La Nueva Escuela Mexicana busca 'mexicanizar' la educación a través de un enfoque humanista y social, alineado con la identidad cultural y características regionales del país, para promover una educación integral y de calidad. Este modelo educativo se fundamenta en el artículo 3º de la Constitución política de México, garantizando educación gratuita, laica e inclusiva. Se plantea la necesidad de transformar el proceso educativo actual para adaptarse a los retos del futuro, priorizando el desarrollo de habilidades críticas y un ambiente educativo que fomente la paz y la convivencia.