Coco. Muñeco ganador 2018/2019.
👉Entrada reeditada
Desde hace muchos años en la ciudad de La Plata, grupos de jóvenes se reúnen con un objetivo común, el crear el mejor muñeco, el más grande y el más bonito, para luego paradójicamente, quemarlo el último día del año.
Esta costumbre, a medida que pasó el tiempo, fue agigantándose hasta tener repercusión nacional a través de los medios gráficos, radiales y televisivos. El fenómeno comenzó hace muchos años en barrios aislados entre sí y por iniciativa de los vecinos, que encontraron en él una excusa para festejar y reunirse. Aquellos barrios casi despoblados, de vecinos conocidos y calles poco transitadas, fueron el marco ideal para lo que actualmente es un símbolo característico de la ciudad a partir del mes de Diciembre.
Esta tradición data del año 50, cuando se armó el primer muñeco en las calles 10 y 40 es por ello que en el año 2000, fué declarada "Capital Nacional del Muñeco de Fin de Año". Cuentan que en homenaje al club Defensores de Cambaceres, quienes unos días antes se habían consagrado campeones de la Liga Amateur Platense,allí se hizo el primer muñeco gigante...
Desde el payaso con el letrero de "Cambaceres campeón 1956", los muñecos evolucionaron, se fueron perfeccionando año tras año.
El homenaje póstumo al tranvía 14, en la despedida de 1966...
... un gigantesco Juan Moreira como ofrenda a la película de Leonardo Favio,
Los muñecos nacieron como homenajes en vida: Campeón de box Ringo Bonavena.
Muñeco armado por el año 1965 en la esquina de 10 y 40, frente al almacén y bar "Montebar" de Don Luis Tortora y su señora Victorina.
Foto gentileza de Silvia Villar
(la niña con vincha que figura en la foto junto a sus hermanos)
El fenómeno visto por especialistas
Los antropólogos platenses Héctor Lahitte y Juan José Cascardi llevaron la tradición de los muñecos de fin de año a la pantalla de un documental que fue presentado oportunamente en el festival de cine etnográfico más importante del mundo, que se realiza en Londres.
En ese trabajo se considera al fenómeno mucho más que un ritual de purificación por el fuego. Se lo define como una especie de "ruptura" que permite "alejarse" de la vida cotidiana para hacer una reflexión sobre ella y resignificarla con un carácter metafórico.
Al mismo tiempo, los especialistas consideran al fenómeno como una reafirmación de la identidad local en un mundo globalizado, donde las culturas tienden a uniformarse cada vez más.
Creación de la Asociación Muñecos de La Plata
En el año 2011 unos 150 jóvenes de distintos barrios platenses, conformaron la Asociación Muñecos de La Plata, que agrupaba a referentes de cada uno de las zonas donde a fin de año se construyen los tradicionales momos que se queman el 31 a la medianoche.
Uno de los objetivos de la entidad, era la de crear un Museo del Muñeco, además de coordinar acciones para organizarse y hacer de esta costumbre un atractivo turístico, y por otro lado evitar el uso de pirotecnia no permitida.
Actualmente unos 15 ó 20 días antes del 31, los chicos del barrio, sus familias, amigos comienzan con el armado de las estructuras de de hierro y madera, a la que aplican papel maché y papel diario, que tras rellenarlo con pirotecnia, luego pintan con aerosol o pincel.
Algunos se financian con donaciones de pequeños negocios del barrio, otros organizan fiestas previas en clubes cercanos, pero la mayoría se autogestiona utilizando el «corte de calle»: una soga a la altura del muñeco que corta la circulación vehicular y obliga a los sorprendidos automovilistas, a dejar una moneda en las alcancías, dinero que se utiliza para comprar desde alambre hasta pintura.
Muchas empresas también colaboran a través de pintura, pirotecnia, maderas y grúas. Las figuras son de una calidad excelente, incluso colaboran ingenieros, arquitectos y profesionales.
La gente participa del acto no sólo el 31 de diciembre a la noche, ya desde la mañana puede verse el itinerario y los vehículos desfilando por la ciudad, visitando los muñecos y tomando fotografías como si fuera un circuito turístico.
Previamente a la quema se realizan shows de fuegos artificiales y batucadas.
Con los años, esta costumbre se transformó en una tarea casi obligada y orgullo de nuestra ciudad. Actualmente, estas esculturas compiten entre sí por premios que otorga la Municipalidad de La Plata y una radio local.
El ritual se repite todos los años en los calurosos días de fin de año, en los barrios de la ciudad de La Plata, cuando los vecinos despiden el año todos juntos frente a una enorme hoguera de madera y papel...
Emprenden así la reconstrucción de un sueño: la quema de muñecos que posiblemente tenga su origen en rituales antiguos paganos europeos, como las saturnales de los romanos o los rituales celtas del País Vasco, derivó en España con las maravillosas fallas valencianas y es muy probable que se hayan colado en las maletas de nuestros antepasados inmigrantes europeos que plasmaron aquí sus recuerdos como una forma de reconstrucción de su propia identidad.