y no hablo de detalles, sino de sentimientos en sí... Por eso no me gusta prolongar los enfados. Por eso quiero sentirme en paz con los que me rodean... Porque si alguna vez me voy, tengo la seguridad de que estaré bien (porque haya o no algo después, seguro que no habrá sentimientos atormentadores), pero temo haber dejado cuentas pendientes con mis seres queridos y que se les sume al dolor la sensación de "duda", y que no les llegue la onda de lo mucho que les he amado en vida y lo poco que me han importado los detalles secundarios fruto de lo cotidiano y el roce...

He conocido a alguna persona que, o bien lo ha intentado, o bien se ha suicidado... Y lo que dejan atrás es una multitud de preguntas entre los que los que le quisieron. "¿Cómo no me di cuenta de que estaba tan mal? La última vez que lo vi estábamos enfadados. ¿Cómo pudo hacerlo sabiendo el daño que nos hacía? ¿Por qué no me pidió ayuda? ¿Cómo pudo ser tan cobarde? Nunca se lo perdonaré. ¿Cómo no hizo un esfuerzo y pensó en lo desconsolados que quedarían sus padres, familia, amigos hijos...? ¿por qué nunca le dije lo mucho que le quise?"...

Y en realidad, es que cuando por la cabeza de uno ronda la idea del suicidio, no piensa en eso.
El suicidio es un momento de angustia extrema sin la circunstancia adecuada a tu lado.

Cualquier cosa puede sacarte de la cabeza la idea en el instante en que está firme en tu cabeza. Una llamada de teléfono, el sonido de una sirena en la calle, una visita inesperada...
Parece que es una tontería, pero las cosas más absurdas rompen ese momento de desesperanza absoluta...

Estoy convencida de que las personas que han decidido su muerte y han pasado por mi vida no pensaban en ese momento en lo que dejarían atrás...

Por eso debemos ser observadores... Por eso debemos mostrar nuestros sentimientos siempre, por ridículos que a veces nos parezcan... Los que nos rodean tienen que tener bien claro nuestro amor hacia ellos, lo importantes que fueron...
Debemos aprender a dar las gracias y a quitarnos las corazas... Debemos aprender a dormir en paz.

Quizás el hecho de haber tenido una pérdida tan inesperada en mi vida me ha hecho imaginar durante muchos años mi propia muerte. El miedo a ser olvidada. El terror a dejar un entorno roto y lleno de preguntas... Que se buscaran culpables...

Cuando era muy pequeña escribía cartas de despedida dejando muy claro que en la muerte no hay culpables. Deseaba que no los hubiera con la de mi hermano, sería eso... Iba nombrando uno a uno a mis seres queridos intentando olvidar mis rencores, que por aquella época abundaban seguramente por la edad. Y amenazaba en aquellas letras infantiles con aparecerme si alguien culpaba a alguien, porque yo reivindicaba mi derecho a decidir si quería vivir más...

Con los años aprendí lo bonito de la vida, aprendí a disfrutar y a expresar mis emociones. Y hoy pienso que pocas personas importantes en mi vida ignoran lo que he sentido por ellas...
Aquella frase de "vivir cada minuto como si fuera el último"...

sábado, 23 de enero de 2010

24. "LA MUERTE DE UN ÁNGEL" 1983 pag.56

Así se titula el capítulo...
Le pedí permiso para reproducirlo aquí, y me dijo que "los sentimientos no debemos ocultarlos". Qué él era como era gracias a las experiencias vividas... por lo que en ésta ocasión voy a respetar los nombres que él da...
Con alegría y tristeza leí una y otra vez aquella parte de su vida, mientras litros de lágrimas brotaban por mis mejillas hasta sentir arder mi piel...


"... Jose Antonio Riquelme era un chico cordobés de 14 años. Aparentemente era extrovertido, aunque parecía buscar el apoyo y cariño de la gente, quizás por eso, José percibía un tímido pero inocente acercamiento hacia él. La separación de sus padres le hacía más afectivo y cariñoso con todo el mundo. Quizás buscando un lugar dentro del grupo.

Le gustaba dibujar caricaturas. Todos querían una. José se sentaba frente a él y solía pedirle alguna para pintar las cartas que mandaba a su familia. José escribía en el sobre por detrás “corre corre cartero que es para la persona que yo mas quiero” y Jose Antonio le dibujaba un candado o una cremallera por la parte del cierre del sobre. Cosa que aprendió con el tiempo y comenzó a practicar.

Tenia otra habilidad para realizar piruetas y saltos en el aire, con lo que se ganó el apodo de “saltimbanqui”. En el patio del patronato, tomaba carrerilla y daba un salto mortal hacia delante, para caer con los pies juntos, frente a la atenta mirada del publico expectante que le otorgaba un efusivo aplauso de aprobación.

Habían transcurrido apenas unas semanas desde el comienzo del curso. Aquel domingo le pidió las zapatillas a Javi, ya que el día anterior había estado en la playa por la parte de las rocas y tenía las suyas mojadas. Iba a ir con algún compañero por la ladera del monte Buciero a hacer senderismo al fuerte de San Carlos y al faro del caballo cerca de los acantilados.

Aquel era un día soleado con pocas nubes. La humedad estaba permanentemente como en cualquier punto de la costa de la cornisa cantábrica. Aquel día, Jose Antonio se encontraba con un amigo en el Fuerte de San Carlos. Con propósito de demostrar su habilidad, una vez más, se confió, tomo carrerilla y saltó. Seguramente pensó caer sobre el ancho alfeizar de la ancha ventana de granito del fuerte. Quizás detrás del ventanal esperaba encontrar firme. Sin embargo, no había nada, y tampoco pudo agarrarse. Sea como fuere atravesó la ventana y se precipitó al vacío en una caída de unos 300 metros, desapareciendo para siempre de sus vidas en su último gran salto.

José se encontraba de regreso al patronato cuando comenzó a correr la noticia de que un chico llamado Riquelme había caído por el acantilado en un grave accidente. Habían transcurrido dos meses desde que llegaron al patronato, aun no se conocían bien entre ellos, pero pudo acordarse de su compañero que se sentaba detrás de él en clase.

José fue corriendo, junto con los soldados que hacían el servicio militar en el patronato, al rompeolas, justo frente al colegio. Expectante, pudo ver una lancha de la cruz roja escoltada por una patrullera de la Guardia Civil que iba rumbo a puerto.

Los buzos de la guardia civil tuvieron que sacarle atrapado en las rocas por debajo del nivel del agua.

A José le embargo un dolor interior ya que se temía lo peor. Pareció nublarse el dia a pesar de que era soleado. José se mostró decaído y moralmente agotado. Con sus catorce años no era aun consciente del dolor que suponía perder a un ser querido y el vacío de quien te ha dejado huella. Como Jose Antonio lo había hecho. Entonces: ¿Por qué Dios no le había salvado durante la caída? ¿Porque había sido a aquel chico?

Alguien recordó que entre sus bocetos y caricaturas apareció un esqueleto sosteniendo la guadaña que representaba a la muerte como si fuera un presagio de lo que iba a suceder.
Llevaron el cadáver al dormitorio para arreglarle y vestirlo con el uniforme del colegio: americana, pantalón gris con camisa blanca y corbata negra.

Aquel sentimiento de duelo recorrió a todos y cada uno de sus compañeros, celadores y personal que, directa o indirectamente trabajaba en el colegio, por aquel terrible accidente. Semblantes adustos, cabizbajos, mutismo absoluto. El Chon tartamudeaba rezando el padrenuestro en el comedor. No termino la oración porque rompió a llorar. Ese día, el silencio invadió el comedor, nadie tenia apetito.

Por la tarde llego su padre; herido,… compungido. A la hora apareció la madre. No se miraron. Hubo un cruce de palabras e inculpaciones de ella hacia él. ¿Porque le internaste? Esto no hubiera pasado si no estuviera aquí en el colegio, etc...

Por la noche, se asignaron horarios y relevos para custodia y velatorio del cuerpo de Jose Antonio. José se ofreció y le tocó medianoche. No debía dormir ya que debía velar a su amigo, al que en ocasiones había pedido algún favor. El agotamiento psíquico después de lo ocurrido ese día y el cansancio hicieron que José no aguantara y se durmiera. Era medianoche, alguien le avisó para que fuera a relevarle y José se vistió con el uniforme. Se dirigió hacia el pabellón de invitados y entró en la habitación donde estaba el velatorio.

Tenia puesto el uniforme de “pingüino”. Su inexpresión y deformidad denotaban la violencia de la caída. Alguna parte maquillada de la cara dejaba ver zonas enrojecidas y amoratadas. José recordaba su sonrisa y jovialidad. A pesar de atravesar un mal momento en su familia, se había ganado la confianza y simpatía de sus compañeros. Siempre estuvo lleno de vida y alegría.

José permanecía firme junto a la puerta. Los familiares estaban sentados a ambos lados
del féretro. El padre se acercó e intento acariciarle desde el cristal. Recorrió el ataúd por los dos costados observando la inexpresión de su hijo. Viendo su cara con los ojos abiertos,
como en vida.

José se encontraba angustiado ante aquella situación. Le faltaban fuerzas para sostenerse por lo que estaba presenciando. Se desvanecía de pie. Pero quería mantenerse bien por su amigo.

Su padre se puso la mano sobre la barbilla, miro fríamente la cara de su hijo nuevamente, imaginándole todavía vivo. Con suma frialdad, sin pestañear, sin derramar una lagrima. Recorriendo varias horas el ataúd.

Dos chicas de servicio tuvieron que coger en brazos a José ya que se estaba desmayando. Deseando que aquello que había vivido fuera un sueño y no real; se durmió.

A la mañana siguiente estaban todos los alumnos uniformados despidiéndose del compañero fallecido tras la misa funeral y dando un ultimo adiós en el interior de la capilla. Salio llevado a hombros por sus compañeros y amigos mientras sus padres abrazaban a todos los chicos incluyendo a José, al que le embargaba la emoción y el dolor.

De fondo sonaba como despedida, Nessun Dorma Turandot (obra teatral escrita en 1923 de Puccini), canción que hizo suya Pavarotti. Aquella melodía recordaba José cuando Leoncio y Cancho la ponían en el cine de Quintana durante la espera mientras preparaban los rollos de las películas los domingos. Abstraído por aquella sinfonía que escucho por primera vez a la edad de 9 años en el año 1978, recordaba la imagen de la lancha con el cuerpo inerte de Jose Antonio, su compañero y amigo, mientras navegaba lentamente hacia puerto.

Firmaron todos los chicos del Patronato en el libro de honor con el mas sincero pésame y cariño. Tenia solo 14 años. Toda una vida por delante.

Desde entonces José dejo de creer...si es que alguna vez creyó… en Dios.
."


No he podido dejar de llorar, ni de escuchar el Nessum Dorma de Puccini, reviviendo cada uno de los momentos descritos por José... Veintisiete años más tarde, empiezo a ser capaz de poner imágenes a lo que pasó. Y aunque muchas de esas lágrimas encierran tristeza y dolor, hay algo de alegría en ellas... Gracias, querido amigo...

viernes, 22 de enero de 2010

23. Una bonita historia...

Encuentro a otra persona que, por mi listado de alumnos, pudo estar en la clase de mi hermano...
Mi hermano no aparece en las listas. Murió demasiado pronto, no consta... Pero aquel chico que iba con él estaba en 1º C y éste nuevo descubrimiento también...
Le mando un correo preguntándole si conoce la historia...
Su respuesta contundente vuelve a emocionarme:

"SI LA CONOZCO COMO SI HUBIERA OCURRIDO AYER. PERO YO A TI NO TE CONOZCO. QUIEN ERES? NOS CONOCEMOS DE ALGO? UN SALUDO"

Y de nuevo, la misma sensación que la primera vez que recibí noticias de alguien que hubiera estado cerca de Checho...

Le explico que era mi hermano, que ando buscando recuerdos... y tenemos un par más de mails que nos conectan...

"Me gustaría haberte conocido de otra forma. Recuerdo que se sentaba detrás mío en 1º bup del año 1983 en Santoña".
"Yo tengo 40 hoy, supongo que el tendría mi edad. Me llamo "X" y sí, yo le conocí. Creo recordar que tan solo 2 meses antes de su muerte (si mal no recuerdo fue entre 15-oct y 15 nov)."
"También recuerdo que una tarde en estudio (que eran 2 horas diarias de estudio obligatorio) me entorné hacia atrás y vi que estaba escribiendo una carta (para su madre o hermana) y le pedí que me dibujara, porque le encantaba adornar las cartas con dibujos de cremalleras o candados, creo recordar que tenía una carpeta repleta de dibujos. Era un tipo dinámico y activo, y se hacia querer por todos con sus piruetas y ademanes. Se le notaba cierta nostalgia o falta de afecto, a pesar de sus 14 años, porque sus padres estaban en trámites de separación (situacion similar a la mía justo en ese mismo año). Recuerdo su muerte porque me dolió mas que la muerte de mi abuela, con la que tuve apenas relación."
" Aquel día se fue con otro chico ¿Se apellidaba "x"? Tampoco lo recuerdo, algunos días más tarde le pregunte por aquel fatídico accidente pero me respondió con un puñetazo en la nariz. No quería recordar el accidente, yo tan solo tenía curiosidad de por qué ocurrió. Aquel sabado por la mañana le pidio unas zapatillas a mi hermano, que no tenía y no le pudo prestar e incluso creo que le invitó a irse de excursion con él.
Bueno espero que con estos recuerdos y algunos capitulos de un diario que comenze a escribir hace 3 o 4 años, y si me permites que te lo leas, encuentres la respuesta a lo que estás buscando."

Increíble... Aquella carta con "candados y cremalleras", que escribió a mi tía, fue la que llegó días después de su muerte. Él la mandó sin saber que iba a morir antes de que llegara a su destino... Aquella carta, donde contaba que le llamaban "el saltimbanqui", donde mandaba un dibujo del acantilado, donde hacía unos bocetos de las nuevas volteretas en el aire que estaba practicando...
No sé si es posible llegar a entender lo que sentí al leer esas letras...
...De repente sentí mucha tristeza por él....y por aquel amigo que no contesta a mis llamadas que iba con mi hermano aquella tarde, el que le pegó el puñetazo porque no quería recordar. Ya no quería recordar entonces. Y hoy, 27 años y pico más tarde, todavía no quiere recordar...

Y con ese sentimiento, comencé a leer su historia... sintiéndome tan identificada...
Al igual que a veces creo que al dar la dirección de éste blog pongo en manos de desconocidos mi corazón, éste hombre estaba poniendo el suyo en las mías... Por lo que me sentí una persona privilegiada...

Y me llegó otro mensaje (debíamos estar haciendo lecturas paralelas):

"Siempre fui de la opinion del accidente, quizás por su hiperactividad y dinamismo y ganas de vivir. Es cierto que tendría falta de estima de vuestros padres. Pero su forma de ser y relacionarse, denotaba ganas de vivir.
La hipótesis de asesinato (descartado de pleno) ya que en unas semanas no conoces bien a tu compañero.
La hipótesis de suicidio es la única posible, pero sus ganas de vivir y su dinamismo era contradictorio para esta hipótesis. Por tanto, supongo que como puse en mi relato, hizo su último salto mortal, sin importarle demasiado o sin saber, el mismo, qu habia detrás de aquella ventana. Supongo que fue en ese mismo lugar. (Yo tambien me asomé por la ventana del fuerte San carlos y vi la caída.)"

Ganas de vivir... tres veces en un mismo mail...
Y en su diario, un capítulo dedicado a mi hermano.

Lloré por mi hermano y lloré porque "tenía ganas de vivir"...
Lloré por éste nuevo compañero, por su sufrimiento, por su dolor siendo un niño, y por sentir por Checho un cariño especial, hasta el punto de haberle dedicado una página de su vida...
Lloré y lloré... Ni tan siquiera dormí...

viernes, 15 de enero de 2010

22. Le doy las gracias...

Y se sucedieron en la misma noche una serie de mensajes entre él y yo...

Ha visto el blog y entre otras cosas me dice que le ha encantado todo lo que ha leído... Se disculpa por pensar que la palabra "encantado" no es la apropiada, pero para mí sí que lo es...
Como dice aquel profesor maravilloso, "recordar con nostalgia y amor". Y así he intentado describir mi dolor en todos estos capítulos, desde mi corazón...
A veces me resulta precioso que un desconocido sea capaz de tragarse todos los textos que describen tantos años de tirón. Y que además le parezca interesante...

"Ese día era domingo (lo he sabido por tí), ya que dudaba si era sábado. Yo me encontraba en la puerta del patronato con otro amigo, estaba en COU. Seré de los primeros que se enteraron porque alguien vino corriendo de la zona de los fuertes, como sabes a escasos metros del colegio (yo visito esa zona todos los años), diciendo que Riquelme se había caído, etc... todo lo que sabes.
...Recuerdo que lo trajeron al colegio porque estaba fallecido.
Se acercó un celador, era mayor, generalmente he tenido buena relación con ellos (funcionaba para vivir un poco mejor), no sé quién será la persona que pones en tu blog que vió el cadaver, que lo veló y que trasportó el ferétro pero todo es cierto porque debió estar pegado a mí.
Ese celador (era embalsamador ¡¡¡joder que palabra¡¡¡) nos pidió no recuerdo qué, y al abrir la puerta de ese cuarto vi lo que no sabía que iba a ver, y que quizás por eso lo tengo grabado. Después vino todo lo que ya sabes.
Recuerdo que tus padres estaban separados (de ahí mi primer correo "llegaron separados"). Ya sabes, en estos sitios el aburrimiento nos hace hacer conjeturas...
Sé exactamente dónde cayó, eran unas excursiones que, aunque prohibidas, hacíamos. Correr riesgos...
No recuerdo con quién iba, no importa, tú ya lo sabes, era normal arriesgarnos a nadar cerca de las rocas y las olas nos empujaban hacia ellas...
Era normal andar asumir esos riesgos, era bonita la estampa y la adrenalina beneficiosa. Estuvimos esperando horas hasta que sacaron, efectivamente con una zodiac, a tu hermano. No había otra manera de salir de allí...
Tu hermano estaba valorado, unos por bocazas, otros por ligones... Tu hermano era "el artista" y en estos sitios tienes que ser algo.
Fíjate que es lo que recuerdo de él, los retratos, fíjate que sin ser de su grupo de amigos, de su clase, le recuerdo, recuerdo lo que hacía.
Tu hermano estaba bien, era calladito, pero en estos sitios hay dos maneras de serlo: porque estás fuera o por que quieres. Y este segundo caso era el suyo.
Yo he hablado con él varias veces, estaba bién, con sus cosas supongo...
Y después... tus nuevas sospechas, los comentarios de unos de otros.
Se hablaron tus temores, se comentó eso que me ha puesto los pelos de gallina.
Lo más normal era caerse, de acuerdo que quién te ha infundido sospechas no se lo ha inventado, no se ha inventado la rumorología, pero eso, también hubo otras.
De la misma manera que se habló eso se hablaron otras, a las cuales -y ésto no es más que una apreciación personal- doy la misma validez a unas que a otras, (y la verdad que todas tuvieron una vida muy corta)
Pero como bién dices la respuesta solo la tiene una persona.
Perdona pero chavales de esas edades hacemos conjeturas: "le han ayudado", "ha sido un accidente", ha sido solo (aprovechando su forma de ser callada, sus padres separadados....etc...). Sí, también se rumoreó.
Yo puedo trasportarme a ese momento, pero lo viví , estuve allí, cerca, continué allí, y mi recuerdo es que tu hermano se cayó.
Tus sospechas no puedos alimentartelas, ni negartelas, como cualquier otra linea que sigas, pero si me preguntas (que no se si los has hecho), me quedo con el accidente, ni la que tú has empezado a alimentar, ni el otro el otro rumor que seguramente alimentaban quienes lo ven más facil por ver a una persona callada, muy suya... Tu hermano era feliz con su lápiz y su folio (por último y, perdona que me repita, por esa zona no han pasado mas cosas porque yo qué se qué).
Bueno chica, no se si ésto es lo que querías, pero para lo que quieras.
Me alegro haberte conocido Riquelme- Un beso"



Bueno, y entre lágrimas escribo esta noche...
Yo también preferiría quedarme con la opción de que fue un accidente. La de que se suicidara la elimino desde ya, aunque se rumoreara. Como bien dice este hombre, un chico callado con problemas de separación de padres y esas historias alimenta el morbo de pensar que pudo hacerlo solo. Pero yo sé que él no.
Pero aún queda la otra opción....
Le pedí que si visitaba Santoña me mandara una foto del lugar. Incluso puede que él tenga una de Checho en una caja de cartón...
Aunque me basta con lo que me ha dado ya, y con que la tuviera guardada durante años...
Conseguir que alguien te muestre lo que alberga su memoria sobre un ser tan querido para ti más de 26 años después de los hechos, es todo un regalo...
Y, sentir que alguien siente como tú en un instante no tiene precio...

Mi hermano era feliz con su lápiz y su folio, qué bien lo conocía... Eso me basta por hoy.
...Aunque sé que seguiré buscando... porque éstos testimonios me nutren el alma. Gracias de nuevo por compartirlos conmigo. No sabes la medicina que tienen estas lágrimas para mi.

jueves, 14 de enero de 2010

21. UNA NUEVA PERSONA...

Hace un par de días decidí preguntar directamente a aquel profesor que tanto me ayudó (y con el que nunca he dejado de tener contacto) si sabía algo de aquellos rumores y si le parecía mal que siguiera investigando.
Desde aquella época en que lo conocí siempre sentí su cariño... Es un hombre del que me fío plenamente y me contestó, como siempre, con sabias palabras:

(detalle)

"Hola Rakel, de ninguna manera me parece mal que investigues sobre la muerte de tu hermano, hay cosas que quedan clavadas en el subconsciente y no te puedes imaginar el daño que hacen. Simplemente una palabra no dicha cuando había que haberla dicho puede causar estragos. Didier Grandgeorge tiene escritas cosas sobre este asunto muy interesantes. Lo que de verdad ignoro es si hubo alguna cosa diferente de la versión oficial, es decir, que fue un accidente. Lo que te puedo decir por mi parte es lo que ya te conté, supongo que algo ya me conoces y no dudarás de mi palabra. Así que si tú te sientes mejor buscando en el recuerdo, hazlo. Normalmente esta necesidad ataca de forma cíclica, y hay momentos que cede. Probablemente tu búsqueda durará toda la vida, porque en el fondo le buscas a él, pero es muy diferente buscar con ansiedad y sufrimiento que buscar con nostalgia y amor. Ese es el cambio que hay que buscar, el otro no tiene remedio".

Encantador, como siempre..
Me dejó tranquila saber que habían sido rumores de alumnos y no oficiales...

Después, esa tarde, descubrí a otro posible interno que estuvo en el 83 en Santoña vía facebook. Por la edad debía ser de COU cuando mi hermano estaba en primero. Por tanto lo vivió más mayor y tenía la esperanza de que lo recordara bien...

Ésta vez voy al grano y le mando un mensaje privado para ver si recuerda a un chico de apellido Riquelme que se despeñó por el Fuerte de San Carlos... Su respuesta me hace intuír que piensa que soy otra alumna:

"...no es que me acuerde, ni que sea una historia, es que no lo olvidaré, quizas por juventud.
No recordaba el nombre (apellido en este caso), pintaba muy bien, hacía retratos, yo siempre le dije que siguiera aprendiendo para hacerme mas guapo, (nunca llegó a hacermelo) era callado, pero buena gente, recuerdo cuando lo llevaron 1º al colegio (hoy sería impensable) y allí vi... lo que ví (había un celador que no era "X") que era el embalsamador de Santoña (joder¡¡¡ que palabra mas fea)....luego llegaron los padres (por separado creo recordar). Estuve con ellos, luego vino la misa, llevar el féretro....blablabla... como para olvidarlo. Eran apenas 17 años ( él alguno menos)... Tú andabas por ahí? "


Maravilloso... volví a emocionarme como la primera vez que conocí a alguien que me hablara de mi hermano tantos años más tarde... Y siempre tan acertados en las descripciones...
Directamente le digo que no, que yo tenía 11 añitos por entonces y que Riquelme era mi hermano. Y para no molestarlo demasiado, le remito la dirección de este blog, porque pienso que así es más fácil entender mi búsqueda. Y como siempre, pienso que no lo leerá al instante y que tendré que esperar en vela muchísimas noches, como en otras ocasiones, hasta recibir respuesta.
Entiendo que el blog es largo y pienso -equivocadamente- que solo es interesante para mi...

Y en menos de 3 horas recibo su respuesta de la que podré algunos pedacitos:

"bufff¡¡ lo siento, y aunque no es lo importante me estoy secando las lágrimas, la carne de gallina tardará algo más en irse, y la vuelta a un recuerdo nunca olvidado se ha renovado y sí, a mis 44 años el hecho sigue en mi recuerdo..."


Rompí a llorar irremediablemente... Acababa de revivir la herida en un hombre de 44 años.
Parecerá una tontería, pero el hecho de que alguien desconocido comparta su dolor conmigo por algo tan mío me llena de emoción...
Me cuenta cómo le ha comentado a una amiga mi llamada de ayuda y ella sabe de qué historia habla. Porque la muerte de mi hermano entra dentro de sus historias de 20 años de internados...
Debió quedarse parado en el principio del blog, en el capítulo donde coloco la primera foto de mi hermano...

"...ver la foto en tu blog ha sido recordar "¡Riquelme a mi me pintas cuando pintes a todos, porque como me saques mal verás!, la última sería poco días antes del suceso y me quedé sin ese retrato."

Y habla de mi hermano, de cómo se fijó en él por su apariencia solitaria... Dice que estaba totalmente integrado y que piensa que el aprecio era mútuo. Que al ser él mayor que Checho y retrasar contínuamente el retrato que, parece ser, iba haciendo a algunos compañeros, le hacía tener un enlace con él. Y como bien dice, cuando llegas a un centro de esos se agradece la conversación de un veterano, y estoy segura de que mi hermano valoraba todo eso...

"...sólo y si de algo te sirve, te puedo confirmar muchas de las cosas que ya sabes. Quizás al retomar el recuerdo y escribiendo estas líneas surjan nuevos recuerdos. Como veo que el dolor es grande y las dudas importantes, no quiero cometer el error de buscar nuevas noticias o sospechas que me lleven a querer ser protagonista de una historia lamentable que viví de cerca como compañero, por conocerle, por mi manera de ser..."

"Intentaré contarte como viví ese día, que ví, que se hizo, porque quién es tu hermano lo tienes claro..."

Me gustó su prudencia y su enorme sensibilidad... Y lloré de nuevo...

martes, 12 de enero de 2010

20. Continúa...

Ayer hablé con mi hermana, la melliza de Checho...
El año pasado ella fue a Santoña a conocer el lugar, sabiendo ya todas mis investigaciones...

Y hablando y hablando, me preguntó si sabía algo más.
No quería contarle lo último para que no sufriera más.

Me dijo que no me preocupara, que ella sospechaba que había "algo más"...
Una persona de nuestro entorno con quien tenemos un trato estupendo le comentó una vez que
" pasó algo raro"... Que seguramente mi padre no quiso ahondar más la herida, y por eso no se investigó más.
Mi padre quiso sacar el cuerpo de allí lo más pronto posible y la manera debió ser cerrando página.

Si se hubiera hecho por lo civil, parece ser que era imposible que les dejaran llevarse el cuerpo tan de inmediato, pero como fue por lo militar... Son suposiciones, claro, pero sin "suposiciones" no habría averiguado nada en esta historia...

Me acuerdo mucho del compañero que iba con él. Y de mi padre. Y los rencores se esfuman poco a poco... En el caso de que aquellos rumores circularan por el aire, éste chico sufrió, pero pienso que tenemos derecho a saber la verdad. Y si a mi padre le pareció la mejor manera actuar así, nosotras necesitamos algo más.Y en aquella conversación con mi hermana decidimos unirnos, por lo que me siento con fuerza.
Y ya no por nosotras, sino por Checho. Él lo merece.
Vamos a empezar solas, y si con el tiempo no le parece bien a alguien, han de saber que ya no somos niñas. Ahora tomamos decisiones.
Que nunca hayamos echado en cara a nadie la manera de tomar el asúnto, no quiere decir que no nos haya dolido. Y es hora ya de buscar responsabilidades. Y mi hermano se sentirá orgulloso, y nosotras descansaremos...

viernes, 30 de octubre de 2009

19. Madrugada...

Ese mismo día, de madrugada, hablé con él largo y tendido... Primero por facebook, más tarde, gracias a la ayuda de su hija, por messenger...
Mi mente desde entonces dió un giro. No tengo muy claro si para bien o para mal. Pero doy profundamente las gracias a ésta persona por invertir esas horas conmigo...

Bueno, tengo la conversación viva en la memoria... Pienso que también sufrió mientras me relataba lo que recordaba...Lo que sé con seguridad es que todo lo que yo tenía en mente ha dado la vuelta totalmente. Incluídos mis sentimientos hacia ese chico que iba con mi hermano aquel desafortunado día.
No he dormido bien durante mucho tiempo. Y no me apetecía escribirlo ni hablarlo.

He tenido pesadillas terribles y he acabado gritando, llamando desesperadamente a mi chico, sobre todo las primeras noches, porque tenía miedo de cerrar los ojos...
Pero hoy es el día de sacarlo.

De primeras me dijo que, leyendo mi blog, notaba que tenía demasiados frentes abiertos y no quería abrir otro más. Ni contarme los rumores que hubo...(que yo siempre he negado).
Le dije que quería saberlo todo. Que si se refería a lo que se dijo de que lo empujó alguien o qué se yo, estaba preparada para todo.
No sé si conté que mi madre, conoció a un pater militar hace unos años al que se le escapó que existiera esa posibilidad. Pero nunca quise creerlo e intenté que ella tampoco lo hiciera el día en que salió el tema.
Incluso si lo vió, quería saber hasta qué punto estaba destrozado su cuerpo, todo... Si había sangre, su estado...TODO. Quería saberlo todo. Le conté antes de nada cómo localicé al amigo que iba con él y que nunca quiso hablar conmigo ni contestar mis mails...
Este chico acabó hablando conmigo hasta las 4 de la madrugada y me dijo: Te puedo contar desde que salimos a pasear hasta que desapareció. Te puedo contar desde que se encontró el cuerpo hasta que lo metimos en el ataúd. Lo que pasó nadie lo sabe con certeza. Solo lo sabe una persona y parece ser que no quiere hablar contigo.


Resumo un poco...

Dice que ellos salían por la zona de alante del Patronato siempre, que era un domingo y en hora libre (por tanto me olvido de la teoría de que estaban en un lugar prohibido escapados del cole). Dice que iban siempre a coger una especie de lagartijas sin patas que había bajo las piedras (mi hermano era como yo con los animales). Dice que conocían de puta madre la zona y que no había humedad ni lluvia ni nada (me lo recalca, y como dijeron que se escurrió, me doy cuenta de que era una zona por la que habitualmente se movían. Y mi hermano no era ningún torpe, puedo asegurarlo).
Cada mañana y cada tarde sonaba la sirena del colegio y todos iban al patio a izar o bajar la bandera según la hora (no olvidemos que era un colegio militar).
Cuando sonaba, todos corrían al patio a formar por cursos. Ni se esperaban unos a otros, sencillamente la escuchaban y salían pitando al cole.
Sonó la alarma.
Llegaron al patio y había revuelo. Decían que un alumno (no me supo decir quién había sido, no lo sabía) había ido a pedir ayuda porque algo le había pasado a un interno.
El director mandó a todos meterse en sus clases y dice este chico que cuando cerraron la puerta de la suya, rápidamente se dio cuenta de que quien faltaba era mi hermano (era de su clase).

Y ahora... lo peor.
Insistió en que eran rumores siempre, insistió en que nada había seguro. Dice que se habló incluso de que hubiera una tercera persona. De la posibilidad de que mi hermano se hubiera caído en medio de una riña. Dice que como eran nuevos y se les hacían novatadas, se comentó que en una de esas, a "ese posible tercero" se le hubiera podido ir de las manos la broma.

De vez en cuando me preguntaba: estás bien, Rakel?
A mi me llegaban los mocos por los tobillos de llorar, pero le pedía que continuara... Y entre frase y frase, pedía más y más detalles (el pobre sufrió conmigo, podía imaginarlo...).

Me dijo que mi hermano cayó en el segundo de los dos fuertes (tengo que documentarme con fotos urgentemente).
Me dijo que cayó por una pared que daba al acantilado, pero que no rodó por la montaña y cayó al mar como yo pensaba.
Mi hermano cayó entre dos muros que acababan en "uve". A una altura muy elevada. Y su último golpe fue de cabeza. Y la cabeza se le quedó atrapada entre las dos rocas de abajo. Ay...
El mar por esa zona tenía muchas subidas y bajadas de marea. Si no lo sacaban urgente y la marea subía, lo perdían. Una lancha estuvo más de dos horas sacando su cabecita de entre las rocas...

Me dijo que se comentó que su cuerpo se estiró más de 5 centímetros por los golpes.
Me dijo:
" ...y así fue, Rakel. Porque yo lo vi. Lo vi. Yo ayudé a ponerle el uniforme del colegio..."
(me quería morir)

Me dijo:
"es la única vez en mi vida que yo he velado a una persona. Lo velamos toda la noche. Y por la mañana, lo llevaron a enfermería, lo metimos en el ataud y lo paseamos entre unos compañeros y yo por toda la fachada del colegio..."


...
Seguí preguntando, haciéndole hablar...

Me dijo que nunca entendió por qué nadie investigó su muerte. Por qué hubo tanto miedo. Y que si él fuera aquel amigo que iba con él y tuviese la conciencia tranquila, cuando yo me puse en contacto con él se habría alegrado mucho y no habría dejado de hablar conmigo. Dice que el rumor que cobró más fuerza fue el de la riña y que nunca nadie quiso investigar ni el compañero aquel quiso hablar...

Por entonces yo ya lloraba desconsolada... socorro... y le pedía perdón sin parar porque le estaba ahondando la herida a él también...

Esa noche me acosté odiando a mi padre por haberle metido en ese internado. Odiándolo por no haber querido investigar. Odié a mi padre porque pensé que era un cobarde. Siempre había pensado que mi padre lo hizo por no ser rencoroso y de repente ahora lo sentía como un cobarde...

Aquella noche estaba hecha un lio. No dormí. No recuerdo las pesadillas, pero había agua, había gente mala que me quería atrapar... y solo recuerdo gritar y gritar sin que me saliera la voz. Hasta que salió... y llamé mi chico. Me daba miedo dormir. Y estaba taaan cansada que no me podía levantar. Y cerraba los ojos y el terror volvía.
Estaba hecha una mierda, pa qué engañarme...

martes, 22 de septiembre de 2009

18. más información sin atar...

8El chico que iba con mi hermano aquel día nunca contestó a mis mails... NUNCA.
Seguí buscando, encontré a uno al que le sonaba aquella historia...
Pero no era interno y no había tenido un trato directo... Me habló de buscar a un tal Muñoz, de Cádiz. Pero en mis listas de alumnos no había nadie con ese apellido...
Otra mujer me habló de que también le sonaba, pero debía andar algo despistada porque contaba que ocurrió en un día de clase, y era domingo...
Y de repente encontré a mi gran descubrimiento.

Era de la lista de alumnos y lo descubría en facebook. Le agregué preguntándole si había estado en el 83 allí en el internado y HOY me ha contestado.
Transcribo:

Yo estuve en el 85 o por ahí... ¿y tú?

Me agrega, y cotilleo su perfil. Es tatuador. Bravo, porque mi hermano dibujaba de puta madre y podían haber sido amigos perfectamente. Le mando un privado diciéndole que perdonara, que lo había encontrado en una lista de alumnos, pero que yo buscaba a gente del año 83 porque un hermano mío había muerto allí.
Me contesta (saco un detalle):

Durante el tiempo que yo estuve murieron por lo menos tres pero el unico interno fue Riquelme, parece ser que se despeñó por detras del Fuerte. Fue el año que yo entre a 1 de BUP me acuerdo bien por que entramos a la vez y paso al poco de comenzar el curso, pero no tengo ni puta idea del año...


Le contesto que era mi hermano y que si recuerda algo y me dice:

Tenia una camiseta pintada por él, con un Hombre lobo. La guarde durante años. Claro que lo conocí... Como ves soy tatuador, también dibujaba entonces y nos juntábamos siempre, pero el cabrón era un monstruo dibujando, no le llegaba ni a la suela de los zapatos...
Lo pase mal, y ahora estoy flipando...

Eso es lo que yo buscaba incoscientemente, alguien que tuviera "un sentimiento", me entendéis, verdad? Está claro que hablaba de mi hermano...

Le mandé otro privado remitiéndole a este blog secreto dedicado a mi hermano para que me entendiese mejor. Llorando como una madalena..

Y mirad lo que me ha contestado:

No recuerdo el año que entré pero nunca olvidaré a tu hermano. Es curioso no? En la vida hay cosas que se quedan grabadas para siempre. ¡Joder, es que eramos muy jóvenes ! Bueno voy a dejar que te tranquilices y cuando tú quieras hablamos y te cuento lo que quieras, vale guapisima? Y no llores...
Venga chula! Mañana hablamos vale? Un beso..



De nuevo información fresca tan cerca de la fecha del aniversacio de su muerte. Y de nuevo fue mi chico quien se dio cuenta...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

17. Cuando yo era "gande"...


...A partir de ese momento se fueron sucediendo los comentarios del enanito, comenzando siempre sus frases con "cuando yo era "gande..."
Mezclaba cosas supuestamente reales con otras fruto de su imaginación. A veces, si veía una mirada triste en mi hermana y suponía que iban a hablar "de eso", huía con disimulo. Otras veces vénía él directamente a contar algo, bastante obsesionado con explicar cómo "la arena se rompió", insistiendo en "tenía que asomarme!!!"...
Lo que estaba claro era que a veces decía: " no, de eso no me "acueldo"... y finalizaba la conversación. No era frecuente que inventara... Sólo relataba si "recordaba".
Me llamó la atención mucho en una ocasión en que me reencontré con "Porras". Era el mejor amigo del cole de mi hermano cuando vivíamos en Córdoba. Sufrió mucho su pérdida y, aunque lo vemos muy poquito, lo sentimos como un hermano más...
Llamé a mi hermana a Italia para contárselo... Ella habla conmigo desde el ordenador con un micrófono, por lo que todos escuchan nuestras conversaciones...
Al instante, mi sobrino comunicó:
-Yo quiero ver a "Poras"- él habla italiano y español, y a veces, por su corta edad, mezcla idiomas y pronuncia regular...
-Pero tú sabes quién es Porras?- preguntó mi hermana sonriendo...
-Sí, si me "acueldo"...
-A ver, listillo- dijo mi hermana picarona...-a ver si te acuerdas como dices... ¿cómo tenía el pelo Porras?- (que aunque ahora es calvo, en aquellos tiempos era pelirrojo con rizos y pecas)
El enanito con cara de pillo -y haciéndose un follón con los idiomas-contestó :
-Rosso con "ritso"...-

sábado, 22 de noviembre de 2008

16. sangre y mar...


Por entonces nuestra única información es la de "se ha caído y se ha dado un golpe en la nuca"... Por entonces nunca nadie pensó en sangre, ni en mar....
Mi hermana me llamó por teléfono para preguntarme:
-¿cuándo Checho se cayó, hubo sangre? ¿por dónde se cayó?
Era un tema que jamás habíamos hablado...
-por un acantilado, pero fue un golpe seco...y no había agua, sólo rocas...-dije yo, contando aquella historia que mi mente había inventado para no sufrir con la poquita información que tenía...
Entonces me relató lo que mi sobrino había contado... y me quedé un poco... no sé...
Mi sobrino tenía tres años y parecía saber, como al tiempo descubriría yo investigando, más detalles que nadie.... Él jamás había escuchado esa historia que parecía coincidir con lo que hablaba...
Quizás teníamos el deseo de que Checho nos quisiera contar algo. Quizás era una manera de superarlo... la verdad es que no sé el porqué de todo esto...
Preguntamos a mi madre, pero la pobre aquella tarde de Octubre no quiso saber, no pudo soportar escuchar detalles... A mi tía que estuvo allí, pero no fue capaz de entrar a la sala donde sus compañeros lo cuidaban... y parecía ser que el único que sabía algo era mi padre. Y para ello había que desempolvar de su corazón esa historia tabú que tanto dolor producía...
-Se dió un golpe muy grande en la cabeza. Pasé muchas horas mirando el destrozo del pobrecito, ese golpe tan brutal... y la sangre... estaba empapado...
-Pero ¿dónde se cayó, papá? ¿en las rocas?
-Sí, y finalmente al mar...

domingo, 16 de noviembre de 2008

15. ...


...Y en medio de un pequeño ataque de nervios comenzó a describir:
- yo estaba subiendo por la arena... -hacía gestos como de agarrarse a algo- y la arena se rompió y me caí al mar...-
Mi hermana se quedó muda...
-Había mucha sangre mami, y yo estaba solo. Yo estaba muy solo. ¿Por qué no viniste, mami?-
Hay sentimientos imposibles de describir llegados a este punto.
-Tenía que asomarme, mami... y estaba muuuuy solo... Y muuuucha sangre...

jueves, 13 de noviembre de 2008

14. MAGIA...


Mi hermana, melliza de Checho, tiene 4 hijos...

El tercero, tardó en hablar mucho más que los demás, que fueron precoces, todo lo contrario a él...

Durante sus primeros casi tres años de vida se comunicaba a base de gestos y miradas. Y quizás eso sería una pista que quiso darnos la vida para que lo observáramos muy de cerca.

Daba impresión su mirada exacta a mi hermano, incluso su físico. Misma cara, mismo cuerpo, mismo pelo, mismos gestos..

Lo que voy a contar ahora ocurrió mucho antes de que yo saliera de mi aletargamiento y me decidiese a investigar más y más... Lo que voy a contar ahora fue la clave para que mi corazón se decidiera a despertar.

No se trata de creérselo o no creérselo.... Sólo pido que lo sintáis, porque fue tal y como lo voy a redactar...


Mis sobrinos siempre fueron muy espirituales, como nosotras... Me refiero a que, por ejemplo, la niña (la mayor; se llevan año y medio cada uno) cuando nos dibujaba, siempre nos ponía una cosita entre los ojos, variando el color, según le parecía... Cuando le preguntabas qué era eso, tranquilamente contestaba:

-¡pues la "joya"!!!-

-¿la joya? ¿qué joya?-

A lo que ella respondía entre ofendida y alucinada por que no supiéramos de qué hablaba:

-¡Pues LA JOYA que mucha gente tiene ahí...!!! La joya de colores!!!- casualmente si hablamos de puntos energéticos, ahí hay uno bastante potente.


Mi sobrino que la seguía, el segundo, pintaba alrededor de su muñecos una especie de garabatos a los que también variaba el color, según a quién dibujase...

-Pues qué va a ser!!!-gritaba cuando le preguntabas por aquello- ¡el fuego! ¡el fuego ese que las personas tienen alrededor que cada vez es de un color!!!- y realmente era como un "aura"...


En cierta ocasión, mi hermana encontró la famosa foto de Checho y se la enseñó a los niños.

-Mirad, éste es el tito Checho... Hace muchos años que se convirtió en un angelito y se fue volando...- la niña la interrumpió muy alegre:

-mami, a ese lo conozco yo...!!!-

-no puede ser, no ves que se fue hace mucho tiempo?

Y la enanilla le contestó:

-pues ese viene muchas noches a mi cuarto a verme...


La verdad es que hay muchas anécdotas así, de las que muchas personas se asustarían pero que a mi siempre me han apasionado, porque son como de magia... A mi nada de ésto me da miedo, sino todo lo contrario...


Una tarde, el pajarito que tenían los niños en su casa (viven en Italia) murió, y el tercero de mis sobrinos, que con tres años ya parecía que empezaba a soltarse hablando, se lo trajo a mi hermana.

Ella, con mucho cariño le explicó cómo los cuerpos son como abriguitos, y que "lo que hay dentro" sale de allí, se pone unas alitas, y se va volando muy alto. Así desde arriba podía elegir otro "abriguito" para volver al suelo en otro momento...


Mi sobrino escuchó atento, como pensando...

-¿tú también eres un angelito con alas?- lo dijo con su vocabulario de trapo de niño pequeño...

-Claro, yo fui un angelito y desde arriba busqué "este" abriguito- se señaló su propio cuerpo- y me metí en él para vivir con vosotros...

-Y yo era un angelito?

-claro, y cuando viste la barriga de la mami desde arriba, decidiste meterte en ella para vivir aquí con nosotros...

(Supongo lo difícil que es hablar de la muerte para una madre, a esas edades tan chicas, sin asustar; pero ella supo cómo hacer un cuento de ese hecho tan trágico para nosotros).

Y ya que -como luego ella me contó por teléfono- estaba aburrida, se le ocurrió preguntarle al enanito:

-Tú no te acuerdas dónde estabas antes de entrar en la barriga de mami?


Mi sobrino se puso muy serio, triste, con esa mirada inconfundible y esos ojos tan abiertos... y le contestó:

-En el mar...

domingo, 5 de octubre de 2008

13. EL HOLOCAUSTO

Éste cuadro lo pintó Checho cuando vivíamos con mi madre en Córdoba los cuatro hermanos. No sé la fecha exacta pero él tendría entre 10 y 13 años... En realidad ese bebé mamaba del pecho de su madre pero, cosas de la edad y las represiones, creo que hicimos tanto chiste las hermanas con que "había pintado una teta" que finalmente la tapó con unas franjas azules... Yo ni siquiera sabía por aquella época (tres años menos que él) qué porras podía ser un nazi, ni que esos palitos de atrás de la mujer representaban una esvástica... Sólo recuerdo "la teta"...
Mi madre tiene el cuadro, a óleo, enmarcado en su salón y el otro día eché esta foto medio a escondidas...
Tan pequeñito que era, ahora entiendo el cuadro...

jueves, 31 de julio de 2008

12. UNA PARADITA

Mi madre me dió una caja llena de libros que lo le cabían ya en casa... Entre ellos uno de nuestra infancia, cosa rara porque todo se perdió en las miles de mudanzas, y dentro de sus páginas... algo que AHORA ME PERTENECE. He pasado de no tener nada... A TENERLO TODO...




... Y, cosas de la vida, que estando en casa de mi tía me escaneó estas fotos. Esas por las que se lamentaba mi abuela:
-Ay que vé que er niño no pudo dejá ni una foto desente!!!

...Dicen mucho de cómo era él. Es el de la derecha y, a su izquierda su inseparable, mi primo David...









Ains...

viernes, 25 de julio de 2008

11. HAY QUE OBSERVAR BIEN LAS PISTAS...

Tendría 17 años y estaba en un bar... De repente se me acercó un chico al que conocía de vista. Sabía que estudiaba cine en Cuba y se preparaba para ser director...
-Una pregunta, tú eres hermana de Eva Riquelme? (mi hermana por entonces tenía un grupo de rock que empezaba a abrirse camino).
-Sí...-le contesté orgullosa...
-Y una pregunta... "Riquelme" qué quiere decir?
-Eing?
-Sí, que si es un mote, un nombre...
-Es nuestro apellido...-contesté sin entender...
-Es que mira, te voy a contar una cosa: Cuando tenía 14 años hacía espiritismo con mis primos...

...Yo ya cambié el gesto; si algo me aburre soberanamente es que me hablen de experiencias de espiritismo fantásticas... Y en realidad yo creo en el alma, en la reencarnación... pero no sé... Me da coraje que me hablen de cosas de espíritus "normalizándolas". No sé si me explico. A mi esas historias me parecen mágicas, y soy consciente de que son muy extrañas... Y a veces, cuando una persona que no conozco y por la que ni siento ni padezco me habla de espíritus como algo normal, sin darle el tono de asombroso que merece... me cuesta prestarle atención. Quizás sean tonterías mías, pero necesito la atmósfera de "increíble" rodeando esas anécdotas sobrenaturales... Por supuesto, que, según quién me las cuente. Pero como a este chico no lo conocía, me sonó a cuento chino...

-Bueno, en esas sesiones que hacíamos para entretenernos, y que sepas que yo paso del espiritismo pero, era la edad...-continuó-... pues una vez nos salió un "espíritu burlón"...(a mi lo del espíritu burlón ya me mató...)... y nos empezó a asustar. Entonces nos apareció un tal "Riquelme"...-cuando pronunció esa palabra mágica, mis oídos se abrieron y mis pupilas crecieron-. Y eso, que es un "nombre" que jamás he podido olvidar... porque además nos "salvó" del otro que nos asustaba, y siempre que hacíamos espiritismo a partir de ese día, cuando nos salía algo malo, invocábamos siempre al Riquelme ese...

Yo estaba flipando. Hoy en día, mi amigo es productor de televisión y cine, no es nada espiritual y está muy centrado en su trabajo. Y por aquella época era igual. Un tipo serio que jamás hablaba de temas no terrenales... De hecho, en casi 20 años que ya hace que lo conozco, nunca me ha ni tan siquiera sugerido una conversación de algo que no sea púramente físico...

-¿cuántos años hace de eso?- pregunté bastante más atenta...
-Pues, a ver, yo tenía 14 años y ahora tengo 20... pues... -socorro... pensé... tenía exactamente la edad de mi hermano en ese momento, y cuando le ocurrió lo del espiritismo, era justo el año en que él murió, con 14 años también...-.. en el 83 sería.- y quiso finalizar la conversación, pensando que me estaba molestando...
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Cuando tuve mi primer grupo El Txotxo ´la Bennarda, tuvimos la ilusión de hacer un video clip... ¿Y quién me propuso grabarme uno gratis? Este chico... Y quedó precioso (lástima que no quedó una copia).

Tiempo adelante, en una relación tormentosa que tuve, un día cogí la maleta y me piré de mi casa rumbo a ninguna parte. ¿A quién me encontré por la calle y me ofreció un piso de alquiler que sus padres tenían? Este chico... me lo prestó mientras encontraba otro lugar y me arregló el problema...

Meses después, un día que no voy a detallar, pero que casi me muero... ¿quién apareció y me "rescató"? Este chico...

Años más tarde, mi hermana (la melliza de Checho) se alquiló una casita y, al asomarme a su balcón -era un primero- vi justo enfrente, cruzando una carreterita de un solo carril, otro balconcito en una escalerita de piedra, todo peatonal...
-Ay... qué casita más chula hay ahí enfrente... -suspiré- ¿te imaginas que la alquilara yo y ponemos una cuerda de tu casa a la mía y nos pasamos el perejil cuando estemos marujeando?- dije riendo...

Al instante, del balconcito de la casa bonita apareció este mismo chico y me saludó con la mano.
AAAAHHHH... Vivía él en esa casa!!!! Qué maravilla!!!... A partir de ese día, después de las visitas a mi hermana, inauguramos las tardes de tomar café con él. Hasta el punto que él encontró en sevilla un buen trabajo, y me alquiló una habitación para que yo cuidase la casa en su ausencia. Sólo venía los fines de semana... Así un año, otro año, hasta que marchó definitivamente a Sevilla y me quedé yo como "dueña en alquiler" de la casita de mis sueños (donde aún vivo hoy, 13 años más tarde) que, aunque está vieja y con humedades, me cuesta mucho salir de aquí.

Cuando saqué el primer disco, no nos daba la discográfica presupuesto para grabar el videoclip que necesitábamos... Al final, entre unos y otros, se ofrecieron varios de la plantilla de Canal Sur a filmarlo por dos duros... ¿quién apareció como director y hacía años que no sabía de él?- Ese chico...

Este gran amigo, al que tanto le tengo que agradecer y tan poco sabe de lo que estoy contando ahora, vive en Sevilla, está casado felizmente y tiene un bebé... Él lleva su vida normal, ajeno a las cosas que siento y que ni siquiera sé si entendería... Porque es muy costumbre mía enlazar a las personas de mi vida y las situaciones para buscarles una explicación lógica. Todo, absolutamente todo, lo suelo enlazar. Cuando encuentro el hilo que une a una persona con otra, con una vivencia... me entra una alegría extrema. Y para mí, este chico fue un personaje secundario en la película de mi vida. Daba la impresión de que alguien me lo colocaba enfrente cada vez que necesitaba ayuda...
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Olvidé una cosa; cuando hablé aquella noche en el bar del espiritismo y el tal "Riquelme", lo último que me dijo antes de marchar fue:

-"El Riquelme ese" nos decía que era un niño que se había ahogado en un río, o algo de eso... (por aquella época yo pensé: bah, mi hermano no es, porque él no se ahogó, él se dió un golpe en la nuca y falleció en el acto sin sufrir ni enterarse... El recorte de periódico de su muerte que recibí hace menos de un año me dio que pensar mucho...)

martes, 22 de julio de 2008

10. REMONTÉMONOS A HACE AÑOS...

La historia que voy a contar ahora es cuanto menos curiosa... Sólo pido que no intentéis buscarle una explicación. Dejaos llevar por lo bonita que es, separando vuestras creencias y no dejando que os afecten en la lectura y el sentimiento. No intentéis comprender nada... Ocurrió y particularmente no me importa el motivo. Me da igual que sea fruto de la imaginación de los protagonistas, una manera de sobrevivir al dolor que inventa a veces el cerebro, algo inexplicable, casualidad, sobrenatural... Porque a mi me ayudó y, aunque solo sea por eso, me la quedo. Con los años supongo que yo lo he adornado un poco, porque en realidad no todo lo viví ni lo escuché en primera persona, pero no importa... No perdáis detalle, porque cada una de las cosas que cuento, tendrán su sentido...

Cuando mi hermano murió, mi madre se mudó a casa de una hermana suya que ya he nombrado a lo largo del blog. Una casa preciosa, rodeada de árboles eternos... Era como vivir en el bosque. Y un poquito apartada, una casetilla, como de guarda, donde mis primos tenían instalado su fuerte de juegos y estudios...
No quiero ni pensar qué se debe sentir cuando se te muere un hijo, y así estaba mi madre... Tumbada todo el día en un sofá frente a la cálida chimenea, bloqueada, sin dormir...

Aquella tarde mi tía se quedó dormida a su lado. Era la hora de la siesta... De repente mi madre notó que su cara dormida se descomponía... Unos instantes así, un gran sobresalto, y mi tía despertó. En su rostro apareció una sonrisa enigmática...
-¿qué pasa?- dijo mi madre.
-mmm... nada...- suspiró y continuó con esa alegría extraña a lo largo de la tarde...

Por la noche mandaron a mis primos a la casetilla a por leña para que mi madre estuviese calentita en el sofá durante la noche... Notando el remoloneo y las excusas, ella decidió ir personalmente a por los troncos, cosa rara, porque es miedosa redomada... Aquella noche fría de mediados de Noviembre, lluviosa, no era muy suculenta para investigarla... Además, el lugar donde se encontraba la leña estaba situada a varios metros de la casa, y debía estar todo lleno de barro...
Mi madre se calzó sus zapatillas "de pañete", de esas de andar por casa y marchó a por el alimento de la chimenea... Se sorprendió de no tener demasiado miedo... sus pasos parecían guiados por algo más divino que otra cosa... Cargó lo suficiente y volvió a casa...
Al entrar en la cocina, tuvo una sensación extraña... No notaba la humedad en sus pies después de haber caminado por el fango bajo la tormenta... Se agachó para quitarse las zapatillas. Lo que le faltaba ahora que estaba tan baja de defensas era un resfriado... Y entonces...
Llamó a mi tía y le hizo tocar aquel calzado:
-Mira, están secas!!! Ni siquiera la suela está mojada, ni manchada!!!!- le gritó sorprendida...
Mi tía no le dió la menor importancia y ella, supongo que pensando que se le estaba yendo la cabeza, volvió a su sofá, donde había montado su casa desde la muerte de Checho...

Cuando todos se acostaron intentó leer un poco, a ver si podía evadirse de su dolor...
Su única compañía, ahí dormidita en su cestita, Bocadoro, nuestra perrita...

Mi tía tenía una papelería y era muy común en ella recoger perritos vagabundos que se arrimaban a la puerta buscando calor... Una de esas perritas era Reina. Un chuchillo marrón al que quisimos mucho hasta que murió anciana y malita... Reina quedó embarazada y tuvo a una perrita a la que llamaron Bocadoro. Nunca sabré por qué Bocadoro la sentíamos "nuestra". En realidad vivía con mi tía, pero debe ser que un día la quisimos, y nos debió callar contándonos una historieta de que nos la daba pero la cuidaba ella, no se... Algo de eso sería porque todos estábamos convencidos de que Reina era suya pero Bocadoro nuestra...

...Mi madre estaba leyendo a la luz de la candela... cuando de repente escuchó una risa muy particular... La risa inconfundible de Checho.
Mi madre es una persona que jamás me engañaría y menos con estos temas... Es creyente a su manera, pero no católica. Y nunca inventaría algo así, porque sencillamente pasa de esos temas...
Mi madre miró la cestita de Bocadoro y la perra, que dormía plácidamente, tenía un gesto en su cara, como enseñando los dientes... De esa boca que parecía sonreír, salía la risa de mi hermano...
Su escandalosa risa... Y ella, cagona de nacimiento, no tuvo miedo... Al contrario, entró en un profundo sueño, en una profunda relajación y durmió. Durmió más horas de las que nadie podría imaginar. Más horas de las que había dormido en los últimos días con la muerte de su hijo...

Cuando despertó y le contó a mi tía todo, ella no se sorprendió.
-Te acuerdas mi sobresalto cuando dormía ayer la siesta? Soñé que me elevaba buscando a Checho... Encontraba siluetas y les preguntaba... todos me contestaban "está en un lugar más elevado"... Cuando por fin lo encontré lo sentí grande... No como un niño de 14 años, sino como un padre, alguien muy sabio... Me dijo que nadie se preocupara, que estaba bien...Le hice saber que nadie me creería, pero él me contestó que "ya se encargaría de que supieran que era verdad"... Quise irme con él, quise volar hacia sus brazos, pero él solo me decía "no, tita, no estás preparada"... Y en ese salto inmenso que di hacia él, me entró miedo y me desperté. Cuando vi tus zapatillas secas después de pisar el barro, pensé que no había sido un sueño, que esa era la prueba que me mandaba... Ahora sé que es verdad.

lunes, 21 de julio de 2008

9. EA, YA...

Le mandé un correo electrónico a la dirección que me dió. Quería que fuese cortito y que abarcara todo. Lo escribía, lo borraba, pensaba, volvía a empezar... Me da un poco de vergüenza esta parte, pero bueno... así quizás alguien puede ayudarme en ver en qué fallé... Era un 29 de Noviembre...

...A ver, chico... ante todo, muchas gracias por escucharme...Mira, solo quiero que sepas que yo he pensado mucho en ti en todos estos años. Pero con cariño y con gratitud, en serio... Se que fuíste el amigo de mi hermano en ese breve tiempo en el que estuvo en Santoña y, por tanto, sus últimos mejores momentos los pasó contigo... La odisea de cómo te he encontrado, ya te la contaré si te apetece... Supongo que aquella historia debió marcarte, igual que a mi. Por eso siento que me encantaría conocerte y hablar contigo desde muy pequeñita... Si estás de acuerdo, dime algo, vale? Yo te lo agradecería de corazón... Besos Rakel

Nunca recibí respuesta...
El 3 de Diciembre mandé otro minimail. Le decía que no se agobiara por mi, y que esperaba que no recibir noticias suyas hubiera sido porque no hubiera visto mi carta...

Y... nada.
El 14 de Enero volví a telefonear a su trabajo. Se puso él.

-Nada, es que te llamaba porque te mandé un correo y, como no contestaste, pensaba que quizás la dirección estaba equivocada...
-Sí, bueno...-me dijo ahora con una voz más seca- recibí algo pero no contesté... No sé...
-Vale- estaba deseando colgar para llorar...- pues eso, no te molesto más...

...Y me dijo ADIOS, colgó... y me quise morir...
Entre sollozos le mandé una notita, diciendo que no se preocupara por mi, deseándole feliz navidad y explicando que siempre estaría abierta a entablar la amistad que él quisiera...


La historia de por qué he tardado tanto en escribir este capítulo es porque cuando comencé a construír este blog, vi de repente una luz... Le mandé mi último mail dándole el link de la página... Esperaba que al leerlo me entendería... Y confiaba en que en mi último capítulo podría por fín contar que había pasado "algo" verdaderamente importante. Estaba casi convencida de que mi trabajo hubiera servido de algo. Me hubiera servido de algo...
Si no hubiera abierto la boca, al menos no tendría un nuevo nudo en mi garganta. Al menos el otro convivía conmigo ya tantos años que lo controlaba perfectamente...

...Ahora, llena de emoción, embriagada por una mezcla de dolor y de derrota, decido que me conformo ya. Que el camino fue precioso, que conocí personas maravillosas, y que cierro página con llave quién sabe hasta cuando... No sé por qué coño decidí embarcarme en esta búsqueda ni porqué el destino quiso que parara aquí... No quiero molestar más a este chico con el que tantas cosas imaginé... y quisiera algún día saber qué hice mal para no merecer ni una mísera letra escrita de sus manos... Me muero de pena de pensar cómo ha vivido él esta historia, como para ni siquiera pronunciarse... me siento más cercana que nunca a él...

lunes, 14 de julio de 2008

8. SÓLO HABÍA DOS OPCIONES: SÍ O NO...

No tenía nada que perder y mucho que ganar... Así que le conté a mi chico aquella llamada anónima que hice, con la intención de que me insistiera para volver a intentarlo...
Y allí estaba, frente al ordenador, muerta del corte, teléfono en mano...
-"blablabla" asesores, dígame?- en esta ocasión era voz femenina...
-Por favor -socorro- "X" está?- glup...glup...glup....
-No se encuentra en este momento... ¿de parte de quién?- aaaaaaaaaaaahhhh... no había caído en esa posibilidad... aaahhhh.... no había preparado respuesta y me sentía idiota...
-Ejem... tranquila, no pasa nada...- vaya tontería he dicho...- ¿cuándo podría llamar para localizarlo?- ahhhhh... estaba pasando las fatigas de mi vida... aaaahhh...
-Mañana tiene una reunión a las once de la mañana.. ¿quiere usted que le de algún recado???-
..Socorro.... socorro... socorro... pensará que estoy loca... ahhhh...

-Ejem... No importa, si eso llamo mañana...- mamma mía, estaba quedando fatal...
La chica, super simpática, me dijo:
-Si quiere me da su teléfono y yo le dejo una notita para mañana... ¿A qué "agencia" pertenece???

...La gota de sudor de Shin Chan apareció en mi frente...
- Esto... es que... bueno... da lo mismo en serio, mañana llamo... -la chica me interrumpió:
-Dígame el teléfono y un nombre..- y se lo di. Se despidió muy cordial y yo quise morirme...

Pasé la tarde comiéndome el tarro... "seguro que ha pensado que soy una enamorada"... porque me puse taaaan nerviosa y, encima, sin querer decir mis datos, ni motivo de la llamada... En fín, que tan mal lo pasé que decidió mi cerebro olvidarlo...

Al día siguiente tenía yo que subir a Madrid a una reunión de trabajo (de mi disco) en el Ave...
Era mi primer viaje sola desde hacía tiempo (cosa que me horroriza) porque estaba en fase de luchar contra mis tonterías de la timidez... Faltaba media hora para llegar a Atocha, cuando noté el vibrador de mi teléfono:
-Hola buenos días... ¿Raquel?
-Si, soy yo, ¿quién eres? (pensaba que era alguien que llamaba para recogerme para la reunión)
-Te llamo de "blablabla" asesores, es que me han dejado aquí una nota en mi mesa...
-... -me quedé en blanco y se me hizo un nudo en la garganta bestial... Y encima, super silencio en el vagón de tren... -Ah, hola -dije - te voy a parecer una loca, pero quería preguntarte si tú estudiaste en Santoña, en el patronato... - me sudaban las manos, estaba blaaaanca, y quería llorar a toda costa...
El chico, muy cordial y sin cambiar el tono agradable, contestó:
-Ah, si, claro...
-...es que... creo que eras amigo de mi hermano... -¿por qué porras no habría preparado yo esta conversación? ahhhh...
-Tu hermano? ¿quién es tu hermano? es que yo conocía a mucha gente...
-... Jose Antonio Riquelme... -dije... y hubo un silencio de unos segundos que llenaron mis ojos de lágrimas. Creo que escuché un quejido breve, ronco... de su garganta... Puede ser que quisiera oírlo sencillamente, pero tengo ese recuerdo...
-Si... ¿...cómo... me has... encontrado?- su voz ahora era más lenta... reconocí perfectamente ese tono, porque era de la persona que me cogió el teléfono la primera vez que llamé (y colgué).
Yo no podía hablar ya... mi garganta estaba mal, como cerrada... no me salía la voz, ni las palabras... mi mente estaba en blanco...
Como una cotorra, hablando rápido, nerviosa, majareta, creo recordar que le relaté:
-bueno, es una historia larga, entré en páginas del pasado, conseguí tu apellido, busqué en el google, un libro, escribiste un libro, verdad? algo de firmas electrónicas, de ordenadores, bueno, es que es largo, pero eso, que no te agobies, que encontrarte era una... ilusión, es que... no se... es largo, no se cómo empezar... parezco una loca, verdad?...- debí acojonarlo, estoy segura... parecía una esquizofrénica...
El pobre se debió quedar a cuadros...
-Es que... tengo... una reunión... dentro de 10 minutos...
Yo, super histérica, le corté la frase:
-si, si, si, ya lo se, ya me lo dijeron ayer, tienes una reunión, si, a las once... oye... ¿me podrías dar tu dirección de correo electrónico, porque, es que, me sería más fácil, es que voy en el tren sabes? es que... oye, no te asustes, es que...
El chico comenzó a deletrearme su correo, y creí escuchar alguna risita nerviosa entremedias, porque se equivocaba, se le olvidaba el final, que si era "punto com" o "punto es"...

Se despidió. Colgué. Quedaban 6 minutos para llegar a Madrid, y comencé a llorar desconsoladamente... con hipo de ese de lo peor, que no hay quien lo pare... De ese que media hora más tarde de haber parado de llorar, regresa sin avisar en forma de lamento para adentro sonoro...

Pasé el día más angustioso de mi vida, por no poder contarlo y por desear volver a Córdoba para meterme en el ordenador...

miércoles, 9 de julio de 2008

7. MI ÚLTIMO CARTUCHO

Las fotos del acantilado me han marcado. A los pocos días de morir, llegó una carta a una tía mía de mi hermano. Le contaba lo feliz que estaba y, como era su costumbre, le mandaba unos dibujos... Unos cómics representando una escena familiar de ella y su marido, y un dibujo a trazos simples de sus nuevas piruetas... Y si no recuerdo mal, un bocetillo del acantilado....


Sólo me quedaba un cartucho por quemar... Acababa de recibir la lista de los 4 primeros de BUP entre los cuales estudió mi hermano sin que su nombre apareciese -por lo poquillo que duró- en ningun sitio... Mi amigo-profesor estupendo me lo mandó como último recurso para ayudarme, deseándome suerte en mi búsqueda. Comenzaba otra fase...

En total, 151 nombres y apellidos. Así que, ya acostumbrada, volví a aquella página del "pasado" y comencé a buscar, entre los miles de inscritos, coincidencias... Un rollo, porque la mayoría solo utilizaba el primer apellido y otros un mote. Con lo cual, si había en mis listas un "García", le tenía que mandar un correo a todos los "Garcías" existentes, y de 151 pasé a mandar mensajes a lo que me parecieron miles de personas...
Me fié un poco de mi intuición y, entre los que estaban registrados con motes, elegí además a cinco que coincidían con amigos míos que me caían bien de aquí de Córdoba... por si acaso...

Cada día revisaba mi cuenta de sitio ese y a veces tenía respuestas... La mayoría no sabían nada, o eran de otro año, pero a otros les sonaba la historia aunque... nada, no llegaba a nada... Apareció una chica que vivía en Santoña, que estudió allí pero sin internar, fantástica, que se ofreció a preguntar, a informarse... (también vino algún que otro pelmazo, todo hay que decirlo, y un ligón hortera que todavía me mensajea y jamás he contestado).
Me parecía estupendo, porque mi cuenta no tenía fotos, ni blogs, ni todas esas cosas que tienen ese tipo de páginas. Ni siquiera mi nombre, puesto que puse "hermana de Riquelme"... Yo tenía el perfil más simple y pobre del mercado y aún así, la gente se preocupaba... La mayoría me preguntaba si Checho hacía acrobacias (las hacía), con lo cual, el mes que pasó en el internado se hizo notar...

Un día me escribió una chica. Me contó que esa historia le sonaba mucho porque se la había escuchado a su marido. Éste trabajaba fuera se su ciudad, por lo que tendríamos que esperar a que llegase para ella poder preguntarle... (ni tengo que explicar que esperé día y noche a que su marido llegase a casa con más ansias que ella misma...).
Y finalmente, me escribió:

Hola, mira el chico que estaba con él y que debía ser su amigo íntimo se llama "X", o se apoda así porque no me suena a apellido (efectivamente parecía un mote, aunque no me sonaba haberlo visto en aquella página). Se acuerda de su cara perfectamente pero no de su nombre. Cree que es de Madrid. No se acuerda de que tuviera mucha relación con otros internos, pero le suena que tenía cierta amistad con un tal "Y" que entró ese año a COU. De todas formas deberías centrarte en los internos, que son los que vivían alli y pueden ayudarte mas. Alguno de los que he visto en la página que yo conocía y eran bastante conocidos entre ellos son "EL TAL, EL TAL Y EL TAL" (justamente eran tres de mis motes elegidos casi al azar)...Bueno, espero haberte ayudado en algo y que tengas suerte. un beso.

¿Bueno, increíble, verdad??? Corriendo se lo comuniqué a la primera chica de Santoña, por si conocía al menos a los tres de los motes y ella al instante me dijo:

Como me alegro de que tengas más noticias.y de pesada nada. Lo mismo creia yo y por eso no te he mandado ningun mensaje. jajajaj!!. Te dire que conozco personalmente a los tres.Eran de mi pandilla. "el Tal", son dos hermanos, viven en galicia y a lo mejor a través de un amigo puedo conseguirte sus correos, pero no te prometo nada. "el otro Tal" vive en valladolid y sé que trabaja para el ayuntamiento. respecto a "X" (el amigo de mi hermano) , eran dos hermanos, el mayor creo que tambien iba a cou y el pequeño se que estaba por aquella época en primero . El mayor era conocido porque dibujaba muy bien , eso es todo lo que recuerdo. Un besazo enorme y escribeme cuanto quieras y si no te importa yo hare lo mismo.MI correo es blablabla...

Anda que no tuve suerte... Estaba alucinando y mi chico igual. Mi superinvestigación estaba dando frutos y no daba crédito...
Claro, cuando comencé a mandar correos, insistía sobre todo en el primer apellido y, de repente, descubrí que en una de las listas, había un chaval con el segundo apellido exacto a aquello que sospechaba un mote... LO HABÍA ENCONTRADO... Ya tenía su nombre completo.

...Entonces sentí miedo... Porque, en realidad, estaba tan absorta en mi búsqueda que no me había parado a pensar en qué buscaba de este chico... La verdad es que ir con un amigo a pasear y que él se muera delante de tus narices tuvo que ser algo que le marcara. Como a mi...
Estuve unos días pensando, parada... Pero necesitaba más... Así que decidí que proseguiría mi tarea porque teníamos algo en común: nuestras vidas estaban marcadas por algo doloroso, la muerte de mi hermano...

Metí, por probar, su nombre en google y encontré a uno que había escrito un libro de algo de ordenadores, un abogado, uno que ganaba premios de vela...
Mi hermano era un artista. Yo sabía que su amigo (me lo contó mi tía la que llevó a mi madre a Santander) era un chico introvertido y no muy sociable. A ella se lo contaron en el internado el día en que llegaron... Supuse que era tímido... y seguramente creativo. Evidentemente, yo me inventaba todo sobre él, pero claro, si se hicieron tan inseparables sería por algo.

Con lo cual, y por supuesto sin prueba alguna, me decanté por el que había escrito un libro de algo de computadoras... me imaginaba a un chaval cortado, que salía poco, que encima había pasado por una experiencia terrible... me lo imaginaba inteligente y, por qué no, pegado a un ordenador... Así que intenté contactar con la editorial, con otra chica (puede que fueran dos, no recuerdo) que había escrito aquel libro con él... Pero nada, no me contestaba ni un guardia...
Estaba ya hasta el moño del tema porque la mayoría de esas páginas ni siquiera tenían una fecha reciente, con lo cual... me rendí.

Una mañana, después de sentirme una petarda por no haber sido capaz de finalizar mis pesquisas, busqué información del otro chico de mismo nombre y apellido que había visto en google, el abogado... Total, no tenía nada que perder porque mi vergüenza suele aparecer cuando estoy cara a cara, pero por mail me importaba ya todo un pito...

Mandé un mail preguntando por él, pero como el que llama al sereno... Me llegaba un correo de esos de vuelta, en inglés, de esos que me ponen de los nervios... Y claro, había un teléfono, pero ni muerta.... Socorro... me ponía roja como un tomate tan solo de imaginarme llamando...

Pero finalmente llamé una tarde:
_"BLABLABLA ASESORES", dígame?

...Por supuesto que colgué al instante y en dos semanas moría sólo de recordarme.

6. ESOS PEQUEÑOS DETALLES...

....Gracias a este hombre, fue llegando a mis manos su certificado de nacimiento, una carta del director del colegio de Córdoba en la que remitía a Santader su libro de escolaridad (donde "saludaba a las niñas"), ese libro escolar de primaria, página a página, la esquela que se hizo en el colegio cuando murió, el informe médico que había que presentar para el ingreso, el expediente académico del instituto (sin notas, claro, porque no le dió tiempo)... Hoy en día con un DNI entras en cualquier sitio, pero por suerte para mi, en aquellos años, exigían presentar todos aquellos papeles que hoy me pertenecían...


Pasé de no tener nada a TENERLO TODO y, no se si casualmente, pero cuando lo terminé de organizar mi chico me dijo:
-¿te has dao cuenta de que, con el tiempo que llevas buscando, HOY que lo tienes todo es el aniversario de su muerte?- me impresionó...

Después de pasar una noche más revisando mi adquisición... hice un gran descubrimiento...
Podría empezar diciendo "os parecerá una tontería", pero sé que a nadie se lo va a parecer...

Como dije, toda mi vida, todos mis recuerdos, se limitaban a una foto de carnet que miraba de reojillo al llegar a las casas de mis familiares... Por más que intenté recordarlo en movimiento, me costaba trabajo... Así se quedó, pues, en mi mente... con ese único gesto que uno pone cuando se mete en uno de esos fotomatones antiguos... Pero... observando atentamente el expediente académico del internado, con su fotito de Checho pegada en una esquina... descubrí un detalle distinto... esa no era la misma imagen que mi memoria albergaba... Ésta foto no tenía esa línea de brillo en su pelo negro que me sabía ya, sin mirar... Era como si estuviera tomada desde una perspectiva distinta... Tan sólo unos milímetros diferente, pero nueva para mi. La cara estaba un poco más inclinada hacia abajo... Apenas se percibía, pero después de 24 años viendo una MISMA imágen, yo sí lo notaba... Las arrugas de la camiseta... había una que no recordaba...

Efectivamente... los fotomatones antiguos no sacaban 4 fotos exactas... porque lanzaban CUATRO disparos... Y esa foto del expediente pertenecía a un disparo distinto al de la que todos conservaban en casa... Muy sutil el cambio, pero suficiente para que yo descubriera otra expresión más dulce... A ver si lo apreciáis:



Así que ni que decir tiene, que pasé semanas enteras viendo una y otra, alante y atrás, seguidas, con espacios enmedio... y feliz de poner poner vida a la cara de mi hermano... Y ahora me da pena no poder compartir con los míos este secreto tan maravilloso... pero ya llegará el momento.

A continuación me llegó una foto preciosa de Santoña vista desde el aire, lugar al que iré algún día... y, marcados en rojo, el colegio y aquel Fuerte de San Carlos...




martes, 8 de julio de 2008

5. HACE NUEVE MESES

Tantas noches pasé pegada a esta foto, ampliándola y pegando sus ojos a los míos... que el tiempo perdió para mi su sentido... Y tuvo que pasar que una noche, mi chico, al ver que no bajaba al salón, subió a mi trinchera del ordenador...

No lo escuché entrar...

Su cara al verme llorando con la nariz pegada a la pantalla fue tan asombrosa... que le tuve que confesar absolutamente todo, por miedo a que pensara que me había vuelto loca... Pero ésta vez no era un resúmen, como alguna otra ocasión, ésta vez el pobre me escuchó atentamente sin apenas respirar como nunca lo había hecho... (un cielo). Y por fín comenzó el duelo...
Lloré abrazada a él y deshice aquel nudo que 24 años atrás, en aquel cuarto de baño, nació y todavía me impedía respirar... Lloré la ausencia, lloré su entierro, lloré por él... como si acabase de morir.
...Y continué llorando muchas otras noches, mientras mi chico me apretaba fuerte, sin preguntar jamás...
A los tres días, mi correo tenía un mail de este profesor tan sensible, titulado: NO TE PONGAS TRISTE.

No pude abrirlo... Pasé desvelada la noche y el día siguiente observando la página... Era incapaz. Pero tenía que enfrentarme... Y sabía que era la esquela...
Parecerá una tontería, pero era una necesidad mía leerla. Porque para mí, siempre estuvo anclada esa versión de "se dió un golpe en la nuca y murió en el acto"... pero ¿y si no murió así? ¿y si sufrió? No me lo había planteado hasta entonces...

Y este profesor maravilloso, que ahora trabajaba en otro colegio de otro pueblo porque su centro hacía al menos 5 años que había cerrado, se fue molestando cada vez que su tiempo se lo permitía, en bajar a ese sótano con aquellos archivos de hacía 24 años, abrir cajas, buscar y buscar, escanear, y mandarme todo lo que tuviera una huella de mi hermano... sin conocerme absolutamente de nada...
A veces la vida te pone delante personas así en forma de regalo... Lo que me demuestra que algo de magia hay...

Pareceré una masoquista, pero he leído una y mil veces ese texto, hasta aprendérmelo de memoria...



Aún tengo que superar la dura prueba que fue leer: "...rescató el cuerpo, ya cadáver del infortunado jóven, que presentaba múltiples fracturas, producidas sin duda al chocar en su caída contra las rocas."

Porque aunque ya no hay remedio, quién me decía a mi que el golpe mortal no fue el sexto, o el décimo, o cayó vivo al mar... Demasiadas noches metida en su piel, enferma ya por la obsesión, reviviendo lo que pudo sentir, si sabía que su vida acababa, si lloró o, como yo aquella tarde encerrada en el wc, se tragó el nudo de su garganta... o si se acordó de mi.

Y ahora os pido yo que no os pongáis tristes, vale?