EN ELABORACIÓN
Esta entrada es continuación de:
Itinerarios culturales de Tanger 1
“À l’O de cette baie, en dessous de la Qaçba
dont le minaret octogonal et les vieilles tours se dessinent sur l’horizon, la
ville s’étale en pente jusqu’à la mer. L’impression générale est que c’est une ville blanche et
malgré les nombreuses construccions européennes qui augmentent chaque jour,
l’aspect en est d’une ville indigène". Tanger et sa zone. Édouard
Michaux-Bellaire. 1921.
La Medina de
Tánger o ciudad antigua está situada en un saliente elevado de la costa que
cierra la bahía al oeste. Mira al levante y toda ella está rodeada por dos km de murallas.
En la cima se encuentra la Kasba o fortaleza, que por ser sede de los
gobernantes de cada época, de la administración y del ejército, estaba
protegida por una segunda muralla que la separaba de la ciudad.
El recinto
no es muy grande, apenas 25 ha, con forma más o menos triangular si obviásemos
las dos ondulaciones que tiene su lado oriental a cuyos pies están el puerto y
la playa. La vertiente norte forma un acantilado sobre el Estrecho de Gibraltar
y la vertiente de poniente baja hacia el final del antiguo valle del Hasnona.
En la
entrada introductoria del conjunto de los diferentes circuitos literarios sobre
Tánger que se publican en este blog se hace un resumen de la historia de Tánger
para poder entender cómo los cambios que ha ido sufriendo la ciudad desde que
la ocupasen los fenicios hasta nuestros días ha configurado la Medina que vemos
hoy y que es el resultado de:
1- Un
trazado primitivo basado en la topografía y la defensa.
2- La
limitación del espacio constructivo dentro del recinto amurallado.
3- Una larga
historia urbanística de construcción-destrucción-reconstrucción llevada a cabo
por los sucesivos ocupantes (fenicios, romanos, cartagineses, meriníes,
portugueses, ingleses, la dinastía alauita, europeos y finalmente, de nuevo, la
dinastía alauita). La economía, las necesidades defensivas, las costumbres y la
cultura de cada uno la han ido modelando.
4- Una
restauración actual dirigida sobre todo al desarrollo turístico.
Nos
encontramos así con una Medina aparentemente laberíntica que asusta a quien la
visita por primera vez. Inevitablemente lo atrapa el miedo a deambular perdido
por esas estrechas callejuelas que suben y bajan, dan vueltas sobre sí mismas o
se acaban en una puerta cerrada, sin encontrar el lugar de destino. Miedo, sobre todo, a no saber salir de allí.
« Ce n’est qu’un labyrinthe inextricable de ruelles tortueuses ou plutôt de corridors bordés de petites maisons carrées, blanchies, sans fenêtres, avec une petite porte où une personne à peine peut s’introduire, mais qui paraissent faites plus pour se cacher que pour habiter et tiennent le milieu entre la prison et le couvent.
Dans beaucoup de rues on ne voit que la blancheur des murailles et l’azur du ciel ; ça et là quelque arcade mauresque, quelque fenêtre ornée d’arabesques, quelque bande rouge au pied des murs, quelque main peinte en noir sur une porte et servant à conjurer les influences malfaisantes.
Presque toutes les rues sont encombrées de légumes pourris, de plumes, de chiffons, d’ossements,
et parfois de chiens et de chats morts qui empoisonnent l’air ». Le
Maroc. Edmondo de Amicis. 1882.
Para conocer
la Medina hay que relajarse y dejarse sorprender y aceptar que nos vamos a
perder. Incluso conociéndola uno siempre se acaba perdiendo; pero once puertas
se abren al exterior de la muralla y será difícil que no encontremos alguna, bien por nuestros propios medios o con ayuda de algún lugareño.
Perdido el
miedo, hay que observar con atención los detalles de cada rincón, entrar sin
prisa a los bazares y cafés que nos vayamos encontrando, visitar los monumentos
más destacados y contemplar las panorámicas que se divisan desde las partes altas.
Restaurante Chehbi
en la rue Dar El Baroud donde se comen unas riquísimas judías con pata de
ternera
A pesar de provocar una sensación de ciudad caótica, en realidad la Medina está organizada en barrios más o menos delimitados por calles que hacen de ejes de evacuación que van a confluir hacia el sur por donde están las salidas naturales de las partes altas.
El recorrido propuesto tiene unos 5 km
y puede verse en este mapa donde se numeran algunos edificios y lugares de
interés y puede descargarse de Wikiloc en la dirección:
https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=1262597
En el plano se puede apreciar la forma de
la Medina así como las murallas que la rodean y las de la Kasba representadas por una
línea doble continua de color negro o discontinua, allí donde la muralla ha
desaparecido. Se han señalado también las puertas de salida y los
cinco barrios más importantes delimitados por líneas de diferentes colores. (En
Tanger et sa zone, E.
Michaux-Bellaire subdivide los cinco barrios actuales y enumera un total de
quince barrios).
Los cinco barrios representados son:
1- El barrio
de la Kasba, delimitado con una línea verde, al noroeste, está encerrado en su
propia muralla y guarda el palacio del Sultán, antiguos edificios
administrativos y de defensa, la mezquita y las casas del personal que servía y
defendía el palacio.
Actualmente
es uno de los barrios más visitados por los turistas y alberga unas 22 casas
turísticas, 5 restaurantes, algunas tiendas y dos galerías de arte.
2- El barrio
de Jnan Kaptan, delimitado con una línea azul oscuro, está debajo del anterior.
Es un barrio popular muy auténtico, con numerosas callejuelas estrechas, en
pendiente que, por ahora, apenas ha sido modificado por el turismo.
Alberga la supuesta tumba de Ibn Batuta.
3- El barrio
del Oued Ahardan, delimitado con una línea morada, está debajo del anterior. Es
uno de los barrios más comerciales y turísticos, alberga una docena de
restaurantes y cafés y unos 14 hoteles y casas turísticas y numerosos bazares
de todo tipo. En él se concentran gran número de los puntos de interés que
serán descritos.
4- El barrio
de Dar Baroud, delimitado con una línea amarilla, está situado al este de los
otros tres y separado de ellos por una calle que discurre de norte a sur, la cual se inicia en Bab Haha (una de las puertas de la Kasba) y acaba en el Zoco Chico, cambiando cuatro veces de nombre: rue Amrah-rue Sidi Ben Raissoul-rue Al
Mouahidines-rue du Comerce. Perpendicular a ella está la rue (Smarin-Siaghin-de
la Marine) que comunica el Zoco Grande con el Puerto. Estas calles son las más
visitadas por los turistas, hay unos 18 hoteles y casas turísticas, una decena
de restaurantes y numerosos bazares.
5- El barrio
de Beni Ider, delimitado con una línea azul claro, está al sur de los
anteriores y una gran parte de él fue construido a principios del siglo XX. Hoy es
sobre todo residencial y tiene numerosos hoteles, pensiones y restaurantes. En él se pueden visitar varias sinagogas, la Zauia Ouazania y la Legación Americana. En tiempos pasados albergó numerosos burdeles situados en la zona más cercana al puerto.
« Le
Ciné-Américano était à l’entrée du plus grand bordel méditerranéen, le Trou Ben
Charki. Tout le pâté de maisons, une bonne dizaine de ruelles, était
entièrement occupé par des prostituées. Il y avait de filles partout dans les
rues ». Tanger et autres Marocs. Daniel Rondeau. 1987.
La Medina, como cualquier ciudad, tiene en sus diferentes barrios todo tipo de servicios para los habitantes locales: panaderías, tiendas de alimentación, comercios variados, artesanos, mercadillos callejeros, peluquerías, escuelas, mezquitas…, aunque es verdad que como ocurre en muchas ciudades turísticas de todo el mundo, el turismo está expulsando a los habitantes tradicionales porque las viviendas se están convirtiendo en alojamientos turísticos y cada vez hay más comercios de souvenirs. De los viejos artesanos ya solo queda su nombre en algunas calles: Siaghin (orfebres), Semmarine (herradores), Bab Dbagh (puerta de los curtidores).
Los números marcados en el plano
turístico señalan la situación de algunos de los lugares más emblemáticos de la
zona por su valor histórico, arquitectónico, cultural, social, literario o
paisajístico, aunque hay muchos más que se irán comentando. Se marcan los
siguientes:
1-Bab el Fahs; 2-Bab Rahbat Zraa; 3-Zaouia Hamadcha; 4-Bab Gzenaya; 5-Place Sekkaya Jdida; 6-Zaouia Tijania; 7-Marabout Ibn Battouta; 8-Horno Nuevo; 9-Marabout de Sidi Ben Raissoul; 10-Zaouia de Sidi Hosni; 11-Café Baba y museo de Carmen Maceín; 12-Cafetería Cherifa; 13-Bab Assa y fuente; 14-Dar Zero; 15-Antigua prisión de la Kasba; 16-Bit el Mal (tesorería); 17-Museo Dar el Makhzen; 18-Mezquita de la Kasba; 19-Escuela Fatima Fehria; 20-Dar Ben Abbou; 21-Marabout de Sidi Ahmed Boukodja; 22-Horno del hadj Taher; 23-Bab el Marchan; 24-Marabout de Mulay Buchta al Kammar; 25-Morocco Club; 26-Borj En-Naam; 27-Marabout-zaouia de Sidi Mohamed Ben Tayeb El Baqqali; 28-La Tangerina; 29-Casa Velasco; 30-Riad Sultan; 31-Dar el Maaz; 32-Bab el Bhar; 33-Torre del antiguo palacio del Pachá Ali er-Riffi; 34-Bab Haha; 35-Zaouia Cheikh Mohammed Ben Seddik (Darkaoua); 36-Horno Amrah; 37-Zaouia Sidi Ali Ben Daoud; 38-Zaouia Harrakia; 39-Borj Dar el Baroud; 40-Hammam Al Baroud; 41-Zaouia Kettania; 42-Horno del Hadj Chaib; 43-Tumba de Sidi Abdelkader; 44-Zaouia Kadiria; 45-Hotel Continental y Borj es-Salam ; 46-Terraza Borj al-Hajoui; 47-Bab el Marsa; 48-Gran Mezquita y fuente; 49-Primer banco marroquí; 50-Antiguo correo español; 51-Pensión Becerra; 52-Café Central; 53-Café Tingis; 54-Pensión Fuentes; 55-Edificio Benchimol; 56-Hotel Mauritania; 57-Zaouia de los Aissaouas; 58-Mezquita Nueva; 59-Mezquita-zaouia Nassiria; 60-Sinagoga Assayag; 61-Museo Dar Niaba; 62-Iglesia española de la Purísima Concepción; 63-Fondak Siaghine; 64-Puerta del Mercado; 65-Fuente Siaghine; 66-Horno de la judería; 67-Sinagoga Nahon; 68-Fundación Lorin, antigua sinagoga Ashkenazi; 69-Zaouia Ouazzania; 70-Sekkaya Takaddom; 71-Cine Vox; 72-Hotel Palace; 73-Hotel Mamora; 74-Bab ed-Droûdj; 75-Bab Dar Dbagh; 76-Palacio Tapiro; 77-Dar Kadi Temsamani; 78-Legación Americana; 79-Zaouia Sidi Amar Alilech; 80- Bab Mericane; 81-Borj de los Irlandeses; 82-Cementerio judío viejo.
La ruta parte de Bab el Fahs en el
Zoco Grande y sigue por:
Rue Italie-Bab
Rahbat Zraa-rue Almansour-Bab Gzenaya-rue Loukos-rue Tijania-place Sekkaya
Jdida-rue Tijania-rue Ben Abdessadak-rue Gzenaya-rue Faquih Abbadi-rue Ibn
Battouta—rue Mohamed Ben Allal-rue Faquih Abbadi-Akba Zaida-rue Jnane Al
Kabtane-rue du Charf-rue Amrah-rue Doukkala-rue Bab Assa-place du Mechouar-rue
Ibn Abbou-rue Ghazal-rue Tenaker-rue Cheikh Ahmed Ben Ajiba-rue des Oranges-rue
du Soleil-rue Cheikh Ahmed Ben Ajiba-place du Tabor-rue Riad Sultan-rue
Abdessammoud Guennoun-rue Riad Sultan-place du Mechouar-rue Amrah-place Bab
Amrah-rue Cheikh Mohammed Ben Seddik-rue Ouadrass-place Ben Daoud-rue
Zaituna-rue El Borj-volver a place Ben Daoud-rue Dar Baroud-rue Tensift-rue
Melwiya-rue Wargha-rue Zaouia Kadiria-rue Sidi Ben Raissoul-place Oued
Aherdane-rue Hadj Mohamed Torres-rue de la Marine-place Petit Socco-rue Al
Mouahidines-rue du Palmier-place Aisaouas-rue Nasiria-rue Bouselham-rue Smarine-rue
Synagogues-rue Nahon-rue Touahine-rue Ben Hachemi-rue Rekiouah-place
Takadoum-rue Las Once-Petit Socco-rue Poste-rue Faqih Haouari-rue Tannerie-rue
Skiredj-rue du Four-rue Bramel-rue Temsamani-rue d’Amérique-rue Alilech-rue du
Portugal-Cementerio judío viejo.
Punto 1- Bab El Fhas. Fue ensanchada por James Thomson Burton hacia 1900. Comunica el Zoco Grande con la calle Italia desde la que se puede entrar a la Medina por tres puertas.
En este lugar se encontraba el antiguo fuerte inglés Catalina (Katherine fort) y la puerta de Siaghin. El fuerte fue en parte destruido cuando en 1684 los ingleses abandonaron la ciudad, aunque aún puede verse uno de los baluartes detrás del mercado cubierto. La puerta de Siaghin fue destruida al abrir la calle de Fés en 1910.
En 1920 se
abrieron dos puertas que comunicaban la calle Italia con el antiguo mercado del
grano.
La primera
es Bab Fendaq Zraa (puerta de la fonda del grano) y la segunda Bab Rahbat Zraa
(puerta de la explanada del mercado del grano).
Punto
2-Bab Rahbat
Zraa. Desde aquí entramos a la rue Almansour donde encontramos la Zaouia
Hamadcha.
Punto 3-Zaouia Hamadcha. Sidi Ali Ben Hamdouch vino desde Siria y se instaló a finales del siglo XVII en la aldea de Mrhassiyyne, cercana a Moulay Driss Zerhoun, donde fundó esta cofradía sufí. Muchos de sus seguidores eran carniceros.
Es muy conocido el musem (romería) anual de 7 días de duración que se realiza en el santuario donde está su tumba, durante el Mulud. Reúne a más de 100.000 personas. Siempre se había considerado un sitio de libertad para los homosexuales llegados de todos los rincones del país, pero después de algunos artículos aparecidos en la prensa y en las redes sociales y ante las quejas de los cofrades, desde 2017 la policía controla los accesos para evitar que lleguen personas no deseadas.
Foto: https://discoveringtangier.wordpress.com
Punto
5-Place
Sekkaya Jdida o Plaza de la Fuente Nueva. Se llega a ella desde la calle Lokous
y luego torciendo a la derecha por la calle Tijania.
Plaza de la Fuente Nueva
Plaza de la Fuente Nueva
El
periodista y escritor Alberto España vivó aquí y hace una descripción muy
completa del barrio en su libro “La
pequeña historia de Tánger”.
“En el barrio de la Fuente Nueva tuvieron, como se ha dicho, su primigenia residencia las más ilustres familias de Tánger. Allí vivieron, y aún subsisten sus antiguas casas solariegas, los Laredo, Los Cases, los Benasuli, los Pimienta, los Toledano, los Larry, los Serfaty, los Benassayag y otras muchas familias más que la memoria no logra concretar ahora.
La Fuente Nueva, como digo, fue durante muchos años el barrio aristocrático de Tánger, o, por lo menos, en él convergieron las principales familias hebreas de la ciudad”. La pequeña historia de Tánger. Alberto España.
I. J.
Assayag en su libro Tanger... Régard sur
le passé...Ce qu’il fut, dedica un capítulo a este barrio y dice que fue
aquí donde se instalaron los primeros judíos expulsados de España en 1492. Durante
la guerra de África de 1859-60 entre España y Marruecos muchos judíos de Tetuán
vinieron a refugiarse a este barrio.
Durante un largo período del siglo XIX
fue el barrio aristocrático y cultural de la ciudad, antes de ser reemplazado
por el Zoco Chico y de que muchos de sus habitantes ricos se desplazasen al
barrio de Marchán a partir del año 1900, dejando sitio a una clase media judía
y extranjera que ocupó el barrio hasta 1960.
Aquí vivió
también Eugène Delacroix durante su larga estancia en Tánger e hizo el esbozo
de su cuadro Noce Juive à Tanger tras
asistir a una boda judía el 21 de febrero de 1832 invitado por su anfitrión
Abraham Benchimol.
Le Tanger des Peintres. Mohammed Kerach. 2007
Volvemos por la rue Tijania hasta la rue Ben Abdessadak y enfrente, a la derecha, nos encontramos la Zaouia Tijania.
Punto
6-Zaouia Tijania.
La cofradía la fundó en 1781 Ahmed Tijani en Aïn El Mahdi en el sur de Argelia.
Los últimos años de su vida vivió en Fés y allí fue enterrado en 1815. Su
mausoleo es muy visitado por sus adeptos. Es la cofradía sufí que más
seguidores tiene en el mundo, sobre todo en el continente africano. En algunos
países fueron un importante grupo de presión social contra la colonización y en
la actualidad siguen interviniendo a nivel político y humanitario.
Un miembro de esta cofradía en Rabat, Sidi Zoubaïr, creó la zauia de Tánger en 1890. La formaban sobre todo funcionarios del makhzen, letrados y negociantes ricos.
Siguiendo hacia el oeste de la rue Abdessadak llegamos a la rue Gzenaya y subiendo por intricadas callejuelas llegamos al morabito de Ibn Batuta.
Punto 7-Marabout Ibn Battouta. Muhammad Ibn Battuta nació en Tánger en 1304 en el seno de una familia acomodada de magistrados y no se sabe exactamente el año de su muerte (entre 1368-1369 según algunos textos o en 1377 según otros).
El 13 de
junio de 1325 partió de Tánger para visitar La Meca y durante 24 años realizó un
largo periplo de unos 120.000 km por el norte de África, Oriente Medio, Asia
Central, la India, sureste asiático y parte de China. Tras su vuelta a
Marruecos inició otros dos viajes, durante 5 años, por el sur y el este de
Europa y por el centro y las costas orientales de África.
« Je quittai Tanger, ma ville natale, jeudi 2 rajab 725, dans l’intention de faire le pèlerinage à la Mekke et visiter le tombeau du Prophète –milleures prières et salut sur lui ! J’étais parti, seul, sans compagnon dont la société m’aurait pu être douce et sans caravane dont j’aurais fait partie. » Ibn Battuta.
A instancias
del sultán merínida relató sus viajes al cronista granadino Ibn Yuzayy, quien en
1355 completó la transcripción y la dio a conocer como Rihla (Los Viajes) de Ibn Battuta, aunque el título completo del
libro fue: Una obra maestra para quienes
contemplan las maravillas de las ciudades y las maravillas del viaje.
Ibn Yuzayy
copió algunas descripciones de Damasco, La Meca y de Oriente Medio que habían
sido realizadas 150 años antes por Ibn Jubayr, así como las que había hecho sobre
Palestina Muhammad al Abdari en el siglo XIII.
A pesar de algunos
pasajes fantasiosos o de las dudas que se plantean sobre si realmente visitó
todos los lugares que describe o la información sobre ellos la tomó de escritos persas o de
testimonios de segunda mano de otros viajeros con los que se encontró, el libro
no deja de asombrar por la descripción tan completa que hace de cómo eran esos
territorios en el siglo XIV. Los viajes de Marco Polo (1254-1324) también
plantean estas dudas sobre si realmente visitó algunos de los lugares descritos,
sobre todo los de China.
"Malgré des controverses sur la véracité de ses itinéraires, le voyageur demeure une figure mythique, qui a nourri la gloire de la ville et a été surnommé « Shamsou Ad-Dine » (le soleil de la religion)". Voyages et périples. Voyageurs árabes. Éditions Gallimard. 1995.
El texto
árabe fue traducido en parte en 1829 al inglés por el orientalista Samuel Lee y
entre 1853-1858 Defrémery y Sanguinetti publicaron una serie de cuatro
volúmenes en francés que contienen una edición crítica del texto árabe, la cual
puede leerse gratuitamente en Internet.
En español
se editó en 1981 con el título: A través
del Islam, que puede encontrarse en varias editoriales.
Lotfi Akalay hace en este libro un resumen muy particular de los viajes de Ibn Battuta
« Falleció Ibn Batuta en Marruecos en el año 1377 de la Era cristiana y cuando visitó Tánger, el muy culto Sultán El Hassan, en el año 1894, pidió que lo llevaran al Santuario de Sidi Ahmed Ben Alal, situado en la Hauma de Gzenaya. Al encontrarse frente a la tumba de dicho santo, Muley El Hassan, encarándose con sus acompañantes, les dijo: “Este Sidi Ahmed Ben Allal, que aquí veis, no es otro que el célebre Ibn Batuta”, y apoyó su afirmación con extractos históricos de manuscritos antiguos en su posesión”. (...) ¿No sería bonito, queridos conciudadanos musulmanes, que de la misma manera que Ibn Batuta fue recibido a brazos abiertos y obsequiado por las razas más distintas del mundo y bajo todos los cielos y religiones, todos los ciudadanos de Tánger, así como los extranjeros, tuvieran aquel día -(en el que se celebrase una Fiesta popular en honor de Ibn Batuta)- acceso libre a su tumba para honrar la memoria de este gran hombre? Memorias de un viejo tangerino. Isaac Laredo
« Dans le quartier de Gzenaya, une petite rue peu fréquentée et tortueuse mène à un Sanctuaire toujours clos, consideré depuis générations comme le tombeau d’Ibn Battuta. (En el barrio de Gzenaya, una pequeña calle poco frecuentada y tortuosa conduce a un Santuario siempre cerrado, considerado desde generaciones como la tumba de Ibn Battuta). Voyages et périples. Voyageurs árabes. Éditions Gallimard. 1995.
Desde el marabú de Ibn Battuta se sigue por la rue Mohamed Ben Allal, la rue Faquih Abbadi, Rue Akba Zaida hasta llegar a la rue Jnane Al Kabtane, donde antes de tomar la rue du Charf encontramos el punto 8-Ferran Jdid (horno nuevo).
Rue Akba Zaida
Rue Charf
Punto 9-Zauia de Sidi Mohammed Ben Raissoul (Raisuni), murió sobre 1880 y seis años después se construyó sobre su tumba este morabito. Su padre, originario de Tazrut, fundó la zauia Raisunia de Tetuán que tiene una bellísma mezquita. La sede principal de la zauia de los Raisuni está en Tazrut (Beni Aros). Son descendientes de Sidi Younes Ben Boubeker, tío de Mulay Abdesalam Ibn Mchich cuyo santuario, en el jebel Alam, es uno de los más venerados de la región norte de Marruecos. Esta familia alcanzó mucho prestigio tras haber participado en la Batalla de los Tres Reyes apoyando a la dinastía saadí. De otra rama asentada en Zinat, a unos pocos kilómetros de Tánger, procede el famoso Ahmed el Raisuni, que llegó a ser Pachá de Tánger. En este blog hay varias entradas sobre estos temas.
Marabú de Sidi Ben Raisuni visto desde arriba
Marabú de Sidi Ben Raisuni visto desde abajo
Candado de la puerta de abajo del marabú
Punto 10-Sidi Hosni. Sidi el-Hosni Ben Tahami el- Ouazzani, murió sobre 1890, fue enterrado en su casa que dejó en herencia a los hijos del Gran Cherif de Uazan, éstos construyeron el actual morabito sobre su tumba. Cuando vendieron la casa al periodista del The Times, Walter Harris, el morabito quedó dentro. Walter Harris compró seis casas adyacentes y las transformó en el palacio de Sidi Hosni. Cuando se construyó en la zona del Ghandori una nueva mansión vendió Sidi Hosni al cónsul americano Maxwell Blake, quien la reformó completamente. En 1947 la compró Bárbara Hutton, heredera del multimillonario dueño de los famosos almacenes Woolworth de Nueva York que la usó como residencia de verano hasta 1975. Aquí la “Reina de la Medina”, como se le llamaba a Barbara Hutton, dilapidó gran parte de su fortuna en fiestas y borracheras. En la actualidad pertenece a una francesa y el marabú no se puede visitar.
“(Bab Haha) On
descend de là vers Sidi Hosni, le paradis sur terre de Barbara Hutton, enclave
plus andalouse que mauresque entre les ruelles et la coupole du tombeau de Sidi
el Hosni Ben Tahami el Ouazzani » Jean Louis Miège, Georges Bousquet, Jacques
Denarnaud et Florence Beaufre. ACR Édition. 1992 .
En esta foto retocada del libro citado anteriormente se intuye la cúpula del marabú de Sidi Hosni
Interior del marabú de Sidi Hosni. Fotos cedidas por M.A. Chérif d'Ouezzane
Por las calles Amrah, Doukkala y Bab Assa pasan todos los turistas que visitan la Medina de Tánger y muchos escritores han relatado sus paseos por aquí o los paseos de los personajes de sus novelas.
“Ne quittons pas ce quartier d’El Amrah sans rappeler qu’il est celui où Bowles avait acheté une maison dans les années 60, pour Jane et Cherifa » (No abandonemos este barrio de El Amrah sin recordar que es en el que Bowles había comprado una casa en los años 60, para Jane y Cherifa). Jean Louis Miège, Georges Bousquet, Jacques Denarnaud et Florence Beaufre. ACR Édition. 1992.
Por lo que cuenta el propio Bowles la compró para él y su esposa en 1948 y tras restaurarla, se instaló en ella en 1950.
« Dès que j’arrivai à Tanger, je me mis à la recherche d’une maison où je puisse installer un piano (...) et j’en choisis une, à côté de la place Amrah, qui avait une vue plus belle que toutes les autres » (Desde que llegué a Tánger, me puse a la búsqueda de una casa donde pudiera instalar un piano (...) y elegí una, al lado de la plaza Amrah, que tenía una vista más bella que todas las otras) Mémoires d’un nomade. Paul Bowles.
Punto 11-Café Baba y museo de Carmen Maceín
El café Baba
fue abierto en 1941 y desde entonces lo regenta la familia Aoufi. El café de
barrio donde tomar un té, fumar una pipa de kifi (sebsi) y jugar al parchís con
los amigos, se convirtió en lugar mítico cuando empezó a ser visitado por
Barbara Hutton y otros residentes extranjeros del barrio y sus invitados y
cuando Keith Richards de los Rolling Stones publicó una foto suya, sentado en su interior, fumando un sebsi en 1966. Así empezó su fama y a ser visitado por gente famosa,
algunas de cuyas fotos están colgadas en sus paredes.
A pesar de
ello sigue manteniendo su espíritu de café de barrio, aunque la clientela haya
cambiado.
Escalera de
subida al café Baba en 2025
Interior del
café Baba
Estas dos
fotos del exterior del café, antes y después de la restauración de la Medina
durante 2020 son un ejemplo de cómo el ambiente popular, imaginativo y diferencial
de cada rincón ha sido sustituido por una uniformidad inventada y aséptica que
ha robado el alma a la Medina, y aunque es verdad que todo está más pulcro y
cuidado, ambas cosas: diversidad y pulcritud, no son incompatibles.
En esta
misma zona se encuentra el antiguo Museo Internacional de Arte Contemporáneo
Carmen Maceín, cerrado desde 2014. Carmina, como era conocida entre sus amigos,
era marchante de arte y regentó la galería madrileña Skira entre 1968-1984.
Tenía contacto y amistad con pintores de renombre de la época como Picasso, Max
Ernest, Dalí y Georges Braque y consiguió una importante colección de pinturas,
esculturas y otros objetos artísticos que expuso desde 1991 en esta casa de Tánger
que había comprado en 1980.
En una
entrevista realizada por Lucas de la Cal para el diario El Mundo el 2 de
octubre de 2017 declaró que había puesto la casa en venta por dos millones de
euros porque regresaba a Madrid y que contemplaba llevar su pinacoteca a Miami.
Casa de Carmen
Maceín. Foto Rachidourkia
Lateral de
la casa de Carmen Maceín
Carmen Maceín en 2017. Diario El Mundo
Museo de Carmen
Maceín. Diario El Mundo
Museo de Carmen
Maceín. Diario El Mundo
















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