En el ya bastante extenso tiempo
que me fue asignado
no te permito ser otra cosa
que una voluntad muy necia,
un accidente del deseo o de la planificación.
El amor es una historia que nos contamos.
Me llevó años;
unos, dulces como peras;
otros, duros como duras peras.
Y al fin estoy a solas con mi cielo.
Son estrellas muy lejanas
quizás ya muertas.
Pero dan luz y esperanza.
Señalan un punto impreciso en
la línea infinita del horizonte.
Las cosas van a olvidarnos
mucho antes de que hayamos desaparecido.