Hooooy, me suspendieron una clase y me iba a juntar con una amiga, así que me quedé en la U haciendo hora. Resulta que una de mis amigas, le estaba leyendo las cartas (entiéndase tarot o lo que sea, no entiendo mucho) a unas compañeras y me senté a mirar.. Siempre veía cuando lo hacía pero siempre dije ‘no, yo no creo’, ‘no, yo no voy a preguntar nada’, ‘me da miedo’ y blah blah blah. Resulta que de repente, paf! Pregunté algo y más paf! Todo salía demasiado bien, así que me ganó la tentación y pregunté más hasta que ya no me gustó la respuesta. Sigue leyendo