La inexoralgia se apropia de la jornada otoñal, pasando inesperantemente a ocupar primeras y planas en forma de recuerdo sepulcrado, pero latente y vivo.
El discurso se puenta, edificaz, en forma de palabras conejas que se reproducen primitivamente, sin recoro.
Prontas y derramantes, como señuelos; precípitas como promispicantes pecezuelitos, se amarran unas con otras en señal de alerma, amortilando la caída libre a fuerza de un manijeo constante de sinsensatez.
El experimentando reserva para sí el placente de diversificar signifusos y dignificados, se celebra elocuaz y pertinente, y da por concluida la travesía.
25 marzo 2011
20 marzo 2011
ahora pregunta qué hizo de su tiempo
en qué ocupó cada minuto de cada día de cada mes de cada año
y también
qué debería hacer
qué es la felicidad
cuáles son las preguntas qué había que hacer
y a quién
qué películas
qué libros
qué fotografías
qué palabras
las palabras son la tormenta
desgarrando cada instante
al acecho de la debilidad
como mesías pero en el fondo
como nada.
en qué ocupó cada minuto de cada día de cada mes de cada año
y también
qué debería hacer
qué es la felicidad
cuáles son las preguntas qué había que hacer
y a quién
qué películas
qué libros
qué fotografías
qué palabras
las palabras son la tormenta
desgarrando cada instante
al acecho de la debilidad
como mesías pero en el fondo
como nada.
05 marzo 2011
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