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miércoles, 26 de noviembre de 2008

17. Cuando yo era "gande"...


...A partir de ese momento se fueron sucediendo los comentarios del enanito, comenzando siempre sus frases con "cuando yo era "gande..."
Mezclaba cosas supuestamente reales con otras fruto de su imaginación. A veces, si veía una mirada triste en mi hermana y suponía que iban a hablar "de eso", huía con disimulo. Otras veces vénía él directamente a contar algo, bastante obsesionado con explicar cómo "la arena se rompió", insistiendo en "tenía que asomarme!!!"...
Lo que estaba claro era que a veces decía: " no, de eso no me "acueldo"... y finalizaba la conversación. No era frecuente que inventara... Sólo relataba si "recordaba".
Me llamó la atención mucho en una ocasión en que me reencontré con "Porras". Era el mejor amigo del cole de mi hermano cuando vivíamos en Córdoba. Sufrió mucho su pérdida y, aunque lo vemos muy poquito, lo sentimos como un hermano más...
Llamé a mi hermana a Italia para contárselo... Ella habla conmigo desde el ordenador con un micrófono, por lo que todos escuchan nuestras conversaciones...
Al instante, mi sobrino comunicó:
-Yo quiero ver a "Poras"- él habla italiano y español, y a veces, por su corta edad, mezcla idiomas y pronuncia regular...
-Pero tú sabes quién es Porras?- preguntó mi hermana sonriendo...
-Sí, si me "acueldo"...
-A ver, listillo- dijo mi hermana picarona...-a ver si te acuerdas como dices... ¿cómo tenía el pelo Porras?- (que aunque ahora es calvo, en aquellos tiempos era pelirrojo con rizos y pecas)
El enanito con cara de pillo -y haciéndose un follón con los idiomas-contestó :
-Rosso con "ritso"...-

sábado, 22 de noviembre de 2008

16. sangre y mar...


Por entonces nuestra única información es la de "se ha caído y se ha dado un golpe en la nuca"... Por entonces nunca nadie pensó en sangre, ni en mar....
Mi hermana me llamó por teléfono para preguntarme:
-¿cuándo Checho se cayó, hubo sangre? ¿por dónde se cayó?
Era un tema que jamás habíamos hablado...
-por un acantilado, pero fue un golpe seco...y no había agua, sólo rocas...-dije yo, contando aquella historia que mi mente había inventado para no sufrir con la poquita información que tenía...
Entonces me relató lo que mi sobrino había contado... y me quedé un poco... no sé...
Mi sobrino tenía tres años y parecía saber, como al tiempo descubriría yo investigando, más detalles que nadie.... Él jamás había escuchado esa historia que parecía coincidir con lo que hablaba...
Quizás teníamos el deseo de que Checho nos quisiera contar algo. Quizás era una manera de superarlo... la verdad es que no sé el porqué de todo esto...
Preguntamos a mi madre, pero la pobre aquella tarde de Octubre no quiso saber, no pudo soportar escuchar detalles... A mi tía que estuvo allí, pero no fue capaz de entrar a la sala donde sus compañeros lo cuidaban... y parecía ser que el único que sabía algo era mi padre. Y para ello había que desempolvar de su corazón esa historia tabú que tanto dolor producía...
-Se dió un golpe muy grande en la cabeza. Pasé muchas horas mirando el destrozo del pobrecito, ese golpe tan brutal... y la sangre... estaba empapado...
-Pero ¿dónde se cayó, papá? ¿en las rocas?
-Sí, y finalmente al mar...

domingo, 16 de noviembre de 2008

15. ...


...Y en medio de un pequeño ataque de nervios comenzó a describir:
- yo estaba subiendo por la arena... -hacía gestos como de agarrarse a algo- y la arena se rompió y me caí al mar...-
Mi hermana se quedó muda...
-Había mucha sangre mami, y yo estaba solo. Yo estaba muy solo. ¿Por qué no viniste, mami?-
Hay sentimientos imposibles de describir llegados a este punto.
-Tenía que asomarme, mami... y estaba muuuuy solo... Y muuuucha sangre...

jueves, 13 de noviembre de 2008

14. MAGIA...


Mi hermana, melliza de Checho, tiene 4 hijos...

El tercero, tardó en hablar mucho más que los demás, que fueron precoces, todo lo contrario a él...

Durante sus primeros casi tres años de vida se comunicaba a base de gestos y miradas. Y quizás eso sería una pista que quiso darnos la vida para que lo observáramos muy de cerca.

Daba impresión su mirada exacta a mi hermano, incluso su físico. Misma cara, mismo cuerpo, mismo pelo, mismos gestos..

Lo que voy a contar ahora ocurrió mucho antes de que yo saliera de mi aletargamiento y me decidiese a investigar más y más... Lo que voy a contar ahora fue la clave para que mi corazón se decidiera a despertar.

No se trata de creérselo o no creérselo.... Sólo pido que lo sintáis, porque fue tal y como lo voy a redactar...


Mis sobrinos siempre fueron muy espirituales, como nosotras... Me refiero a que, por ejemplo, la niña (la mayor; se llevan año y medio cada uno) cuando nos dibujaba, siempre nos ponía una cosita entre los ojos, variando el color, según le parecía... Cuando le preguntabas qué era eso, tranquilamente contestaba:

-¡pues la "joya"!!!-

-¿la joya? ¿qué joya?-

A lo que ella respondía entre ofendida y alucinada por que no supiéramos de qué hablaba:

-¡Pues LA JOYA que mucha gente tiene ahí...!!! La joya de colores!!!- casualmente si hablamos de puntos energéticos, ahí hay uno bastante potente.


Mi sobrino que la seguía, el segundo, pintaba alrededor de su muñecos una especie de garabatos a los que también variaba el color, según a quién dibujase...

-Pues qué va a ser!!!-gritaba cuando le preguntabas por aquello- ¡el fuego! ¡el fuego ese que las personas tienen alrededor que cada vez es de un color!!!- y realmente era como un "aura"...


En cierta ocasión, mi hermana encontró la famosa foto de Checho y se la enseñó a los niños.

-Mirad, éste es el tito Checho... Hace muchos años que se convirtió en un angelito y se fue volando...- la niña la interrumpió muy alegre:

-mami, a ese lo conozco yo...!!!-

-no puede ser, no ves que se fue hace mucho tiempo?

Y la enanilla le contestó:

-pues ese viene muchas noches a mi cuarto a verme...


La verdad es que hay muchas anécdotas así, de las que muchas personas se asustarían pero que a mi siempre me han apasionado, porque son como de magia... A mi nada de ésto me da miedo, sino todo lo contrario...


Una tarde, el pajarito que tenían los niños en su casa (viven en Italia) murió, y el tercero de mis sobrinos, que con tres años ya parecía que empezaba a soltarse hablando, se lo trajo a mi hermana.

Ella, con mucho cariño le explicó cómo los cuerpos son como abriguitos, y que "lo que hay dentro" sale de allí, se pone unas alitas, y se va volando muy alto. Así desde arriba podía elegir otro "abriguito" para volver al suelo en otro momento...


Mi sobrino escuchó atento, como pensando...

-¿tú también eres un angelito con alas?- lo dijo con su vocabulario de trapo de niño pequeño...

-Claro, yo fui un angelito y desde arriba busqué "este" abriguito- se señaló su propio cuerpo- y me metí en él para vivir con vosotros...

-Y yo era un angelito?

-claro, y cuando viste la barriga de la mami desde arriba, decidiste meterte en ella para vivir aquí con nosotros...

(Supongo lo difícil que es hablar de la muerte para una madre, a esas edades tan chicas, sin asustar; pero ella supo cómo hacer un cuento de ese hecho tan trágico para nosotros).

Y ya que -como luego ella me contó por teléfono- estaba aburrida, se le ocurrió preguntarle al enanito:

-Tú no te acuerdas dónde estabas antes de entrar en la barriga de mami?


Mi sobrino se puso muy serio, triste, con esa mirada inconfundible y esos ojos tan abiertos... y le contestó:

-En el mar...

domingo, 5 de octubre de 2008

13. EL HOLOCAUSTO

Éste cuadro lo pintó Checho cuando vivíamos con mi madre en Córdoba los cuatro hermanos. No sé la fecha exacta pero él tendría entre 10 y 13 años... En realidad ese bebé mamaba del pecho de su madre pero, cosas de la edad y las represiones, creo que hicimos tanto chiste las hermanas con que "había pintado una teta" que finalmente la tapó con unas franjas azules... Yo ni siquiera sabía por aquella época (tres años menos que él) qué porras podía ser un nazi, ni que esos palitos de atrás de la mujer representaban una esvástica... Sólo recuerdo "la teta"...
Mi madre tiene el cuadro, a óleo, enmarcado en su salón y el otro día eché esta foto medio a escondidas...
Tan pequeñito que era, ahora entiendo el cuadro...

jueves, 31 de julio de 2008

12. UNA PARADITA

Mi madre me dió una caja llena de libros que lo le cabían ya en casa... Entre ellos uno de nuestra infancia, cosa rara porque todo se perdió en las miles de mudanzas, y dentro de sus páginas... algo que AHORA ME PERTENECE. He pasado de no tener nada... A TENERLO TODO...




... Y, cosas de la vida, que estando en casa de mi tía me escaneó estas fotos. Esas por las que se lamentaba mi abuela:
-Ay que vé que er niño no pudo dejá ni una foto desente!!!

...Dicen mucho de cómo era él. Es el de la derecha y, a su izquierda su inseparable, mi primo David...









Ains...

viernes, 25 de julio de 2008

11. HAY QUE OBSERVAR BIEN LAS PISTAS...

Tendría 17 años y estaba en un bar... De repente se me acercó un chico al que conocía de vista. Sabía que estudiaba cine en Cuba y se preparaba para ser director...
-Una pregunta, tú eres hermana de Eva Riquelme? (mi hermana por entonces tenía un grupo de rock que empezaba a abrirse camino).
-Sí...-le contesté orgullosa...
-Y una pregunta... "Riquelme" qué quiere decir?
-Eing?
-Sí, que si es un mote, un nombre...
-Es nuestro apellido...-contesté sin entender...
-Es que mira, te voy a contar una cosa: Cuando tenía 14 años hacía espiritismo con mis primos...

...Yo ya cambié el gesto; si algo me aburre soberanamente es que me hablen de experiencias de espiritismo fantásticas... Y en realidad yo creo en el alma, en la reencarnación... pero no sé... Me da coraje que me hablen de cosas de espíritus "normalizándolas". No sé si me explico. A mi esas historias me parecen mágicas, y soy consciente de que son muy extrañas... Y a veces, cuando una persona que no conozco y por la que ni siento ni padezco me habla de espíritus como algo normal, sin darle el tono de asombroso que merece... me cuesta prestarle atención. Quizás sean tonterías mías, pero necesito la atmósfera de "increíble" rodeando esas anécdotas sobrenaturales... Por supuesto, que, según quién me las cuente. Pero como a este chico no lo conocía, me sonó a cuento chino...

-Bueno, en esas sesiones que hacíamos para entretenernos, y que sepas que yo paso del espiritismo pero, era la edad...-continuó-... pues una vez nos salió un "espíritu burlón"...(a mi lo del espíritu burlón ya me mató...)... y nos empezó a asustar. Entonces nos apareció un tal "Riquelme"...-cuando pronunció esa palabra mágica, mis oídos se abrieron y mis pupilas crecieron-. Y eso, que es un "nombre" que jamás he podido olvidar... porque además nos "salvó" del otro que nos asustaba, y siempre que hacíamos espiritismo a partir de ese día, cuando nos salía algo malo, invocábamos siempre al Riquelme ese...

Yo estaba flipando. Hoy en día, mi amigo es productor de televisión y cine, no es nada espiritual y está muy centrado en su trabajo. Y por aquella época era igual. Un tipo serio que jamás hablaba de temas no terrenales... De hecho, en casi 20 años que ya hace que lo conozco, nunca me ha ni tan siquiera sugerido una conversación de algo que no sea púramente físico...

-¿cuántos años hace de eso?- pregunté bastante más atenta...
-Pues, a ver, yo tenía 14 años y ahora tengo 20... pues... -socorro... pensé... tenía exactamente la edad de mi hermano en ese momento, y cuando le ocurrió lo del espiritismo, era justo el año en que él murió, con 14 años también...-.. en el 83 sería.- y quiso finalizar la conversación, pensando que me estaba molestando...
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Cuando tuve mi primer grupo El Txotxo ´la Bennarda, tuvimos la ilusión de hacer un video clip... ¿Y quién me propuso grabarme uno gratis? Este chico... Y quedó precioso (lástima que no quedó una copia).

Tiempo adelante, en una relación tormentosa que tuve, un día cogí la maleta y me piré de mi casa rumbo a ninguna parte. ¿A quién me encontré por la calle y me ofreció un piso de alquiler que sus padres tenían? Este chico... me lo prestó mientras encontraba otro lugar y me arregló el problema...

Meses después, un día que no voy a detallar, pero que casi me muero... ¿quién apareció y me "rescató"? Este chico...

Años más tarde, mi hermana (la melliza de Checho) se alquiló una casita y, al asomarme a su balcón -era un primero- vi justo enfrente, cruzando una carreterita de un solo carril, otro balconcito en una escalerita de piedra, todo peatonal...
-Ay... qué casita más chula hay ahí enfrente... -suspiré- ¿te imaginas que la alquilara yo y ponemos una cuerda de tu casa a la mía y nos pasamos el perejil cuando estemos marujeando?- dije riendo...

Al instante, del balconcito de la casa bonita apareció este mismo chico y me saludó con la mano.
AAAAHHHH... Vivía él en esa casa!!!! Qué maravilla!!!... A partir de ese día, después de las visitas a mi hermana, inauguramos las tardes de tomar café con él. Hasta el punto que él encontró en sevilla un buen trabajo, y me alquiló una habitación para que yo cuidase la casa en su ausencia. Sólo venía los fines de semana... Así un año, otro año, hasta que marchó definitivamente a Sevilla y me quedé yo como "dueña en alquiler" de la casita de mis sueños (donde aún vivo hoy, 13 años más tarde) que, aunque está vieja y con humedades, me cuesta mucho salir de aquí.

Cuando saqué el primer disco, no nos daba la discográfica presupuesto para grabar el videoclip que necesitábamos... Al final, entre unos y otros, se ofrecieron varios de la plantilla de Canal Sur a filmarlo por dos duros... ¿quién apareció como director y hacía años que no sabía de él?- Ese chico...

Este gran amigo, al que tanto le tengo que agradecer y tan poco sabe de lo que estoy contando ahora, vive en Sevilla, está casado felizmente y tiene un bebé... Él lleva su vida normal, ajeno a las cosas que siento y que ni siquiera sé si entendería... Porque es muy costumbre mía enlazar a las personas de mi vida y las situaciones para buscarles una explicación lógica. Todo, absolutamente todo, lo suelo enlazar. Cuando encuentro el hilo que une a una persona con otra, con una vivencia... me entra una alegría extrema. Y para mí, este chico fue un personaje secundario en la película de mi vida. Daba la impresión de que alguien me lo colocaba enfrente cada vez que necesitaba ayuda...
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Olvidé una cosa; cuando hablé aquella noche en el bar del espiritismo y el tal "Riquelme", lo último que me dijo antes de marchar fue:

-"El Riquelme ese" nos decía que era un niño que se había ahogado en un río, o algo de eso... (por aquella época yo pensé: bah, mi hermano no es, porque él no se ahogó, él se dió un golpe en la nuca y falleció en el acto sin sufrir ni enterarse... El recorte de periódico de su muerte que recibí hace menos de un año me dio que pensar mucho...)

martes, 22 de julio de 2008

10. REMONTÉMONOS A HACE AÑOS...

La historia que voy a contar ahora es cuanto menos curiosa... Sólo pido que no intentéis buscarle una explicación. Dejaos llevar por lo bonita que es, separando vuestras creencias y no dejando que os afecten en la lectura y el sentimiento. No intentéis comprender nada... Ocurrió y particularmente no me importa el motivo. Me da igual que sea fruto de la imaginación de los protagonistas, una manera de sobrevivir al dolor que inventa a veces el cerebro, algo inexplicable, casualidad, sobrenatural... Porque a mi me ayudó y, aunque solo sea por eso, me la quedo. Con los años supongo que yo lo he adornado un poco, porque en realidad no todo lo viví ni lo escuché en primera persona, pero no importa... No perdáis detalle, porque cada una de las cosas que cuento, tendrán su sentido...

Cuando mi hermano murió, mi madre se mudó a casa de una hermana suya que ya he nombrado a lo largo del blog. Una casa preciosa, rodeada de árboles eternos... Era como vivir en el bosque. Y un poquito apartada, una casetilla, como de guarda, donde mis primos tenían instalado su fuerte de juegos y estudios...
No quiero ni pensar qué se debe sentir cuando se te muere un hijo, y así estaba mi madre... Tumbada todo el día en un sofá frente a la cálida chimenea, bloqueada, sin dormir...

Aquella tarde mi tía se quedó dormida a su lado. Era la hora de la siesta... De repente mi madre notó que su cara dormida se descomponía... Unos instantes así, un gran sobresalto, y mi tía despertó. En su rostro apareció una sonrisa enigmática...
-¿qué pasa?- dijo mi madre.
-mmm... nada...- suspiró y continuó con esa alegría extraña a lo largo de la tarde...

Por la noche mandaron a mis primos a la casetilla a por leña para que mi madre estuviese calentita en el sofá durante la noche... Notando el remoloneo y las excusas, ella decidió ir personalmente a por los troncos, cosa rara, porque es miedosa redomada... Aquella noche fría de mediados de Noviembre, lluviosa, no era muy suculenta para investigarla... Además, el lugar donde se encontraba la leña estaba situada a varios metros de la casa, y debía estar todo lleno de barro...
Mi madre se calzó sus zapatillas "de pañete", de esas de andar por casa y marchó a por el alimento de la chimenea... Se sorprendió de no tener demasiado miedo... sus pasos parecían guiados por algo más divino que otra cosa... Cargó lo suficiente y volvió a casa...
Al entrar en la cocina, tuvo una sensación extraña... No notaba la humedad en sus pies después de haber caminado por el fango bajo la tormenta... Se agachó para quitarse las zapatillas. Lo que le faltaba ahora que estaba tan baja de defensas era un resfriado... Y entonces...
Llamó a mi tía y le hizo tocar aquel calzado:
-Mira, están secas!!! Ni siquiera la suela está mojada, ni manchada!!!!- le gritó sorprendida...
Mi tía no le dió la menor importancia y ella, supongo que pensando que se le estaba yendo la cabeza, volvió a su sofá, donde había montado su casa desde la muerte de Checho...

Cuando todos se acostaron intentó leer un poco, a ver si podía evadirse de su dolor...
Su única compañía, ahí dormidita en su cestita, Bocadoro, nuestra perrita...

Mi tía tenía una papelería y era muy común en ella recoger perritos vagabundos que se arrimaban a la puerta buscando calor... Una de esas perritas era Reina. Un chuchillo marrón al que quisimos mucho hasta que murió anciana y malita... Reina quedó embarazada y tuvo a una perrita a la que llamaron Bocadoro. Nunca sabré por qué Bocadoro la sentíamos "nuestra". En realidad vivía con mi tía, pero debe ser que un día la quisimos, y nos debió callar contándonos una historieta de que nos la daba pero la cuidaba ella, no se... Algo de eso sería porque todos estábamos convencidos de que Reina era suya pero Bocadoro nuestra...

...Mi madre estaba leyendo a la luz de la candela... cuando de repente escuchó una risa muy particular... La risa inconfundible de Checho.
Mi madre es una persona que jamás me engañaría y menos con estos temas... Es creyente a su manera, pero no católica. Y nunca inventaría algo así, porque sencillamente pasa de esos temas...
Mi madre miró la cestita de Bocadoro y la perra, que dormía plácidamente, tenía un gesto en su cara, como enseñando los dientes... De esa boca que parecía sonreír, salía la risa de mi hermano...
Su escandalosa risa... Y ella, cagona de nacimiento, no tuvo miedo... Al contrario, entró en un profundo sueño, en una profunda relajación y durmió. Durmió más horas de las que nadie podría imaginar. Más horas de las que había dormido en los últimos días con la muerte de su hijo...

Cuando despertó y le contó a mi tía todo, ella no se sorprendió.
-Te acuerdas mi sobresalto cuando dormía ayer la siesta? Soñé que me elevaba buscando a Checho... Encontraba siluetas y les preguntaba... todos me contestaban "está en un lugar más elevado"... Cuando por fin lo encontré lo sentí grande... No como un niño de 14 años, sino como un padre, alguien muy sabio... Me dijo que nadie se preocupara, que estaba bien...Le hice saber que nadie me creería, pero él me contestó que "ya se encargaría de que supieran que era verdad"... Quise irme con él, quise volar hacia sus brazos, pero él solo me decía "no, tita, no estás preparada"... Y en ese salto inmenso que di hacia él, me entró miedo y me desperté. Cuando vi tus zapatillas secas después de pisar el barro, pensé que no había sido un sueño, que esa era la prueba que me mandaba... Ahora sé que es verdad.

lunes, 21 de julio de 2008

9. EA, YA...

Le mandé un correo electrónico a la dirección que me dió. Quería que fuese cortito y que abarcara todo. Lo escribía, lo borraba, pensaba, volvía a empezar... Me da un poco de vergüenza esta parte, pero bueno... así quizás alguien puede ayudarme en ver en qué fallé... Era un 29 de Noviembre...

...A ver, chico... ante todo, muchas gracias por escucharme...Mira, solo quiero que sepas que yo he pensado mucho en ti en todos estos años. Pero con cariño y con gratitud, en serio... Se que fuíste el amigo de mi hermano en ese breve tiempo en el que estuvo en Santoña y, por tanto, sus últimos mejores momentos los pasó contigo... La odisea de cómo te he encontrado, ya te la contaré si te apetece... Supongo que aquella historia debió marcarte, igual que a mi. Por eso siento que me encantaría conocerte y hablar contigo desde muy pequeñita... Si estás de acuerdo, dime algo, vale? Yo te lo agradecería de corazón... Besos Rakel

Nunca recibí respuesta...
El 3 de Diciembre mandé otro minimail. Le decía que no se agobiara por mi, y que esperaba que no recibir noticias suyas hubiera sido porque no hubiera visto mi carta...

Y... nada.
El 14 de Enero volví a telefonear a su trabajo. Se puso él.

-Nada, es que te llamaba porque te mandé un correo y, como no contestaste, pensaba que quizás la dirección estaba equivocada...
-Sí, bueno...-me dijo ahora con una voz más seca- recibí algo pero no contesté... No sé...
-Vale- estaba deseando colgar para llorar...- pues eso, no te molesto más...

...Y me dijo ADIOS, colgó... y me quise morir...
Entre sollozos le mandé una notita, diciendo que no se preocupara por mi, deseándole feliz navidad y explicando que siempre estaría abierta a entablar la amistad que él quisiera...


La historia de por qué he tardado tanto en escribir este capítulo es porque cuando comencé a construír este blog, vi de repente una luz... Le mandé mi último mail dándole el link de la página... Esperaba que al leerlo me entendería... Y confiaba en que en mi último capítulo podría por fín contar que había pasado "algo" verdaderamente importante. Estaba casi convencida de que mi trabajo hubiera servido de algo. Me hubiera servido de algo...
Si no hubiera abierto la boca, al menos no tendría un nuevo nudo en mi garganta. Al menos el otro convivía conmigo ya tantos años que lo controlaba perfectamente...

...Ahora, llena de emoción, embriagada por una mezcla de dolor y de derrota, decido que me conformo ya. Que el camino fue precioso, que conocí personas maravillosas, y que cierro página con llave quién sabe hasta cuando... No sé por qué coño decidí embarcarme en esta búsqueda ni porqué el destino quiso que parara aquí... No quiero molestar más a este chico con el que tantas cosas imaginé... y quisiera algún día saber qué hice mal para no merecer ni una mísera letra escrita de sus manos... Me muero de pena de pensar cómo ha vivido él esta historia, como para ni siquiera pronunciarse... me siento más cercana que nunca a él...

lunes, 14 de julio de 2008

8. SÓLO HABÍA DOS OPCIONES: SÍ O NO...

No tenía nada que perder y mucho que ganar... Así que le conté a mi chico aquella llamada anónima que hice, con la intención de que me insistiera para volver a intentarlo...
Y allí estaba, frente al ordenador, muerta del corte, teléfono en mano...
-"blablabla" asesores, dígame?- en esta ocasión era voz femenina...
-Por favor -socorro- "X" está?- glup...glup...glup....
-No se encuentra en este momento... ¿de parte de quién?- aaaaaaaaaaaahhhh... no había caído en esa posibilidad... aaahhhh.... no había preparado respuesta y me sentía idiota...
-Ejem... tranquila, no pasa nada...- vaya tontería he dicho...- ¿cuándo podría llamar para localizarlo?- ahhhhh... estaba pasando las fatigas de mi vida... aaaahhh...
-Mañana tiene una reunión a las once de la mañana.. ¿quiere usted que le de algún recado???-
..Socorro.... socorro... socorro... pensará que estoy loca... ahhhh...

-Ejem... No importa, si eso llamo mañana...- mamma mía, estaba quedando fatal...
La chica, super simpática, me dijo:
-Si quiere me da su teléfono y yo le dejo una notita para mañana... ¿A qué "agencia" pertenece???

...La gota de sudor de Shin Chan apareció en mi frente...
- Esto... es que... bueno... da lo mismo en serio, mañana llamo... -la chica me interrumpió:
-Dígame el teléfono y un nombre..- y se lo di. Se despidió muy cordial y yo quise morirme...

Pasé la tarde comiéndome el tarro... "seguro que ha pensado que soy una enamorada"... porque me puse taaaan nerviosa y, encima, sin querer decir mis datos, ni motivo de la llamada... En fín, que tan mal lo pasé que decidió mi cerebro olvidarlo...

Al día siguiente tenía yo que subir a Madrid a una reunión de trabajo (de mi disco) en el Ave...
Era mi primer viaje sola desde hacía tiempo (cosa que me horroriza) porque estaba en fase de luchar contra mis tonterías de la timidez... Faltaba media hora para llegar a Atocha, cuando noté el vibrador de mi teléfono:
-Hola buenos días... ¿Raquel?
-Si, soy yo, ¿quién eres? (pensaba que era alguien que llamaba para recogerme para la reunión)
-Te llamo de "blablabla" asesores, es que me han dejado aquí una nota en mi mesa...
-... -me quedé en blanco y se me hizo un nudo en la garganta bestial... Y encima, super silencio en el vagón de tren... -Ah, hola -dije - te voy a parecer una loca, pero quería preguntarte si tú estudiaste en Santoña, en el patronato... - me sudaban las manos, estaba blaaaanca, y quería llorar a toda costa...
El chico, muy cordial y sin cambiar el tono agradable, contestó:
-Ah, si, claro...
-...es que... creo que eras amigo de mi hermano... -¿por qué porras no habría preparado yo esta conversación? ahhhh...
-Tu hermano? ¿quién es tu hermano? es que yo conocía a mucha gente...
-... Jose Antonio Riquelme... -dije... y hubo un silencio de unos segundos que llenaron mis ojos de lágrimas. Creo que escuché un quejido breve, ronco... de su garganta... Puede ser que quisiera oírlo sencillamente, pero tengo ese recuerdo...
-Si... ¿...cómo... me has... encontrado?- su voz ahora era más lenta... reconocí perfectamente ese tono, porque era de la persona que me cogió el teléfono la primera vez que llamé (y colgué).
Yo no podía hablar ya... mi garganta estaba mal, como cerrada... no me salía la voz, ni las palabras... mi mente estaba en blanco...
Como una cotorra, hablando rápido, nerviosa, majareta, creo recordar que le relaté:
-bueno, es una historia larga, entré en páginas del pasado, conseguí tu apellido, busqué en el google, un libro, escribiste un libro, verdad? algo de firmas electrónicas, de ordenadores, bueno, es que es largo, pero eso, que no te agobies, que encontrarte era una... ilusión, es que... no se... es largo, no se cómo empezar... parezco una loca, verdad?...- debí acojonarlo, estoy segura... parecía una esquizofrénica...
El pobre se debió quedar a cuadros...
-Es que... tengo... una reunión... dentro de 10 minutos...
Yo, super histérica, le corté la frase:
-si, si, si, ya lo se, ya me lo dijeron ayer, tienes una reunión, si, a las once... oye... ¿me podrías dar tu dirección de correo electrónico, porque, es que, me sería más fácil, es que voy en el tren sabes? es que... oye, no te asustes, es que...
El chico comenzó a deletrearme su correo, y creí escuchar alguna risita nerviosa entremedias, porque se equivocaba, se le olvidaba el final, que si era "punto com" o "punto es"...

Se despidió. Colgué. Quedaban 6 minutos para llegar a Madrid, y comencé a llorar desconsoladamente... con hipo de ese de lo peor, que no hay quien lo pare... De ese que media hora más tarde de haber parado de llorar, regresa sin avisar en forma de lamento para adentro sonoro...

Pasé el día más angustioso de mi vida, por no poder contarlo y por desear volver a Córdoba para meterme en el ordenador...

miércoles, 9 de julio de 2008

7. MI ÚLTIMO CARTUCHO

Las fotos del acantilado me han marcado. A los pocos días de morir, llegó una carta a una tía mía de mi hermano. Le contaba lo feliz que estaba y, como era su costumbre, le mandaba unos dibujos... Unos cómics representando una escena familiar de ella y su marido, y un dibujo a trazos simples de sus nuevas piruetas... Y si no recuerdo mal, un bocetillo del acantilado....


Sólo me quedaba un cartucho por quemar... Acababa de recibir la lista de los 4 primeros de BUP entre los cuales estudió mi hermano sin que su nombre apareciese -por lo poquillo que duró- en ningun sitio... Mi amigo-profesor estupendo me lo mandó como último recurso para ayudarme, deseándome suerte en mi búsqueda. Comenzaba otra fase...

En total, 151 nombres y apellidos. Así que, ya acostumbrada, volví a aquella página del "pasado" y comencé a buscar, entre los miles de inscritos, coincidencias... Un rollo, porque la mayoría solo utilizaba el primer apellido y otros un mote. Con lo cual, si había en mis listas un "García", le tenía que mandar un correo a todos los "Garcías" existentes, y de 151 pasé a mandar mensajes a lo que me parecieron miles de personas...
Me fié un poco de mi intuición y, entre los que estaban registrados con motes, elegí además a cinco que coincidían con amigos míos que me caían bien de aquí de Córdoba... por si acaso...

Cada día revisaba mi cuenta de sitio ese y a veces tenía respuestas... La mayoría no sabían nada, o eran de otro año, pero a otros les sonaba la historia aunque... nada, no llegaba a nada... Apareció una chica que vivía en Santoña, que estudió allí pero sin internar, fantástica, que se ofreció a preguntar, a informarse... (también vino algún que otro pelmazo, todo hay que decirlo, y un ligón hortera que todavía me mensajea y jamás he contestado).
Me parecía estupendo, porque mi cuenta no tenía fotos, ni blogs, ni todas esas cosas que tienen ese tipo de páginas. Ni siquiera mi nombre, puesto que puse "hermana de Riquelme"... Yo tenía el perfil más simple y pobre del mercado y aún así, la gente se preocupaba... La mayoría me preguntaba si Checho hacía acrobacias (las hacía), con lo cual, el mes que pasó en el internado se hizo notar...

Un día me escribió una chica. Me contó que esa historia le sonaba mucho porque se la había escuchado a su marido. Éste trabajaba fuera se su ciudad, por lo que tendríamos que esperar a que llegase para ella poder preguntarle... (ni tengo que explicar que esperé día y noche a que su marido llegase a casa con más ansias que ella misma...).
Y finalmente, me escribió:

Hola, mira el chico que estaba con él y que debía ser su amigo íntimo se llama "X", o se apoda así porque no me suena a apellido (efectivamente parecía un mote, aunque no me sonaba haberlo visto en aquella página). Se acuerda de su cara perfectamente pero no de su nombre. Cree que es de Madrid. No se acuerda de que tuviera mucha relación con otros internos, pero le suena que tenía cierta amistad con un tal "Y" que entró ese año a COU. De todas formas deberías centrarte en los internos, que son los que vivían alli y pueden ayudarte mas. Alguno de los que he visto en la página que yo conocía y eran bastante conocidos entre ellos son "EL TAL, EL TAL Y EL TAL" (justamente eran tres de mis motes elegidos casi al azar)...Bueno, espero haberte ayudado en algo y que tengas suerte. un beso.

¿Bueno, increíble, verdad??? Corriendo se lo comuniqué a la primera chica de Santoña, por si conocía al menos a los tres de los motes y ella al instante me dijo:

Como me alegro de que tengas más noticias.y de pesada nada. Lo mismo creia yo y por eso no te he mandado ningun mensaje. jajajaj!!. Te dire que conozco personalmente a los tres.Eran de mi pandilla. "el Tal", son dos hermanos, viven en galicia y a lo mejor a través de un amigo puedo conseguirte sus correos, pero no te prometo nada. "el otro Tal" vive en valladolid y sé que trabaja para el ayuntamiento. respecto a "X" (el amigo de mi hermano) , eran dos hermanos, el mayor creo que tambien iba a cou y el pequeño se que estaba por aquella época en primero . El mayor era conocido porque dibujaba muy bien , eso es todo lo que recuerdo. Un besazo enorme y escribeme cuanto quieras y si no te importa yo hare lo mismo.MI correo es blablabla...

Anda que no tuve suerte... Estaba alucinando y mi chico igual. Mi superinvestigación estaba dando frutos y no daba crédito...
Claro, cuando comencé a mandar correos, insistía sobre todo en el primer apellido y, de repente, descubrí que en una de las listas, había un chaval con el segundo apellido exacto a aquello que sospechaba un mote... LO HABÍA ENCONTRADO... Ya tenía su nombre completo.

...Entonces sentí miedo... Porque, en realidad, estaba tan absorta en mi búsqueda que no me había parado a pensar en qué buscaba de este chico... La verdad es que ir con un amigo a pasear y que él se muera delante de tus narices tuvo que ser algo que le marcara. Como a mi...
Estuve unos días pensando, parada... Pero necesitaba más... Así que decidí que proseguiría mi tarea porque teníamos algo en común: nuestras vidas estaban marcadas por algo doloroso, la muerte de mi hermano...

Metí, por probar, su nombre en google y encontré a uno que había escrito un libro de algo de ordenadores, un abogado, uno que ganaba premios de vela...
Mi hermano era un artista. Yo sabía que su amigo (me lo contó mi tía la que llevó a mi madre a Santander) era un chico introvertido y no muy sociable. A ella se lo contaron en el internado el día en que llegaron... Supuse que era tímido... y seguramente creativo. Evidentemente, yo me inventaba todo sobre él, pero claro, si se hicieron tan inseparables sería por algo.

Con lo cual, y por supuesto sin prueba alguna, me decanté por el que había escrito un libro de algo de computadoras... me imaginaba a un chaval cortado, que salía poco, que encima había pasado por una experiencia terrible... me lo imaginaba inteligente y, por qué no, pegado a un ordenador... Así que intenté contactar con la editorial, con otra chica (puede que fueran dos, no recuerdo) que había escrito aquel libro con él... Pero nada, no me contestaba ni un guardia...
Estaba ya hasta el moño del tema porque la mayoría de esas páginas ni siquiera tenían una fecha reciente, con lo cual... me rendí.

Una mañana, después de sentirme una petarda por no haber sido capaz de finalizar mis pesquisas, busqué información del otro chico de mismo nombre y apellido que había visto en google, el abogado... Total, no tenía nada que perder porque mi vergüenza suele aparecer cuando estoy cara a cara, pero por mail me importaba ya todo un pito...

Mandé un mail preguntando por él, pero como el que llama al sereno... Me llegaba un correo de esos de vuelta, en inglés, de esos que me ponen de los nervios... Y claro, había un teléfono, pero ni muerta.... Socorro... me ponía roja como un tomate tan solo de imaginarme llamando...

Pero finalmente llamé una tarde:
_"BLABLABLA ASESORES", dígame?

...Por supuesto que colgué al instante y en dos semanas moría sólo de recordarme.

6. ESOS PEQUEÑOS DETALLES...

....Gracias a este hombre, fue llegando a mis manos su certificado de nacimiento, una carta del director del colegio de Córdoba en la que remitía a Santader su libro de escolaridad (donde "saludaba a las niñas"), ese libro escolar de primaria, página a página, la esquela que se hizo en el colegio cuando murió, el informe médico que había que presentar para el ingreso, el expediente académico del instituto (sin notas, claro, porque no le dió tiempo)... Hoy en día con un DNI entras en cualquier sitio, pero por suerte para mi, en aquellos años, exigían presentar todos aquellos papeles que hoy me pertenecían...


Pasé de no tener nada a TENERLO TODO y, no se si casualmente, pero cuando lo terminé de organizar mi chico me dijo:
-¿te has dao cuenta de que, con el tiempo que llevas buscando, HOY que lo tienes todo es el aniversario de su muerte?- me impresionó...

Después de pasar una noche más revisando mi adquisición... hice un gran descubrimiento...
Podría empezar diciendo "os parecerá una tontería", pero sé que a nadie se lo va a parecer...

Como dije, toda mi vida, todos mis recuerdos, se limitaban a una foto de carnet que miraba de reojillo al llegar a las casas de mis familiares... Por más que intenté recordarlo en movimiento, me costaba trabajo... Así se quedó, pues, en mi mente... con ese único gesto que uno pone cuando se mete en uno de esos fotomatones antiguos... Pero... observando atentamente el expediente académico del internado, con su fotito de Checho pegada en una esquina... descubrí un detalle distinto... esa no era la misma imagen que mi memoria albergaba... Ésta foto no tenía esa línea de brillo en su pelo negro que me sabía ya, sin mirar... Era como si estuviera tomada desde una perspectiva distinta... Tan sólo unos milímetros diferente, pero nueva para mi. La cara estaba un poco más inclinada hacia abajo... Apenas se percibía, pero después de 24 años viendo una MISMA imágen, yo sí lo notaba... Las arrugas de la camiseta... había una que no recordaba...

Efectivamente... los fotomatones antiguos no sacaban 4 fotos exactas... porque lanzaban CUATRO disparos... Y esa foto del expediente pertenecía a un disparo distinto al de la que todos conservaban en casa... Muy sutil el cambio, pero suficiente para que yo descubriera otra expresión más dulce... A ver si lo apreciáis:



Así que ni que decir tiene, que pasé semanas enteras viendo una y otra, alante y atrás, seguidas, con espacios enmedio... y feliz de poner poner vida a la cara de mi hermano... Y ahora me da pena no poder compartir con los míos este secreto tan maravilloso... pero ya llegará el momento.

A continuación me llegó una foto preciosa de Santoña vista desde el aire, lugar al que iré algún día... y, marcados en rojo, el colegio y aquel Fuerte de San Carlos...




martes, 8 de julio de 2008

5. HACE NUEVE MESES

Tantas noches pasé pegada a esta foto, ampliándola y pegando sus ojos a los míos... que el tiempo perdió para mi su sentido... Y tuvo que pasar que una noche, mi chico, al ver que no bajaba al salón, subió a mi trinchera del ordenador...

No lo escuché entrar...

Su cara al verme llorando con la nariz pegada a la pantalla fue tan asombrosa... que le tuve que confesar absolutamente todo, por miedo a que pensara que me había vuelto loca... Pero ésta vez no era un resúmen, como alguna otra ocasión, ésta vez el pobre me escuchó atentamente sin apenas respirar como nunca lo había hecho... (un cielo). Y por fín comenzó el duelo...
Lloré abrazada a él y deshice aquel nudo que 24 años atrás, en aquel cuarto de baño, nació y todavía me impedía respirar... Lloré la ausencia, lloré su entierro, lloré por él... como si acabase de morir.
...Y continué llorando muchas otras noches, mientras mi chico me apretaba fuerte, sin preguntar jamás...
A los tres días, mi correo tenía un mail de este profesor tan sensible, titulado: NO TE PONGAS TRISTE.

No pude abrirlo... Pasé desvelada la noche y el día siguiente observando la página... Era incapaz. Pero tenía que enfrentarme... Y sabía que era la esquela...
Parecerá una tontería, pero era una necesidad mía leerla. Porque para mí, siempre estuvo anclada esa versión de "se dió un golpe en la nuca y murió en el acto"... pero ¿y si no murió así? ¿y si sufrió? No me lo había planteado hasta entonces...

Y este profesor maravilloso, que ahora trabajaba en otro colegio de otro pueblo porque su centro hacía al menos 5 años que había cerrado, se fue molestando cada vez que su tiempo se lo permitía, en bajar a ese sótano con aquellos archivos de hacía 24 años, abrir cajas, buscar y buscar, escanear, y mandarme todo lo que tuviera una huella de mi hermano... sin conocerme absolutamente de nada...
A veces la vida te pone delante personas así en forma de regalo... Lo que me demuestra que algo de magia hay...

Pareceré una masoquista, pero he leído una y mil veces ese texto, hasta aprendérmelo de memoria...



Aún tengo que superar la dura prueba que fue leer: "...rescató el cuerpo, ya cadáver del infortunado jóven, que presentaba múltiples fracturas, producidas sin duda al chocar en su caída contra las rocas."

Porque aunque ya no hay remedio, quién me decía a mi que el golpe mortal no fue el sexto, o el décimo, o cayó vivo al mar... Demasiadas noches metida en su piel, enferma ya por la obsesión, reviviendo lo que pudo sentir, si sabía que su vida acababa, si lloró o, como yo aquella tarde encerrada en el wc, se tragó el nudo de su garganta... o si se acordó de mi.

Y ahora os pido yo que no os pongáis tristes, vale?

lunes, 7 de julio de 2008

4. INTERNET

Internet es un mundo... Y por eso el año pasado, poseída por el espíritu de Jessica Fletcher... decidí buscar más, en absoluto secreto... Mi única información era que había estado en un colegio interno de Santoña, y que iba con un amigo... Después de tantísimos años, era evidente que me iba a ser difícil... Pero quien busca encuentra, y puedo asegurar que mis pasos estuvieron guiados por un toque parecido al divino...

Primeramente me apunté a todas las páginas que encontré, rollo "pasado y encontrar amigos del pasado". En esos lugares, siempre hay personas que añoran a sus compañeros de colegio. Y como internado, el que contaba con más posibilidades se llamaba VIRGEN DEL PUERTO...

Por ello apunté los correos electrónicos de todas las personas que pudieran haber estudiado aquel año en ese colegio....

Además, descubrí una página privada de ex alumnos del internado, a la que mandé el primer correo electrónico. Solo preguntaba si le sonaba la historia de mi hermano, que resumí pero que pensé que debió marcar a quienes la vivieron... Quería encontrar a su amigo, 24 años más tarde...
La respuesta no se hizo esperar:

Hola Raquel, soy el creador y mantenedor de esta página de encuentro de todos los que pasamos por el Patronato en Santoña. No te preocupes que pondré en marcha y en movimiento a todos y verás como alguno o algunos sale hablándote de tu hermano. Por desgracia yo no lo conocí, pues mi promoción, que fue la primera, data de 1960. Te mantendré informada de todo.
Un abrazo

Me adjuntaba una foto de... un acantilado...
Es evidente que existen personas estupendas, y este hombre era una de ellas...
Seguidamente mandé los otros casi 100 correos electrónicos... y esperé.

En menos de una semana, este maravilloso señor me reenvió el mail que le acababa de llegar en respuesta al aviso que puso en su web:

Querido "X", tengo bastantes cosas del infortunado Jose Antonio Riquelme que seguramente le interesarán a su hermana, como la esquela, la noticia del periódico del suceso, las notas, fotos... en fin, ya me dirás si te lo paso escaneado o se lo paso a ella directamente o qué hacemos. Aunque no tengas noticias mías, ya sabes que visito la página de vez en cuando.
Un abrazo.

Aún no le había contado a nadie lo que estaba investigando, por lo que esa noche lloré de emoción como nadie se imagina...
A la mañana siguiente... por fin...

Estimada Raquel:
Soy antiguo alumno y antiguo director del Patronato de Santoña, como seguramente sabrás por la información que hay en la página . Me acuerdo perfectamente del desgraciado accidente de José Antonio. Cerca del colegio hay una zona preciosa de acantilados, amurallada pero muy peligrosa, y ya han ocurrido allí muchas desgracias, no solo de alumnos, sino que el propio coronel del Patronato se despeñó y se salvó de milagro, tras varios días hospitalizado. En el caso de tu hermano, fué un domingo, durante las horas libres en que los alumnos internos salían por el pueblo a dar un paseo. José Antonio y un compañero se fueron a dar una vuelta por la zona del fuerte de san Carlos, al lado mismo del colegio. Estas cosas ya sabes que ocurren en décimas de segundo y nunca se sabe bien porqué. Seguramente perdió el equilibrio, o tropezó, o resbaló...
Yo no dí clase a tu hermano, pero estoy seguro de que en Santoña estuvo feliz, en el Patronato había muy buen ambiente, tanto de profesores como de alumnos y mandos militares. Fue un lugar donde todos fuimos felices, así que por eso no te preocupes. Tampoco pudo sufrir porque la muerte fue instantánea. Estoy buscando todo lo que queda del expediente de José Antonio para escanearlo y que lo tengas como recuerdo. De momento te mando su foto, en color y de mucha calidad, cosa rara en los expedientes antiguos que están en un sótano muy húmedo (a lo mejor nos estaba esperando).
Hasta pronto, recibe un beso muy fuerte.







Las cosas que nos guarda el destino... En mis manos LA FOTO que siempre vi de reojo en todas las casas de mi familia... pero ahora la amplié en la pantalla del ordenador al máximo, y... no sé cuantas horas pudieron pasar hasta que las lágrimas y el sueño me vencieron...

domingo, 6 de julio de 2008

3. OÍR SU VOZ...

Cuando éramos pequeños y vivíamos en Córdoba con mi madre, un amigo de ella nos explicó que si metíamos servilleta prensada en los agujeritos esos de abajo de las cintas de casette, podríamos grabar nuestras voces en ella... Ni que decir tiene que acabamos con las pocas cintas de la casa que tenía mi madre. Y así Bambino, Rocío Jurado, Marifé de Triana y Paquiro, pasaron a sonar con nosotros cuatro de fondo canturreando pegoletes...

En aquellos entonces cercanos a la separación definitiva de los hermanos, ya dije que en algunas vacaciones unos las pasaban por un lado y otros por otro... Cuando nos juntábamos de nuevo, nuestra vuelta a la comunicación se basaba, mayormente, en las canciones aprendidas durante el verano...
Yo de pequeña apenas recuerdo tener juguetes, pero nunca faltaban ceras Manley, acuarelas y témperas, lápices de colores y algo de arcilla... Por eso salimos todos tan creativos... Y nos gustaba mucho cantar. Para mi, tener en propiedad la letra de una canción era todo un mundo... Y por eso retomábamos el amor de hermanos y superábamos el corte de la distancia...cantando...

Mi hermano Checho, ese año trajo en su memoria para compartir la de "No dudaría" de Antonio flores (con la que aún lloro desconsoladamente), "Pedro Navaja" versión Orquesta Platería, "hola mi amor yo soy tu lobo" de la Mondragón... y una serie de chistes y sevillanas cantadas por un humorista horrible de una cinta de esas de carretera que se llevaban antes...
Nosotros no teníamos una cultura musical refinada, sencillamente, cinta que llegaba a nuestras manos, cinta que devorábamos hasta la saciedad... porque no había dinero...

Total que nos ponemos los dos a grabar una cinta. Bueno, sobre todo él, porque en mi timidez enferma a mi se me escuchaban pocas frases con voz de pito bajo...
Mi hermano, en vez de decir: hola mi amor, yo soy tu lobo... quiero tenerte cerca para oírte mejor (cosa que descubrí a los años, porque en mi memoria guardaba su particular manera de cantarla de auténtico sordo) decía: hola mi amor, yo soy tu lobo (y con voz aguda de mujer seguía...)...TE COMPRARÍA UN ANILLO UN PASTEL Y UN YO-YO...
...jajaja... me río ahora... ¿de dónde coño se sacaría esa estrofa??? La verdad es que teníamos tan poco tiempo para aprender canciones que era bastante normal suplir con inventos las partes no recordadas... Total, él me la enseñaba a mi y yo jamás la había oído, por lo que me aprendía su versión... jajaja... pelmazo...
A lo que voy... Tendría ya 19 años cuando, en un viaje a Madrid a casa de mi padre, descubrí en un mueble de cintas viejas "la cinta"... Verde y blanca... cómo olvidarla!!! Y bueno, me la guardé en la maleta esperando llegar a Córdoba para enfrentarme ...a su voz.

Yo ya me había independizado, pero en esa temporada estaba compartiendo casa con mis hermanas. Pasaron meses hasta que me decidí... Entré en mi habitación, radio en mano, y me encerré...

No estaba escuchando a mi hermano, estaba transportando a mi cuarto aquel momento que compartí con él... Reviví cada uno de los segundos, de las risas, de mi vergüenza... Escuché una y mil veces la parte de "te compraría un anillo un pastel y un yo-yo"... y lloré como una magdalena... Media hora, no más... Una de mis hermanas llamó a la puerta, descubrió la cinta y dijo algo así como que ella "no podría"...
Me sentí fatal para variar... A los dos días me dijo algo así como:
-que si no te importa, cuando llegues a Madrid de nuevo, dejas la cinta donde estaba y no hará falta hablar del tema...

...En fin, yo no se si alguien me puede comprender... NUNCA he tenido nada de mi hermano, jamás... Ni una foto, ni un botón... NADA de nada... Y esa cinta, ese rato que compartimos... parecía que tampoco tenía derecho a conservarlo... La muerte de mi hermano la sentí como ajena, como si no fuera mi dolor, como su no tuviera derecho...

Checho, puesto que no sabía que iba a morir, no dejó fotos... Bueno, pocas fotos teníamos en realidad porque ni para una cámara hubo, ni ilusión para inmortalizar apenas algún momento... De mi infancia no hay documentos. Y las pocas fotos que existieron, las chupé por la zona de mi cara hasta hacerme desaparecer... (ahora se que es super tóxico, pero aquí estoy). Se cómo era al nacer porque mi padrino, ajeno a la familia, me mandó hace 3 años un vídeo en super 8 filmado en la pared y "regrabado en vídeo"... Pero hasta entonces no tenía ni idea de mi cara...
Y eso, que cuando murió, las únicas fotos que existían de él, de dos o tres años antes de morir, eran dos: una disfrazada de punky y otra de travesti...
Nunca pude evitar asomar una sonrisa cuando escuchaba a mi abuela decir -con tristeza- mientras observaba aquella foto de mi hermano con peluca, morros colorados y lunar sobre el labio:
- Y el niño? no pudo dejar una foto "desente"???
Pero la esencia de mi hermano era esa...jajaja... así era él...


Mi hermano salió del recinto del colegio para comprar chucherías con un amigo. Cayó al mar ante el horror de su compañero... que corrió a buscar ayuda... La cruz roja del mar lo sacó. No era tiempo de móviles, y tardaron en localizar a mi padre. Él avisó a mi madre pero no fue capaz de decir que YA ESTABA MUERTO. Mis tíos (favoritos) partieron a Santander con mi madre desde Córdoba. Ella nunca perdonará que le robaran ver un último aliento al menos... Siempre pensó que cuando la viera, lucharía por vivir... Mi padre hizo lo mismo desde Madrid. Cuando llegaron había pasado casi un día. Sus compañeros de clase habían velado todo ese tiempo a Checho...

Mi padre no dijo a "la abuela" tampoco que estaba muerto, por eso ella nos invitó a rezar por su recuperación. Y el día que dieron la noticia, simplemente el destino hizo que yo no estuviera presente... Nadie lo ha sabido nunca, porque ya no culpo a nadie...

Del colegio de Santoña se trajeron la foto de carnet de su ficha escolar... Foto que está ampliada en cada una de las casas de mis hermanas y familiares, menos de la mía. Nunca la he pedido y tampoco puedo culpar a nadie...

2. VUELTA A CASA

Cuando salí del cuarto de baño, con mi cara de disimulo, mi hermana me esperaba todavía... Nunca entenderé por qué me empeñé siempre en que NADIE percibiera ninguno de mis sentimientos... Tenía que aparentar estar calmada, tenía que aparentar saber todo de antemano... Nos sentamos a la mesa a cenar huevos fritos... Ella me dijo entonces:
-Papá y Uge (su mujer y persona a la que adoro) van a llegar ahora. No llores, que vean que somos fuertes...-
Tan sólo hacía 3 minutos que había descubierto la muerte de Checho, y ahora tenía que hacer el esfuerzo más grande... Ahora me da mucha penita "recordarme", pero entonces era como una orden para mi. Entraron con la cara descompuesta y nos dieron un beso. Fue la primera vez que vi a mi padre llorar... Yo estaba rígida intentando pensar en gusanitos y piruletas...

Lo único que escuché en los días sucesivos, de fondo mientras lloraba en silencio en mi cama fue que "se había caído por un acantilado, se había dado un golpe en la nuca y había muerto al instante"... JAMÁS salió el tema en casa... Fuimos a una misa (esa que hacen a los "x" días) allí en Leganés, y recuerdo ver llorar a mucha gente que ni lo conocía... Yo no lloré tampoco. Pero siempre me preguntaba el motivo de que nadie me hubiera llevado al entierro... Debía ser que no lo merecía, o así lo sentí yo, porque no había llorado. Era un castigo por no haber sabido a tiempo que ya estaba muerto...

Mi vida continuó sin él, y fue un desastre... Por las noches me aficioné a llorar a escondidas, y a imaginar que se morían seres queridos si no encontraba argumento para conseguir empapar las sábanas... Soñaba que me encontraba a mi hermano, que no estaba muerto, que me daba corte hablar con él y preguntarle... En realidad, nunca hice duelo a esa muerte. No hubo "noticia", no hubo "abrazo", no hubo entierro... NUNCA lloré.

A los 14 años volví a Córdoba con mi madre... Yo me sentía muy identificada con mi hermano. Mi hermano era un artista. Dibujaba, hacía piruetas, era deportista, gracioso... y mis pesadillas de que estaba vivo y me avergonzaba dirigirme a él hace bien poquito que dejaron de perseguirme...

Nunca fui a un hospital cuando un familiar se moría, ni fui a un entierro, ni fui al cementerio... Pero con 17 años, una amiga me pidió acompañarla el día de los santos a ponerle flores a su abuelo. De reojillo miraba las lápidas al pasar, pero me asustaba encontrar la suya.... Había mucho ambiente en el cementerio; chicos que ofrecían escaleras, señoras encalando las paredes de alrededor... Yo siempre lo vi absurdo, y ese día me pareció una feria...

Ya marchábamos fuera, cuando una prima de mi madre me paró:
-vienes a ver al niño? -para mi mi hermano no era "un niño". Siempre, todavía hoy, lo siento como alguien mayor a mi, por muchos 14 años que tuviese cuando se fue. La cosa es que sin darme tiempo a reaccionar, me agarró del brazo, me plantó frente a su lápida, y se marchó...

Nunca olvidaré lo que sentí al ver ese mármol tallado con una letra muy parecida a la mía... Debía ser la primera vez que mi amiga me vió llorar. Mi gesto no cambió, pero las lágrimas brotaban de manera salvaje... Ella se apartó y desapareció... Y yo, como pude, robé unas flores sueltas de las lápidas colindantes... Saqué un kleenex, escupí el él, y limpié el polvo de manera compulsiva hasta sacarle brillo... Coloqué aquellas flores.

NUNCA comenté nada de lo ocurrido, ni tan siquiera a mi amiga al salir de allí...

sábado, 5 de julio de 2008

1. CHECHO

El mar guarda secretos escondidos como un tesoro y las olas, al romper en la playa, le delatan con sus gemidos... Encarna.

Esa frase ya me pide a gritos que empiece a sacar cositas a fuera...

Mi madre tuvo mellizos sietemesinos... Once meses más tarde, a una niña de seis meses... y dos años después, vine yo.... La infancia de cuatro hermanos en un matrimonio roto es algo que nadie desea, pero las cosas vinieron así. Él era mi hermano mayor, y yo la pequeña...
Mis recuerdos más felices no vienen precisamente de mis primeros años de vida... pero ese es otro tema... Checho era el único varón de la casa a partir de que nos quedamos todos con mi madre, y ejercía como tal. Cuando estábamos solos, era el defensor de la camada... Querernos, nos queríamos todos, pero no estábamos demasiado acostumbrados al roce y cariño entre nosotros... Por eso pienso que jamás le di un beso, ni un abrazo, ni na de na... cosa que gustosa haría en este preciso instante multiplicado todo por infinito... Pero no me quiero poner sensible aún, porque al menos hoy quiero terminar de contar lo que sin duda he llegado a pensar que "pudre" una parte de mi..

Cuando cumplí 10 años, mi hermana mediana y yo fuimos a vivir con mi padre a Leganés. La verdad es que últimamente pasábamos periodos separados los cuatro hermanos... No puedo decir el motivo porque ni lo supe, ni pregunté. Y en esa ocasión, mi hermana mayor y él, su mellizo, se quedaron con mi madre...
Si me cuesta hablar de estas cosas es porque no quisiera que nadie sufriera por lo que nunca confesé... Ahora, desde mi madurez, me hago cargo de todo lo que he vivido, y me siento absolutamente responsable de todo... pero entonces, era una niña muy pequeña...
Ese año de separación de hermanos fue muy duro para mi... Yo era tímida e insegura hasta extremos que únicamente yo conozco... Por eso, pasaba las noches encerrada en el cuarto de baño llorando desconsoladamente y durante el día, a ojos de los demás, me comportaba normal...

Cuando pasábamos unos días de visita con mi madre (en Córdoba), recuerdo un comportamiento frío en mi, agobiándome hasta que me diera la mano... Y jamás comuniqué a mis hermanos mayores lo mucho que los echaba de menos... Cuando volvía a la casa paterna mi sentimiento de culpa no me dejaba dormir. Me juraba "aprovechar" el tiempo mejor en las sucesivas visitas... Cosa que jamás ocurría... Y así, entre encierros, llantos y culpas, recuerdo la totalidad de mi adolescencia...

Bueno, después de ese primer año, mis hermanos mayores entrarían internos cada uno en un colegio. Ella cerca de Madrid y él en Santander...

Recuerdo como un flash a mi hermano montado en el ascensor con una maleta, después de casi todo ese primer año sin verlo.... Estábamos en la casa de mi padre... Las personas que tienen conflictos a la hora de mostrar sus sentimientos (mi caso de entonces) hacen muchas tonterías por los nervios... Y yo hice lo propio. Cuando se cerró la puerta del ascensor, la volví a abrir y grité:
-PERKINS!!!!- y me reí nerviosa...
(En aquella época, una serie de televisión llamada "El sheriff Lobo" contaba con un ayudante torpón y regordete, Perkins, y a mi hermano le molestaba mucho que lo llamásemos así).


....Esa fue la última vez que lo vi... (me está costando fatigas escribir ya...)

Al cabo de un mes-ahora se que solo fue un mes, pero durante años creí que habían pasado muchísimos meses- a la llegada del cole, estaba en la puerta de mi casa la abuela de mis hermanos del segundo matrimonio... Mujer que nos quiso mucho, por cierto...
-Vuestros padres se han ido a Santander porque tu hermano ha tenido un accidente. Rezad, rezad, que se salvará...
...Y nos mudamos las dos hermanas a su casa...

Jamás comenté NADA en mi colegio, ni a mis amigas, ni a nadie... Solo se que, a mis once añitos, pasé lo que a mi me parecieron mil noches llorando y rezando. Le pedía a dios que no se lo llevara. Le decía:
-Yo se que tú te llevas a las personas buenas... Pero que sepas que mi hermano no era nada de bueno...-y a continuación, le relataba una lista de fechorías protagonizadas por Checho, pa que se diera cuenta de que NO era el indicado para ir a su paraíso...
No recuerdo que NADIE me preguntara jamás cómo me encontraba, ni nada de nada... Cada uno de los hermanos lo hemos vivido de distinta forma, pero yo la que cuento es la mía personal...
Supongo que mi carácter hipertímido me impidió preguntar a mi también...

Una tarde, mientras cenábamos en casa de "mi abuela", llegó mi hermana mayor con la cara hinchada y llorosa... Sentí que llevaba mucho tiempo sin verla, porque hasta lo del accidente, venía casi todos los fines de semana. Y puede ser que tan sólo hubieran pasado tres o cuatro días. Pero como NUNCA he preguntado, pues no se nada...
Me dijo:
- ¿crees que aguantaremos? porque hasta que pasen 60 o 70 años, no lo veremos otra vez...- Me quedé de piedra, pero disimulé... Mi inseguridad no me permitía dejar ver que NO SABÍA que ya hubiera muerto... Porque ese es mi dolor... Que el día en que se dió la noticia, yo no estaba presente... Que NADIE se acordó de mi, de comunicármelo... Que supuse ya enterrado, y yo perdía el tiempo rezando todavía cada noche... NUNCA NADIE me dijo que mi hermano estaba muerto, nunca nadie me abrazó por ello, nunca nadie reparó en mi... Mi hermano se había caído por un acantilado...

Cuando mi hermana me dijo aquello, no contesté, únicamente sonreí... (o esa orden di a mi cerebro el cual no se si cumplió). Entré con disimulo al wc, me miré al espejo, tragué con rabia el nudo enooorme de mi garganta, corté las lágrimas que estaban a punto de brotar, silencié el grito que mi corazón quiso soltar... Y salí a enfrentarme a mi vida.... Hasta hoy... Nunca tuve un duelo, nunca me quejé, nunca dije nada... Y ahora... ya no puedo contar más...