Skip to main content
Reseña

Cempedak Island

La mayoría de escapadas isleñas evocan un aire de camisas hawaianas y chanclas, pero Cempedak le da una vuelta completa al concepto.
  • Cempedak Island (Indonesia).
  • Cempedak Island (Indonesia).
  • Cempedak Island (Indonesia).
  • Cempedak Island (Indonesia).
  • Cempedak Island (Indonesia).

Photos

Cempedak Island (Indonesia).Cempedak Island (Indonesia).Cempedak Island (Indonesia).Cempedak Island (Indonesia).Cempedak Island (Indonesia).

Una brisa fresca acaricia las villas de paredes sinuosas y escaleras de bambú con tejados tradicionales alang-alang en forma de media luna de esta isla privada de 17 hectáreas. Parecen descender desde la parte más alta del bosque hasta la playa, donde se encuentran con la arena, las rocas y las olas azules del mar de la China Meridional. En el centro, mariposas, varanos y cálaos habitan un espeso bosque de higueras y casuarinas. Muchos de los elementos que siempre han hecho tan especial a esta isla privada del archipiélago Riau de Indonesia (al que se llega mediante una combinación de ferry, coche y lancha desde la terminal de Tanah Merah, en Singapur) siguen exactamente iguales. Salido de los sueños del hotelero Andrew Dixon hace ocho años y basado en estrictos principios de sostenibilidad, desde su arquitectura bioclimática de bambú hasta el riego con aguas residuales, esta escapada solo adultos encuentra el equilibrio perfecto entre la exclusividad y el respeto por el medio ambiente. Las villas rodeadas de bosque tienen un atractivo bohemio con sus camas con dosel, artículos de aseo personal de caléndula y rosa, duchas abiertas y piscinas en forma de gota. Sus pasarelas colgantes de madera las conectan con restaurantes que parecen nenúfares, donde los menús del chef Dika se elaboran con ingredientes de la granja del hotel para maximizar el sabor y minimizar el desperdicio. Desde la piña colada del Dodo Bar hasta las sesiones de masaje balinés del Rock Spa, pasando por las actividades deportivas tanto acuáticas como en tierra firma o las explicaciones más en profundidad de las iniciativas eco, todo busca sumergirte en la vida isleña, y el trato cercano del equipo acentúa aún más la sensación. Recientemente, Dixon, que ya tuvo un papel fundamental en la creación de una zona marina protegida en el este de Bintan, apoyó a la población local en su negativa a construir un parque industrial en una isla vecina, una más de las formas en las que ayuda a prevenir las consecuencias negativas para el medioambiente y la comunidad (desde 320€).

SUSCRÍBETE AQUÍ a nuestra newsletter y recibe todas las novedades de Condé Nast Traveler #YoSoyTraveler

Lo más visto
Gold List 2026: los mejores hoteles del mundo