IX ÉPOCA
Amosando publicacións coa etiqueta democracia. Amosar todas as publicacións
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9.4.13

Que se joda la troika



"O povo e quem mais ordena" no es sólo una bonita frase; es nuestro principal mandato constitucional (la soberanía reside en el pueblo). Con ese y los demás versos de "Grândola vila morena" se dio paso, en aquel abril que hizo florecer claveles en las bocachas de los fusiles, al final de la dictadura salazarista que en el Portugal de 1974 representaba el gobierno de Marcelo Caetano.

Y el pueblo, en Portugal, ha vuelto a desenfundar el recuerdo de que es su voluntad la que hay que atender, no el interés de los tiburones de Bruselas o las Islas Caimán. Un interesante dilema para los que dicen representarnos: o se someten a la voluntad popular (no sólo la expresada en las urnas) o, buscándose la justificación que quieran, violan la Constitución que tanto esgrimen cuando creen que los protege a ellos. En democracia, toda la protección es para la ciudadanía.

Y parece que en Portugal sigue siendo Abril, siguen floreciendo los claveles que se esgrimen contra la oligarquía que ha declarado la guerra al pueblo, y se le organiza un escrache primaveral a la maldita troika.

Sigo pensando en que habría que hacer de "Grândola" el símbolo de las protestas, con escrache hard o light, por toda Europa, mientras el Fiscal General del Estado se afana por proteger a quienes son señalados por los ciudadanos, primando el interés particular sobre el general. ¿Y quien nos defiende a nosotros del permanente escrache que nos hacen bancos, fiscalía y Gobierno, pretendiendo que prevalezca el "derecho" al beneficio financiero sobre el Derecho Constitucional a una vivienda digna? Porque los bancos, la Fiscalía y el Gobierno sí saben dónde vivimos, y lo usan.

Grândola, una canción de amor revolucionaria, no habla de violentar a nadie, de matar ni de vengar nada: habla de amor cuando recuerda que "à sombra duma acinheira, que ja nao sabia a idade, jurei ter por companheira, Grândola, a tua vontade", la voluntad del pueblo, que no sólo se expresa en las urnas, señor Ruiz Gallardón.

Escracha, que algo queda.

Y "que se lixe a troika".

2.2.13

Esto funciona así, pero no hay quien lo aguante

Una buena parte parte de los 400.000 procedimientos de ejecuciones hipotecarias llevadas a cabo desde que empezó esta crisis terminó en desahucio. Rondamos los 6 millones de parados. La corrupción sí que hoy parece generalizada. A lo peor siempre fue así, pero hoy ha alcanzado el grado elemental de insostenibilidad. La sociedad está colmando su capacidad de tolerancia al ver cómo de presunciones (y confirmaciones) de deshonestidad no se libra ninguna institución del Estado: Monarquía, Poder Judicial, Legislativo, Ejecutivo, Partidos, Sistema Financiero, Empresa, Sindicatos...

En los casos que hoy están bajo sospecha o sentencia judicial la figura del "pícaro" mantiene su vigencia desde "El lazarillo de Tormes". Pero el pícaro resulta casi incomprensible sin la colaboración de otros, por acción u omisión. La más definitoria explicación del funcionamiento de la picaresca la da el propio "Lazarillo", cuando el ciego del que es guía le recrimina estar cogiendo de tres en tres las uvas del racimo que le habían regalado y compartían. Protesta Lázaro por la sospecha de quien no podía ver la "jugada" y el ciego le dice: "Lo sé porque yo las estoy cogiendo de dos en dos y tú no dices nada". Está claro que se trataba de una competición de pícaros, porque el ciego pretendía comer más que su ayudante pero se vio superado por éste y ello levantó su suspicacia, sin necesidad de más pruebas que el sentido común. Es la gran martingala del timo de la estampita, en el que el éxito se obtiene porque el timado pretende aprovecharse de la aparente ignorancia del que luego resulta ser el timador.

Buscando en esto de la red por el término "corrupción", me encontré con esta página de "Rebelión", de la que extraigo el decálogo de la corrupción:

1. Los frutos de la corrupción: El bolsillo y otros fines:

¿Qué se busca con el intercambio corrupto? Desde luego, el enriquecimiento personal, pero en muchos casos algún otro fin.

2. “Tener la llave”: El cargo público como oportunidad:

¿Qué concepto de cargo público tienen estas personas? El “servicio público” se presenta como una oportunidad que te permite “tener la llave” para satisfacer determinados intereses particulares.

2.b. “Si no lo haces, eres gilipollas”:

El concepto del cargo público como una oportunidad tiene un corolario, que es que si no aprovechas esa oportunidad eres un “gilipollas”, un término usado literalmente en estas grabaciones. Si no lo haces, demuestras una ingenuidad rayana en la estupidez.

3. “Además, no te va a pasar nada”:

La idea de impunidad. Estos actores juegan constantemente con la idea de que “no te pasará nada”. Aseguran al político que las consecuencias de participar en actividades delictivas son perfectamente eludibles. Los intermediarios o brokers de la corrupción se ocuparán de asegurarlo.

4. Pero “no vayas a joder al pueblo”:

La condición de posibilidad para aprovecharse del cargo público es que se tiene que jugar con cierta prudencia. Si uno va con una perspectiva absolutamente depredadora, seguramente no permanecerá mucho tiempo en el cargo. Por lo tanto, conviene ampliar el sindicato de beneficiarios, ampliar la nómina de favorecidos de los intercambios corruptos, si se quiere disfrutar durante más tiempo de estas condiciones.

5. “Esto funciona así” / “Es el sistema”:

El quinto elemento persuasivo de estas conversaciones transmite la idea de la inevitabilidad de la corrupción. En nuestra sociedad lo normal es funcionar así. La cosa funciona así, el sistema funciona así. Lo raro sería que se tuvieran expectativas diferentes.

En estos momentos comienza a no importar si es que no son todos los que están, porque aquí no les va a creer ni Dios (y Él menos aún, porque lo sabe todo, ¿no?). Creo que se impone dejar el asunto sobre todos los que están y dar paso a otros que aún tengan por demostrar que son corruptos o que han mirado al dedo cuando alguien señalaba a las estrellas. Y que los ciudadanos caigan de la burra de una vez y se dejen de pamplinas bipartidistas, negándoles su voto a cualquiera que ya haya gobernado o esté en ello.

Todo ello sin caer en la trampa de negar la existencia de los partidos (sólo se conoce una alternativa al sistema de partidos, la dictadura, y no mola) sino exigiendo que se proscriban las leyes que, de alguna manera, propicien la picaresca, faciliten la ocultación de prácticas corruptas, reclamando el conocimiento puntual y detallado de la actividad de los partidos que aspiran a representarnos y negándoles el voto (no cambiándolo al de la "alternativa") ante simples sospechas. De momento, no tenemos otras armas, porque ante la indignación popular suelen responder que "o ellos o el caos", cuando la respuesta adecuada debería ser "otros o el caos".

En fin, ¿qué más podría decirles yo que ustedes no supongan a estas alturas? Lo que me pregunto es si tendremos que rendirnos al "esto se hace así" o habremos llegado al "esto no hay quien lo aguante".

1.11.12

E tamén gosto disto


Vale; está mayor y se le nota. Tanto como el asombro infantil que refleja su mirada y un sí es no de agobio ante lo que se le avecina. Pero como Beiras es un Peter Pan sin complejos, queda bien, incluso, como pareja política de la joven Yolanda. Creo que entre ambos ofrecen la inestimable imagen de la veteranía y la juventud, de la sabiduría de la edad y el entusiasmo de los pocos años. Ambos han pasado por muchas, pero nos ofrecen ahora la posibilidad de pasar por una inédita. Sólo faltan las perdices que llegarán con la prole, si el Señor se aviene a bendecirla.

Lo que sigue es la entrevista de EFE, difundida ayer mismo.


"¿Qué puede pasar en el futuro? Yo que sé. El Bloque, en los 90, parecía que nos entendíamos todos, y de repente acabó así (con el abandono de varias corrientes), y éramos todos nacionalistas, no había españolistas por el medio", reflexiona en una entrevista con Efe.

El veterano dirigente nacionalista, nacido en 1936, asume que las dos fuerzas que componen la alianza Alternativa Galega de Esquerda (AGE), que emergió en plena precampaña y acabó consiguiendo nueve escaños, son "muy distintas", "culturas políticas diferentes".

Así, cuenta que no ha sido nada fácil llegar a acuerdos, y tampoco aplicarlos a la práctica en la carrera hacia las urnas. De hecho, apunta que bien podría haber ocurrido que "hubiese realmente dos campañas paralelas, es decir, que en vez de ser una coalición fuesen dos grupos políticos que, bueno, que se ponen de acuerdo para ver si con una lista conjunta sacan más votos. Pero eso no ha sido así".

De momento, asegura que AGE ha demostrado que ha sido capaz de superar las dificultades por una "razón muy simple", porque ha puesto por delante a un "enemigo común muy perverso", el PP.

"Ahí había que centrar los esfuerzos, había una mayoría social" que así lo demandaba "y esa era la razón suprema".

Beiras explica que la existencia de "denominadores comunes" en cuestiones programáticas entre Anova e IU, pero también diferencias "que hubo que dejar apartadas" e "interferencias" que debieron ser "eliminadas".

No se posiciona sobre quién será el portavoz en la Cámara, porque es una decisión que se tomará en cuanto el grupo se reúna "para poner en marcha todo el proceso de trabajo".

Asegura que entiende el debate generado por su edad, 76 años, ya que "es muy lógico".

"Cuando una persona como yo se mete en un asunto como este, con la edad que yo tengo, evidentemente, claro, hay debate". "Lo que pasa es que yo no me he metido en esto para hacer carrera política en el futuro, me metí en esto para lo que yo llamé una especie de epílogo de mi ciclo político porque las circunstancias así lo han planteado", afirma.

Y agrega: "yo puedo desaparecer mañana, pero también otra persona más joven".

También tiene presente y reivindica la frase que pronunció el pasado 21 de octubre cuando acudió a votar a un colegio de Brión (A Coruña), que podría "morir tranquilo" antes de conocer el resultado, visto el "entusiasmo y capacidad de trabajo" de todo el proceso, "sin una perra, sin un aparato logístico detrás".

"Ha sido un colectivo, gente que forma parte del común ciudadano la que ha hecho posible esto, no el Beiras", sostiene.

Después de saber el veredicto de las urnas, el veterano político confiesa haber perdido "todas las ganas de morir tranquilo, porque ahora es cuando empieza la batalla de verdad", puntualiza.

A su juicio, la respuesta social ha sido "absolutamente increíble" y asegura que "ni de broma" se podía imaginar una semana antes que (AGE) podría tener esta magnitud, por lo que mantiene que "eso obliga a trabajar muy en serio y muy duro".

Opina que la "situación es muy difícil" pero también que "hay que pelear a fondo para impedir que el Gobierno siga gobernando contra la mayoría social, contra los ciudadanos del común".

A su juicio, los nuevos recortes son inminentes. "No tengo una bola de cristal, pero la intención es sabida", y subraya que el Ejecutivo de Mariano Rajoy lo único que ha hecho es convertir a los ciudadanos "en súbditos", a los electores en "objetos" y a los recursos de la gente en "recursos que hay que destinar a pagarles los intereses a los especuladores a nivel mundial".

Los políticos del PP son, a su entender, estén en Madrid o en Galicia, "desalmados delincuentes, tipos inmorales, enemigos del pueblo en el sentido literal" que juegan a: "Primero vótennos, y luego ya os pasaremos la navaja por el cuello" y no cuentan con que "al final, si toda la ciudadanía se moviliza" estas "formas" fracasan "absolutamente", estos gobiernos "terminan derrotados".

De todos modos, Beiras no está dispuesto a que "el éxito o fracaso" de la "experiencia" AGE se reduzca a su persona, ya que "hay que hacer labor de equipo".

"No quiero que (AGE) pivote sobre mí, siempre he dicho que la personalización de las organizaciones políticas es un juego perverso, se descabeza la cosa y cae todo abajo".

La oposición de AGE, pronostica, no será "al uso", porque la estrategia será "llevar iniciativas" a la Cámara, "tomar la iniciativa" para trasladar todo aquello que la sociedad civil está "reclamando", con especial atención a las propuestas amparadas por plataformas en distintas áreas, "políticas perfectamente posibles que implican no obstante dar un giro de 180 grados".

"La intención es no actuar conforme al rol convencional de oposición, sino ser motor de la actividad parlamentaria en beneficio de los ciudadanos a los que representamos", concreta.

"En la medida en que podamos, no vamos a actuar a la contra del Gobierno", concluye.

30.10.12

¡Pues a mí me guuuusta!




"Para AGE es un gran resultado, que denota las expectativas que generamos y tenemos la obligación de consolidar".

"Beiras es uno de los grandes de este país. Para mí es un honor ir con él, pero el gran éxito de la campaña estuvo en la suma de fuerzas. Si Beiras hubiera pactado por ejemplo con Compromiso, como estuvo a punto, seguro que el resultado no sería éste. Lo que validó la gente fue el discurso rupturista, de izquierda, contra la troika, contra los mercados, contra los poderosos. El éxito se produjo porque la gente se vio reflejada en ese discurso".

"Creemos en la Syriza gallega; estamos en una guerra ideológica brutal de una minoría, una oligarquía, contra los de abajo y vamos a ir a por todas. Necesitamos de muchas más organizaciones y, sobre todo tejer una red de relación de la ciudadanía crítica de este país".

"Los procesos de cambio, de revolución, de ruptura, siempre vinieron de la fuerza del pueblo y así tiene que ser. Tenemos el reto de hacer exactamente eso: combatir e ir a por el poder en la calle. Para eso está el programa común".

"Tenemos que conocernos y querernos más; tenemos que engrasar (...) EU es federalista, Anova nacionalista y la FPG independentista, pero podemos confluir, como está a la vista".

"Beiras decía en la campaña lo mismo que nosotros, que la troika está aprovechando la crisis para desmantelar todo; no fue un discurso de patria sino de fratria, de hermandad. Nuestro principal reto, lo más difícil, es organizar la rebelión cívica a través de un discurso compartido, en el que la gente vea reflejado lo que le está pasando: que la echan de sus casas porque no puede pagar las hipotecas, que un tercio de los empleado percibe menos del salario mínimo inteprofesional, que para ejercer una carrera tiene que pagar 6.000 o 9.000 euros de un máster y no puede. Ese es el discurso que enganchó".

"Los procesos de cambio, de ruptura, son sociales, y eso es lo que queremos configurar. No vamos al Parlamento para hacer la oposición morna que vimos en la última legislatura, sino para emplearlo como un altavoz potente de los problemas de la gente".

"Somos radicales; es lo que les inquieta. Hoy mismo leí que Rueda está preocupado por la oposición que vayamos a hacer. Pues sí, tiene motivos (...) No vamos a pactar ningún consenso económico, vamos a romper con el stablishment: vamos a por ellos, así de claro".

"Vamos a cambiar esas estrategias de consenso contra el pueblo; vamos a por ellos porque ellos son los de arriba y nosotros los de abajo. Vamos contra su modelo (...) y eso de que hay que respetar la institución, no es nuestro modelo (...), antes tendrán que respetar ellos a la gente".

"Creemos que estamos al final de un régimen político y somos radicales porque, efectivamente, el análisis que hacemos es de raíz, vamos al origen del problema".

"El capitalismo ahora no necesita dictadores; logra el poder y los beneficios sin esa obscenidad y brutalidad de las dictaduras".

(Extracto de las declaraciones de Yolanda Díaz a Primitivo Carbajo, en El País. Los subrayados son míos)

15.10.12

El ganapierde

Estamos a punto de unas elecciones en las que nos jugamos algo más que si este desmadre lo gestionará el PP, un bipartito, un multipartito o quien sea. Nos jugamos seguir la senda marcada por quienes han diseñado este juego, que se parece como un huevo a otro al conocido como "ganapierde". En este juego, de lo que se trata es de obligar al contrario a ganar; si se consigue, se gana el juego perdiéndolo.

Y acabamos de asistir al reconocimiento, urbi et orbe, del triunfo de la economía sobre la moral, la decencia,  el interés general y la política. Si, también sobre la política, porque están tratando de arrastrarnos a la bovina aceptación de que la política ha de supeditarse a las reglas de la economía. Claro que no se trata de Economía en el mismo sentido que usted entiende; se trata de un juego diseñado para que pierda todo dios para que puedan ganar unos pocos. O sea que, en la medida que creas que ganas estás perdiendo

Acaban de dar el Premio Nobel de Economía a dos profesionales cuya aportación a los problemas que padecemos es su aguda interpretación de cómo han de comportarse "los mercados". Aportan ambos unas jugosas investigaciones sobre la dinámica del juego, en concordancia con la supremacía de ese juego de azar con trampas llamado Bolsa de Valores. Y se corresponde esto con aquella idea que surgió tras el desastre bursátil de 2008, con la caída de Goldman Sachs, de que había que "reformular el sistema"; no cambiarlo, no sustituirlo, no arbitrar otras fórmulas; sólo "reformularlo".

Confieso que no he leído los trabajos de los dos economistas premiados, pero entre líneas surge una figura que ha hecho más daño a la población que ninguna otra: Adam Smith. El autor de "La riqueza de las naciones" aportó la más demoledora interpretación de lo que una cuestión moral significa, elevando a la categoría de bien apetecible el egoísmo. Según Smith, que ha servido de coartada a todos los inmorales depredadores del mundo desde el siglo XVIII, el egoísta que quiere enriquecerse está, sin pretenderlo así, contribuyendo al bienestar de los demás. Esta teoría de "la mano invisible" que actúa para repartir algo, sería ampliada con la conocida como "del caballo y el gorrión", según la cual, que el pesebre del caballo esté repleto beneficia al gorrión que se alimenta de los desperdicios.

Por si se me escapan cosas he decidido volver a castigarme con la relectura de A. Smith, que no fue un economista en el sentido que hoy tiene la palabra, sino un moralista epígono de la llamada moral calvinista del éxito, según la cual hay nobleza moral en el deseo de éxito y enriquecimiento, y a ella debemos el desarrollo  y crecimiento que "disfrutamos".

Pero lo que realmente me espanta es el hecho de que nadie esté poniendo en cuestión las bases mismas del sistema que nos ha traído hasta aquí; que nadie se haya esforzado por construir un entramado ideológico en el que resulte verosímil la mejora de la vida  fuera del perverso marco de la "economía de mercado", y que hayan logrado convencernos de que sólo dentro del sistema actual hay esperanzas, por mucho que nos sigan dando con ellas en las narices.

En el ordenador de cada uno de ustedes hay un juego, el solitario, que resulta ser como una síntesis de lo que nos espera con este sistema: no hay manera de ganar más allá del 15 por ciento de los juegos. Hagan ustedes la prueba y comprueben, después de algunas decenas de intentos, que no logran superar aquella barrera.

Pues en el sistema que padecemos pasa lo mismo; no es que no puedas ganar, es que tienes limitado el éxito, no de uno en uno, sino en general. Vamos, que no hay manera de atender a las expectativas del 85 por ciento de los jugadores, porque la banca reserva el éxito para no más del 15 por ciento de éstos.

Y con estos pelos nos vamos a enfrentar a las urnas. Yo me pregunto, ¿para qué? Y usted debe preguntárselo también. ¿Para que sigan construyendo el parapeto que los ponga a cubierto de la frustración popular?, ¿para que nos sigan diciendo que lo más importante es que paguemos una deuda que nosotros no contrajimos?, ¿para que los mismos sigan ocupando los puestos que dan la posibilidad de legislar?, ¿para que las leyes emitidas sigan protegiendo a los que nos han robado la cartera?

Pues a mí me da que lo que hay que hacer es entregar el voto a quienes lleven en su programa, o en sus propuestas ideológicas, el rechazo al sistema. Y, si no, pues atengámonos a las consecuencias, como hasta ahora, ¿no?

O qué se creen ustedes.

4.10.12

La Recentralización

Desde las más oscuras simas del poder se ha iniciado una nueva Reconquista: La Recentralización. Y pienso explicarme.

Una de las más duras pruebas que ha tenido que sufrir la democracia, conseguida aquí a base de renuncias y generosidad, ha sido la de construir el Estado Autonómico. Desde aquel "¡Antes roja que rota!", invocado por las más reaccionarias fuerzas y mentalidades insurrectas en 1936, hasta la mera "descentralización" propugnada por Fraga Iribarne negando toda denominación nacional a los pueblos que conforman el Estado actual y que ha dado lugar a ese improperio formulado como "España, Una y no Cincuentaiuna", no habíamos asistido a un intento de descomposición del entramado de derechos como el que se nos viene encima.

Quienes se sienten herederos de los que triunfaron en aquella guerra ("Ganaréis porque os sobra fuerza bruta, pero no convenceréis", le dijo Unamuno al energúmeno de Millán Astray cuando éste gritó en la Universidad de Salamanca ¡Viva la muerte! y ¡Abajo la inteligencia!) esperan para España "un nuevo amanecer" con el sol saliendo por el Oeste, aunque sea, y se aprestan al asalto final.

Era un 12 de octubre de 1936 cuando el mutilado general fundador de la Legión y reciente golpista pretendió con aquella frase rendir culto a lo que entonces se denominó "Día de la Raza", en el aniversario del día en que Rodrigo de Triana gritó "¡Tierra!" desde la cofa de la nao Santa María al divisar la isla de Guanaaní, que Colón llamó San Salvador en 1492.

Por entonces España existía como concepto más geográfico que político y los reyes de Castilla y Aragón, Isabel I y Fernando V, decidieron que "tanto monta, monta tanto", porque la coyunda era necesaria para ocupar el reino taifa de Granada, en el que los moros llevaban siete siglos viviendo. Antes de que Isabel se cambiase la camisa tras tomar Granada, ya los dos monarcas de sus respectivos reinos se habían juramentado para acabar con los poderes locales de los señores feudales, algunos de los cuales incluso se habían aliado contra las pretensiones de Isabel y en favor de Juana, llamada "la Beltraneja", por el trono de Castilla.

Desde entonces, la historia de España se ha debatido entre el férreo centralismo auspiciado a pólvora y acero por los llamados Reyes Católicos y la recurrente reclamación de los antiguos reinos aniquilados, o anexionados por pactos, de las naciones ibéricas. De todas ellas sólo Portugal, que apoyó a Juana y había logrado sacudirse el yugo emblemático de la yunta castellano aragonesa con su victoria en Aljubarrota contra Castilla un siglo antes, se libró de ser conquistada.

No es una simple coincidencia el que Franco y sus epígonos, aprovechando la cutre parafernalia falangista que incorporaba el yugo y el haz de flechas de Isabel y Fernando a su bandera, resulten ser los más conspicuos defensores de un centralismo político que ha teñido la península ibérica de todo un muestrario de guerras, asonadas, cantonalismo, ocupación militar y un patrioterismo de lo más ramplón. Su culminación fue la victoria militar de los golpistas Sanjurjo, Mola, Millán Astray, Cabanellas, Aranda y Franco, entre otros, con el inestimable apoyo económico del principal financiero del país, Juan March, y los manejos clandestinos de Bolín y Luca de Tena, entre otros conspiradores.

Y es que la derecha (hoy dirigida, como entonces, por su brazo financiero) ha sido siempre centralista, más aún que fascista. Si Companys no hubiese proclamado antes el Estat Catalá, ni se hubieran hecho los estatutos de autonomía Vasco, Gallego y Catalán durante la II República, la guerra, de haberla, se habría hecho sólo contra los rojos. Pero conviene no olvidar que la Guerra Civil no se hizo directamente contra la República sino contra la "desmembración" del Estado Unitario que en su día pretendieron los Reyes Católicos. El Águila Imperial, que sujeta fuertemente entre sus garras el yugo y el haz de flechas, simbolizó la voluntad de los vencedores de consolidar aquella España, Una, Grande y Libre (Una, porque si hubiera otra nos íbamos todos para ella; Grande, porque cabíamos 40 millones de españoles y los americanos de las bases, y Libre, porque en las quinielas podías poner 1, X o 2, se decía en los años 60), y se expresó en la posguerra con la persecución de cosas tan relevantes para el "fascio" ("haz", como el de las flechas) como los idiomas "no cristianos" catalán, gallego y euskera.

Pasaron unos años y dos descerebrados, Miláns del Boch y Antonio Tejero, se alzaron en armas contra el "desmadre autonómico", movidos por su incapacidad para comprender que un Estado puede ser plurinacional y repartir la soberanía del pueblo del modo que mejor lo represente. Franco nos legó aquel "atado y bien atado" que muchos creían superado. Pero, como el ave fénix, el ancestral miedo a la periferia de quienes no son capaces de comprender que existe el derecho a la diferencia renace de sus cenizas, aprovechando cualquier coyuntura que le favorezca.

Y, como siempre ha sido, si hay un problema es necesario hacerlo insufrible para que se permita el desafuero de acabar con él a sangre y fuego, si fuera preciso. Y la coyuntura se ha presentado como por ensalmo: el mundo globalizado ha ido creando esta crisis, que si es financiera serán los financieros los responsables, para ofrecer campo al más ramplón centralismo unificador y desarticular la democracia, con el inestimable apoyo de algunos que se han subido a la política como se subirían a una cucaña en pos del premio que hay en su extremo.

Ya la reacción tiene su Némesis y cabalga, a lomos de una pretendida austeridad, contra "el despilfarro autonómico", aprovechando que aquí hemos decidido poner a la zorra a cargo del gallinero dejando nacionalidades y regiones mayormente en manos de quienes nunca creyeron en ellas, pero les sirven para ampliar el chiringuito pastelero.

Pero si del consenso que alumbró la Constitución de 1978 se derivó una cierta sensación de aceptación de los hechos diferenciales dentro del Estado, la caverna centralista jamás lo aceptó de buen grado y se dedicó a poner chinitas en el engranaje, por ver si lo descalificaban los jueces.

Con lo de la crisis, todos los lobos cavernarios se han echado encima de las autonomías considerándolas una presa fácil, con el argumento de que resultan un despilfarro que no podemos soportar. Que eso no sea cierto y que sea la deuda privada (la de los bancos) la más significativa, y que sean esos bancos los que han sobrefinanciado algunos excesos de las autoridades autonómicas no deslegitima el modelo pero sí su crítica interesada.

Detrás de este ataque a los que ellos consideran flancos débiles de la estructura del Estado está una profunda convicción antidemocrática. Las fuerzas reaccionarias (esas que están acojonadas por la libertad para que todos mejoren, que no entienden la licitud de la voluntad popular, que sólo ven amenazas en la diversidad porque son unidireccionales y de pìñón fijo) están aprovechando el revuelo de la crisis para, por ejemplo, tratar de limitar el derecho de manifestación o inmiscuirse en la privacidad sagrada controlando incluso los desplazamientos en tren por si van a las manifestaciones.

Recuerdo que, poco antes del zambombazo del 11-S, un senador republicano estadounidense publicaba un artículo, que reprodujo El Mundo, en el que aireaba arrogantemente su desprecio por "esa ola de liberalismo que nos invade". Venía a decir que la sociedad americana estaba adormeciéndose, con tanta libertad, tanta permisividad, tantos derechos colectivos, tanta protección social, y había que tomar cartas en el asunto. El ataque a las Twin Towers significó el punto de inflexión, a partir del cual los norteamericanos aceptaron cambiar libertad por seguridad.

Y, como todo imperio exporta sus miedos para no sentirse solo en el temor, el frente anti libertad y anti diversidad se ha ido extendiendo por el mundo a lomos de una crisis financiera con la que se pretende devolvernos a la primera mitad del siglo pasado, obligándonos a devolver derechos sociales consolidados, y a pagar los desmadres de quienes hoy han sido colocados en los puestos desde los que mejor dirigir el ataque a la democracia.

Si hay alguien que crea que la situación que vivimos es fruto de la casualidad o de la concatenación de circunstancias imprevisibles, para mí que es un ingenuo. Nos encontramos en medio de una vastísima conspiración dirigida a reorganizar la acumulación de capital que se había repartido en exceso, a recuperar la parte del león de las plusvalías del trabajo y reponer el tapete de la mesa de ruleta para que los beneficiarios de este desafuero puedan seguir jugando a apostarse nuestros cuartos, embolsarse las ganancias y obligarnos a sufragar las pérdidas. Y para ello han de dinamitar todo lo construido por las democracias representativas que, mal que bien, no pueden dejar demasiado de lado las aspiraciones populares.

Y ahora, desde la parte más cavernaria de la caverna, se mesan los cabellos y se rasgan las vestiduras porque el Barça se reivindica como equipo catalán y exhibe sus símbolos en el Camp Nou. Han sido siempre los débiles, los escandalizados por la normalidad e incapaces de comprenderla aunque no la compartan, quienes enarbolan banderas como armas arrojadizas contra quienes consideran ajenos, mientras les reclaman que sean suyos. No es que estén en contra; es que no lo entienden. Y de este "escándalo de débiles" es responsable el escandalizado.

Si el estado autonómico, la peculiaridad de las que la Constitución nombra como Nacionalidades Históricas y los idiomas no castellanos, no prevalecen, creo que será el momento de iniciar un nuevo éxodo y buscarse aires mejores, porque aquí habrá triunfado el interés de unos pocos en contra del bienestar de la inmensa mayoría.

Y, si no, al tiempo.

2.10.12

DOS MUJERES DISTINTAS Y DISTANTES


Anteayer escuché muy atentamente la entrevista de Pepa Bueno a la vicealcaldesa de París, Ana Hidalgo hija de humildes emigrantes españoles, que llegó a Inspectora de Trabajo desde la escuela pública y gratuita francesa.
 
Daba gusto ver la formación y competencia con que hablaba de los temas franceses, europeos e incluso españoles. En Europa la gestión pública que menos desgaste sufre es la municipal, por su cercanía a la gente y sus políticas activas contra la crisis y Ana Hidalgo es un buen exponente de ello. Es probable que, esta gaditana de nacimiento, sea pronto Alcaldesa de la ciudad de La Luz y La Ilustración por méritos propios, pues presenta un perfil culto, trabajador, cercano y respetuoso que forjó durante años en la oposición y ahora a las órdenes del primer alcalde socialista de París.

¡Qué diferencia con la Alcaldesa de la capital de España! Debía de haberse celebrado como un hito que una mujer lograse ese éxito en España, pero la triste realidad es que todos sus méritos provienen de su matrimonio y parece que la Alcaldía le tocó en una tómbola de barrio. Incapaz de articular dos frases  seguidas coherentes, con una ideología ultraconservadora, seguidista y antifeminista, lo mejor que le puede pasar a ella y a nosotros es que siga siendo ignorada por la Historia.
Qué pena que en la capital de España no haya una Alcaldesa formada, feminista y con algo que decir y hacer para representarnos  en el mundo. ¡Viva Carmen Alborch!

1.10.12

DINAMITERO INFAME

 
                                   

Estoy indignada. Las declaraciones de días atrás de Jordi Pujol son totalmente inadmisibles por mentirosas e infames. Dijo: “espero que esta vez no nos mandéis los tanques como en el 36" refiriéndose a los españoles de hoy .

Sr. Pujol esas declaraciones son gravemente injuriosas e infames por varias razones:
1-    Grave tergiversación histórica. Los españoles no mandaron tanques contra Cataluña, eso es mentira, la guerra no fue contra Cataluña sino contra los demócratas. Hubo una Guerra Civil, provocada por la insurrección del ejército contra el gobierno legítimo de la República, apoyado por la oligarquía y la Iglesia de la época de toda España, incluida la catalana. Los tanques fueron contra todas las ciudades y pueblos de España y especialmente contre Madrid, que soportó tres años de continuo y terrible asedio.

2-    Es una infamia acusar a los españoles de hoy de esas intenciones asesinas y golpistas. Es impresentable que toda esta peligrosa deriva se haya azuzado para tapar sus vergüenzas como pésimos administradores y líderes españoles en el tema de los recortes sociales. Ante sus escándalos (Palau, su hijo Oriol, las ITV, etc.), sus deudas y su fracaso, se han envuelto en la cuatribarrada para tapar sus vergüenzas e iniciar una huida hacia delante preñada de malos augurios.

Sr. Pujol: Puede Vd. solicitar la independencia y luchar por ella con todo lo permitido en democracia, pero no nos acuse de golpistas o fascistas a los que discrepamos, enturbiando hasta lo insoportable los argumentos e incendiando los sentimientos en una situación dificilísima como la que padecemos .

14.8.12

Novos usos do museo do mar


Non acerto a saber se son pezas de museo ou insolentes caciques.
Porque poidera ser que se tratase de colocalos ai para que as futuras xeneracións coñezan un fato de políticos e políticas que valeiraron a democracia construindo institucións a medida sempre lonxe da participación cidadán e sempre cerca dos seus intereses.  Se é asi ben colocados sexan no museo.
Pero tamén é posible que coa arrogancia que da dispoñer de chofer e móbil oficial,  unha chamada de "arriba" fixo cadrar á directora do museo quen non soubo nin quixo defender unha mínima neutralidade das instalacións museísticas convertidas en despacho dun partido político. Xa sabemos que non sobran as ideas para encher de contido os museos pero esto de que sexan espazos gratuitos de eventos partidarios é caer no maís baixo. Para eles sempre hai mesa no restorán ou cama no hospital.  Reservarán un carril PP  para que circule Louzan sen problemas?

3.7.12

De democracias y corrupciones

Hace tiempo ya que vengo haciéndome unas preguntas cuyas respuestas siguen sin acercárseme. La primera, y probablemente la más difícil de responder, es si corrupción y democracia son términos que, lejos de contraponerse, se complementan. Es más, puede que no exista democracia sin corrupción, aunque la corrupción se ha revelado más poderosa y puede existir sin democracia.
Naturalmente me estoy refiriendo a esto que hemos dado en llamar democracia representativa, que no es otra cosa que la cesión de soberanía de cualquier individuo a una forma organizativa que necesita del individuo pero no desea tener que soportar su presencia. Así llegó a darse aquello que conocimos como "despotismo ilustrado", que venía a matizar el aforismo democrático del "gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", añadiéndole el hallazgo aquel de "pero sin el pueblo".

Si repasamos la historia, desde el Código de Hammurabi hasta nuestros días las referencias a la corrupción son continuas, tanto se refieran a regímenes en los que se hacen elecciones todo lo libres que somos capaces de soportar, como en los que sólo podemos elegir entre el 1 la X o el 2 a la hora de hacer la quiniela.

El problema, hoy por hoy, es que somos muchos y, por si fuera poco, tendemos a "amucharnos" juntándonos en las ciudades, y, claro, así no hay forma de habilitar fórmulas organizativas muy operativas en lo inmediato. Y nos hemos ido cargando de instituciones, las cuales, siguiendo la ley universal de la inercia, o sea del mínimo esfuerzo, han ido produciendo pseudópodos en forma de sub instituciones, plataformas, agrupaciones, etc., con el supuesto fin de alimentar de abajo arriba la pirámide del que, no sé por qué, hemos dado en llamar autogobierno.

Debo comenzar por decir que aquí no se autogobierna ni dios. Ni la propia economía doméstica debe su discurrir a nuestra voluntad, sino a los designios de quienes han logrado convencernos de que disponer de una ingente cantidad de posibilidades de optar en materia de consumo es el mejor camino a la satisfacción personal.

Y, así, hemos transitado desde el ágora griega, pasando por la Revolución Francesa, la soviética, la Trilateral, el Club Bildemberg o los Mercados, cediendo y cediendo la soberanía que todos los escritos referidos a las formas humanas de organización adjudican al pueblo, entendido éste como la suma de los individuos que se aglutinan en un ámbito geográfico que hemos dado en llamar nación, estado, país o comunidad.

Pero es lo cierto que, conforme ha ido aumentando la población, quienes recibieron la encomienda de manejar los trastos del brujo para mejor administrar los bienes comunes y hacer frente a los males de todos o de algunos, se han ido percatando de que, en el fondo, la atención a los administrados (sean súbditos, ciudadanos, paisanos, contribuyentes, electores o meros consumidores) ha resultado siempre molesta y, además, es evitable.

El caso es que, por lo que se ve, nos han ido convenciendo de que no sabemos cuidar de lo nuestro; que esos mismos a los que les confiamos la buena administración no sólo de los bienes comunes sino también de los particulares resultan más aptos para procurar nuestro bien que nosotros mismos.

Creo que en el origen del concepto hay verdad, pero ésta se ha ido diluyendo en lo que Graham Greene llamó "el factor humano". Es decir, que todo individuo revestido de suficiente capacidad para hacer de su capa un sayo acaba por hacerse un guardarropa con los tejidos ajenos.

Hubo un tiempo, cuando éramos clandestinos y nos obligábamos a saber cosas sobre organización social y buen gobierno, en el que era imprescindible distinguir entre "estatal" y "público", entre público y privado, entre lo que es de todos y lo que no es de nadie (?).

Hoy han logrado difuminar los límites de esos conceptos, y la avaricia ha triunfado política y socialmente; hasta el punto de que ya casi nadie es capaz de discernir entre el éxito y la forma de conseguirlo. Hay una especie de papanatismo social que impele a considerar inteligente, capaz y meritorio cualquier éxito económico, sin reflexionar sobre cómo se logran algunos éxitos. Lo cierto es que no hay que salir de este Vigo de nuestros pecados, ni remontarse a lejanos escenarios temporales, para comprobar que algunos éxitos no son tales sino que son el fracaso de quienes han acabado por sufrirlos.

Y es que el punto a que ha llegado la organización social del que se considera Primer Mundo, como consecuencia de esta moral del éxito, está resultando inasumible. ¿De verdad hay quien piense que el torpe manejo (como se demostró) de nuestras finanzas justificaba las pornográficas remuneraciones de cualquier dirigente de cualquier banco? ¿Por qué hemos aceptado bovinamente que un jefecillo de una Caja de Ahorros pueda ser remunerado en cantidades diez o cien veces superiores a las de un jefe de taller de Citroën, por poner un ejemplo? La razón es bien sencilla: En Citroën hay que hacerlo bien cada día, porque se vigila la producción; pero en el sistema financiero nadie vigila al vigilante, porque parece que hemos aceptado que entidades sin responsabilidad, como "los mercados", disponen de una inteligencia superior a la de cualquier individuo (el bueno de Adam Smith y sus epígonos de la Escuela de Chicago son culpables de ello) no iniciado en los arcanos del sistema.

¿Veremos alguna vez a "los mercados" sentados en el banquillo de los acusados, por hacer ganar muchísimo dinero a unos pocos a base de quitárselo a muchos? Pues eso es lo que está pasando ahora. Mandemos a la mierda a todos esos que se autotitulan expertos economistas, incapaces de señalarnos el buen camino común en cuanto colisiona con la voracidad de aquellos pocos, y no sigamos creyendo que quienes nos han hecho víctimas de su avaricia, y vienen ahora a decirnos que si queremos regresar al "bienestar" de los años "cincuenta" tenemos que pagar su riqueza de nuestros bolsillos, van a sacarnos de ésta.

Pero, como ellos son los que saben y nosotros somos unos ignorantes, se empeñan en que aceptemos que sus escandalosas remuneraciones son merecidas, no porque nos hayan ayudado a prosperar sino porque "es muy duro" y requiere "mucho saber e inteligencia" manejar ingentes cantidades de dinero (con el que se corrompen) para su beneficio personal y hacerlo pasar por un esfuerzo dirigido a procurar nuestro bienestar.

Y ustedes perdonen por estas divagaciones, pero es que ya no me puede el cuerpo ante la desfachatez de algunos aferrándose a sus latrocinios como si hubiesen merecido el resultado, mientras se desgañitan (ahora no, que ahora los del escalón intermedio andan en paradero desconocido con el riñón forrado, mientras los de los peldaños de arriba presiden gobiernos, como Mario Monti, en la seguridad de que la vieja "democracia" no es más que el sudario con el que se oculta a la vista la putrefacción del cadáver) apostando por la moral del esfuerzo, el mérito y la capacidad.

En resumidas cuentas: hay que dejar atrás el papanatismo que nos han inoculado y expresar en público el desprecio por todos esos que, con sus nombres y apellidos, ustedes conocen bien. Mi concepto de la Justicia me impide no desearles lo peor, humanamente hablando, porque estoy convencido de que de ello sólo nos pueden venir bienes. Incluyendo a quienes, como insisten en que todo era legal, se iban de largos fines de semana a Pénjamo o Sangrilá, cargándonos las facturas en la convicción de que no nos enteraríamos. Y luego regresaban, orondos y satisfechos, a administrarnos la justicia o los cuartos. ¡Puag!

¡Uf! Algo más relajadito me quedo.

15.6.12

¿As débedas sempre deben pagarse?

Daniel Gómez-Olivé i Casas, investigador / Observatorio de la Deuda en la Globalización
Fonte: Diagonal web

Alguien dirá que las deudas siempre deben pagarse. De hecho, al pago de una deuda también se lo denomina “honrar” una deuda, ya que parece que se trata de algo más que de un mero retorno: se trata, ante todo, de cumplir con una palabra dada. No obstante, en realidad, la exigencia del pago de una deuda –sobre todo cuando se trata de una deuda soberana– debería depender de cómo se originó, de quién la contrajo, bajo qué condiciones y para qué beneficios. En caso contrario, sería injusto reclamar al pueblo que se hiciera cargo de deudas que en ningún caso contrajo y/o que no le aportaron beneficio alguno.

Injusto y tal vez ilegítimo. En el caso de la deuda pública española parece, como en tantos otros tantos casos (léase Grecia, por no citar a cualquiera de los países empobrecidos) que nos encontramos con deudas públicas que podrían considerarse ilegítimas (por cuanto todavía no se las puede considerar ilegales). Ilegítimo es un término que conlleva connotaciones morales o éticas, pero que a veces pueden tener más fuerza que el mismo peso de la ley. Ilegítimo es recortar los presupuestos de educación y sanidad en 10.000 millones de euros y pocos días más tarde salir al rescate de Bankia estando dispuesto a condonarle deudas por valor de casi 4.500 millones de euros y apoyarle con más de 19.000 millones. Ilegítimo es estar dispuesto a nacionalizar deudas que fueron contraídas por promotores, constructores y banqueros, que se beneficiaron con la especulación inmobiliaria, y no honrar el pago de servicios sociales básicos. Ilegítimo es avalar el pago de deudas que fueron contraídas por aquellos que nos llevaron a esta situación de bancarrota por el simple hecho de que las contrajeron con la banca alemana, francesa o norteamericana (avales que en el caso de Bankia se estiman en casi 30.000millones) y no garantizar derechos sociales básicos que creíamos garantizados de por vida. Ilegítimo es permitir que el señor Blesa y el señor Rato hagan negocios con el ladrillo con sus colegas de partido (léase Esperanza Aguirre, Juan José Olivas o Francisco Camps), de forma totalmente irresponsable, y que ahora, cuando el castillo de naipes se está desmoronando, no se les exija responsabilidad alguna –ni a unos ni a otros– por este desaguisado. Ilegítimo es que el Gobierno esté mezclado y viciado con aquéllos que tienen intereses económicos y que parezca que ahora tan sólo le preocupe encontrar la manera de cómo ayudarles a pagar los platos rotos de su fiesta con nuestro dinero. 

Por todo ello, parte de la sociedad española está reclamando la suspensión unilateral de pagos, acompañada de una auditoría de la deuda que permita conocer su origen, repudiar toda la deuda ilegítima y encausar a los responsables, tanto nacionales como extranjeros, que han llevado al país a la bancarrota. Esta parte de la sociedad civil, organizada bajo la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda ¡No debemos, no pagamos!, es consciente de la necesidad de construir un camino ciudadano por el que sea posible un cambio en la correlación de fuerzas para poder auditar la deuda.

Así, al igual que se ha hecho en otros países que llevan años sintiendo el golpe de la deuda, como es el caso de Ecuador, se hace necesaria una auditoría que explique cómo y por qué la deuda pública se ha más que doblado en tan sólo cinco años, pasando del 36% del PIB de 2007 al 80%estimado para finales de 2012. Una auditoría que pueda decidir soberanamente qué es legítimo pagar y qué no, para conocer cuánto del aumento de la deuda pública ha servido para salvar al sistema financiero español y ayudar a sus ejecutivos a evadir sus responsabilidades. Una auditoría de la deuda que pueda dirimir si es justo y legítimo que en el año 2012 el Estado tenga que pagar más de 28.848 millones de euros en intereses que provienen de deudas de las que desconocemos su origen. Una auditoría de la deuda que nos permita exigir responsabilidades políticas y judiciales a aquellos que se han enriquecido ilegalmente con dinero público. Una auditoría ciudadana comomedida de presión y de contención para evitar que el Gobierno transfiera toda la deuda privada bancaria a deuda pública (tal y como ya sucedió en Argentina en 2001, en Islandia en 2008, en Irlanda en 2010 y en Portugal en 2011). Una auditoría social para controlar el agujero de la deuda privada española. Una auditoría de la deuda como excusa, y como una pieza más en el camino, que ayude a concienciar y politizar a la ciudadanía, con el objetivo de que hagamos nuestro el futuro y no volvamos a dejar en manos de banqueros y políticos profesionales corruptos nuestro destino y el de las generaciones que están por vivir en nuestro país. Tal y como están las cosas, ésta parece la única salida que permitirá al pueblo recuperar el poder de su soberanía económica, social y política; es decir, la única salida realmente “honrosa”.

 [Publicado por VB baixo licencia Creative Commons]

6.12.11

O logo da Alcaldía de Vigo, no día da Constitución

Se resulta intolerable a substitución do identificativo da institución por un logotipo dunha oficina municipal ("Alcaldía de Vigo") -creado, ademais, por unha empresa vinculada dende hai décadas ao PSOE local, Ecovigo Publicidad, e beneficiaria doutros múltiples contratos directos cada vez que o goberno local é exercido por este partido-, resulta patética a actitude da oposición do PP e BNG na Praza do Rei. Escandalizados (agora, pois curiosamente o BNG, mentres participou no bi-goberno, calou vergoñentamente a boca coa a que comía do pastel) polo descaro e extensión do uso único deste logotipo para identificar á administración municipal viguesa, só foron quen de presentar unha moción no Pleno, instando ao alcalde a volver a utilizar a denominación oficial única desta administración: Concello de Vigo.
Se realmente están convencidos deste abuso, deberían acudir aos tribunais. Nun país tan sensible co uso dos símbolos (lembremos a "guerra das bandeiras" en Euskadi e Catalunya), é inexplicable que non se persiga o que semella non só unha postura caudillista e prepotente, senon, especial e significativamente, ilegal. Cómpre lembrar -hoxe que celebran o día da Constitución- que a Carta Magna recolle como administracións públicas locais, os Municipios e as Provincias (ademais doutras non obrigatorias, como Mancomunidades, Áreas metropolitanas, ou de entidade menor cá municipal como as entidades menores...). O órgano de goberno municipal en España é o Concello, e esa é a única denominación posible para referirse a esta institución. A substitución patente e absoluta desta denominación por outra impropia, debe ser denunciada como ilegal e debe ser a Administración de Xustiza (¿alguén se imaxina que esta se denominase "A xudicatura española" ou algo así?) a que obrigue a este asilvestrado alcalde a someterse -como obriga a Constitución- ao ordenamento xurídico que, en democracia, está por enriba e determina as potestades que outorgan os resultados electorais.
Deberían deixarse os melífluos representantes da oposición local viguesa, de continuar co seu runrún de protestas e de rasgarse as vestiduras e presentar, no xulgado de garda, a correspondente denuncia: materia hai dabondo.

17.11.11

Non me movo