Este documento resume las características principales del arte bizantino. El arte bizantino continuó la tradición del arte paleocristiano oriental y recuperó elementos de la cultura helenística. Se caracterizó por la arquitectura de basílicas y plantas centralizadas con cúpulas, así como por los mosaicos que decoraban iglesias como San Vital y Santa Sofía. El Imperio Bizantino duró mil años y su arte se extendió a los Balcanes y Europa del este a través de la evangelización.