Alemania, degradada en el Atlas de Sociedad Civil
18 de mayo de 2026
"La gran mayoría de la población mundial no puede levantar la mano y hablar con libertad", afirmó Dagmar Pruin, presidenta de la organización benéfica y cooperación al desarrollo Brot für die Welt (Pan para el Mundo), durante la presentación del informe anual de la organización sobre el estado de la sociedad civil y la democracia, celebrada el lunes 18 de mayo.
"Incluso en Alemania, se están ocultando deliberadamente algunas voces", añadió, poniendo como ejemplo la manera en la que "se desacredita la crítica al extremismo de derecha, tachándola de ideológica".
El informe, Atlas de la Sociedad Civil, lo publica cada año Brot für die Welt, organización apoyada por las iglesias protestantes de Alemania que se centra en combatir el hambre en el mundo y promover el desarrollo sostenible en el Sur Global, en colaboración con organizaciones asociadas. El informe de este año se centra especialmente en la desinformación como fenómeno global.
Alemania figura ahora como un país con una apertura "limitada"
Según el Atlas de la Sociedad Civil de este año, que analiza las tendencias mundiales relacionadas con las ONG, los movimientos de protesta y la libertad de prensa, solo el 3,4 por ciento de la población mundial vive en sociedades verdaderamente abiertas, mientras que el 30,7 por ciento vive en entornos completamente cerrados y autoritarios.
"Este año ha habido un aumento del 7 por ciento en las sociedades clasificadas como de apertura limitada", dijo Silke Pfeiffer, experta en derechos humanos de Brot für die Welt. "Esto incluye a muchos países del norte global que se dicen democráticos, como EE.UU., Francia, Italia y, sí, Alemania".
Según el informe, un país tiene una calificación de "apertura limitada" si las ONG y los activistas están sometidos a una vigilancia intensa, las manifestaciones son a veces reprimidas violentamente y se censura la disidencia.
Pfeiffer señaló el aumento de la brutalidad policial y las detenciones en las protestas en Alemania como un factor clave para su posición en la clasificación. Esto afectó sobre todo a las manifestaciones de solidaridad con la población civil de Gaza y a las protestas por el clima, pero también reflejó el aumento de los incidentes de discriminación, como la homofobia, el sexismo, el racismo y el antisemitismo, en todo el país.
La desinformación se extiende junto con el auge de la IA
El informe de este año, en particular, ha destacado el aumento global de la desinformación, señalando su crecimiento en la era de la inteligencia artificial, algo de lo que Alemania no se libra en absoluto. Citando el Índice de Opinión sobre la IA de Ernst & Young, que entrevistó a 15.000 personas de todas las edades en 15 países, incluida Alemania, Brot für die Welt descubrió que al 75 por ciento de la gente le preocupaba recibir información falsa de la IA, pero solo alrededor de un tercio investigaba más a fondo.
El informe identificó varios temas clave en el punto de mira de las campañas de desinformación relacionadas con la IA, entre ellos la inmigración -sobre todo cuando se relaciona con las tasas de criminalidad-, la comunidad LGBT+ y el cambio climático.
En 2021, el 23 por ciento de los alemanes pensaba que el cambio climático se debía a ciclos naturales y no estaba relacionado con la actividad humana. El año pasado, esa cifra subió al 33 por ciento. En toda la Unión Europea, ese porcentaje ha pasado del 25 de hace cinco años al 35 por ciento en 2025.
Brot für die Welt pidió a la UE que refuerce la protección de los activistas y los grupos de la sociedad civil en todo el bloque, así como que se aplique con mayor rigor la Ley de Servicios Digitales de la UE. En teoría, la ley hace responsables a empresas como Meta y Google de la desinformación y el discurso de odio en sus plataformas, pero las lagunas legales y la vaguedad del lenguaje han permitido a los gigantes tecnológicos hacer un esfuerzo mínimo en este sentido.
(gg/ms)