El fenómeno de ETA lleva asociado mucha manipulación del lenguaje por políticos y periodistas, lo que demuestra que el régimen no va en su contra en realidad. Y es que ETA sirve al propósito de debilitar la nación española, lo que favorece al mundialismo. Es todo una gran hipocresía.
1. ETA: Organización fascista.
Hoy en día, a todo lo malo o a todo lo que se quiere criminalizar, se le pone la etiqueta de «nazi», de «facha» o de «fascista», aunque aquello que se criminaliza sea exactamente de ideología contraria. El caso de ETA es un ejemplo claro: Los medios de manipulación han estado llamando desde siempre fascista («organización fascista») a ETA sin serlo, sabiéndolo, con toda la mala intención. Por eso no es de extrañar que la población, por simple mimetismo, hiciera lo mismo. Espero que en las últimas elecciones haya quedado claro para todo el mundo cuál es la ideología de ETA con el nombre del partido político usado como tapadera: Partido Comunista de las Tierras Vascas.
De esta manera, los medios de manipulación exculpan y tapan el carácter marxista de ETA, protegiendo la imagen del marxismo ante el público, haciendo cargar sus crímenes al fascismo. El comunismo siempre ha reconocido que la lucha armada estaba entre sus armas favoritas, llevando la teoría a la práctica, como en este caso ETA, y la democracia sale en su ayuda echando la responsabilidad de esa lucha armada al fascismo.
Si ETA fuera fascista de verdad, no habría habido ni negociaciones ni concesiones. Todo lo contrario, habrían rehabilitado la pena de muerte, que es lo que hace el régimen cuando les interesa (véase el caso de Sadam Husein, que fue democráticamente asesinado).
2. ETA contra la democracia.
Cada vez que ETA es noticia, políticos, periodistas y «analistas políticos» repiten el mismo discurso, un discurso que me da mucho asco por lo falaz y manipulador que es, y también porque nadie lo destapa, nadie lo critica. Este discurso incluye una frasecita manipuladoramente miserable: «ETA va contra la democracia». Que todos repitan la misma frase (o alguna de sus variantes), demuestra que su amo les ha ordenado repetir la consigna para inculcársela a la gente.
ETA va contra España, porque es una organización separatista. Que ahora haya una democracia no quiere decir que ETA vaya contra la democracia. Eso es secundario. ETA ya existía antes de la democracia durante el franquismo (*), lo que prueba que no va contra un régimen político determinado, sino contra España.
Así, cuando los políticos y periodistas dicen que ETA va contra la democracia, están tratando de asociar en la mente del público democracia con España. Democracia = España es el mensaje. El objetivo de esta gentuza no es defender a España de los ataques etarras, sino defender a la democracia, defender al régimen actual del descrédito ante el público, descrédito ganado merecidamente por muchos motivos. Lo que vienen a dar a entender, e incluso a veces lo dicen expresamente, es que ETA es mala por antidemocrática, cuando la realidad es que ETA es mala por antiespañola y por criminal.
(*) Durante el franquismo, la gentuza izquierdista (PSOE, PCE) estaba a favor de ETA y de sus crímenes porque los veían como «luchadores antifranquistas», y se creían, o eso decían, que con el fin del franquismo se acabaría ETA. Quien no se lo crea, que consulte en las hemerotecas las declaraciones de la gentuza de la época. Esta gentuza anteponía su ideología frente a las víctimas, que solían ser militares y policías. Llegó la democracia y ETA no se acabó, porque su objetivo no era el antifranquismo, sino el antiespañolismo y el separatismo.
Ni ETA iba contra el franquismo antes ni va ahora contra la democracia. ETA siempre ha ido contra España.
3. Expresiones relacionadas.
Algunos ejemplos de cómo se manipula el lenguaje para suavizar y quitar hierro a todo lo relacionado con ETA, para favorecer su imagen en la medida de lo posible, y para favorecer la imagen del separatismo vasco en general:
- Llamar «organización armada» a ETA, que es una expresión más suave y benévola que lo que son, una banda de criminales.
- Llamar «jóvenes radicales» a la cantera de ETA, que es una expresión más inocua que lo que son en realidad: delincuentes/criminales.
Además de esta manipulación del lenguaje a favor del separatismo vasco y de ETA, la democracia ha permitido el fomento del separatismo vasco, catalán y otros nuevos que se han inventado con la invención de las autonomías y la concesión a ellas de cosas tan importantes como la gestión del sistema educativo, el control de medios de comunicación públicos, etc., para inculcarle a los borregos la ideología separatista. La democracia ha hecho la vista gorda ante repetidas violaciones de derechos «constitucionales» de gente en sus territorios, (de la gente no separatista) y no ha mostrado intención en cortar las vías de financiación del separatismo, sino todo lo contrario. Así, la manipulación del lenguaje es sólo la parte más sutil del fenómeno más amplio de apoyo y fomento del separatismo, de la estrategia de «divide y vencerás».
Artículo relacionado: Manipulación del lenguaje: Antroponimia y toponimia separatista (próximamente).



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