El cielo se desplomó de repente
pero apañaron cajas de cartón.
Con un cordón le ataron la cintura
pero el mundo se abrió partiendo en dos.
Fue entonces que sonaron las alarmas:
¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!
El cielo se desplomó de repente
pero apañaron cajas de cartón.
Con un cordón le ataron la cintura
pero el mundo se abrió partiendo en dos.
Fue entonces que sonaron las alarmas:
¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!






















